
Pareciera que el rey y ayatolá hispanocatalán Sánchez I el Arribista, sumo sacerdote masónico de la secta perniciosa psoe, inventor de la Amnistía Corrupta Española 2024 y cobarde histórico, ha compartido su sangre con su sicariato ministerial y otros jerarcas funcionarios para transmitirles sus anticuerpos contra la dimisión. Anticuerpos que se alimentan básicamente de dignidad, devorándola; por ello el régimen del ayatolá Sánchez I el Arribista, se caracteriza por su indignidad.
Las garrapatas deben ser arrancadas con una cuchilla, es la única forma de arrancarlas de todo organismo que han parasitado.
Me pregunto qué deben sentir los políticos con algún escrúpulo de dignidad que se han visto en el trance de dimitir por mucho menos de los delitos cometidos por el ayatolá Sánchez I el Arribista, al verlo luciéndose en el salón de su burdel ante sus clientes, sucio de corrupción hasta las napias farloperas.
No me lo pregunto, sé que piensan que no hay mayor miserable en la historia mundial de la política. Porque yo lo pienso y no soy un político dimitido, sólo un asalariado extorsionado desde el nacimiento por el estado/dios.
Es lógica esta amargura y misantropía que me caracterizan.
GENPHOCS: Gobierno Español Nazi Penitenciario Homosexual Clima-sanitario
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NEPHCS: Nazismo Español Penitenciario Homosexual Clima-sanitario