Archivos de la categoría ‘Humor’

Hay fabricantes de bolígrafos que se sienten muy orgullosos de practicar un moleteado o rugosidad en la zona de agarre.
No tienen ni puta idea, cómo se nota que no usan el bolígrafo más que para pinchar botones ocultos de “reset”. No saben lo que es escribir cada día con un par de cojones. De lo contrario no lo harían, ya que además de no servir la rugosidad para que el bolígrafo no se deslice de los dedos, crea dolor y llagas.
Profundas llagas y luego callos de mierda.
Se podría decir que alguien les hizo el cráneo rugoso por dentro y por ello se les hubiera dañado el cerebro como mis putos dedos inquietos.
Y encima te cobran una pasta por el diseño estúpido y su ocurrencia.
Más tontos y nacen de plástico, como un robotito de 0,7 € que venden en los bazares asiáticos con pila incluida.

Jajajajajajaja.
Que me meoooooo…
Jajajajajajaja jajajajaja jajajajajaja
¡Ay!
Jajajajajajaja jajajajajaja jajajajaja…

La gente muere con la mirada fija en algo que no importa. Como si los vidriosos ojos fueran el epitafio exacto de sus vidas.
Hay un único túnel que no conduce a nada, su única función es angustiar y luego, amortajar. Está fabricado con la luz de las salas mortuorias y el cemento de las cloacas.

“El ser no sólo se toma en el sentido de sustancia, de cualidad, de cantidad, sino que hay también el ser en potencia y el ser en acto, el ser relativamente a la acción”.
Cometí un vanidoso acto de tenacidad y me propuse pues, en mi ánimo, leer todo el ladrillo que escribió Aristóteles.
Avanzaba en el libro y me sentía muy enfadado y aburrido “en cuanto a que la sustancia”, “en cuanto a que al ser”, “en cuanto a que la materia”, “en cuanto a que el género” y en cuanto a que Platón, no acertaba ni una según Aristóteles, el inexplicable para sí mismo. Que semejante bodrio haya pasado a la historia explica lo que hoy día tenemos que ver en la política, economía y religión: basura.
Como a continuación veréis, no soy el único que ha pensado que con párrafos (y cientos y cientos de páginas) como este que inicia esta reflexión, Aristóteles demostraba que estaba muy, muy, muy enfermo por algún accidente vascular en el cerebro o simplemente nació así.
Bertrand Russell en su libro Historia de la filosofía occidental fue absoluta y justamente cruel con la “lógica” aristotélica de mierda y llegó a decir en La perspectiva científica:
“Aristóteles ha sido una de las grandes desgracias de la raza humana”.
Estoy de acuerdo con el bueno de Rusell aunque la raza humana no se merezca nada mejor; porque Metafísica, peor no puede ser.
Y yo, cándido de mí, pensaba que tras leer El Castillo de Kafka, no podría tropezar con algo peor en mi vida…

Tiene una luxación del pensamiento, se ha doblado demasiado imaginando tiempos mejores, lugares sin tanta mediocridad.
Como un codo al revés, como un testículo lleno de intestinos por una hernia.
Así duele, así mata la frustración; como una enfermedad.
La enfermedad sea mental o física (siempre acabará siendo mental también), siempre comporta desesperación y un dolor insoportable de vivir.
No lamento dar malas noticias, ya hay demasiados predicadores y telepredicadores para las cosas amables de mierda.

La mariconez poscoital se cura con un par de bofetadas a tiempo, antes de que el niño se haga un adulto idiota.
Eso de dudar de la identidad de género, es cosa ya metafísica en el tejido de la mente insectil de la sociedad consumista que tiene una fobia absoluta al esfuerzo físico laboral. Todos quieren ser confusos sexuales, aparentar ese existencialismo de reunión etílica de matrimonios amigos; por ello no saben si hacer de machos o hembras. O las dos cosas.
Y claro, follan y se me deprimen las nenazas.
Como si también fueran capaces de menstruar y su sistema hormonal les provocara cierta descoordinación mental.
Es en estos momentos de tristeza existencial en el macho, es cuando la mujer debe ser comprensiva y decirle: ¿Y ahora por qué lloras, maricón?
Joder, las estupideces que hay que ver anunciadas…

Por si me convirtiera en fantasma tras morir, ya tengo una pequeña lista de hijos de puta a los que atormentar hasta llevarlos al suicidio si no tuviera la suficiente materialidad para decapitarlos.
No son mucho cerdos; pero lo malo es que algunos han muerto y otros morirán muy pronto. Es igual, sabré como torturarlos en el más allá. Y según dicen, allá no podrán morir más de lo que estarán; así que seré su infierno.

Hace unos años estuvo de moda capturar pokémons por la calle con el móvil. Ahora, desde finales de febrero del 2022; a la vista de lo que emiten continuamente los telediarios y otros realitys shows, (pura publicidad gubernamental sin asomo de periodismo); ya es tendencia o trending topic (antes de la decadencia social “moda” o “uso”), la captura o colección de refugiados de guerra: cargarlos, regalar un peluche, alimentarlos y vestirlos como tamagochis; para luego llevarlos a buen recaudo, incluso adoptarlos.
Un nuevo videojuego de realidad aumentada que conjuga habilidades sedentarias, consumo de turismo de riesgo y cierto amaneramiento beatorro, emotivo y compungido con una mala actuación del jugador como norma ya relevante.
Nuevos tiempos, nuevas sensibilidades, nuevos juegos… 😋🙂👏🤜🤛🤝

Cuando verdaderamente disfrutas de la naturaleza es cuando dejas de fotografiarla a cada instante. Entonces le prestas la atención seria que se merece.
Y llegas a ese estado porque ya formas parte de ella y no es un hecho extraordinario vivirla.
En definitiva, uno de los síntomas de que ya perteneces al medio natural es cuando dejas de fotografiarlo todo como si fuera el último día y eliges lo realmente bello o curioso tras la observación.
Por ejemplo: la corteza que está arrancando y comiéndose del árbol el caballo ¿es narcótica y está enganchado a ella? ¿Flipa con ser Pegaso o un ñoño unicornio? ¿Debería rascarla y luego traficar con ella vendiéndola como crecepelo de la risa? Un poco de dinero extra no viene nunca mal, es para ayuda humanitaria, lo juro.
No te fijas en el caballo, si no en lo que hace, masca o esnifa. Incluso sientes ganas de ir a arrancar unas cortezas y masticarlas por si hubiera suerte.
Por otra parte, cuando has escuchado la potencia de la coz de un caballo, ni se te ocurre pensar en selfis molonas y tiernas.