Posts etiquetados ‘Citas’

Un lugar distinto, un firmamento extraño. Una luz suave, una tierra púrpura y la serenidad de los caballos.

Si yo hubiera nacido antes que Dios, hubiera creado un mundo más bello.

Sí, ya sé que la salud de las abejas mide la calidad del ecosistema; pero si me vuelve a pasar otra abeja bajo las napias, la aplastaré sin piedad.
La abeja Maya fue otra (como La casa de la pradera) de tantas cosas insustanciales que han hecho de mí el insensible incrédulo que hoy soy; con una vanidad tal que, no me libraría del infierno si existiera.
Bueno, no solo la abeja Maya… También los cómics para melindrosos en los que no muere nadie y visten los calzoncillos por fuera, como Superman, Batman y todo el melifluo y gay universo Marvel.
Doy gracias a la existencia de Milo Manara y cómics como Creepy, Vampus, Dossier Negro, 30 Días de noche, Sin City, El arte de la guerra, etc…
Sin ellos, no sería el animal que soy.

-Y tú ¿a dónde vas? -le pregunto a la piedra.

-A votar -me responde rodando apresurada y cuasi nerviosa.

-Era de esperar -concluyo mirando al cielo para evadirme de la tierra.

Colofón:
Se puede morir de muchas maneras; pero no hay ninguna peor que la muerte por hastío.

Que no se comunique a nadie mi muerte,
que nadie llore por mí,
y que no me entierren en tierra sagrada,
y que ningún sacristán toque las campanas,
y que nadie pueda ver mi cuerpo muerto,
y que ningún lloraduelos me siga en mi entierro,
y que no se depositen flores en mi tumba,
y que ni un solo hombre me recuerde.
Esta es mi voluntad.

Thomas Hardy, 1840-1928.

Es como una maldición. El amor es una estrella a años luz y cuando llegas, se ha consumido tu vida.
Algunos detienen su viaje en un asteroide gélido.
Otros agotan el oxígeno y flotan en el vacío vacíos.
Y no es morir de amor, es por desesperación.
Quien muere de amor está con quien ama.
Y son tan pocos que, es preciso que alguien escriba encuentros y padecimientos ficticios de amantes que se tienen por fin.
Soy el amanuense vacío de los amantes.

Al despertar cada mañana, durante unos segundos (lo que dura el proceso) observo el café dando vueltas dentro del microondas “arrascándome” el culo. Doy gracias de no tener que preparar una cafetera con este humor con el que me levanto. No importa los días que tenga el café preparado, importa la inmediatez. De la pizza pienso lo mismo.
Suena la campanita por fin y me pregunto si dios se marea de tantas vueltas que tiene que dar ahí dentro para hacer su trabajo. ¿Le dejo dentro del horno una biodramina como sacrificio de agradecimiento?
Y ya, tras sorber el primer trago de asqueroso café y aspirar la primera bocanada de humo de un cigarro precioso, dejo que la humillante erección matinal se relaje al ritmo de las aburridas noticias del diario y rascarme sin molestias las pelotas con cierta obscenidad natural y espontánea en mí.
Luego todo irá a peor.

En Telegramas de Iconoclasta.

“Siento que mi espíritu se quiere salir” dice de repente y tristemente.
Y recibo un suave puñetazo desde dentro a fuera.
Y pierdo un latido en silencio.
Lo dice con tal sencillez, con tanta naturalidad; que pienso que es así de fácil que ocurra.
Y llevo la mano a la cabeza para sujetar mi espíritu que se escapa.
Soy tan sugestionable con las coloquiales genialidades…
Me gustaría un día decir algo así de importante con semejante serenidad.
Hermosas tristezas que te cubren quieras que no.