Posts etiquetados ‘Ultrajant’

Colegas_01_01

En Realidades Truncadas.

Dos amigos (3)

Dos amigos (4)

Fundición orilla Ter_01

En Realidades Truncadas.

Alambradas 0_01

En Realidades Truncadas.

La cancela

Publicado: 22 agosto, 2015 en Conclusiones, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:, , ,

Puerta para nada 0_01

En Realidades Truncadas.

La boca del lobo

Publicado: 22 agosto, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:,

A la oscuridad_01

En Realidades Truncadas.

Banco mirando al oeste

En Realidades Truncadas.

Él pabellón de los enamorados

Hay un ala especial en el manicomio: el pabellón de los enamorados.
Somos los enfermos más ridículos del mundo.
Dicen que amar no es locura, es virtud, es necesidad; pero somos la práctica demostración de que el amor tiene sus leyendas.
La enfermedad comienza al convertir el amor en sueño o fantasía, en esforzarse en otorgarle toda esa importancia que lo constituye como un elemento necesario en la atmósfera para poder respirar.
Ahí radica el problema, porque hacer sueño del amor es despertar y sufrir la paranoia de que es una pompa de jabón estallando en el aire.
El amor es demasiado volátil, voluble…
Te despiertas aterrorizado ante la posibilidad que el amor sea el sueño que muere al despertar. Requiere convencerse de que es táctil y suplicas palabras de amor a quien amas.
Y quien amas, se asusta de toda esa paranoia.
Dime que no me faltarás nunca, mi bella diosa de la locura…
El amor requiere no despertar jamás, estar en ese limbo de romanticismo y sexo. Porque si un día faltara, faltaría el aire.
Si un día no está ocurre esto: la cordura es la que estalla en el aire.
En el pabellón de los enamorados los locos observamos inmóviles durante horas el aire a través de las ventanas enrejadas, buscando el amor en forma de amebas translúcidas, que es el ideal de espejismo para algo tan sutil y tan efímero como es el amor.
El amor no se entiende sin lo carnal y el sexo se convierte en devoto, sagrado, puro, pornógrafo, cruel, humillante, sucio, sangriento… Según la paranoia de cada cual.
Demasiado sexo, demasiado complejo, el amor lo complica todo.
O tal vez sea que complicamos el amor. No podría asegurar nada, al fin y al cabo estoy loco.
Al sexo le basta con ser brutal en su pasión.
Ojalá lo pudiera decir siempre y no solo bajo el efecto de los medicamentos.
No debí convertir el amor en una representación teatral; pero mi vida, mi rostro es el ejemplo que figura en las enciclopedias como mediocridad tipo.
Soy aquello que nadie jamás debe ser.
Tuve la ilusión de que el amor me haría especial.
Me dosifican drogas para no soñar con el amor. Y sueño que soy lo que veo en el espejo, algo anodino, algo banal que no importa.
Me despierto con la certeza de ser un mierda y todo está perfectamente controlado para no desangrar toda esa miseria que soy con una cuchilla, o colgarla por el cuello de un cinturón, o de una sábana en una tubería. No me dejan intimidad ni libertad para salir de aquí en una camilla con ruedas hacia la morgue.
Los sueños son efímeros, ergo el amor lo es.
Y por ende la cordura.
Todas estas consecuencias, hacen la vida desesperadamente larga.
¿Cómo no estar loco? Es una condena, un filo constante en el cuello ante la posibilidad de morir asfixiado porque faltas en el aire.
No puede ser… Fue un sueño. No te corté la cabeza, para tenerte siempre cerca de mí y besarte al despertar. Fue una pesadilla, no fue real.
Yo no follé tu cuerpo sin cabeza. ¿Cómo pueden pensarlo?
Toda aquella sangre que inundó mi boca al besar la tuya…
Aquella erección brutal…
El sueño a veces se hace pesadilla.
Es la pesadilla de ellos, los que no tienen amor.
Los enfermos del pabellón de los psicópatas asesinos son los seres más patéticos del mundo cuando no pueden bañarse en sangre.
Los celadores del pabellón de los enamorados no nos dejan suicidarnos, pero nos lastiman los genitales con cigarrillos y nos dicen que no es real, que es un sueño.
Y ríen, y ríen, y ríen, y ríen…
Y sueño que beso tu lengua púrpura sin sangre sosteniendo tu cabeza entre mis manos, cuando la brasa del cigarrillo crepita en la piel de mi glande y ellos ríen.
Pero no duele porque te sueño, porque te amo.

f4b59-ic6662bfirma
Iconoclasta

Cumple años Catherine Bell

Publicado: 14 agosto, 2015 en Citas, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:,

catherine bell

En Telegramas de Iconoclasta.

Las tiras cómicas de Cristo

Publicado: 13 agosto, 2015 en Absurdo, Citas, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:,

Reflexiones redes 0 def

«Amaos los unos a los otros como yo os he amado».
Amaos los unos a los otros es de una exquisita y lujuriosa ambigüedad si te van las orgías y metértela o meterla indiscriminadamente y sin escrúpulos a cualquier ser humano sea cual sea su condición y raza. Cosas con las que soy harto cuidadoso.
Se subestima la elegancia.
Y si Cristo amó así, es razonable que le dieran unos buenos latigazos por extender con alegría toda suerte de enfermedades venéreas.
Y como ya tengo mis años y la inocencia es algo que uso como higiene íntima cuando me falta papel higiénico, Cristo es la caricatura del ser humano y por ello, hablaba mucho más de lo que hacía. Menos potencia sexual, chaval, que no nacimos ayer.
Lo que no sé aún, es como ha conseguido la peña tomarle la palabra por el lado cursi, como si Cristo entre las piernas no tuviera pene ni testículos, si no un par de palomas blancas. Y el más grande misterio es como han llegado a hacer sagrado el acto de la orgía global y sin embargo, condenar la poligamia. Creo que aún hay generaciones afectadas por la sífilis que propagó Cristo y sus proxenetas, de ahí la absurda forma de interpretar sus sentencias de cultura de calle. Eso y la deficiencia congénita para leer y comprender que forma parte de la idiosincrasia de los seres humanos (supongo que el eufemístico pecado original).
Una cosa es de reconocer, quien quiera que inventó a Cristo y sus sentencias, es de admirar. Porque solo es comparable al Quijote en verbigracia y sentencias inútiles, pero rimbombantes.
También están los hermanos Grimm, pero como son más recientes, tardarán un poco más en convertirse en culto.
¡Ah…! «Creced y multiplicaos» (falta el: hijos de puta. Al final de la frase).

YO y la naturaleza

Publicado: 12 agosto, 2015 en Absurdo, Conclusiones, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:,

Reflexiones redes 0 def

Somos dos buenos amigos, los fracasados nos reconocemos y nos saludamos en el camino sin importar cuánto y en qué hemos fallado.
Es normal que la naturaleza cometa más errores que yo: es más grande y más vieja.
Es cuestión de proporciones.
Si consigo hacer las suficientes cosas mal antes de morir, tal vez me haga divinidad.
No hay que fiarse del amarillismo y la hagiografía natural de National Geographic, son unos sectarios.