Archivos de la categoría ‘Humor’

Si intentas entender el espíritu insectil de las masas, no le des demasiadas vueltas.
La chusma ha demostrado definitivamente que no tiene la más mínima noción de cosas como: criterio propio, ingenio, creatividad, dignidad y mucho menos justicia.
Lo lógico es que reciban el trato que se merecen: un tuit que los entretiene y lo comparten un millón de veces en el termitero donde habitan.
Al patriotismo y la religión, que son los pilares básicos para conducir un rebaño de borregos por el camino deseado, ahora se suma la violencia de género indiscriminada y de prensa amarilla, el clima, la mariconería, el lesbianismo, el travestismo y el transexualismo para tenerlos entretenidos mientras les das de comer cucharadas de mierda que tragan relamiéndose los labios mientras miran sus pantallitas. Todo ello amenizado con cosas como la eutanasia o el coronavirus; según si es invierno o verano.
Por cierto, ahora que son carnavales: ¿para qué cojones quiero ver los espectáculos de los bujarras drags queen, cuando hay una cantidad indecente de tías buenas y deseablebleblebles, meneando con gracia y exotismo sus tetas y culos de mujer tan mujeres?
(Cuanto me alegro de que mis padres, siendo yo pequeñito, no me llevaran a esos carnavales de gallinas con plataformas y tetas de plasticolene. ¡Buf…!)
Lo cual me lleva a concluir que todo aquel que disfruta con los drags, es inequívocamente maricón o bollera. Si no lo es, roza peligrosamente los límites de Anolandia.
El problema para muchos hoy, no es salir del armario. Si no abrirse paso para salir del contenedor de setenta toneladas apilado en el puerto de Elegetebelandia y del que miles de raros allí metidos están deseosos de salir, como los africanos de las pateras ser recogidos en el mar por alguna ong de buen corazón y ansias de protagonismo y dinero.
Y ahora recordad lo que en verdad os digo: los niños de hoy educados en el buenismo, serán los lelos del mañana muy útiles como ceniceros de moto.

Iconoclasta

Hay actos inexplicables como rascarse la cabeza si no hay piojos o sarna.
Como beber vino y decir que es sangre.
Como estallar en mil pedazos para ganar una entrada al paraíso.
Pero nada hay tan enigmático como mi tartamudeo cuando estoy frente a ti.
Si tienes frío, podrías ponerte un jersey y no esa blusa fina, me pones nervioso.
Me gusta cuando las mujeres visten ropas livianas en invierno porque parecen aquellas viejas radios analógicas con sus notables mandos de volumen y sintonía.
A mí me llaman gusano airadas por mis divagaciones, con los pezones duros. Bien, por algo será.
No tengo nada en contra de algunos anélidos. Soy más de odiar las ratas, los cerdos solo los como.
Cada naturaleza ha de ser consecuente consigo misma.
O sea, si escribes idioteces, te pueden dar el premio Nobel según el humor de los borrachos del jurado. Es algo que ocurre con frecuencia.
También hay que saber dejar de escribir en el momento oportuno para que no te premien, además, con un premio Planeta; que también es lo suyo de suculento.
No sé que quiero decir con suculento, solo sé que es hora desayunar y yo aquí escribiendo estupideces.

Pequeñas guerreras que le arrancan al invierno cansado, colores y calidez, arrinconándolo contra las cuerdas.
La primavera, cuando llegue, les va a tener que pagar una prima por productividad.

Estoy un poco cansado de caminar y apoyar el peso de la vida en la pata oxidada.
No quiero decir agotado, o que me duela como si el puto dios estuviera ahí dentro de la carne creando cosas horribles, como si yo fuera una zona de ensayos nucleares.
Jamás me agoto.
Repito para que me oigan los del gallinero que escupen como si nada sobre los de la platea: Solo moderadamente cansado.
Mi vanidad es absolutamente incombustible.
Que tenga o no razones para ostentar tamaña vanidad, es algo que no considero.
Así que el que busque explicaciones, las puede ir excretando por el ano; sé que es redundancia (lo de excretar y ano); pero es la esencia de la retórica. Y si no, escuchad a todos esos maricones políticos (todos).
Hijos de puta… Ellos tampoco se cansan de dar por culo con las dos putas piernas sanas.

Dejemos aparte el asunto de la vanidad de Dios, lo que importa es que Dios existo.
A mi divina espalda, la foto de un ángel roto hace eones. Fallos que ocurren durante el proceso creador, nada que lamentar.
Y el gato… No os engañéis, es la Virgen María, es obvio. ¿Acaso no se nota la pureza en su blanco y su absoluta indiferencia hacia Dios por estar ya habituada a lo divino? Las transmigraciones a veces resultan un poco extrañas; pero siempre es divertido dejar algo al azar. El judío errante anda por Ámsterdam, en cuanto huele a diamantes, se me vuelve loco.
La táctica del diablo es negar su existencia; pues bien, yo no soy el diablo.
Y ahora id a fumar maría que hará más digerible lo que en verdad os muestro.
Ego os absolvo y dominus vobiscum, aborígenes míos.

Y una vez sorteado el melifluo día de San Valentín con más o menos dignidad (quien la tuviera), Me voy hacia la lujuria y el desenfreno (sí ya sé que soy un bocazas). Ser malo y excesivo no puede hacer más daño que ser una especie de amorfa esponja de baño que cuida demasiado la piel para nada.

La luz crea la oscuridad, quiera o no.
La oscuridad no puede crear luz, qué inconveniente… Qué oportuno.
La oscuridad es mi sombra y la sombra está también dentro de mí.
En mis tripas no hay luz.
La luz se traiciona a si misma, no hace bien las cosas.
Allá donde cae, crea sombra.
Si la luz es Dios nunca podrá destruir la oscuridad, el mal.
Si has de creer en estupideces, Dios crea lo bueno; pero ahí están los constructores, edificando para protegerse de la luz; para ocultarse de la bondad. Cuanto más edifican los monos, más maldad, más sombra hay.
Las gafas de sol son protecciones contra la bondad, crean sombras en los ojos.
¿Entiendes la cansina lucha de Dios y su luz contra la oscuridad o las tinieblas? Es un cuento chino.
Alguien creó un Dios defectuoso, deberían sancionarlo. Crucificarlo también, por negligente.
La hostia tiene un lado oscuro.
Y la cruz…
El culo de Buda y la media luna de Alá.
Los brazos de Shiva se hacen sombra entre si, es torpe también.
La luz jamás barrerá la oscuridad, es una ley física, un efecto inevitable.
Al final, toda esta retórica es mentira; porque la sombra no es oscuridad, solo es menos luz. El consuelo es que sigue siendo maldad; de bondad hay tanta, que es peste. Si en la sombra anida la maldad, en la luz la hipocresía más luminosa; es más evidente que la descomposición de los cuerpos. Dan ganas de meterse en el agua y frotar con jabón los músculos para sacarse toda esa apestosa luz de mierda.
Me cago en la luz y su piedad, no puedo escapar de ella.
Y si fuera albino, sería aún peor.
Todo son malas noticias…

Muerte en frasco

Publicado: 6 febrero, 2020 en Conclusiones, Humor, Reflexiones

Si la muerte se vendiera, la gente la compraría por simple vicio. Con toda probabilidad, para usarla contra sus más antipáticos seres.
Con esa esperanza la comprarían, pensando que al abrir el frasco y siendo de su propiedad, serían inmunes. De la misma forma que son inmunes al hedor que despiden ellos mismos y con el cual, impregnan el aire que he de respirar.
No me gusta la caridad; pero con gusto le regalaría muerte a todo aquel que no tuviera dinero para comprarla.
Hasta arruinarme.
Serían pocos desgraciadamente; pero siempre es seguro invertir en muerte.

Se sonríe demasiado. Nunca he sabido de que se ríen las hienas ni los idiotas.