Posts etiquetados ‘manuscritos’

En el supuesto de que viváis entre manadas familiares de cabestros que incluso en su propia casa usan bozal (mal llamado mascarilla), una de dos:
a: Los enviáis directamente a la mierda. Si estáis en el trabajo rodeados de subnormales todo el día y vuestra familia no os paga, no necesitáis pasar un mal rato sin cobrar. Que los follen.
b: Os ponéis el puto bozal para no contagiaros de imbecilidad, le dais una buena paliza a padres, madres, tíos, abuelos, etc. Y luego os vais corriendo para no perder el tiempo con una familia que, desgraciadamente no habéis tenido la culpa a la que pertenecer.
En el caso de que aceptéis a pasar un rato rodeado de ellos con bozal y tenéis una hermana o hermano que estén buenos, mantened relaciones sexuales sin anticonceptivos para que la consanguinidad de la endogamia no se pierda nunca.

En el imposible caso de que al igual que en las películas, la tipa estuviera basada en un hecho real, caben dos posibilidades:
1 – La tipa está enferma; pero de una ponzoñosa envidia.
2- Se debería denunciar a los Caudillos Españoles Sánchez e Iglesias por usar a deficientes mentales para su propaganda ideológica del miedo al coronavirus.
Y por supuesto, por poco que sea posible, calcinar las oficinas de toda la prensa prostituida al coronavirus con sus “redactores” como combustible libre de plomo.

Los graznidos de los dioses y sus iluminados en la tierra, guían a los hombres y mujeres al final del cortante acantilado de paredes sucias de excrementos de gaviotas. Y avanzan empujándose unos a otros.
Otra vez lo que ocurrió ayer…
Con rostros radiantes de fe buscan más allá la hostia que es gratis y una resurrección en un lugar mejor que el mundo que su propio dios les creó.
Los que no caen vuelven a la pequeña choza por la que dan gracias a dios y buenos días todas las mañanas; y se reproducen. Se reproducen con paranoia para preservar la mediocridad.
Es lo único eterno, el bucle que se repite, se repite, se repite…

Las historias de maricas están llenas de sensibilidad y cultura; pero es otro tópico más. Homos y heteros compiten ferozmente por el primer puesto de la mediocridad y mezquindad.
Está bien, por lo visto no tan ferozmente; pero compiten.

Muchos ingenuos van a echar de menos la enfermedad cuando empiece la guerra.
No podía ser de otro modo, tras un claro viraje del nuevo, normal y fascista gobierno español hacia una dictadura china o comunista; corresponde una incitación a la rebelión militar.
Eso lo deberían saber los niños si la educación española no se hubiera prostituido al buenismo y la mentira piadosa y paternalista para el control del ganado humano.
Sea cual sea la dictadura, van a joder la libertad, y España está ahora en una momento en el que dos dictaduras se pelean por el pastel.
Quien pensaba que en estos tiempos no es posible una guerra civil, debería ir al psiquiatra para que le opere el cerebro; algún lóbulo temporal debe tener podrido por un tumor.
Siempre es un buen momento para una guerra, sobre todo para una dictadura como ha impuesto el nuevo y normal fascismo español del coronavirus.
El retorcido toque de queda eterno que han declarado para perpetuar la estafa del coronavirus, pronto se convertirá en un toque de queda bélico.
Mejor si no ocurre, no me gusta que me toquen los cojones; pero la historia sirve para pensar con lógica y sin romanticismos nacidos de la ignorancia y la decadencia de una sociedad vieja, indolente y acomodada en el miedo y la fe a sus queridos dictadores votados con ilusión idiota.

¿Te das cuenta, cielo? Estás en el sonido del agua, en la caricia de la hierba, en el rumor de las ramas, en la calidez de la luz y en el dulce aire.

En mis pulmones, en mi piel, en mis ojos, en mis oídos, en mi boca…

Tiene sentido, precisión y literalidad cuando afirmo que eres mi mundo.

No siempre las metáforas son eufemismos o sarcasmos ¿sabes?

A veces verdad y belleza se funden y hacen un lugar excelso, o un tiempo, no sé…

A veces, porque solo ocurre contigo.

El amor no crea la belleza de un lugar, solo enumera deseos.

Tú eres creación.

La dictadura en España, con sus toques de queda es como una fístula siempre purulenta, no se puede curar, no se puede extirpar.
Las noches oscuras de represión y cárcel se han instalado con la estafa del coronavirus para permanecer durante años. Y el pueblo español, cobarde donde los haya, como en tiempos de Franco dice amén, incluso en su casa con cobardía y ocultación.
Cada mierda de país tiene los dictadores que se merece. Y el puto toque de queda eterno y sus serenos de mierda, también.

Gran parte de la humanidad cree que el norte es el rumbo a seguir, ya sea por un exceso de romanticismo facilón, por demasiadas películas, o por el abuso de los memes edificantes de las redes sociales; en definitiva: por pura y simple ignorancia, sea cual sea la causa.
Como si un rumbo norte no llevara al desierto, su hambre y cremación, o al hielo, su hambre y congelación.
La humanidad sigue con fe beata la ruta de la ignorancia nacida de una ingenuidad infantil. Y la ingenuidad de los adultos es la madre de la decadencia.
Tienen una fe ciega y fanática en lo que votan y en la utilidad de ese voto. Es vergonzoso que los adultos tengan la madurez mental de los seis años. Algo huele a podrido en Dinamarca…
Si hoy día las viejas, dóciles e indolentes sociedades occidentales no realizan sacrificios animales a un dios cualquiera, es porque Facebook y Twitter (entre otras mierdas) las vigila y dicta sus pensamientos y creencias. De no ser por las redes sociales y los mensajes paternalistas de los gobiernos de hipócrita democracia fascista, la idolatría cruenta se practicaría con fanatismo filipino en todas las sociedades de consumo como rito de protección contra ese resfriado o gripe llamado la covid 19.
Se impone un rumbo preciso hacia un lugar desierto de idiotas, pegando patadas con puntera de acero para abrirse paso entre tanta mezquina cobardía y mediocridad. La mitología de la biblia ya tuvo a un Moisés muy preocupado por la idolatría cobarde de la humana ignorancia.
Y todo va a peor. No hay nada que mate con rapidez y en cantidad suficiente para regenerar la genética humana que avanza veloz hacia la idiocia profunda.
Estoy abandonado en un planeta putrefacto.