Archivos de la categoría ‘Humor’

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Me gustaría que fuera el mal tatuado al mal (yo). Trascender de cualquier forma, al precio que sea para no ser mediocridad.
No me puedo quejar, mi vanidad es pecado. Ergo no soy bueno.
Me aproximo ingenua y banalmente tatuado a la maldad.
Aunque los realmente malos solo destacan como cerdos.
Y no se tatúan.

Azúcares y mierda. Tel Samsung. 20170603_194037

¿Quiénes son los idiotas que dicen que el azúcar es malo?
Los que intentan amargarme aún más la vida.
Los odio.
Cuanto más agrio mejor y más sano.
Que coman mierda.
Pues mira por donde, que pienso morir diabético perdido.
Y divertido.
También pienso morirme de cáncer de pulmón y de tibia si es necesario.
Sin embargo, estoy seguro de que todo eso no me matará.
Lo que me matará es el asco. Me tienen podrido con tanta mierda.
Quieren que los memos no tomen azúcar para que carezcan de energía y humor. Para que su cerebro (por pequeño que es) no tenga suficiente alimento para rendir bien. Y tengan que avisar a la policía para que les desalojen alguna cucaracha que los tiene acobardados en su propia casa.
Además, semejante mensaje, colorido, divertido e inservible no cabría en una bolsita de sosa y cobarde sacarina, o cualquier otro edulcorante de multinacional poderosa.
Parafraseando el mensajito del sobre de azúcar: ¿A quién hay que matar para dulcificar tanta mierda?
Gilipollas…

Cosas tristes. Tel Samsung. 20170604_102439

Te pasas más de cuarenta y cinco minutos pedaleando a primera hora de la mañana, con la ilusión de que cuando llegas a destino, te espera un buen almuerzo que has preparado primorosamente.
Pero no. Llegas tan hambriento que al abrir la sandwichera, te das cuenta de que son muy tristes esos sandwiches.
Son tan poca cosa para tanta hambre…
Observo sin ningún tipo de alegría mi desayuno, pensando en chuletones y longanizas curadas.
Y en el pequeño tamaño de la mochila.
No cabe un cerdo entero, es un problema logístico también.
Así que los devoro con cierto fatalismo. Reflexionando que la vida es una mierda y luego te mueres.
Pero que buenos estaban esos hijos de puta de sandwich de chorizo y mortadela en su simpleza…
Podría haber sido peor, por ejemplo: que me sangrara la nariz y sazonara el pan con ignominias.
Pero que buenos, coño…

Eufemismos copy
¿Y si en realidad, cuando decimos «cansado», queremos decir «asqueado»?
El léxico es un problema para muchos, y más si se hace un uso excesivo de la retórica o los eufemismos.
Soy un marginal de la palabra suave, de las maneras melífluas que esconden años de indecencias y perversiones en la oscuridad.
Me gusta más follarte el coño y el pensamiento que hacerte el amor con pasión.
Es que ya soy viejo para perder el tiempo.

Luciana

En Telegramas de Iconoclasta.

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Se preguntan si la tristeza se puede confundir con la serenidad de una noche. Y si hace falta un tercero para confirmar alguna posible tristeza.
Tal vez sea cuestión de una ausencia.
De un lugar y tiempo erróneo.
Tres tristes tigres, es una fantasía. Tres tigres simplemente serían multitud, molestia.
Dos tristes tigres, posamos tranquilos a la luz nocturna.
Y está bien.

Yōko Matsugane

En Telegramas de Iconoclasta.

Consuelo de tontos copy

Y arrastras el estigma de ti mismo. No lo sabes; pero tu culpa es vivir en un lugar que no pediste, del que no te dejan marchar.
El pecado original se grabó en la cabeza de los niños recién nacidos con el primer pacto social de la historia: «Yo os cuido y controlo. Vosotros me pagáis».
Y se inventó un dios y sus leyes.
Y en consecuencia la ganadería humana.
Y quien administra leyes es dios.
No ejercer la violencia para ganar la libertad, por llegar y vivir adonde deseas, crea un tumor maligno en el ánimo: conformismo y auto-convencimiento.
Un eficaz triturador de ilusiones.
Cadáveres que se ocultan sin pena ni gloria bajo la tierra o se precipitan en forma de cenizas y humo sobre las cabezas de los que cargan el pecado original con la cabeza gacha.
Si no luchas te pudres, cosa que es cómoda; pero humillante.
Y trabajar, no es luchar; que nadie se engañe.
Trabajar es sometimiento.
Y el respeto a lo establecido es ignorancia.
Ya se sabe aquello de: «Mal de muchos, consuelo de pusilánimes».

Un problema de miseria

Tienes un pequeño problema de miseria.
Arrastras penas antiguas como el mar. Y las penas son ilusiones en descomposición.
Por eso escribes y las palabras se tornan borrones.
Es por ello que cuanto más escribes, la miseria se extiende más rápida y fácilmente.
Morir es una buena forma de salir del problema.
No te demores, a partir de ahora todo será peor.
Está bien, se puede vivir con el pequeño problema un rato más.

No muertos Ouija
Parecerá tonto decirlo; pero es necesario porque los hay que allá en el gallinero no se han enterado aún:
Si los muertos tienen algo que decir, si se manifiestan; es que no están muertos.
Hay problemas de médicos y forenses que no estudiaron como debieran su carrera. Si además, tomamos cualquier humano elegido al azar de entre la chusma y se le dice que es un muerto o un vampiro, se lo cree. Talmente como los videos virales de internet o los de cualquier animalito gracioso y emotivo.
Y luego están los libidinosos sacerdotes que untan a un vivo los últimos aceites porque están mirando rijosamente el culo del niño o niña que está molestando con sus griteríos hormonales por toda la casa.
Y así se monta el gran follón y se hacen fotos y videos de muertos que solo son idiotas vivos.
Está bien, hay necrofílicos/as que le doran la píldora a los cadáveres; pero una cosa es llenar un agujero de carne muerta y fría con el pene o cualquier otro objeto oblongo; y otra es mantener una animada charla con el fiambre.
Con la Ouija pasa como si te meten un dedo en el culo: dices cualquier cosa con tal de que te lo saquen.
El vaso, lo mismo. Ídem.
Por otra parte, si fuera verdad que algunos muertos se manifiestan, pienso en mi madre y su gran locuacidad, que precisaría de un tablero Taqui-Ouija.
Hablaba por los codos.
El grupo mexicano de rock Caifanes cantaban no sé qué de un vaso; pero solo lo miraban con los ojitos empañados por el humo de la maría, no le metían los dedos.
Sé que a muchos esta aclaración les partirá el corazón. Y ahora babearán pensando en con quien coño han estado hablando con el dichoso vaso.
No hay arreglo, la medicina aún no puede colocar cerebros sanos y eficientes en los cráneos de los tontos.
Bye.