Posts etiquetados ‘Iconoclasta’

Dada la actual filosofía de vida emocional, en la que todos son más jóvenes de lo que aparentan y los tontos no quieren dejar de creer en los reyes magos por una ñoña ilusión e inquietud a envejecer; no tardará la industria relojera en fabricar relojes que giren al revés para una mayor tranquilidad de los idiotas (hablo de seres humanos cualquiera que sea su sexo y edad, que ninguno se sienta excluido de mierda).
Las 16:43, es una buena hora para morir, gire o no al revés.

Cuando veo cielos tan enormes siento un deseo suicida de hacerme un punto, desaparecer en el horizonte, aunque fuera para siempre.
Tal vez por eso soy un tullido, para que el dolor me frene, me detenga. El cuerpo se protegió de mi mente en algún momento, cuando supo que no habría final feliz.
Es tan grande el mundo y mi pierna tan mierda…
Es tan bello el cielo y mi pierna tan negra…

Así se crean grandes y pequeñas obras, con silencio y soledad. Con valentía y sin vulgares vanidades.
Artistas, amantes y arañas precisan concentración para hacer lo que deben sin interferencias de envidias y miedos ajenos.
Dos son multitud.
Necesitamos un espacio de seguridad entre nosotros y el mundo.
(Cielo, no lo tomes al pie de la letra, rasga la distancia de seguridad en torno a mí. No soy artista, ni valiente sin ti.)

El pacifismo es una filosofía y práctica derivada de la ganadería, adaptada meliflua y bucólicamente (sin mencionar los mataderos) al ganado humano.

Llega la tarde y tras el paseo me apetece un sándwich de pan tostado con paté.
Así que pongo el pan en el tostador y espero a que las tostadas se enfríen, me gusta el paté frío.
Y mientras tanto, en la misma cocina y con un vaso de agua fría, observo la cocina y su extractor, incluso hay olores no muy rancios de pócimas cocinadas hace unas horas. También alguna mancha de aceite y algunos granos de arroz cocinado hace un rato.
Todo muy relajado, no me estresa la limpieza o su ausencia, tarde o temprano limpiaré.
Está bien, más tarde.
Lo que me preocupa es que mientras mastico con delectación y casi lujuria el pan tostado con paté, me viene a la mente la imagen de ese muñeco horrible que me causa cierta incomodidad emocional: Bob Esponja.
Creo que es una mala pasada de mi mente por mi desenfadada higiene; pero me preocupa.
Hay mujeres desnudas bajo un mínimo delantal que limpian con un glamur incomparable.
¿Qué coño hace Bob Esponja en mi cabeza jodiendo mi apetecible merienda?
¿Cuántas neuronas me quedan? ¿Me pondré pronto los calzoncillos como lo hace Superman?
Mierda…

Dispongo de un gran stock de lunas para los felices propietarios de un planeta.
Si sois tan hijo putas de ser dueños de un planeta, podéis añadir una luna (sea en color o en blanco y negro) como satélite, cosa que revalorizará vuestra propiedad y en caso de necesidad, la colonizáis con vuestras putas ambiciones. Y así, seguís jodiendo otros mundos con vuestra ignorancia de mierda.
A ver si se os cae encima y os extingue, potentados de mierda.
A todos los tontos se les aparece la virgen, coño.
Hasta en la ciencia ficción, tienen que ponerme de mala hostia.
Benditos los meteoros exterminadores de subnormales.

Internet es un curso acelerado y vertiginoso de la mentira y la envidia.
Se debe a la rapidez de la transmisión de mentiras y que todo el mundo puede publicar la suya impunemente.
Es demasiado rápida para demasiados cerebros lerdos. La minoría que puede adaptarse a esa rapidez no importa, es insignificante. Y además, no suelen ir a votar.
El que no aprende es simplemente porque no puede. Por mucho que quiera, un cerebro endurecido no es permeable a ningún conocimiento más allá del coito rápido por alguna urgencia hormonal o instintiva.
De ahí que la ignorancia se propague como la peste bubónica o la neumónica, incluso en un medio tan poco orgánico como el de las órbitas atómicas donde se mueven los electrones.
Podría continuar denigrando con gracia y donaire a la humanidad e internet, lo sé todo y tengo mucho desprecio como combustible; pero también poseo ciertas habilidades narrativas que me dicen cuándo el texto ha cumplido su objetivo.
Eso y que tengo ganas de fumar tranquilo.
Bye.

Me gusta sentarme a pleno sol con el abrigo cerrado por el viento frío.
Es un bonito y heroico contraste.
El ruido del viento azotando la vegetación es la mejor música que ha existido jamás.
Y eso, maldita sea, por enésima vez y sin descanso me lleva a tomar la pluma y el papel y escribir, escribir, escribir… Estoy cansado de mi cerebro.
Necesito unas vacaciones, una muerte.
No quisiera ser pesimista en exceso; pero si las montañas están llenas de vida, más muerte contienen.
La mayor parte de vida es vegetal.
Y toda esa masa forestal se alimenta de lo animado. Es una belleza monumental y voraz. Espera paciente e infatigablemente la muerte de los animales todos.
Si se tiene esto presente en la naturaleza, es que se ha comprendido cual es el fin de la vida animal, su destino final.
La vegetación es una asesina muda, silenciosa e insaciable.
Nos da aire para morir mejor.
Los cuervos brillan como el metal cuando el sol les alcanza; parecen pájaros mecánicos…
No deberían confiarse de la pérfida rama que los soporta, porque son de pluma y carne.
Románticos y nuestras tragedias…

En Telegramas de Iconoclasta.