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Yo no lo pedí, me cansa. Me preocupa el asunto de la locura porque el amor es tragedia, caminar es agotador y odiar se ha convertido en monotonía.
La vida es demasiado larga.
A veces pienso en un momento de delirio, que el humo incinera el pensamiento y me convierte en simple carne.
Me equivoco, lo aviva y lo lleva a los pulmones para que intoxique la sangre y el pensamiento se extienda como un moco por toda la piel.

Los muertos no son envidiados
No celebro el día de muertos, me costó mucho olvidarlos.
Y como los recuerdo la última vez que los vi, no me gustó.
La piel cerosa, pálida y fría. La carne átona, la nariz hinchada.
Enfriaban el aire.
No hay belleza alguna en los muertos por mucho que los decoren.
¿Por qué se empeñan en celebrarlos por mucho que fueran queridos?
Porque temen que al morir los abandonen. Que se queden solos en sus tumbas.
Como si no murieran, en definitiva.
La celebración de los muertos es un acto interesado que busca la compañía en la muerte propia.
La tradición está formada por dos partes de miedo, una de ignorancia, otra de usura y otra de ingenuidad, de inmadurez.
Aceptar que los muertos no viven, no oyen, no ven, no hablan; es aceptar la muerte con serenidad, una consecuencia natural.
La cobardía es incompatible con la serenidad y la naturalidad.
La cobardía engendra inquietud y usura sentimental y económica.
La humana hipocresía es la cara oculta de la envidia. Esa envidia que hace odiar en vida a una persona y cuando el envidiado muere, es a veces admirado.
Los cadáveres no son víctimas de la envidia, aunque murieran por ella.

sin motivo sin necesidad
Leyendo sobre la Guerra Civil Española, comparo tiempos pasados: tiranía de los ricos (caciques, terratenientes, empresarios sin escrúpulos, catolicismo fanático), esclavitud laboral adulta e infantil, analfabetismo, hambre, represión, abuso e injusticia a finales del siglo XIX e inicios del XX).
Y el presente comparado con lo pasado: consumo feroz (saturación de coches, teléfonos móviles, prendas costosas) condiciones laborales aceptables -dentro de lo que se puede mejorar-, entretenimiento banal casi a diario, móviles, super información -aunque falsa e indigerible-, festividades por cualquier causa, la embriaguez etílica socialmente aceptada, etc…
Me parece bien el presente, no quisiera vivir en tiempos como aquellos.
Es imposible no comparar la actual crisis política de la independencia de Cataluña y el caos de los tiempos de la 2ª República eliminada por Franco y la posterior anulación de las pocas libertades que había mediante asesinatos y una tiranía feroz, criminalmente represiva.
Concluyo que cuando hay un largo periodo de paz y cierto nivel de vida acomodado, se crea un pensamiento facilón y una pauta de conducta ingenua en gobernantes y ciudadanía que los lleva a la dejadez. A una vergonzosa falta de análisis predictivo e histórico.
Hay una decadencia, una vuelta a la inmadurez, a un cándido optimismo.
La sociedad para progresar, precisa mantener una tensión constante en los bandos político-militar y la ciudadanía; con esta tensión se evita el aburrimiento y la decadente ingenuidad de toda la sociedad.
Esta tensión, ya sea en forma de crisis económica o amenaza de las libertades, es necesaria en las sociedades desarrolladas donde mayoritariamente, las cuestiones laborales y sociales (trabajo, justicia, sanidad, vivienda y servicios) se encuentran a grandes rasgos, resueltas. Quiero decir que no son motivos de una preocupación perentoria.
Donde hay bienestar inevitablemente se crea aburrimiento, ya que la humanidad no tiene suficiente capacidad intelectual para usar en los momentos de ocio y monotonía. Al ser humano le falta masa cerebral aún, como si el cerebro estuviera a medio hacer, medio cocer.
La evolución no se consumó con el hecho de que los monos dejaran de caminar arrastrando los dedos de la mano por el suelo.
Este aburrimiento sumado a una ignorancia bien construida por los gobiernos mediante demagogia y un exceso de información que lleva a la dispersión de las ideas centrales, crea la decadencia y el deseo infantil e inmaduro de cambio sin ser necesario.
Así es fácil que un ciudadano se sienta repentinamente al despertar una mañana, oprimido.
Repentinamente no, lo cierto es que ha habido un gran trabajo de publicidad subliminal (adoctrinamiento) por parte de fuerzas políticas y sociales durante años.
Que es exactamente lo que ha ocurrido con dos millones de catalanes ilusionados por una república independiente que pensaban conseguir con flores y canciones. En una irresponsable ingenuidad, soñaban con vivir en una nueva nación de la noche a la mañana.
Cuando por ética y libertad las fronteras se deberían eliminar, no crear.
La independencia de un territorio se consigue con guerra (la historia y la lógica de la territorialidad instintiva lo afirman). Y la guerra, además lleva destrucción y hambre.
La ignorancia y la dejadez de esos dos millones de catalanes no es alarmante, es la natural, la lógica en una sociedad acomodada. Solo hay que retroceder unos años para encontrar el mismo fanatismo (en cuanto a fervor, no en su criminalidad) en la ciudadanía de la Alemania Nazi, incluso en la propia sociedad española ante el hipócrita y psicópata paternalismo de Franco y la negación o ceguera de tantos crímenes y torturas por parte del pueblo, cuando muchos decían (y aún dicen) que con Franco se vivía mejor.
Franco vivió demasiado, tardó cuarenta años en morir, fue desesperante.
Sin embargo, el pueblo no tiene memoria histórica y vuelve a escuchar a un iluminado que se erige en adalid de justicias que no existen con una demagogia tan paternalista como la fascista.
Lo único que me tranquiliza, lo que me hace ver la libertad, es la pornografía en los quioscos de prensa. Porque es la verdadera muestra de libertad: si no quieres no la ves, no la compras; pero está ahí por si te apetece un día.
Esa es la pura esencia de la libertad: elegir sin que nadie te susurre una consigna al oído.
Cuando deje de ver publicaciones pornográficas en los quioscos, me preocuparé seriamente y buscaré otro lugar mejor donde vivir.
Cualquier otra consigna de libertad, es pura cháchara en este tiempo, en este lugar.

 

ic666 firma
Iconoclasta

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El teatro de la independencia de Cataluña ha quedado un tanto pobre en su atrezzo, a pesar de lo lúgubre de su himno Els segadors.
Ha faltado un escudo con un compás y una escuadra.
Y que llevaran capirotes.

Mini Cataluña

Vanessa Mae

En Telegramas de Iconoclasta.

Candice Swanepoel

En Telegramas de Iconoclasta.

100 muertes por minuto

Los escritores viven a una velocidad de 100 muertes/minuto hasta que al final les es concedida.
Escribir es una enfermedad degenerativa: degenera la humanidad y el ánimo de quien la describe.
Los hay que escriben de esperanza y amor; pero no son escritores, son charlatanes, vendedores timadores con un frasco de curalotodo en la mano. Rodeados de palurdos que se plantean comprar ese agua sucia que anuncia.

Presos políticos catalanes por supuesto

Porque si un político es un chorizo (ladrón), ha de ir a la trena si vives en un país democrático (acepto de buen humor y con cinismo el concepto de democracia; pero no me lo creo).
Líderes enjuicidados de la SS alemana (como el de la foto), también fueron presos políticos, los corruptos que ahora están entre rejas son presos políticos. Fidel Castro, Stalin, Franco, y muchos actuales, deberían haber sido presos políticos si de verdad existiera democracia y justicia en el planeta.
Es por eso que cuando un ladrón coincide con ser político, se me pone dura de gusto cuando entran en el trullo.
Esta reflexión viene a santo de unos sujetos (Sánchez y Cuixart) que ayer metieron en la cárcel, unos presidentes de entidades «culturales» (que no reconocerían la cultura ni aunque se la estuvieran follando por el culo y luego chupándole las tetas) catalanas que han promovido y ejecutado el golpe de estado y la usurpación del parlamento catalán.
Los ignorantes y deslumbrados ahora jalean que en España hay presos políticos: lo divertido es que estos dos tipos, no son políticos. Nadie les votó no son candidatos a nada; pero han estado metidos y presentes entre los diputados elegidos en votaciones legales, han asistido a las sesiones parlamentarias controlando medios informativos y asesorando/coaccionando a personas electas.
Vamos a ver si la peña aprende un poco de lógica y semántica: si no eres político, cuando te meten en el trullo, no eres preso político. Simplemente un delincuente más.
Por otra parte, hablan de pacifismo y toda esa mierda, ya que promovieron manifestaciones «pacíficas»; pero se lo digo alto a los subnormales para que lo entiendan de una puta vez: no tiene nada de pacífico una manifestación de un millar de personas contra veinte. Es una mierda de pacifismo que se lo pueden meter por su culo. Su sucio culo.
Les deberían cortar la lengua para que no dijeran más pendejadas. Eso estaría bien.
Insisto, si hay presos políticos me alegro (hay más por los que alegrarse que por los inocentes que además, son de otros países verdaderamente jodidos por tiranías y conveniencias); porque en estos tiempos de engaño, ignorancia y decadente y cobarde ingenuidad; es una bocanada de oxígeno para la razón y la ética saber que un político corrupto está entre rejas.
Así que en lugar de tocar cacerolas y hacer carteles por la libertad de estos tipos, que mejor se dediquen a follar o masturbarse que es más decente y ético.

Reflexiones redes. 201710171403

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Bebiendo agua fresca y clara a falta de cocacola, como siempre me ha sobrevenido una de mis revelaciones filosóficas.
Es un asco ser tan listo, una carga tremenda es mi pensamiento afilado.
Me gusta mucho ese dicho que dice: Al enemigo ni agua.
Estoy de acuerdo, para eso es el enemigo: para matarlo.
A menos que tenga un buen par de poderosas tetas y unos labios jugosos y carnosos (los cuatro).
La tolerancia y el perdón son virtudes que conviene cultivar si hay tetas.