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¡Feliz Año Nuevo de un nuevo, normal y más fuerte franquismo 2021!
Y recordad: vacunaos para que los Caudillos que todo lo saben, aquellos que os salvan la vida cada día; no os jodan trabajo, economía y la poca libertad que no han podido arrasar aún.
Porque ellos y su bofia sabrán con precisión quien sí y quien no lleva cosida la estrella de David amarilla en el abrigo.
Y para celebrar todo lo perdido, aquí una bonita estrofa de canción (de aquellas inteligentes, divertidas y libres que se han ido censurando con paranoico oscurantismo año tras año, gobierno tras gobierno) de aquellos ingeniosos y transgresores Los Toreros Muertos y su Mundo Mágico.

“Es divertido estar aquí,
puedes hacer una canción
con alcalde y gilipollas, por ejemplo:
Alcalde gilipollas
Alcalde gilipollas
Alcalde gilipollas
Alcalde gilipollas.
Es fácil.
Vivimos en un mundo mágico
puedes hacer una canción
con fin y con de las
fin y con de las…
Magic world! Magic world!

Que se metan el puto reguetón y “tú eres mi bebé” en el culo.

La ruta de la seda era la internet de la antigüedad: estafas, bulos, robos, pactos hipócritas, sonrisas venenosas y sinceros asesinatos; pero por encima de todo, la máxima expresión de la humana avaricia.
La autopista por la que circuló la corrupción, la usura y la esclavitud entre Asia, Europa y África. Que además sirviera para expandir cultura, tecnología e idiomas, fue un hecho secundario e inevitable; nadie pretendió hacer semejante cosa.
Hasta el romanticismo facilón tiene un límite: donde el conocimiento de la verdadera idiosincrasia humana dice “basta de estupideces”.

Id con cuidado con la bofia en España y sus territorios taifas, son cobardes con mando que están sedientos de joderos.
Es lo que debería ser noticia de verdad: el toque de queda y sus carroñeros.
¿Os acordáis de aquellas parejas de guardias civiles franquistas que eran los reyes del pueblo y tenían incluso derecho de pernada? Pues en esas estamos de nuevo.

La cosa es sencilla: si el rebaño no ha hecho nada por ti ni en los peores momentos, pues eso; ni agua para los borregos.

Un pajarito (un pajarito de mierda) me acaba de decir que dios ha muerto.
Y no de coronavirus precisamente.
Por lo visto, algún gracioso se ha ensañado con el sagrado.
Si dios está muerto ¿dónde puedo encontrar a otro para rezarle mis deseos de que mate a mi prójimo, ese que odio profundamente con la intensidad necesaria para que se le seque la sangre en las venas? ¿Qué garantías tengo de que no será un imbécil hablando por un altavoz de profundos graves y con menos cerebro que un excremento seco, haciéndose pasar por deidad?
No me apetece hacer el ridículo lanzando mis plegarias a un deficiente mental.

Pues no sé si será mejor que una vacuna, una bala o un cepo para combatir la nueva mutación del coronavirus.
Iba yo tan tranquilo cruzando el puente cuando lo vi: a Michael Myers, aunque no era La Noche de Halloween.
Parecía esperarme al otro extremo del puente, cruel, voraz y nocturno.
Así que no me arrepentí de no llevar mascarilla; pero sí que tuve el súbito deseo de tener una granada de fragmentación en la mano. Así que me encendí un cigarrillo antes de enfrentarme a él…
Luego me gritó: “¡Coño! ¿vas a pasarte toda la noche en el puto puente?”.
Los hijos y su impaciencia… Siempre consiguen romper el romanticismo que da un simple resfriado.

Si es que parece mismamente un alijo de droga.
Y una mala imitación de Narcos.
Por otra parte, mucho hermetismo no hay si cualquier periodicucho, digital o no, ya sabe desde cuándo llegó el alijo y donde se encuentra el veneno.
No jodas…
Es todo tan absurdo como Tenet, película mala donde las haya.
Y claro, los ojillos de los pusilánimes se humedecerán esperanzados por un próximo futuro mejor. Dios protege y escucha al fascismo español y sus caudillos.
Todos los fascismos tienden a la sobreactuación, al histrionismo, proclamando proezas que no son.
Y ahora, a bailar la Macarena.
O Paquito el chocolatero…

¿Existen los seres queridos? ¿O simplemente son necesarios y útiles?
Porque la humana mezquindad con su espantosa hipocresía auto sugestionable ve amor y cariño donde hay cobardía necesidad y soledad.
De haber existido Jesucristo, se hubiera azotado y crucificado él solito antes de hacer ningún truco de convertir una cebolla en jamón ibérico de bellota.
La bondad, felicidad y dicha se encuentran en lo más profundo del marisco.
El amor es eso que se chupa de los dedos.
Y la dignidad esa cáscara que se desecha.

A la hora de morir la mascarilla da bonus extra para la entrada al cielo, es lo que se desprende de que tanto pusilánime se la calce en el hocico con una fe inquebrantable.
Deberían relajarse un poco, ya que los hijos de puta tardan mucho (demasiado) en morir, destacan por ejemplo: presidentes, reyes, generalísimos, ministros y policías; así que sin problema se pueden acumular muchos bonus, aunque no se cubran los morros a jornada completa.
Y es que ser hijo de puta, además, te da derecho a todo tipo de subvenciones.
Y paraísos para todo aquel que se lo ha ganado con fanatismo teológico/fascista.

Se puede considerar a cierta edad, en ciertos momentos o circunstancias que morir es un acto de piedad.
Los pésames indiscriminados deberían evitarse para no causar risas inoportunas.