Archivos de la categoría ‘Conclusiones’

Despertando

Mi despertar es trauma: el cuerpo se niega a vivir un mismo día.
No se relaja, no nos relajamos a pesar de los años.
Como si no fuéramos de aquí, de esto.

El clima y la chusma. Junio 2017. Tel Samsung

Existen dos climas para que la chusma se quede en casa o vaya por la calle lamentándose en alto con gran pesar. Como si tuvieran un cáncer en el culo que los irritara continuamente: el de «mucho calor» y el de «mucho frío».
Como si tuvieran un termómetro insertado en la polla o el coño, sus biorritmos y movimientos se rigen por esos dos parámetros que los inmoviliza o aletarga como gusanos que son.
Y como tienen un cerebro más básico que una pelota, dedicado casi en exclusiva a gobernar las tareas excrementicias, carecen de memoria a medio plazo y dicen siempre lo mismo: «este tiempo no es normal».
Y esto es bueno para mí porque la chusma que se mueve poco o nada, deja mucho espacio libre. Puedo mear con tranquilidad en cualquier parte sin que aparezca nadie para mirarme la polla.
Si tuviera el termostato del planeta, primero los abrasaría y luego congelaría los restos para evitar hedores nauseabundos.
Prefiero morir de insolación o congelación que de asco al seguir sus hábitos climáticos.

Missy Peregrym

En Telegramas de Iconoclasta.

Martes y 13 celebración de idiotas
He escuchado una noticia muy ilustrativa de la deficiencia mental de los homínidos humanos: las aerolíneas han hecho importantes rebajas en los vuelos para hoy, puesto que la cobardía e ignorancia provoca que muchos idiotas no viajen por la superstición.
Es tan acusada la miseria humana, que a muchos los inmoviliza.
Cobardía e ignorancia sin ninguna dignidad, como si fuera gracioso de mierda.
Subnormales que cargan ordenadores, tablets y smartphones como si fueran inteligentes para hacerlo, se cagan pata abajo en un martes y 13.
Cambian los tiempos; pero los cobardes y los ignorantes son la misma mierda que eran hace milenios.
Ojalá se haga realidad que un día como este sea fatal.
Hace falta una buena hecatombe para que se renueve la línea sanguínea humana. Algo que ayude a esta evolución deteriorada.
Hay días que se me hace más notablemente desagradable compartir (inevitable) el aire que respira y exhala tanto asqueroso. Me hacen sentir sucio.
Hoy no, estoy lejos de ellos. No hay subnormales a mi alrededor.
Es un buen martes y 13 para mí.
Alguna explosión nuclear, no sé… Algo efectivo definitivamente sería lo ideal para hacer mejor el planeta y hacer la vida más bonita a todos los seres vivos no humanos.

Alektra Blue

En Telegramas de Iconoclasta.

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Me gustaría que fuera el mal tatuado al mal (yo). Trascender de cualquier forma, al precio que sea para no ser mediocridad.
No me puedo quejar, mi vanidad es pecado. Ergo no soy bueno.
Me aproximo ingenua y banalmente tatuado a la maldad.
Aunque los realmente malos solo destacan como cerdos.
Y no se tatúan.

Quisiera ser más. Tel Samsung. 20170604_102507
Más viejo aún, más pétreo. Absolutamente impermeable al dolor y al hastío.
Quisiera ser muro de piedra construido con lito-pensamientos que rasguen el vientre y el alma, como destripando una sábana vieja.
Ser un tronco en el que tallan corazones y nombres sin que se lamente, derramando silenciosa y espesa savia que no son lágrimas.
Quisiera ser atemporal, una luz sin destino en el cosmos.
Quisera ser…
No, basta ya.
No quiero ser, solo estar lo que dure.
Lo estrictamente necesario y con el mínimo dolor y cansancio.
Ambicioso de mierda…

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La madrugada en las calles son silencios rasgados por el fragor de un río, la tos humana, aceras que no tienen razón de ser, caminos negros y balcones muertos como cadáveres bostezantes.
Fría piedra, fría muerte.
Frío yo porque me gusta y fascina.
Porque soy incapaz de desear que llegue el día.
Soy una lápida que camina.

Azúcares y mierda. Tel Samsung. 20170603_194037

¿Quiénes son los idiotas que dicen que el azúcar es malo?
Los que intentan amargarme aún más la vida.
Los odio.
Cuanto más agrio mejor y más sano.
Que coman mierda.
Pues mira por donde, que pienso morir diabético perdido.
Y divertido.
También pienso morirme de cáncer de pulmón y de tibia si es necesario.
Sin embargo, estoy seguro de que todo eso no me matará.
Lo que me matará es el asco. Me tienen podrido con tanta mierda.
Quieren que los memos no tomen azúcar para que carezcan de energía y humor. Para que su cerebro (por pequeño que es) no tenga suficiente alimento para rendir bien. Y tengan que avisar a la policía para que les desalojen alguna cucaracha que los tiene acobardados en su propia casa.
Además, semejante mensaje, colorido, divertido e inservible no cabría en una bolsita de sosa y cobarde sacarina, o cualquier otro edulcorante de multinacional poderosa.
Parafraseando el mensajito del sobre de azúcar: ¿A quién hay que matar para dulcificar tanta mierda?
Gilipollas…

Cosas tristes. Tel Samsung. 20170604_102439

Te pasas más de cuarenta y cinco minutos pedaleando a primera hora de la mañana, con la ilusión de que cuando llegas a destino, te espera un buen almuerzo que has preparado primorosamente.
Pero no. Llegas tan hambriento que al abrir la sandwichera, te das cuenta de que son muy tristes esos sandwiches.
Son tan poca cosa para tanta hambre…
Observo sin ningún tipo de alegría mi desayuno, pensando en chuletones y longanizas curadas.
Y en el pequeño tamaño de la mochila.
No cabe un cerdo entero, es un problema logístico también.
Así que los devoro con cierto fatalismo. Reflexionando que la vida es una mierda y luego te mueres.
Pero que buenos estaban esos hijos de puta de sandwich de chorizo y mortadela en su simpleza…
Podría haber sido peor, por ejemplo: que me sangrara la nariz y sazonara el pan con ignominias.
Pero que buenos, coño…