La ira nos eleva por encima del resto de animales y sobre toda consideración de justicia o injusticia.
Nos libera de todo prejuicio.
Y la adrenalina es la consecuencia necesaria que da energía y fuerza para convertir la ira en acto, sea consecuente o no con la razón.
Es así, no hay trasplantes de cerebros para evitarlo, los humanos tienen esa idiosincrasia.
Hay demasiada razón y pocos actos.
Las guerras pactadas por jefes de estado y tecnócratas déspotas o de maquillaje democrático, tienen la función de desahogar esa ira oportunamente para que no se vuelva contra ellos.
No hay que sentirse demasiado orgullosos de la razón, porque demasiada lleva al abuso y luego a la ofuscación, como la cobardía lleva inevitablemente a la indignidad y luego a la muerte.
«Debían elegir entre el deshonor y la guerra. Eligieron el deshonor y por tanto la guerra». Churchill.
Ira y razón
Publicado: 18 agosto, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
Un café entre nosotros, los que seamos
Publicado: 17 agosto, 2015 en Absurdo, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
El sibarita y la muerte
Publicado: 17 agosto, 2015 en Chusma, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
¿En qué lado de la cama quieres morir, viejo petulante?
Siempre hay un lado, un lugar mejor para todo. ¿No crees?
Te ofrezco ser elegante, especial y refinado por última vez.
Nos ha jodido el sibarita.
¿No eliges siempre lo mejor, lo más selecto?
Ahora tú y tu petulancia venís conmigo.
Idiota… Vas a saber lo que es elegancia en el infierno.
Tantos años dando por culo, te tenía unas ganas…
Elige que no tenemos todo el día.
Cristo y un escéptico
Publicado: 17 agosto, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
-¡Vamos que hay prisa! Pegadle un tiro al capataz y vamos a por Don Pedro!
-Ama a tus enemigos para sembrar bondad. Es mi Padre en los Cielos quien os lo pide.
-¡Claro, hombre! Y yo soy Napoleón. ¡Y vosotros no os quedéis pasmaos como idiotas! Voladle la cabeza al idiota o esto se nos llena de iluminaos.
Ven conmigo,
ven conmigo.
Estoy tan muerto…
Es una mañana fresca
nos prometeremos el necesario calor.
Una serena e incontenida pasión.
Ven conmigo
ven conmigo…
Para que caminar no pese
porque eres vida que falta,
fantasía e irresistible realidad
el palpable y desesperante deseo.
Ven conmigo,
ven conmigo…
Quiero hablar en susurros secretos
con íntimas sonrisas sin sentido
en la cena más hermosa
y las sábanas plenas de ti.
Ven conmigo
ven conmigo…
Eres creación y cuerpo
refugio de mis tristes albas,
carne brutal que desafía mis venas.
Desbordas mis lágrimas agotadas.
Ven conmigo,
ven conmigo.
Estoy tan muerto…
Eras razón de mi tristeza
ahora no me queda ni eso
ven conmigo ahora que existes,
no puedo
no quiero morir ahora que estás.
Ven conmigo,
Ven conmigo.
Por favor…
Interdependencia
Publicado: 14 agosto, 2015 en Chusma, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
Nadie necesita a nadie, de lo que se trata realmente es de lo que quieren y necesitan de ti.
No estoy interconectado ni dependo de nadie, que no se equivoquen los ciudadanos y filósofos de pro.
En el mejor de los casos soy contaminado e interferido.
Si necesitara algo de alguien, mi vida superaría cualquier umbral de mediocridad jamás conocido. No sería viable.
Lo que llaman interactuar, no es más que el miedo y la inseguridad a valerse por sí mismos. El espíritu del rebaño. Patético.
La amistad no tiene nada que ver con dependencias e inseguridades si de verdad lo es, igual que el amor.
Son cosas íntimas muy lejos de que nadie meta su apestosa nariz para interactuar o compartir de mierda.






