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Llueve de nuevo, el aire se limpia de cenizas y cosas muertas que son arrastradas a las cloacas formando un fango miserable.
Pareciera que llueve mierda.
Es tan tarde… Y yo en la cama sereno, erecto por puro instinto animal o por el sonido de la lluvia… Tal vez soy un degenerado.
Espero que la lluvia acabe su trabajo para poder exponer mi piel a un aire fresco y consolador.
Soy delicado.

Atención: el espíritu de la navidad ya está acechando; como cada año habrán transformaciones drásticas que harán de la chusma gente bendita de un corazón tan grande y bondadoso como mi erección matinal.

Se amarán todos durante unas horas y serán completamente inconscientes de su hipocresía.
No hay suficientes balas de plata ni ajos para combatir esas transformaciones.
Solo la pornografía podría ser un refugio seguro y liberador durante unos minutos contra toda esa bondad y beatitud del carajo.
Hay que aguantar estoicamente durante unas horas, hasta que se emborrachen y embrutezcan y se deshaga así la falsa piel de la bondad.
Por si acaso, no estaría de más llevar una estaca de madera escondida en la cintura, por si algún «bondadoso/a» se resiste demasiadas horas a ser el miserable que es habitualmente.
Es que en navidad es tan habitual infravalorar la sinceridad y la naturalidad…

-Resulta que es cierta mi fragilidad, mi trauma. Para actuar de esta forma soy otra yo, es posible que quienes me conozcan esos días nunca lleguen a tocarme realmente.
En algunas ocasiones vi el desespero luego en estos hombres ante la imposibilidad de re visitarme, ante mi imposibilidad de darles cualquier espacio. Usar gente es un acto disfrutable, pero cruel.

-Tú eliges, extiendes tus encantos y asistimos a ello. Luego tu juicio y exigencia. Es razonable. Además, al final es difícil encontrar algo bueno. No es cruel en verdad.

En Telegramas de Iconoclasta.

Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…

Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta

En Telegramas de Iconoclasta.

Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…

Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta

Tarjetita de mi sabiduría. Como una galleta de la suerte, pero con inteligencia e ingenio.
La alegría de todos. En Manuscritos de Iconoclasta.

La dignidad no tiene precio, es la razón por la que se vende a cambio de una adulación y unas copas en los sectores sociales más mediocres, banales y humildes. Esta prostitución es inconsciente para ellos, es su forma de vida, no conocen otra; de la misma forma que los perros se saludan olisqueándose los culos.
Y está bien, porque de alguna forma se ha de procrear la especie humana, ya que no existe suficiente materia gris para todos.
Está bien, me confieso indigno; pero no lo arregla.

Tras una velada nocturna acompañado por mis amigos, mi santa e Iconoclastito, mi hijo que ya tiene trece años. Hemos charlado animadamente sobre las putas, las mujeres de útero alegre y las que gozan de una galopante libertad sexual.
Y es gozoso que existan estas mujeres, porque tienes sexo fácil y cómodo todos los días con la más ligera insinuación.
Pero durante el debate ha salido a discusión la higiene. Cosa que algunas llevan más o menos mal y otras peor.
No es cuestión de mala fe, pero si sois mujeres de útero risueño con frondosa melena larga o tupida, erótica, sensual y llamativa; sea lacia o rizada, tendréis que entender que cuando os laváis esa preciosa cabellera, el jabón se queda en la cabeza y no llega al coño, creándose así un caldo de cultivo coñoniano donde se desarrollan hasta cangrejos carnívoros.
Un consolador envuelto con un buen estropajo, sería una baqueta eficaz para limpiar vuestro útero feliz (como las cajitas del macdonals). Con ello mantendréis una economía más sana en el hogar al evitar gastar en antibióticos cada dos meses con vuestro marido que tiene que tragarse las infecciones de otros y las vuestras.
Y también la industria de los condones saldrá beneficiada, ya que no será necesario fabricar condones del grosor del neumático de un Ferrari Testarrosa.
Así que tercera llamada: más jabón al coño que al cabello. Que últimamente los condones que pruebo salen con pellizcos y siento cosas duras ahí dentro.
Feliz sexo, mis úteros felices.