Lo malo de algunos fabricantes de relojes, es que escriben pequeñas cosas fascinantes en las esferas. Y no es malo, es mágico. Cada vez que miro la hora no puedo leer otra hora que las 666 en punto, siempre es la misma esperanzadora hora. Mi personaje y yo nos encontramos en todo lugar, en todo momento. Si no lo busco yo, él me encuentra. Y yo lo acepto. Y me gusta… Qué bueno es todo lo que nada tiene que ver con la realidad. Con la asfixiante y mediocre realidad.
Los frikis y otros aficionados a los juegos de rol, están de enhorabuena: Hasbro en colaboración con la fundación Nueva Normalidad Española, ha lanzado la versión CV19 (spanish corona) del mítico juego Monopoly. La nueva actualización, en sus primeros quince millones de ventas, regalará a cada comprador dos mascarillas estampadas con los famosos billetitos del juego y perforadas estratégica y disimuladamente para que podáis respirar como personas decentes por la calle. Tiene unas pequeñas variantes que apenas afectan a las reglas del juego; pero sí a su estética. Se trata de garantizar la actualidad social del juego y conseguir que sea más entrañable para los jugadores españoles. La gran diferencia está en que, una vez has conseguido edificar cuatro casas en cada calle del mismo color de tu propiedad, ya no se cambian por un hotel, se conservan. Lo que sí puedes hacer cuando tengas todas tus calles edificadas, es comprar un juez; representado por un cerdito-hucha dorado. Cuando consigues comprar el juez, puedes encarecer los alquileres hasta un trecientos por cien y practicar desahucios exprés sin moratorias ni juicios ya que esa es la función del juez y te sale gratis cualquier abuso. Las conocidas estaciones de ferrocarriles y compañías de agua y electricidad se han cambiado por comisarías, farmacias, hospitales y funerarias. Cada vez que un jugador caiga en estas casillas, incluso si le pertenecen, deberán aplaudir todos los participantes no menos de dos minutos sin descanso. La casilla que te envía a la cárcel dice: “Vaya a la cárcel por prevaricación, sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las veinte mil”. Y la tarjeta que te libera de la cárcel dice: “Indulto decretado por el Gobierno Español de la Nueva Normalidad, la prevaricación no es punible”. Si caes en esta casilla y tienes juez y tarjeta, todos los jugadores te han de pagar una cantidad pornográfica de dinero en billetitos. Si un jugador no puede pagar, deberá dar a su hija, hijo, madre, padre, esposa o esposo para que se los folle el dueño del juez y la tarjetita como pago en especie o alternativo. Si un jugador tiene poco dinero, puede elegir entre vender a su madre o pagar con dinero, es una cuestión de estrategia como la vida misma. Va a ser una auténtica gozada. Daos prisa, que las mascarillas se agotan.
Cada día que pasa es más peligroso para la libertad y para la vida en España que, se ha convertido en un nicho de reinos fascistas delincuentes, que gobiernan sus delegaciones mafiosas con desmedidas y fuertes medidas de extorsión y represoras de carácter sectario religioso. Los Cárteles del Fascismo Español y sus chapos, no tienen freno, convirtiéndose en el asco de Europa. Gran Bretaña salió de la Unión Europea, a España la expulsarán; porque su fascismo sí que es un peligro sanitario. El coronavirus solo puede combatirse incinerando a los patógenos que roban la libertad y la decencia. La verdadera enfermedad, el virus que mata está en España y es la ambición ciega y el mesianismo de los modernos Mussolinis emergidos como cagarros flotantes de las redes sociales.
Los actores comprados por el Régimen Español de los Caudillos Sánchez e Iglesias, para responder interpretando a médicos a los entrevistadores de los informativos amañados, dicen siempre la misma cantinela: “Lo único que da resultado para contener el coronavirus es el confinamiento”. Y a quien le duele el pecho, le dirán que no respire. Es de novela de Kafka… Todo médico que se precie, ha de conocer la situación social de su paciente para dar un tratamiento efectivo y acorde a su entorno. El Fascismo de la Nueva Normalidad Española, carece de médicos, lo que sale por la tele son eso: malos actores de malos spots publicitarios. Matar a alguien de hambre y ruina, ponerle una campanilla colgada del cuello como a los leprosos de antaño o encarcelarlo donde sea hasta que se extinga, es lo más grotesco, ridículo y cobarde que nadie con un intelecto siquiera operativo, podría aceptar. Los seres humanos no son cerdos (de cuatro patas) y precisan realizar su actividad diaria, lo que incluye conseguir comida; y en las ciudades solo se consigue trabajando para tener dinero. Los niños de cuatro años que no han sido educados en España saben estas cosas. Los médicos (la sanidad) debe atender y curar. Y la gente a realizar su vida diaria con las medidas profilácticas de entorno que disponga la autoridad y las personales que sean aconsejadas y no impuestas con policía ideológica como vienen haciendo los Caudillos Sánchez e Iglesias y sus caciques autonómicos. Es tan simple la respuesta a una enfermedad que parece increíble que la chusma trague toda la mierda sin rechistar. Cualquiera diría que en España se está rodando una película de ciencia ficción distópica de serie Z. Y otra cosa, que nadie se crea las mentiras del “gobierno español”, la caridad no va a alimentar ni pagar la casa y los gastos de nadie. Es algo que ha dejado claro la Unión Europea negando la presidencia del Eurogrupo a la ministra de economía del Caudillo Sánchez que, soñaba con la caridad del “rescate” (como Grecia) para solucionar el hundimiento económico que ha provocado con su negligencia cobarde y su fervoroso e inquebrantable fascismo. El Gobierno Español con su temible dictadura ha querido ser como China; pero le ha faltado dinero, poder e inteligencia. Así que, si el fascismo español vuelve a imponer otro estado de alarma encarcelando a la gente en sus casas por medio de su feroz policía ideológica; los españoles tendrán que alimentarse con sus propios excrementos. Hay que decirlo, porque hay lelos que creían que iban a vivir de la caridad del fondo europeo para la reconstrucción. Ni Holanda, ni ninguna nación va a dar caridad al gobierno fascista español que ha hundido con cobardía, negligencia y vanidad injustificada su propia economía. Y por otro lado, por ética a nadie le gusta tratar con repúblicas bananeras de reciente aparición, aunque sea al otro lado de los Pirineos. A mí tampoco me caen bien los vagos que lloran en lugar de mover el culo para ganarse la vida. Ni agua les daría.
Una jueza ha impedido al Chapo Torra el encarcelamiento que tenía planeado para Lérida y otros pueblos. Una jueza ha tenido la decencia, criterio y el sentido común para frenar el asfixiante y cobarde plan de cárcel domiciliaria contra la población, planeado por el Cártel de la Generalitat de Cataluña, que hoy pensaba poner en marcha. A ver si aprenden los caudillos españoles y su caciques de una puta vez.
El mejor y más efectivo tratamiento para combatir una epidemia es asfixiar hasta la pobreza y el hambre a la población. El temido Cártel de la Generalitat de Cataluña, con la bendición de sus amos, los Caudillos Sánchez e Iglesias, aplican el infalible sistema de los porqueros con la peste porcina: matar al cerdo. ¿Y para eso están tirando tanto dinero necesario a la basura pagando a asesores científicos de mierda? Porque matar y clausurar lo puede hacer cualquier bedel. Tres meses de prisión en Lérida y ahora otros tantos. Cuando estalle la violencia (no puedo creer que nadie se deje arruinar o morir de hambre pacíficamente), los analistas tarados y los propios ladrones del gobierno, se preguntarán cómo pudo ocurrir. La guerra civil ya está en estado embrionario. Fascistas de mierda…
“Guía básica para acudir a votar el 12-J. Los ciudadanos que acudan a votar este domingo en Galicia y el País Vasco deberán ir con la mascarilla puesta y solo quitársela en caso de que se les requiera para comprobar su identidad, y deberán mostrar su DNI, pero no entregarlo, para evitar posibles contagios de coronavirus.” (La Información – sábado, 11 de julio de 2020)
Obsérvese bien la “noticia” de la prensa fascista pagada por el Régimen Español del Coronavirus. Qué bien detallada y rigurosa… Me consideraría imbécil de tan solo sopesar la posibilidad de ir a votar a cualquiera que coarte mis más básicas libertades individuales. Desafortunadamente pocos piensan como yo y llevan su bozal con una dignidad de foto de comunión. Mierda, a cada segundo que pasa es más insoportable…