Los dictadores, sean comunistas o fascistas nazis, adolecen de lo mismo: masturbación compulsiva o autobombo.
Todo es una cuestión de vender mierda sacando el mejor precio. Así que después de haber destruido todo asomo de libertad en España, arruinar, prohibir respirar; y en fin, pasarse por el culo la tan cacareada constitución y sus derechos; ahora se marca unos pasos de baile como si fuera un líder de verdad en Europa.
Más de lo mismo, y siempre basura.
España no es diferente, es siempre el mismo franquismo de toda la vida.

No va a acabar nunca, el nuevo y normal fascismo no puede dejar de inventase nuevas cosas para continuar en el poder. Cuando los cerdos prueban la sangre no quieren otra cosa.
Las nuevas “variantes” podrían anunciarlas los meteorólogos como las tempestades y ponerles nombres más divertidos de mierda.
La variante puta y mala, son los nuevos y normales líderes fascistas genocidas del coronavirus. Y eso se llama la variante esvástica o nazi, hideputas.

No hay porcentajes de mierda. Son números de una tómbola marcados y cada vez sacan un número mayor (el nuevo y normal fascismo penitenciario español del coronavirus) para evitar perder el chollo de mantener a la chusma acosada, estafada, encarcelada, atemorizada, enferma, muda y humillada gracias al bozal o mascarilla y además obediente y mansa cosa mala.
La única inmunidad es cazar al fascista con un buen calibre, dispararle en el cerebro como a los zombis.
Y como coletilla a la tontería del titular, aclaran que la escuela del fascismo penitenciario español está inspirando al gobierno fascista australiano. Y al igual que en España, están dando un golpe de estado militar a los mínimos derechos biológicos y libertades en Sidney. A propósito de Australia, a principios de junio del 2021, una noticia decía que una de sus ciudades (Melbourne) encarcelaba a sus ciudadanos (confinaba) por solo una tasa de diez contagios; va a resultar que Australia, gana a España en cobardía. Qué cosas…

Como los fascistas no son listos, solo son ladrones y asesinos sin ingenio ni actividad intelectual, se creen ya unos ilustres próceres de las letras y cantan las letras del alfabeto griego para que la chusma se arrodille deslumbrada por su cultura ante sus genitales fasciosos.
Es normal que se inventen olas y variantes de coronavirus, han de hacer alarde de esa cultura chabacana tan propia de los pedantes analfabetos funcionales.
Resulta muy divertido que la sanitaria fascista china se cubra con una mampara, porque está provocando el vómito en otro chino sin ningún escrúpulo.
Y luego, a traición por las noches, los camiones pulverizadores de insecticidas matarán al pobre chino tras sufrir la PCR para nada. Es un mundo cruel el fascista; pero a mí me da risa.

¡Eh! No todas son esclavas, idiota.
Algunas son putas y a mucha honra. Y eligieron graciosamente, en lugar de ganar una mierda durante un día entero, ganar una mierda en tan solo una hora.
A ver si alguien se va a pensar que todas las putas viven mal y son esclavas de un chulo.
Además, a la vez que la abogacía, es el trabajo más descansado y con el que más dinero se gana empleando el mínimo tiempo. A los borrachos les hacen el trabajo en apenas medio minuto, imagina la pasta.
Llamarlas esclavas es desacreditar a las putas. Tanto hablar de tolerancia y la prensa trata a las putas como si fueran carne de matadero.

Pues pareciera que las vacunas sirven para lo contrario que vacunar igual que los bozales o mascarillas sirven para mal respirar.
La Nueva y Normal Dictadura Española del Coronavirus, no necesita que otra especie la extinga, se mata ella solita (a sus habitantes, quiero decir, los dictadores y sus afectos están absolutamente a salvo para seguir poniendo sus huevas y conservar el fascismo cuando no quede nadie).

Para que el nuevo y normal estado penitenciario fascista español del coronavirus funcionara correctamente, era necesario que la prensa se prostituyera y se convirtiera en la nueva gaceta del nuevo franquismo. De ahí la tan patética tristeza del titular, que en caso de ser mínimamente honrada y decente en cuanto a ética periodística, en lugar de “en tan solo dos comunidades”, debería escribir “aun queda mucha gente acosada y encarcelada en dos comunidades”.
Está tan podrida la prensa, que los propios periodistas se ha convertido en jueces de mierda, en los celadores españoles del fascismo.
La prensa hay que leerla con mucho cuidado, porque es una mala puta, así de sencillo.

Vamos a ver, que los que leen estas noticias se pueden confundir: el coronavirus no camina por la calle con bozal y uniforme policial pateando libertades, prohibiendo la respiración y el sustento familiar y personal.
Esas cosas las hace el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, y tiene todo el mérito de crear parados crónicos y hambrunas épicas.

Eso es algo que cualquier niño de primaria que no haya sido adoctrinado en las escuelas españolas, lo sabe.
Es tan fácil de concluir lo de los yihadistas, que da risa leerlo en la prensa. Talmente como si los propios periodistas y a quien entrevistan, hubieran sido educados en la España Fascista del Coronavirus, en sus dogmas que enaltecen el analfabetismo y la estupidez.

Es lo suyo de poético el titular al llamar “maná” a la limosna de los fondos de recuperación de la UE. Y claro que están muy atentos a la lluvia de billetes, porque una vez no les quepan más en sus bolsillos (en los del caudillo, ministros, caciques autonómicos, jueces, etc..), el resto irá para hacer los favores pendientes a las amistades y afectos al Régimen Penitenciario Español, regalando miles de puestos de funcionarios vitalicios sumamente bien pagados.