¡Shh… Calla! No le digas a nadie que lloras, que nadie te vea.
O dejarás de ser invencible.
No hagas caso de lo que dicen: llorar es bueno.
Una mierda.
Porque cuando empiezas a llorar no acabas nunca. Los fuertes lo hacen todo desproporcionado: su dolor es fuerte, su llanto, su risa, el amor y el odio.
Tú no puedes permitirte llorar o estarás acabado, nada detendrá el llanto.
Y eres fuerte sin reservas porque has aguantado años y años de una frustración que ha cargado directamente en tus hombros. El fracaso es ejercicio puro.
Eres el strong man of the year del puto año.
Solo puedes alardear de fuerza, nada más. No eres inteligente, no eres simpático, no eres nadie.
No lo estropees, no estropees más cosas.
Los hombres lloran, tú no.
Hay filos, drogas y las vías de un tren para evitar que se derrame eso que no quiero volver a nombrar.
¿Entendido? Sé hostil y brutal Nada más, no naciste para lucir sensibilidades de llantos.
Llorar no es bueno
Publicado: 9 septiembre, 2015 en Absurdo, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
Un campo de energía
Publicado: 9 septiembre, 2015 en Amor cabrónEtiquetas:"ciencia ficción", Amor cabrón, Reflexiones, relato
Entre tú y yo hay un campo de fuerza que no permite el paso de los besos.
Tu humedad se escurre entre los muslos desangelados y mis erecciones son un puntero que indica la dirección hacia lo inalcanzable y lo imposible.
A pesar de que existes y estás en algún lugar.
Hermosa y amada hasta la agonía.
Somos reflejos atrapados en espejos enfrentados.
Fluidos que se escurren por una infranqueable pared de nada y labios aplastados contra un cristal.
Palabras sin sonido que parecen morir apenas nacen de los labios.
«Te amo, mi vida».
Y las palabras se convierten en ceniza que cae sobre mi pecho y tu mirada triste al otro lado me retuerce las entrañas. Tu tristeza es mi tormento.
Almas apresadas a las que nadie presta atención, porque nuestra atmósfera es sorda e incompatible con la de ellos, los otros.
Tus manos se apoyan en lo infranqueable y lanzas miradas de socorro que me doblan con una náusea.
Figuras mudas que nadie ayuda…
Yo no recuerdo haber hecho algo especialmente malo.
Tal vez es tu condena la que me arrastra.
¡Mentira! Intento bromear para no llorar como un crío. No puedes haber hecho algo malo. No puedo aceptar esa idea, es inconcebible.
A menos que poseer la voluntad de un hombre sea delito.
Algo así puedo imaginar, que sin pretenderlo, hayas usurpado el trabajo de Dios al hacer de mi alguien que te adora.
Y ahora pago las culpas por ser alguien que pende de ti, arrastrado por tu pensamiento y el deseo por tu piel.
Alguien hizo ciencia-agonía de la ciencia-ficción.
Somos dos amantes apresados cada uno en un capítulo de una novela del futuro.
No puedo abrazarte ni besarte. No puedo consolarte.
Solo escribir y buscar el método, el sortilegio para romper esta condena.
Asesinar al autor.
Este maldito campo de energía…
Una bolita empuja otra bolita
Publicado: 8 septiembre, 2015 en Absurdo, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
Algo sencillito y muy fácil de comprender, pequeños y grandes: las personas se mueren porque hay poco sitio, no cabemos todos.
A veces es por azar y otras morir es consecuencia. No hay maldiciones, designios divinos, destinos, castigos ni condenas.
Es una simple cuestión de espacio.
O sea, una bolita, empuja otra bolita.
Y ahora iros a dormir que es tarde.
Dadle un besito al tito Iconoclasta y si mañana no nos vemos, no hay problema, no hay drama. Una bolita nos habrá empujado y ya está.
Buenas noches, bona nit, boa noite, gau ona, bonum nocte, buonanotte, bonne nuit, good evening, gute Nacht, Oyasumi, usiku mwema, kali̱nýchta, spokoynoy nochi, bonan nokton…
Y feliz muerte si la hubiera, grandes y pequeñines.
Morir amado
Publicado: 6 septiembre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
Solo la certeza de saber que moriré antes que ella me da paz; pero es terrible morir y que te amen.
Dejar todo ese dolor en quien amas…
Es el dolor del dolor, lo sé…
Quisiera saber el momento de mi muerte, para conseguir que me odie.
Tienes la responsabilidad de proteger a quien amas.
Porque no estoy seguro de poder morir sabiendo que voy a dejarle ese dolor desgarrador que siento solo con tratar de imaginar la vida sin ella.
Mi cara feliz
Publicado: 4 septiembre, 2015 en Absurdo, Conclusiones, Histéricas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
Mi cara feliz de gilipollas con gafas nuevas. Esa sonrisita y carita bonachona mía, que cuando escribe piensa en los intestinos humanos fuera del vientre dando calor sexual a penes ajenos y perversos a esas tripas en un acto sexual que atenta a toda moral.
Y también me gusta mucho la tarta de manzana.
Maldiciones, amigos. Y que Dios os… Os… Mierda, me he quedado bloqueado.
Hostia puta.
Irrompible
Publicado: 4 septiembre, 2015 en Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:arte, cojo, irrompibilidad, otoño, Pirineo, Ripoll, Ultrajant
La naturaleza calla
Publicado: 3 septiembre, 2015 en Cine, Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, Música, ReflexionesEtiquetas:Citas
No necesitas oír a nadie, porque lo que ahora importa está ahí.
El tiempo y el agua corriendo juntos, arrastrando vida y restos.
La naturaleza te hace sentir justo lo que precisas.
Ella no habla, te deja solo contigo mismo.
Solo y absolutamente autónomo para hacer lo que debes.
Y lo que debes hacer y lo que se ha hecho, se irá con el agua, irreparable e irreversiblemente.
Las lágrimas y las risas no le importan al río, el arrastra lo que sea, sin piedad, fríamente.
Me dicen las ramas de los árboles que nunca se debe pedir clemencia o perdón porque es cobardía. El arrepentimiento y la cobardía con indignidad se paga.
No hay vuelta atrás, es estúpido alegrarse o entristecerse de nada. Se trata de seguir cometiendo actos, los que quiera, los que deba.
Tiro la colilla al río, estoy de acuerdo.
Brutal y masiva locomotora
Publicado: 3 septiembre, 2015 en Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas








