Es muy importante que el puto bozal siga rebajado de precio para lucir con orgullo el símbolo nazi maricón sanitario español. Y además, promocionar el consumo masivo de vacunas que no vacunan, asegurará la buena salud financiera personal de los jerarcas y burócratas nazis españoles, ahora que la malversación o corrupción no solo no es delito, sino virtud española.
Está claro que lo primero que hará el que en teoría sería el salvador: ponerle el bozal lo primero. Y como se lo ha tenido que poner, denunciarlo por no llevarlo. Porque sin duda alguna se ha atragantado la víctima por no usarlo. Se puede ver el esquema del gafitas salvador con su rostro liso y semicónico tan característico de los perros con bozal, como la casta política española que no se lo quita ni para realizar sus prácticas homosexuales cotidianas. O la casta paria o clase baja trabajadora española cuando va camino de sus puestos de explotación en el transporte público de mierda español.
Aquí en España estamos igual, en guerra. Debemos trabajar con nocturnidad para las tareas habituales del hogar si queremos evitar el saqueo del gobierno a nuestro dinero. Y suerte tienen en Ucrania de no tener el expolio que ha decretado el gobierno penitenciario fascista español homosexual sanitario con el robo mafioso del gas, sus facturas de usura son ya una marca de estado y extorsión hampona.
Va a pasar con los estafadores políticos como con los violadores, que habrá una lista de conteo en prensa de cuántos se salvan de seguir en la cárcel por sus delitos. Es curioso que violadores y políticos tengan las mismas facilidades para eludir condenas. Es cuanto menos jocoso ¿eh? Pero que nadie se fíe, los políticos tienen innumerables ventajas y además, si han cometido un delito de estafa, bien pueden ocupar de nuevo su puesto de trabajo en el estado.
Utilidad intelectual para el fin de año e inicio de otro igual, en este caso 2023:
“Morir no es forma de vivir”.
Por gentileza del Clint Eastwood en El fuera de la ley. Benditas sean las resumidas, claras y coloquiales verdades de un cine que aún no se ensució de censura nazi sanitaria.
Estaba cantado que, mientras el nazismo penitenciario sanitario homosexual europeo se dedica a sacar brillo a los bajos del payaso de Ucrania y lanzar sus “peligrosísimas y durísimas” sanciones contra Rusia en una obscena masturbación incansable; que la China repentinamente abriera sus fronteras y diera vía libre de entrada y salida a todo el mundo. Enviando a sus apestados a Europa, sobre todo a España, su colonia; para resucitar de nuevo la pesadilla de los resfriados y la histeria en los europeos hipocondríacos condicionados por los estados nazis sanitarios homosexuales; y así llevar a cabo la ruina definitiva de Europa. Se entiende ahora porque el nazismo chino ha vejado, maltratado y asesinado durante más de dos años a su población con largos encarcelamientos, penuria económica, hambre, campos de concentración infectos y condenas de muerte de escarmiento y terror público. De este modo ha conseguido que el virus entre su población mutara a una nueva cepa más fuerte creando multitud de individuos concienzudamente debilitados por efectos del encarcelamiento y el hambre. Es sabido que el sistema inmunitario depende del sistema nervioso, si rompes el sistema nervioso con un continuado aislamiento y terror, conseguirás una población inmunodeprimida, ideal para usar como bombas bacteriológicas. Es por ello también, que el Nazismo Español Homosexual Sanitario, ha decretado el bozal (mascarilla en jerga nazi) sine die contra la clase baja trabajadora en los transportes públicos, para que se debilite, enferme con más virulencia y así ayudar a sus amos del Gobierno Chino a dar el golpe de gracia a Europa. La población española será la primera de Europa en perder cualquier pequeña libertad que aún pudiera tener, así como sus derechos o necesidades biológicas, gracias a los decretos genocidas de este gran gobierno nazi maricón sanitario español. A ver cuando aparecen los zombis y nos montamos un divertido y cardíaco y mata y remata Zombieland.
Este ejemplar de perro, no es elegante; pero luce con orgullo patrio, con gran altivez su símbolo nazi penitenciario homosexual sanitario. Seguro que se lleva premio, al menos veinte de los cheques-limosna que reparte el Gobierno Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario entre sus allegados.
Es normal, España tiene algo muy de ella desde generaciones inmemoriales: una casta de políticos provincianos, endogámicos y los actuales además, de rancio fascismo mesiánico, penitenciario sanitario y un homosexualismo feroz. España es un estado gobernado por chorizos, palurdos, analfabetos y corruptos hasta la septicemia. Y por lo tanto no pueden ser sutiles con sus robos, extorsiones, acosos y corrupciones. El dinero se encuentra en los impuestos de usura y extorsión de la carne. Por ello vas a pagar por la “venenosa carne” y el pescado de los maricones en el gobierno, lo mismo que de gas. Además, doctrinalmente el cabestro español debería comer mierda y no carne ni pescado ni azúcares que lo fortalezcan, según las prédicas de los jerarcas nazis del gobierno de este gran estado de pleno derecho que es la España Cotolengo. Un pueblo débil y lerdo es un pueblo manso que votará de nuevo el fascismo que le enseña qué comer y qué pensar. Por otra parte tiene razón el pueblo endogámico español: “¿Avé, pakela liverta si nosabria kase koneya ies enfermedá?”. (Y es que gracias a los programas de mensajería, los españoles aprendieron a teclear frases con más de tres palabras, aunque no acaban de entender el uso del corrector predictivo).
En los países más fascistas (antes del coronavirus “democracias”) de corte nazi homosexual sanitario como España, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Austria, Grecia, etc… La violencia ha subido notablemente y además, con una sadismo y sordidez mayores que antes de la instauración del Nazismo Homosexual Sanitario a nivel planetario.
Y es lógico, la asfixia de cualquier libertad y la ruina a la que llevan a la población estos nazismos, es caldo de cultivo de gente que odia todo lo que le rodea porque le asfixia. Es el síndrome del animal acorralado y además siendo humano, humillado y arruinado.
La violencia no ha hecho más que emerger tímidamente. Veremos más casos, como en España, de gente paseando por un pueblo con una cabeza humana que ha cortado.
La política española es una pasarela, un desfile de Nazismo Sanitario con sus bozales, cobardía e indignidad.
La raza ibérica sea política o casta paria (clase baja española trabajadora), luce en todo momento su símbolo de adhesión y acato al nazismo penitenciario homosexual sanitario, con altivez patria, con orgullo.
Es también ya folclore español de un nazismo carcelero maricón sanitario aplaudido desde su instauración el 14/03/2020.