Por fin alguien se expresa con lógica, claridad y sin tapujos. O sea, para adultos formados intelectualmente y no para cabestros acobardados. Es la primera vez en dos años que alguien habla así sin recurrir a eufemismos infantilizados y a mentiras fascistas para promocionar los encarcelamientos y violación de derechos y libertades que decreta el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, ahora, a través de sus fieros y encelados Caciques Autonómicos. Las vacunas no han sido nunca el maná del fascismo ilustrado del coronavirus.
Así que lo que pasa (además de que gripes, catarros o resfriados se meten en el saco del coronavirus para inflar estadísticas), es que son los vacunados con su pasaporte del coronavirus los que deberían ser confinados, ya que se mueven con total libertad contagiando a vacunados y no vacunados. Es una absoluta orgía higiénica propagada por el fascismo del coronavirus. Que los vacunados se contagian y contagian, no es una idea o una invención literaria, lo sé de primera mano, de mi propia familia. Y que los vacunados van de resfriado en resfriado hasta convertirse en coronavirus, también es bastante habitual. Es estúpido e infantil el bulo de que el mínimo porcentaje de vacunados contagie a nadie. El problema son los vacunados y su buffet libre para todo con su pasaporte del coronavirus (el famoso brazalete nazi). Y es que no sé porque llaman vacuna a lo que no vacuna. De verdad que la inteligencia ha caído a niveles insectiles. Tal vez sea hora de una purga genética de la especie humana y el coronavirus, pobrecito, no da al abasto.
Y este cobarde 46 % además, es el que en tiempos de Franco te denunciaba a la policía política solo para conseguir un trato de favor; muchos fusilamientos fueron cosa de vecinos como este 46 %. Ocurría en la España Franquista día sí y día también. Aunque yo hubiera dicho que son muchos más, durante el encarcelamiento que negaba el derecho al sustento vital, como trabajar para comer entre otras muchas otras cosas (el primero que decretó el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus en el 2020), hubiera dicho que era un 90 %. Cuando era niño, uno de los vecinos del segundo piso en la casa donde vivía, era de estos puercos que vivían observándote para denunciarte, me alegro de que esté muerto de hace muchos años. Un mierda, un tiparraco muy estricto al que le jodía que los niños usaran el ascensor para subir al séptimo piso, muy franquista señalando el letrero del ascensor que decía que estaba prohibido a menores. Cuando el ascensor funcionaba, se asomaba a la ventanita de la puerta para observar si había algún menor usándolo; si era así aporreaba la puerta y gritaba que lo parara y saliera. Está genial desde hace mucho tiempo: muerto y bien putrefacto. Lo malo es que nació; pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena. Porque el envidioso lo es por dinero y porque no puede soportar la libertad de pensamiento y acción que otros usan. La envidia y la cobardía crean grandes cabestros obedientes y asesinos tras las ventanas y en los balcones de las casas. ¡Cuidado con ese porcentaje porque es absolutamente real! El gobierno español podría exterminar a cientos de miles, y los del 46 % decir que se lo merecían por no ser obedientes. Justo lo que Alemania hizo con los judíos: con los alemanes bebiendo cerveza despreocupadamente mientras su “valiente” ejército incineraba cuerpos en los hornos (seguramente sería el mismo porcentaje que en España, como mínimo).
Las taifas españolas o comunidades autónomas, sus caciques autonómicos (presidentes autonómicos se hacen llamar) y sus secuaces de menor rango; están enfermos de ansia por poder instaurar sus guetos y encarcelamientos para no vacunados. Sudan como si tuvieran fiebre por cometer sus crímenes y delitos contra los derechos fundamentales de todo ciudadano.
Están ansiosos por actuar como el nazismo austríaco.
Porque los no vacunados son el fracaso expuesto de unas vacunas que no vacunan y quieren cargar contra ellos, encerrándolos y tal vez, provocando “accidentalmente” su muerte. Lo gracioso, es que los vacunados se contagian entre sí y contagian a los no vacunados.
Es una opereta asesina la del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus y sus feroces talibanes Caciques y Caciquerías Autonómicas.
Respecto a Austria, es lógico que su constitución permita encarcelar a personas inocentes por capricho de sus führers, puesto que es un país abiertamente nazi.
España llegará a serlo también, solo hace falta que el gobierno y sus caciquerías puedan comprar los jueces adecuados. Y es que si Austria es nazi, España es franquista y abiertamente corrupta.
De alguna forma debían de empezar las guerras civiles…
No, no es necesaria ninguna memoria histórica, solo hacer más grande el Valle de los Caídos para enterrar a los nuevos y normales franquistas que ahora gobiernan con mano que no tiembla y metiéndose la constitución por el culo.
Porque donde hay cultura, hay riesgo para un estado dictatorial. El oscurantismo y el analfabetismo son las únicas normas que puede soportar un fascismo que quiera durar como poco cincuenta años. España es un nicho, un vertedero de fascismo. Es mucho mejor una estatua ecuestre de algún militar ¿no?
Hasta hace un par de años, era un delito hacer apologías de doctrinas políticas asesinas como el franquismo, el nazismo o el terrorismo. Pues el Cacique Autonómico Español Revilla con su “obligar a vacunarlos por las buenas o las malas, por lo civil o militar”, ha cometido esa apología. Es una amenaza muy seria viniendo de un político gobernante. Y sin embargo, lo ha dicho a los medios de comunicación con total impunidad. Lo más jocoso (por decirlo de alguna manera) es que ocurre aquí como cuando Franco asesinaba: todo el mundo pensaba “Algo habrá hecho”. De la misma forma que los alemanes se complacían o toleraban de buen grado el asesinato masivo de judíos. Ningún político español ha condenado la apología cometida. Porque España es una corrupta nación fascista, lo lleva en la médula de sus podridos huesos. De la misma forma que Europa ha visto con buenos ojos que la Austria Nazi encarcelara a los no vacunados por coronavirus (confinamiento le han llamado). La sociedad española es totalmente adicta al fascismo o franquismo. Y el resto de Europa no le va a la zaga. El mapa de Europa debería estar lleno de chinchetas con banderitas nazis, como los mapas de guerra de la Segunda Guerra Mundial. Pareciera que todos los «demócratas», ciudadanos ejemplares, se han tragado sus principios de libertad y democracia a través de su bozal o mascarilla cobarde.
Y está rabiosa la bestia fascista. Quien se creía que esto del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Español del Coronavirus y sus Caciques Autonómicos era un chiste, anda muy equivocado. Porque con este tipo y otro como el Torra (ex Cacique Autonómico catalán), el franquismo ha florecido como una planta venenosa. Esto no tendrá un final feliz, es decir, sin muertos acribillados a tiros por policías y militares. Están llegando los políticos a un fascismo o nazismo ya sin remilgos, abierto y criminal. Y lo peor, al igual que todos los dictadores asesinos, este tipejo ha llegado a ser Cacique Autonómico por votos de los cabestros. Y fusilará a su propia gente si el iluminado lo cree necesario. Y no es gracioso, ha comenzado otra época negra en España y promete prolongarse como la asesina y genocida de Franco, durante medio siglo El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, desvía la atención de las vacunas que no vacunan, cargando contra la libertad de no vacunarse de la gente decente. Es terrorismo de estado.
Todos los gobiernos de las taifas autonómicas españolas, sus caciques autonómicos y secuaces se apresuran ya, como ocurre en cada ola de fascismo de coronavirus en verano e invierno; a violar los derechos fundamentales y libertades de los ciudadanos (que a los cabestros no es que les moleste especialmente y son legión; o sea, violan sus derechos, incluso a sus hijos y aplauden), constituyéndose así la sexta Orgía de la Sanidad Fascista en España, intentando ponerse a la par que la Austria Nazi. Y sin duda alguna, lo conseguirán. El gobierno chino fascistacomunista, debe estar encantado con su nueva Cuba (la Nueva y Normal España Penitenciaria Fascista del Coronavirus). Los vascos han iniciado la bacanal con el saque de honor: su grito desesperado de instaurar el brazalete nazi en todo cabestro que pise su taifa. Si es necesario, que se les tatúen el antebrazo, como a bien tuvo hacer con los judíos el nazismo del siglo pasado. Ha iniciado la orgía del nuevo franquismo español. ¡Larga vida al Caudillo y sus Caciques Autonómicos!
Como ya es tradicional, la prensa del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, ya ha oficializado la sexta ola de nazismo o fascismo con el cuento del coronavirus. España junto con la nazi Austria (ahora en cabeza del nazismo europeo), da así el pistoletazo de salida a los Caciques Autonómicos para que puedan en sus taifas extorsionar, encarcelar y discriminar a su población. La constitución española enrollada para metérsela en el culo, es junto con la lotería nazional española y las luces navideñas, el nuevo y normal símbolo de la navidad. El bozal es complemento atemporal y se lleva en todo tiempo, a lo que hay que añadir el nuevo y normal brazalete nazi: pasaporte covid.
Pues parece que el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus y su prensa prostituta, han encontrado un filón en el mundo insectil para entretener y adoctrinar a los cabestros españoles en las buenas maneras para vivir obediente y mansamente en la nueva dictadura impuesta. Y seguro que además, hormigas y abejas llevan un bozal (o mascarilla) en el hocico a full time. “Así que si las abejitas y las hormiguitas hacen estas cosas, vosotros cabestros españoles, tenéis que ser más obedientes y entender que la libertad es muy mala. La libertad es enfermedad y además, no sabríais que hacer con ella. (Yo, el Nuevo y Normal Caudillo Penitenciario Fascista Español del Coronavirus forever)”. Más o menos es el mensajito del artículo de mierda en cuestión. Los “periodistas” de la Nueva y Normal Dictadura Española del Coronavirus, tienen una fe absoluta en la imbecilidad de sus lectores cabestros. Asumen que España es el internado de disminuidos mentales más grande de Europa y África.