Archivos de la categoría ‘Humor’
Cumple años Shae Snow
Publicado: 12 enero, 2018 en Chusma, Cine, Citas, Histéricas, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Ingenuidad y mentira
Publicado: 9 enero, 2018 en Citas, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

«El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si aprecias lo que haces, tendrás éxito.»
Albert Schweitzer.
Mentira. Pura ingenuidad, pura oratoria de beato para consolar y regalar los oídos y ojos de sus lectores.
Amo lo que hago, pero no tendré éxito jamás. Ni lo considero.
Me basta y me llena con ejercer obscenamente mi vanidad.
¿Éxito? No en este planeta, ni en este tiempo.
No nací ayer.
Y la felicidad es un estado de idiocia, un trastorno como otro cualquiera.
Idiotas por kilo
Publicado: 8 enero, 2018 en Absurdo, Chusma, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

El kilo de idiota nunca pasará de unos céntimos, sea lechal, adulto o añojo.
Hay tantos que incluso se regalan piezas enteras para aliviar las cámaras frigoríficas.
Yo, aunque cueste más dinero, prefiero la de cerdo (el de cuatro patas) o la de ternera.
Esto me lleva a una duda: ¿Si se consume carne de idiota en coma, se puede considerar comida vegetariana o vegana? Es por lo del estado vegetativo.
La cuestión es que una buena temporada para consumir idiota, porque se han cebado bien y su carne es jugosa.
Aún así, me da asco, soy escrupuloso y un tanto sibarita, yo no como cualquier cosa por muy barata que sea.
Un tiro de gracia
Publicado: 6 enero, 2018 en Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Lo mejor de las fiestas de bondad navideña es hoy, el último día: reyes.
Heme aquí para clavar el puñal en la nuca de los que sufren. ¡Ja!
El descabello…
La montaña estaba tranquila a la mañana, no hay luces ni gente, es igual que siempre, en todo momento. Los jabalíes y otras bestias cagan en el camino y no se nota que hayan comido cosas raras.
La tarde, ya de noche, ha dejado las calles vacías y las bolas y campanas de luces, cuelgan tristes como los cojones de dios o los de un líder; como un mudo arrebato que llama al final, así se mecen por una perezosa brisa.
El ganado se ha quedado en sus casas, intentando ser felices viendo a sus hijos abrir regalos y jugar con ellos; pero no lo consiguen. Están cansados de derrochar lo que no tienen, les acosa el ridículo de una sensiblería farisea de la que han hecho gala estos días. No encuentran ahora la razón de tanta mierda. Cerebros meramente funcionales que se sobrecargan ante lo que no saben definir; pero intuyen.
Los asientos de los cafés están libres, vacíos; como si fuera yo un superviviente que se siente así de bien. Por un momento me hago la ilusión de que no existen, no están.
Espero que no salgan de sus madrigueras, incubando esa depresión formada de hipocresías y banales excesos que han cometido porque así lo ha establecido alguien por ellos.
No importa, pronto les darán otro momento para que se vean obligados a disfrutar: el carnaval.
Mientras tanto, que se jodan.
Sí, lo sé, la empatía es algo que no considero.
Una carencia que no me molesta, una buena deficiencia.
Asumo mi naturaleza misántropa y despótica.
Me ha tocado ser el malo.
Alguien tenía que serlo.
No sé si reír o reír.
Inoportunos llantos
Publicado: 6 enero, 2018 en Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Cumple años Claudia Bahamón
Publicado: 5 enero, 2018 en Chusma, Citas, Conclusiones, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Los amargados cuervos
Publicado: 3 enero, 2018 en fotografía, Humor, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

Me gustan los cuervos porque su graznido es como un descontento. Siempre parecen quejarse de algo.
Se pelean graciosamente entre ellos.
El bosque está en paz y se empeñan en romper esa sorda quietud.
Admiro su mal genio, quisiera graznar como ellos sin ninguna razón.
Sonrío cuando dicen: ¡Gra-gra- gra! (No sé a que viene tanta paz). ¡Gra-gra-gra! (Algo huele a podrido en Dinamarca), ¡Gra-gra-gra! (La madre que parió al jabalí…). ¡Gra-gra-gra! (Ven aquí cuerva hermosa, que te voy a hacer unos huevos, maciza).
Lo cual contrasta con el dulce campaneo de los cencerros de las vacas que pacen sin prestar atención a los cuervos amargados. Otras se recuestan impasibles en la hierba, aún rumiando, como si mascaran chicle.
Es perfecto.
Me divierte, me apasiona ese contraste de vida.
Me pregunto que soy en todo eso.
Solo la bestia de dos patas que fuma disfrutando de ese momento, no hago ruido, no ocupo apenas espacio.
Pienso que tengo suerte de estar en esta sonora y apacible soledad.
Y no puedo evitar graznar:
!Gra-gra-gra! (Ven conmigo, mi diosa. Ahora…)
Felices augurios
Publicado: 29 diciembre, 2017 en Chusma, fotografía, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant

En estas fechas entrañables, los ingenuos, supersticiosos e ilusos, tienden a ver en todo accidente grave o banal, un buen augurio.
Así que el que se derrame el vino o cualquier otra bebida sobre la puta nueva camisa horrorosamente cara, se convierte en profecía de toda clase de buena suerte y asaz dinero. Un año feliz.
Si se pisa una mierda y se resbala, todo el mundo ríe y “chin-chin, qué buena suerte”. Hasta el que se ha llenado de mierda, no cabe en sí de felicidad.
El que en un accidente ha quedado inválido de cuello o cintura para abajo, es afortunado porque podría haber muerto. Y ha de dar gracias por ello, será un año de puta madre.
Fuera de las fechas navideñas, todas estas incidencias son causa de indecorosas imprecaciones o blasfemias.
Pero yo soy alérgico o inasequible al tonto costumbrismo navideño y a sus augurios felices: piso mierda, y me cago en la hostia puta. Si alguien se ríe, le deseo la lepra.
Vamos, como siempre, en cualquier fecha del año.
Y pienso que el año empieza como acaba: con mierda.
No es fatalismo, es simple conocimiento sin emotividad.
Lo que me emocionaría sería una pornográfica cantidad de dinero en mi cuenta bancaria.
Transmutar mierda en chocolate con tanta alegría e ingenuidad resta mucha dignidad a la escasa sabiduría que pudiera haber en otros cerebros.
Pero si así lo quieren, a mí me la suda: Feliz mierda nueva 2018.
Qué suerte tienen algunos cabrones felices.
Cumple años Alexis Amore
Publicado: 29 diciembre, 2017 en Chusma, Citas, Histéricas, Humor, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
Democracia: una mierda
Publicado: 23 diciembre, 2017 en Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, ReflexionesEtiquetas:adocenamiento, Crítica social, democracia, estupidez, fanatismo, humanidad, Iconoclasta, incapacidad, indignidad, Pablo López Albadalejo, Reflexiones, Ultrajant, voto

Argumentación:
La miseria humana alcanza su más alto grado en los actos deportivos; pero con mayor virulencia en los religiosos y políticos.
La razón es bien sencilla y obvia: la humanidad (chusma) necesita dogmas e ideologías ajenas por la incapacidad de cada individuo para crear la suya.
La humanidad es absolutamente inútil, a nivel de individuo, para crear una idea o convicción que le haga actuar en consecuencia.
Necesitan con desesperación que alguien les diga lo que han de creer, cómo actuar y cuando follar. Esto último es de lo más cotidiano y triste. Si un gobierno dice que hay que tener hijos y que darán una paga por hijo, los borregos se hincharán a follar hasta tener suficientes hijos como para venderlos a macdonals y que hagan hamburguesas con ellos, o como ahora está de moda, venderlos desnudos en internet.
Hubiera preferido nacer ciego o no nacer, a parecerme a la chusma.
Testimonio:
Cataluña, diciembre 2017. He visto gente cuidar de los carteles electorales, recogerlos del suelo con devoción e intentar pegarlos de nuevo o dejarlos bien alisados sobre una baranda o un banco. He visto quien cuida de unas tiras de plástico como bolsas de basura amarillas (emblemas de protesta política), como si fueran delicadas flores. Las volvía a asegurar y las componía como si tuviera una reliquia entre sus manos.
Me han recordado al pobre y mega-divertido Scrat (la ardilla prehistórica de las películas de dibus, Ice Age), cuando con desesperación e ingenuidad, con sus patitas delanteras y con agudos jadeos, intenta cerrar la brecha que se abre en un glaciar y evitar así que el continente se rompa.
Solo que Scrat es divertido, una genialidad. Los ciudadanos que he visto solo son patéticos.
El ánimo de los fanáticos está gobernado por sus amos: obedecen consignas de sacrificio, de ira, de alegría, de tristeza… Con diligencia mutan sus rostros y sus emociones. Se sienten esclavos o libres si así lo desean sus presidentes o líderes.
Les encanta que les digan que son mártires, que todos son un solo pensamiento.
No conocerían ni sabrían que hacer con la libertad si se la pusieran delante de las narices, o se la tatuaran en la frente.
Y siento náuseas, porque no existe nada peor que la uniformidad. No existe mayor degeneración de la dignidad, que una manada de seres humanos gritando lo mismo. Es un insulto a mi singularidad, una amenaza a mi individualismo.
Lo peor que pudiera ocurrirme es verme integrado en un rebaño. Me siento sucio por dentro con solo pensarlo.
Conclusión:
Es la razón por la que jamás votaré: mi voto es mucho más valioso que el de un borrego, jamás dejaría que mi sobre cayera en la misma urna.
Si alguien me aconseja que vote, al igual que al diablo, me bese el culo.
Solo votaría si una junta electoral colocara una sola urna para mí y esa urna tuviera un identificativo: 1x 250000 (mi voto equivale al de un cuarto de millón de votantes). Sí, ya sé que es una cifra muy pobre; pero es solo simbólica, no soy usurero; conque marque una pronunciada diferencia me basta. Algo que explique que mi voto es inteligente, preciso, magnánimo y que he perdido un tiempo precioso para votar.
Una mierda, la democracia es una burda trampa.
Un espejismo para esclavos con pocas inquietudes intelectuales y sin sentido de la dignidad.

Iconoclasta


