Archivos de la categoría ‘Absurdo’

Si Dios se me manifestara como una puta y me ofreciera una mamada de diez euros, le diría:
“Yo no pago por follar. Anda guarra, busca un poco más que cerdos no faltan, lo llenaste todo de ellos, so puta.”.

Viñetas 1 y 2: Una nada sutil amenaza de próximo encarcelamiento para la población española y sus correspondientes taifas. Se acercan vacaciones de semana santa y alguna fiesta; por ello hay que joder, para que se note la mano que no le tiembla al fascismo. Siempre hay grandes peligros de contagios cuando llegan fiestas. Es lógico por su oportunidad y por su desmesurado fascismo, claro.
Viñeta 3: “El drama” de tomar a los viejos por idiotas. Es muy buena… Como debía de ser el hijo puta del hijo para que el padre lo enviara a la mierda.
Viñeta 4: Traducción: todo lo que se pueda hacer por un buen amigo, es poco.

Bueno, es de chiste, porque solo imaginar que pudiera ser tan imbécil como para pedir permiso al fascismo o a cualquier otra institución para suicidarme; me rajaba ahora mismo la venas con una cuchara aunque fuera.
Vamos a ver, yo hago lo que me sale de la polla con mi vida y con mi muerte.
No a lugar pedir permiso de mierda. Qué estupidez…
Es una ley imbécil, absolutamente imbécil.
Es extraordinario el grado de decadencia y puerilidad de esta sociedad maricona.
Y con la de cosas que hay hacer, se pasan el tiempo creando leyes inservibles y cambiando de lugar cadáveres de rancios y tóxicos dictadores.
Tienen una obsesión patológica por el control de todo, pretenden incluso autorizar la muerte.
Hijo putas…
Porque además, no quedará ni dinero para pagar el veneno de las eutanasias.
Y espero dejar inmensas deudas para cuando muera, que se jodan.

¿Por qué cojones van con mascarilla si piden eutanasia? ¿De verdad son tan tontos?

He aprendido que la muerte y el dolor van a horcajadas de la alegría.
Es un hecho tan previsible como inevitable. Tan trascendente como aciago.
Porque no puede haber alegría sin dolor.
Sin embargo, sí que hay dolor sin alegría.
No es pesimismo, no hay una sola brizna de depresión o angustia vital en mí. Es la pura comprensión de la vida.
En el lomo de la muerte no monta nada, asusta incluso al dolor. Al menos no engaña a nadie, salvo a quien pretenda ser estúpido hasta en su último latido.
Que también los hay: los que se están muriendo y dicen que todo irá bien.

Porque hay una gran mayoría que siente añoranza de que los aprisionaran en sus casas, que echan de menos aplaudir a toda esa policía fascista que siguió las directrices del fascismo español que hizo de todos los habitantes españoles, delincuentes en potencia.
Añoran sus cartelitos decadentes de quedarse en casa con un pañal en el culo para evitar cagarse encima.
Ahora solo les queda el uso de la mascarilla y la tranquilidad que les da la policía armada en puestos de control contra el ciudadano.
Porque al igual que Franco los pastoreaba, necesitaban un nuevo padre que los guiara.
El pueblo español tiene lo que se merece, y posiblemente sea el país más feliz del mundo comiendo mierda y sin libertad para absolutamente nada.
Las noches del fascismo español con su toque de queda marcial, es el regalo crónico que la historia le ha dado a un pueblo manso y cobarde como pocos hay en el mundo.
El Nuevo y Normal Fascismo Español, sobre todo ahora con sus talibanes caciques autonómicos coartando libertades sin que les tiemble la mano, ha convertido la península ibérica en un inmenso campo de concentración, un lugar infeccioso por su indignidad.
Y todo esta mierda, para que al final se cree una gran guerra por la miseria y su hambruna.
Y también se lo merecerán.

La prensa del fascismo español del coronavirus me recuerda un poco aquel anuncio de una pomada para las hemorroides, para aquellos que “las sufrían en silencio”.
Como teleserie para las tardes, no está mal; tiene de todo, drama, muertes, terror, pánico, aplausos, estafa, sexo, incesto, turismo, campos de concentración y nazismo.

Una vez se ha acostumbrado a la sangre, o lo matas o te joderá durante cuarenta años más. El cerdo ibérico tiene esas cosas del acoso y abuso.

No existen días de gloria porque no hay dignidad.

La nobleza no es popular, la gente se conforma con hacer alarde de su cobardía como lo hacen los neuróticos en sus reuniones anónimas.

Mierda…

Los cobardes enseñan a sus hijos a ser como ellos y mueren los pobres de infecciones porque son como las ratas y carecen de instinto de auto protección: comen donde cagan; lo que no hacen los animales.

Se eterniza lo malo y lo indigno en forma de religiones y tradiciones.

Y tradiciones y creencias están basadas en el miedo y la ignorancia. Las tradiciones sobre todo, es el cáncer de los pueblos, no permiten progresar y se rinde culto a la ignorancia de los viejos.

No todo es tan malo, cada día hay más enfermos de males mortales; esperanzas de que se regenere la raza humana. Aunque se echa de menos una gran guerra que alivie las apreturas en los continentes con más rapidez y dinamismo, incluso alegremente.

¡Psé…! Nada es perfecto.

Puta madre…