Archivos de la categoría ‘Humor’

Odio y putas

El peor tomento de odiar, es saber que las cosas y seres que aborreces, aún están o respiran.
Una vez que han sido destruidas o matados, el odio se hace amable; como una entrañable sonrisa malévola que no molesta.
¿Quién dice que no se puede vivir odiando? Hay perros nazis muertos que llegaron a nonagenarios, felices como mierda en bote.
El odio es uno de los más importantes alicientes para vivir.
El amor tan solo mantiene poblado el planeta.
Por lo cual, invertir en putas es serenidad.

Hoja de Ruta o Plan

¿Por qué esa mierda de “hoja de ruta” y no “plan”? Putos eufemismos de bocas hipócritas e ignorantes. Temen que se asocie la palabra “plan” a una estrategia de ataque y defensa. Y como toda estrategia, puede ser traumática e invasiva; pero una hoja de ruta, no. Es absolutamente “pacífica” y “democrática”. Una “hoja de ruta” invita con su romanticismo pacífico a cerrar y adueñarse de un parlamento cantando un fúnebre himno de secta paternalista y elitista, supremacista y exclusiva.
No es lo mismo para los sectarios, decir u oír “plan” que “hoja de ruta”.
No entiendo cómo no se ofenden a sí mismos con su hipocresía.
La paranoia farisea que no cesa…

Nina Zilli

En Telegramas de Iconoclasta

Mensajería independentista catalana

¿De verdad que los medios de comunicación, políticos, politólogos y ciudadanos se creen y asumen el montaje sectario independentista catalán de los dichosos mensajes captados con una cámara de TV, como reales?
¿De verdad nadie es capaz de ver el teatro de la secta independentista catalana?
¿De verdad cree algún ingenuo que un fugitivo experto como cualquiera en el uso del teléfono va a exponer su pantalla con total claridad y durante el tiempo suficiente a las decenas de cámaras de periodistas que tiene a sus espaldas?
¿De verdad nadie piensa que cuando una secta no puede sobrevivir en un medio legal y democrático, llama al sentimiento de sus fanáticos con mensajes de sacrifico y martirio sufrido?
Si los mensajes que publicaron los medios de comunicación dijeran: “Deberían sacrificar a sus hijos para que Europa se dé cuenta del acoso al que nos vemos sometidos”, desde ayer habría una nueva ronda del famoso Día de los Inocentes del Nuevo Testamento.
Y los fanáticos de la secta, con gusto hubieran metido a sus hijos en una picadora de carne.
En definitiva, si Charles Manson hubiera cometido sus asesinatos llevando un teléfono multimedia, hoy día sería preso político a ojos de la chusma.
¿De verdad la ingenuidad y la decadencia de la población puede digerir tantas pastillas de mentiras con sabor a mierda y pensar que come chocolate?
Es tan obvio de una forma tan burda…
Claro, que cuando de fanatismos o sectarismos se trata, la sutilidad no es necesaria.
La violencia… Esa sí que deja las cosas en su sitio de una vez por todas y limpia la humanidad de cosas que no deben reproducirse.
Me refiero a un oportuno terremoto o cataclismo a falta de suficientes balas.

El graciosillo del anillo

Hay momentos que dan ganas de soltar una buena carcajada; pero como todo lo bueno, es breve.
Mi hijo observa mi anillo y recita con notable sarcasmo:
“Un anillo para gobernar Ripoll”.
Acto seguido toso por la risa, escupo el cigarrillo y pienso en lo graciosillo que es el chaval.
Sin embargo, ya ha puesto en marcha mi imaginación y me veo como un enano de pies peludos y orejas de punta.
Y me pregunto si esto es La Comarca.
Poco a poco, gracias a su jocoso comentario, me denigro inevitablemente.
Por fin, me hago invisible.

Mia Rose

En Telegramas de Iconoclasta.

Hombre mosca peq

Hoy he topado con un hombre-mosca.
Uno de esos mediocres que solo son visibles porque no saben caminar en línea recta. Con un rumbo errático y aleatorio, no tienen destino u objetivo alguno. Son como los gusanos, respiran y se mueven porque los parieron, simplemente.
Su función es molestar, molestarme a mí.
Estorban con sus interrupciones, se sitúan delante de otros para luego detenerse de repente y cambiar de dirección. No tienen reflejos ni cerebro suficiente para virar de dirección sin dejar de caminar. Son repugnantes y gordas moscas que necesitan un calibre .45 para dar caza.
Como las moscas. Igual de irritantes con su vuelo, con su acercamiento al rostro.
Aún quietos, los hombres-mosca, causan un rechazo que los identifica con solo un vistazo. A lo mejor huelen mal y por ello mi cerebro los descubre con solo atisbar su repelente cogote.
Cuando los miras directamente a la cara, se puede ver su minúsculo cerebro a través de sus ojos absolutamente transparentes, vacíos. Otra característica es que no saben respirar por la nariz y caminan-zumban con la boca semi abierta, haciendo alarde de su imbecilidad profundamente genética.
Tienen el repelente carisma de las nerviosas cucarachas, me causan repulsión.
Las cucarachas las aplasto sistemáticamente, estén cerca o lejos de mí, las piso crujientemente. Porque el mundo es mejor y más higiénico sin cucarachas y sin hombres-mosca.
Si hubiera tiras-trampa para hombres-mosca, llevaría una colgada de cada oreja, y una vez enganchado el asqueroso, le pincharía los ojos con una navaja. Luego lo quemaría, antes de que muriera.
Suelen reptar-revolotear estúpidamente por los mercados semanales de los pueblos y barrios, como las ratas rondan por las noches los contenedores de basura. En todas las regiones del puto planeta.
También hay mujeres-mosca, aunque en mucha menor cantidad; pero todo lo que tiene tetas, me causa simpatía y erección; soy demasiado complicado para este mundo.
Sin poder evitarlo, me ha rozado uno y con los dedos llenos de mi propio vómito (lo he provocado al llegar a casa, me sentía sucio por dentro), he escrito esta vivencia.
Parece que no; pero cuando conviertes el asco y el odio en palabras nítidas y precisas, uno se siente mucho mejor.
Si alguien piensa que los lunes son malos, que vaya el sábado a un mercado.
Mierda.

 

ic666 firma
Iconoclasta

De verdad un presidente Puigdemont telemático

O sea, que claman los sectarios por un Puigdemont, un presidente o un funcionario que sin aparecer en su lugar de trabajo cobre su grandiosa nómina y con plena impunidad para saquear las arcas públicas o cometer cualquier tipo de negligencia u omisión de su trabajo. A salvo de cualquier pena legal.
¿Trabajará desde un locutorio belga o desde un hotel de cinco estrellas con una «modelo» flamenca de lujo como “consellera”?
Yo también hubiera querido ser un obrero “telemático”.
Además, soy más guapo, adorno con más clase la pantalla.
Y soy listo como una ardilla.
Margaritas a los cerdos…

 

Natassia Malthe

En Telegramas de Iconoclasta.

Caídas

—Y si vas a caer ¿por qué no paras?
—Porque entonces, siempre debería detenerme. Y no quiero, la inmovilidad lo daña todo.
—Puedes morir (podemos).
—Ocurrirá inevitablemente. Es el final, siempre morimos.
—Yo lo decía por tener algo de tranquilidad.
—Muertos estaremos tranquilos, la muerte es quietud. Mientras tanto, caigamos. No tenemos otra cosa que hacer mientras se nos acaba la vida.
—Es lógico, aunque un tanto temerario. La cuestión del dolor es importante.
—No seamos tan cobardes. Caer y levantarse hace el tiempo más rápido y ameno. ¿O quieres morir frustrado?
— ¿En un sillón frente a un televisor? Eso es pudrirse antes de morir.
—Entonces, sigamos cayendo y deja de tocar los cojones.
—Yo solo quería filosofar, tener un pensamiento trascendente.
—Bueno, entre caída y caída, siempre hay tiempo para un orgasmo. Eso sí que es trascender. Deja las chorradas metafísicas para los que no caen, tienen tiempo.
—Sea como sea, jodemos o nos joden.
—C’est la vie!