Junto con el coronavirus, como daño colateral ha surgido una serie de parásitos que pomposamente se hacen llamar epidemiólogos, sanitarios, economistas, periodistas que nunca lo fueron… Los expertos son, ni más ni menos, que idiotas con mucho dinero, tiempo libre y mucho espacio e inmunidad para moverse. De ahí que insistan en seguir robando todo asomo de libertad. Así que sus consejos de mierda, no son de aplicación para ellos mismos. Por una suerte o un azar, tienen mucho dinero y están muy alejados de la realidad. Tanto que son los ciudadanos bien situados de la nueva decadencia de la Roma de Nerón, en la España fascista de la nueva normalidad del coronavirus. Que callen los putos expertos que no tienen puta idea de nada. Y que el coronavirus infecte sus bien situados y acomodados genitales.
Deben tener miedo a que el 13 sea un reservorio del coronavirus y fuente de infección. Se han tomado tan en serio su cobardía que, no son capaces ya de pronunciar ni escribir el número 13 (de mala suerte para los supersticiosos). Ya era habitual; pero ahora se trata de evitar acobardar más a los cabestros cobardes, sean machos o hembras. Y es tanta la cobardía y la hipocresía fascista, que quieren joder a unas enfermeras porque han hecho una comedia simulando una muerte por coronavirus. Seguramente, los cobardes de mierda que han visto el video horrorizados, al ver que era una broma se han sentido engañados de no ver una muerte real. No hay nada peor para las bestias de pasto cobarde como ver que alguien sea valiente y con humor. Porque la cobardía es el traje de la envidia. Un solo valiente pone en evidencia a millones de cobardes. Ser cobarde no es algo de lo que sentirse orgulloso. A los cobardes se les pega palizas por el simple hecho de serlo (no se puede negar el placer cinegético de cazarlos, es puramente instintivo) y se les mete en duchas de Ciclón B en rebaño. O se les mata de hambre, mientras se esconden en sus casas por miedo a respirar aire libre. Me temo que la cobardía ya no es simplemente una emoción temporal o un sentimiento. Es tan fuerte y virulenta hoy día, que debe ser un tumor, un cáncer, alojado en el cráneo (los cobardes tienen un cerebro pequeño y siempre cabe algo más ahí dentro), que no los mata; pero los hace más imbéciles de lo que en un principio nacieron. Es muy urgente e importantísimo que el coronavirus, la guerra, el hambre o un incendio planetario mate a millones de seres humanos para limpiar esa cancerígena cobardía. De lo contrario, se habrá perdido la característica humana más importante que permitió sobrevivir y evolucionar a la especie humana durante cientos de miles años: el valor, la nobleza. Sin valor, el ser humano se convertirá en una mutación entre rumiante y roedor que servirá de alimento para una especie superior; y por tanto será su extinción. Que la especie humana no vea la entrada del próximo año, ésta es mi voluntad (que se muera, a ver si así lo entienden los lelos). Si yo fuera el nuevo mesías o el anticristo, ahora mismo no habría esperanza de vida para nadie.
Europa ve la reforma del poder judicial español demasiado parecida a la polaca. Y es que si algo tiene el fascismo español, es que absorbe lo peor de cada país, como ocurre con sus estados de alarma por coronavirus que calca de la dictadura china y de los asuntos judiciales que calca de los polacos. El gobierno español se alimenta de excrementos.
Y esto apesta a otra de esas mentiras bíblicas de amenazas y catástrofes divinas que en la biblia ponen en boca de Yahveh continuamente. Es de una tremenda ingenuidad, con toda probabilidad de la misma calidad intelectual que el pueblo español. “Postraos con vuestros bozales ante los caudillos y sus caciques porque ellos os salvarán de todo mal. Y ahora, mamad, hijos míos.” Si se gastan el dinero en comprar tantas mentiras, es porque esperan distraer a la chusma (atemorizándola aún más) de su estafa para hacerse con el dinero que recibirán de la UE que (teóricamente) recibirán como ayuda de rescate tras arruinar a España concienzudamente. Botín que se repartirá el gobierno fascista español de la nueva normalidad del coronavirus en las respectivas cuentas de paraísos fiscales de sus miembros y miembras. La marihuana, la imbecilidad y la estafa son los únicos que causan niebla y diarrea mental, para todo lo demás mastercard de mierda.
Siempre es tarde cuando la dicha es buena. O sea, cuando te toca la lotería a una semana de morir no es como para tirar cohetes. Son cosas que pasan a menudo y que mandan a la “dicha” a tomar por culo, salvo por algunos casos aislados, de esos que siempre se dice “todos los tontos tienen suerte” o “a todos los tontos se les aparece la virgen”. Para todos los demás, insisto, la dicha siempre llega tarde.
Es justo lo que ocurrió durante el estado de alarma que impuso la dictadura de Sánchez e Iglesias, mataron a más gente que el coronavirus al dedicar hospitales y recursos solo a los acatarrados por coronavirus. De ahí que les fuera incómodo realizar autopsias, ningún dictador se carga sus crímenes a sus espaldas.
No es necesario ser epidemiólogo para llegar a esta conclusión sobre la pandemia del coronavirus, basta el sentido común y moderar la intensa cobardía de una población y gobierno decadentes hasta el vómito. Es la primera noticia en la que se critica con fundamento médico el confinamiento, al fascismo se le ha debido pasar por alto censurarla.
Hay que ser muy imbécil para, después de haber escuchado las mentiras de las noticias del régimen fascista español, y además haber colaborado en su invención; escribir semejante artículo. Los que estaban enfermos de diabetes, de diarrea, diarrea mental, diarrea cobarde, del corazón, del hígado, de los riñones, los que tenían dolor de cabeza, caries y los que se masturbaban compulsivamente mirando al indigente Fernando Simón dar el parte diario de muertos e infectados en la tele; todos se contagiaban. Y los que tienen el cerebro seco como el redactor de esta noticia, también se contagiará junto con el sida por tanto dar por culo con estupideces.
Este tiempo de coronavirus, después de todo, lo disfruto como una moda de ropa que me sienta bien. Me da buen rollo hacia mí mismo. Yo no soy de llevar mascarilla, soy absolutamente inmune a la cobardía global; y cuando me cruzo ante alguien que lleva mascarilla no en el hocico, si no colgada de una oreja o de la mano como un bolsito maricón; se apresura a cubrirse la jeta con esa mezquindad y mediocridad tan propia del miedo y la castración mental. Y es en ese glorioso momento, en el que me elevo por encima de ese espécimen (sea joven, adulto o viejo) como un ser superior al que temer. Muy por encima del que se ha colocado el bozal con tanta urgencia. En definitiva, me siento dominante, territorial y para mayor inri, muy guapo. Es la misma sensación que da llevar una buena ropa, un buen calzado y un reloj de siete mil euros. Y porque no me dejan, que si no también entraría a comprar tabaco tosiendo y escupiendo al suelo. ¿Veis? Alguna cosa buena debía tener este asunto de los bozales anti-coronavirus (que no sirven para nada; pero calma la ansiedad de los mediocres). En definitiva, me siento tan poderoso como aquel puñado de conquistadores que portaban el virus de la gripe; ese grupo de amiguetes que se hicieron con todo un continente lanzando un par de escupitajos mientras se rascaban el culo contagiando a las macizas indígenas con buenas tetas aún. Yo y los indígenas… Precioso.
El titular viene a decir: Tened miedo, mucho miedo…😬😬😬😬 La prensa prostituida al Régimen Español Fascista de la Nueva Normalidad del Coronavirus, ha publicado uno de esos titulares sensacionalistas para que en la línea que les dictan sus amos fascistas, provoque miedo y dependencia en el españolito en general. El lema fascista español de la pasada prisión domiciliaria general (llamada estado de alarma), decía: “Quédate en casa, todo irá bien”. Pues parece ser que no ha ido nada bien. Los miedosos del coronavirus (esos que les besan los pies a sus amos pidiendo que no les dejen salir de casa) no tienen memoria, son como pececillos tontos de acuario barato. No han servido para nada las medidas de represión, prisión, acoso y empobrecimiento a las que han sometido a los ciudadanos españoles. El gobierno español fascista debería comprar editoriales que fueran más coherentes e inteligentes con sus métodos para aniquilar la democracia. Respecto a la prostituta (sea macho o hembra) que ha redactado esa mierda de titular, seguramente el muy cobarde y populista vendería a sus hijos desnudos en internet para salvarse de un resfriado por coronavirus. Hay que tener en cuenta que los periodistas escriben desde su miedo, además del dinero que cobran del fascismo. El titular es mucho más maligno de lo que parece a simple vista la infantil mentira populista (exclusivamente dirigida a los sectores con menos nivel intelectual de la población). Dice que no habrá muertes por gripe, cáncer, infarto, neumonía, etc… Todas las muertes serán exclusivamente por coronavirus hasta que decreten lo contrario. Como hicieron en la primera gran represión y aniquilación de la pequeñita democracia que había en España a principios del 2020. Entonces contabilizaron también como víctimas de “la covid” a los que ellos (el estado español) asesinaron negándoles y prohibiéndoles asistencia y tratamiento para sus graves enfermedades crónicas (o los infartos por ejemplo), porque toda la sanidad se volcó en exclusiva para administrar y recetar paracetamol a una oleada de resfriados masivos que, la inmensa mayoría se curó en apenas ocho días. Con toda probabilidad, de cara al otoño, todos los muertos en accidente de tráfico, laboral o suicidio, ser contabilizarán también como muertos por coronavirus. Con lo cual, la mentira o titular de la prensa prostituta, ya da un avance de que los Caudillos Españoles Sánchez e Iglesias volverán a cantar el: “no me temblará la mano” para cometer otro nuevo golpe de estado y joder ya definitivamente cualquier asomo de libertad, amén de arruinar a todos los españoles; excepto ellos que para eso se han constituido en los Padres de la Nueva Normalidad Fascista Española del Coronavirus. De verdad, la prensa puta del Fascismo Español, con sus titulares provoca risa y náuseas al mismo tiempo. Lo único que es esperanzador del titular, es que dan ganas de invertir unos ahorrillos en acciones de empresas funerarias. Será mejor que invirtáis si podéis, antes de morir, claro 😬😃. ¡Buuu!