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Eufemismos copy
¿Y si en realidad, cuando decimos «cansado», queremos decir «asqueado»?
El léxico es un problema para muchos, y más si se hace un uso excesivo de la retórica o los eufemismos.
Soy un marginal de la palabra suave, de las maneras melífluas que esconden años de indecencias y perversiones en la oscuridad.
Me gusta más follarte el coño y el pensamiento que hacerte el amor con pasión.
Es que ya soy viejo para perder el tiempo.

Luciana

En Telegramas de Iconoclasta.

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Se preguntan si la tristeza se puede confundir con la serenidad de una noche. Y si hace falta un tercero para confirmar alguna posible tristeza.
Tal vez sea cuestión de una ausencia.
De un lugar y tiempo erróneo.
Tres tristes tigres, es una fantasía. Tres tigres simplemente serían multitud, molestia.
Dos tristes tigres, posamos tranquilos a la luz nocturna.
Y está bien.

Consuelo de tontos copy

Y arrastras el estigma de ti mismo. No lo sabes; pero tu culpa es vivir en un lugar que no pediste, del que no te dejan marchar.
El pecado original se grabó en la cabeza de los niños recién nacidos con el primer pacto social de la historia: «Yo os cuido y controlo. Vosotros me pagáis».
Y se inventó un dios y sus leyes.
Y en consecuencia la ganadería humana.
Y quien administra leyes es dios.
No ejercer la violencia para ganar la libertad, por llegar y vivir adonde deseas, crea un tumor maligno en el ánimo: conformismo y auto-convencimiento.
Un eficaz triturador de ilusiones.
Cadáveres que se ocultan sin pena ni gloria bajo la tierra o se precipitan en forma de cenizas y humo sobre las cabezas de los que cargan el pecado original con la cabeza gacha.
Si no luchas te pudres, cosa que es cómoda; pero humillante.
Y trabajar, no es luchar; que nadie se engañe.
Trabajar es sometimiento.
Y el respeto a lo establecido es ignorancia.
Ya se sabe aquello de: «Mal de muchos, consuelo de pusilánimes».

Un problema de miseria

Tienes un pequeño problema de miseria.
Arrastras penas antiguas como el mar. Y las penas son ilusiones en descomposición.
Por eso escribes y las palabras se tornan borrones.
Es por ello que cuanto más escribes, la miseria se extiende más rápida y fácilmente.
Morir es una buena forma de salir del problema.
No te demores, a partir de ahora todo será peor.
Está bien, se puede vivir con el pequeño problema un rato más.

El sentido de la vida def

Y si realmente existes o no existes. ¿Cuál es el problema?
Porque las células no se detienen a la hora de escindirse para multiplicarse.
Corazón y pulmones cumplen su cometido independientemente de que se dude del sentido de la vida.
El sentido de la vida es el movimiento, el desgaste. Es crear y morir mientras tanto.
Las dudas, las malditas dudas que nacen del miedo al futuro.
Si dudas no trasciendes.
Preguntando no se crea.
No haces nada, no dejas huella hasta que te mueves sin miedo a fracasos o al pensamiento ajeno.
Afirmar o negar, justicia o injusticia, amor o crimen. Ejercer… Es lo sólido, es entonces cuando el pensamiento es capaz de mover el fiel de la balanza; cuando el pensamiento se hace acción.
La duda, la ambigüedad solo genera inmovilidades y probabilidades.
Simples consuelos a la incapacidad propia, que no pesan.
Consuelos que aleatoria y raramente satisfacen.
Cuando alguien se pregunta o busca el sentido de la vida, es porque tiene una seria carencia de imaginación y un exceso de abulia.
Muerte, trabajo y oscuridad, es la santísima y aterradora trinidad de filósofos inoperantes.

Palabras electrónicas. Mayo 2017. Tel Samsung

De joven, en la adolescencia, me convertí en el amanuense de mi abuela analfabeta según su dictado.
Me llegó a gustar escribir a mano. Y con ello aprendí a no escribir cartas de la misma forma, con las mismas fórmulas de redacción y expresiones.
Como todo lo que he leído, me ha servido para no escribir igual. La redacción tiene que ser dura y directa como una patada. Ha de empezar a cuajar para bien o para mal en la mente del lector desde la primera frase.
No tiene que importar la opinión de nadie sobre lo que escribes, has de ser absolutamente tú.
Ni siquiera la mía, debo creerme mis propias mentiras y fantasías. No tengo escrúpulos de hipocresía o ética cuando escribo. Mi mente es libre y salvaje.
Y me gusta causar más rechazo que admiración, es mi pequeña venganza a este mundo mal hecho en el que nací.
Mi educación se basó siempre en no incurrir en las vulgaridades que oigo, veo, leo y toco. Mi principal trabajo en la vida es alejarme de todo lo que está hecho, escrito o dicho. Aunque me joda.
Y así, si quiero ser sincero conmigo mismo, si quiero ser; antes de teclear en el ordenador o en el móvil debo escribir en papel mis ideas, mis mentiras, mis sueños, mis odios, mis deseos y amores. Confesar ante el blanco lo que de verdad soy, no lo que quisiera.
Y luego llega la tarea de tergiversar mis verdades y teclear lo que ya existe, lo que se toca. Con toda su dimensionalidad y trascendencia. Cuando está escrito en la realidad, en el papel; es ley y es palpable.
Mi ley única y absoluta. Y por ella existo de forma visible y a veces, me diluyo. Es difícil ser sólido en este lugar de mierda.
Un mundo sin papel es el peor escenario que puedo imaginar.
Porque no quedaría espacio para la emotividad ni la sinceridad, el pensamiento se pudriría sin posibilidad de convertirse en algo táctil.
Cuando escribo a pulso, con la mano y en papel, creo una imagen de mi pensamiento. Trasciende más allá de mi cráneo.
Son tiempos de mensajes electrónicos que carecen de validez emocional. La misma letra, la misma esterilidad.
La misma mediocridad, todos los mensajes son iguales salvo los destinatarios.
Solo se escribe por alardear de tecnología y gracias al corrector ortográfico, a veces son legibles esos mensajes.
Los ordenadores y teléfonos crean banalidad y ordinariez a nivel de comunicación.
Alguien dirá que hay quien escribe cosas interesantes: me parece correcto; pero son tan pocos que siento un vacío en el estómago.
Si alguien no vale el tiempo que requiere escribir una carta en papel, no merece la pena molestarle con un mensaje electrónico de mierda. Puedo pasar mi vida tranquilamente sin hipocresías. Sin recibir un solo mensaje electrónico en lo que me resta de vida.
El afecto solo se demuestra dedicando tiempo a quien queremos, y gusto. Independientemente del super-ordenador o super-teléfono de mierda que se tenga.
La tecnología masificada solo sirve para ponerse en contacto con gente en la que jamás pensabas, ni importa.
El miedo a no tener un mensaje en el ordenador o el teléfono es casi patológico para la humana mediocridad, como lo era en tiempos pasados creer en brujas y ovnis.
Seguramente hay excepciones, como he dicho; pero no pesan.
Que cada cual se consuele de la banalidad de sus palabras como pueda con esa excepcionalidad.
He escrito mensajes a Dios en el que si lo encontrara, le daría un navajazo en su divino cuello de mierda.
Que las palabras dan miedo es otra historia.
Otra de tantas.
Mierda, hostia, coño, polla… Muerte, asesinato, desgarramiento…
La Virgen puta…
Toma ya miedo.
ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

El origen de la música

¿Cuándo se hizo necesaria la música? ¿En qué momento el mono-hombre sintió la necesidad de crear armonía sonora?
Muy sencillo, en el mismo instante en el que se cansó de escuchar follar a las otras parejas con las que compartía la caverna.
En el momento que se cansó de oírlos cagar, tirarse pedos, orinar, eructar y gruñir en sueños.
Fue la cobardía la que generó la música.
También hubiera podido ser un arma defensiva para espantar a las bestias en la oscuridad, el ruido de palos y piedras comenzó a tomar ritmos repetitivos y ya tienes a un montón de hombres y mujeres que arrastran los nudillos de la mano por el suelo, bailando la conga y haciendo un trenecito donde se encajan macho y hembra sin ningún rubor ante sus hijitos.
En definitiva, la cobardía en cualquiera de los dos posibles orígenes.
Porque aquellos monos-hombres, no tenían el valor suficiente como para vivir en solitario. Por lo tanto, tenían que soportar la mierdosa convivencia con sus congéneres en un espacio reducido.
Se hizo arte a costa de miles de años, hasta que el ser humano se mintió a sí mismo pensando que en lugar de cobardía, era poseedor de un hermoso don, de una acusada sensibilidad.
Aunque es un arte que no tengo claro si es un placer o simplemente se ha convertido como la esclavitud, en una norma a seguir, un ritual más para hacer más llevadera la mediocre vida que se ha creado para sí misma la humanidad.
Yo solo escucho música cuando estoy encerrado en la casa o cuando caminaba por las sucias y apestosas calles de las ciudades.
Cuando camino por la montaña, no escucho jamás música. No quiero que nada humano me estropee el momento.
Por último, hay un chiste popular que dice que cuando el español canta, le han dado por culo o poco le falta.
Me parece refrescante y obscenamente real; pero como ningún camello se ve su propia giba, sé muy bien por mi deambular por la vida que todos cantan por la misma razón en todos los países. Sea cual sea el color de su piel, o si tienen la raja del culo vertical u horizontal.
Cuanto más cantan, más jodidos están todos.
ic666 firma
Iconoclasta

Erica Campbell

En Telegramas de Iconoclasta.

Demasiado pronto

Para estar despierto, para escribir, para la luz.
Demasiado pronto para sentir que es tarde y que la vida es error.
Demasiado pronto para ser consciente, debería no despertar jamás.
¿Buenos días? Qué gracia…