No sé cuántas veces le he dicho que la amo; tantas como la he llamado puta follándola.
Cuántas veces he preferido contemplarla mientras duerme, a tocarla y clavarme en ella.
Penetrarla es la forma más directa de llegar a su esencia.
Un mandamiento sagrado…
Hay una razón por la que me siento vacío cuando no está cerca: en algún momento, al tomarla desesperado, mi pensamiento quedó en su interior, enmarañado de amor en su alma enorme y profunda como un bosque.
Pudiera parecer triste y atormentado; pero soy feliz perdido en ella.
El amor no es dicha, es una sucesión de ansiosos quebrantos.
Es legal no reír por amor.
Porque maldita la gracia…

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