Archivos de la categoría ‘Humor’

Sal, gel bactericida y mierda.

Publicado: 12 noviembre, 2013 en Humor
Etiquetas:

Telegrama de Iconoclasta.

La biblia for dummys o la iconoclasta verdad.

Jueces, capítulo 3, versículos 15 al 24.

Aflicción de Israel. Débora.

3 últimas páginas.

La horizontalidad es el descanso total, ya sea metáfora o realidad inamovible. No se puede descansar de pie, y los que lo hacen simplemente vegetan, han perdido la conciencia en ese estado; pero no descansan.  O son idiotas o les ha dado un pasmo.

La horizontalidad es una característica de los celulares, al girarlos ellos solos se acuestan y se relajan dejando ver sus letras y fotos más grandes, no tan prietas como cuando están en plena verticalidad. Y por ende, también nos relajan a nosotros.

La horizontalidad es descanso y muerte (descanso eterno para los románticos empedernidos).

Hay seres humanos que en cuanto adoptan la posición horizontal, cambian completamente de carácter y comportamiento. Sufren mucho, porque es imposible que puedan ver una película entera sentados en el sillón, en posición semihorizontal, de la misma forma que el motorola no sabe si horizontalizarse o verticalizarse en esa ambigua postura y es irritante observarlo cambiar de sentido repetida y aleatoriamente como si tuviera un ataque de autismo. Que nadie se piense que hemos llegado a la cima del avance tecnológico en smartphones.

Los teléfonos móviles son seres inanimados y ahí acaban los beneficios de la horizontalidad; pero en los seres humanos, la cosa se complica mucho más.

La horizontalidad es un medio de relajación necesario para la buena salud intestinal.

Cuando los seres humanos se tienden en la cama horizontalizándose por fin, el sistema digestivo se relaja, tan rápidamente como el motorola cambia la pantalla.

En la oscuridad, acostado boca arriba, se observa atentamente la lámpara del techo, con embelesamiento, esperando el fogonazo de luz que periódicamente lanza el defectuoso foco de bajo consumo. Y como si de una reacción epiléptica se tratara, los intestinos se distienden y los gases se expanden lo que la verticalidad del día no les ha permitido.

Los pedos de la horizontalidad están exentos de vergüenza, decoro o cualquier otro escrúpulo.

En cuanto giras el celular…

El pedo de la horizontalidad es añejo, ha estado fermentando todo el día.

Puedes envolver a tu esposa en forma de taco árabe cosiendo los extremos, es inútil: todo ese chile, la leche de alpiste, el queso de cacahuete y magnas cantidades de lechuga y mixiote, se filtrarán entre la estructura molecular del tanga, el pijama, la sábana, la manta, la colcha y el edredón para recrear inmisericordemente el aroma que se respira en los palacios presidenciales de todos los países: mierda en el estado más puro y duradero.

No puede un humano respirar bajo el agua y tampoco puede aguantar sin respirar más de 14 minutos (eso si eres un recordman mundial de apnea, porque si no, a los 1 minutos 30 segundos, ya estás expulsando mocos por nariz y boca). Los pedos de la horizontalidad se mantienen en el aire como manteca flotante en un tiempo que oscila entre los 12 minutos 31 segundos a los 16 minutos  58 segundos 3 décimas.

Lo he medido, tengo una tabla de promedios y tiempos y lo he experimentado. No hay discusión, es matemático.

Cuando todo ese gas se ha expandido, desearías ser asmático y tener el nebulizador muy lejos, a unos 11, 45 Km. de distancia concretamente y así ni corriendo puedas abrir los bronquios y alveolos para respirar.

No tengo claro aún el porqué una persona marcadamente habladora, que ni bajo el agua puede callar, en cuanto se coloca en estado horizontal, adolece de afasia.

No puedo discernir si el origen se encuentra directamente en la desconexión funcional por medio de ese chip de la horizontalidad que hay en esos cerebros o se debe a la repentina suelta intestinal, como un efecto colateral a esa relajación.

He sopesado también la posibilidad a que se origine una temporal lesión en la corteza cerebral debido al desplazamiento de oxígeno por el metano intestinal y de ahí la pérdida del habla.

Aún así, la horizontalidad, a pesar de esos graves inconvenientes, es necesaria para la salud mental y física de los humanos. De la misma forma que el cigarro se enciende de forma automática cuando voy a cagar por las mañanas.

Y cuando las horas de horizontalidad llegan a su fin, como un reloj vil y cruel, se sueltan dos pedos largos y sonoros a modo de sofisticada alarma despertadora. Ya no huelen tanto como los de la noche, porque al fin y al cabo, no se come durmiendo; pero no deja de ser alarmante para el olfato ya resabiado que se pone en guardia ante lo que ha padecido en los primeros minutos de la noche.

Los intestinos, al igual que los celulares, se adaptan a su entorno y posición independientemente del tiempo. Y la prueba es que mientras hay verticalidad, aunque se lleven ya varias decenas de horas sin dormir, no afectan esos pedos a la hora de tomar copas y copas.

Aunque siempre hay excepciones y está el listillo capaz de relajar sus intestinos de forma vertical (aunque le cueste) y expeler una sonora ventosidad a través de las rejas de una ventana a la gente que duerme apaciblemente en el fraccionamiento.

Buen sexo y feliz horizontalidad, capullos.

Iconoclasta

Josué, capítulo 13, versículos 1 al 7
Distribución de la tierra.
3 últimas páginas.

Comprar un idiota

Publicado: 18 septiembre, 2013 en Humor, Reflexiones
Etiquetas:

Telegrama de Iconoclasta

Deuteronomio capítulo 27, versículos 14 al 26. Capítulo 28, versículos 1 al 4
(Dt 27, 14-26. Dt 28, 1-4)
Maldiciones y bendiciones
6 últimas páginas.

«Hanal favetismo»

Publicado: 4 septiembre, 2013 en Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:

Un telegrama de Iconoclasta.

Suelen salir mal las cosas por ninguna razón en especial. Y no es que salgan mal, sino que ya lo estaban. A veces (asaz de ellas) los genitales toman el control. Los humanos creyendo que el cerebro se encuentra en los testículos o la vagina, estos detalles de perspectiva les pasan desapercibidos y no se enteran del mundo en el que viven. Y mucho menos de su propia estupidez.

El humano es un ser confuso, desconoce su propia naturaleza y sus limitaciones.

Ojalá un día el analfabetismo se erradicara y supieran de una vez por todas que el cerebro no se encuentra en los cojones o entre los pliegues del coño.

No lo saben y siguen rigiéndose en cuestiones románticas, sociales, económicas y religiosas por estos órganos genésicos tan alejados del cerebro, que aunque sea muy pequeño y con escasa operatividad en el 99,8 % de los humanos, no deja de ser el que de verdad rige el intelecto.

Si tuviera la peña la más mínima capacidad de síntesis, lo habrían aprendido en sus primeros años de vida viendo cualquier mierda de programa televisivo. Incluso en los primeros libros de texto de la infancia se hace mención del cerebro.

O sea, que hacen lo que les sale de la polla o el coño sin capacidad de elegir, de una forma habitual y mediocre.

Y así, cuestiones como pobreza, hijos no deseados, religión, cuernos y un compulsivo deseo de cambiar de teléfono móvil cada dos meses, son solo baladíes actos de una polla o un coño demasiado inquietos.

Los humanos se “aman” entre coitos y felaciones, teléfonos e imágenes jpg, y comida barata con refresco de a céntimo el litro en el supermercado; pero como lo hacen usando los genitales y sin pensar, todos estos animales tienen cabida en el paraíso porque no hay pecado en las bestias.

Ergo el paraíso es un centro para deficientes mentales y el planeta Tierra un criadero de subnormales.

Y lo que salta a la vista es que el aborto no solo debería ser legalizado, sino que debería ser forzoso.

Claro que si dejaran de nacer subnormales, los curas se quedaban sin feligreses y los políticos sin votantes.

Y las casas de telefonía móvil se iban a la mierda en dos días.

Sería el caos…

Maravilloso.

A mí me suda la polla.

Iconoclasta

Yo no viajo; pero ellas vienen a mí en peregrinación desde muchos países. Soy como la Virgen de Lourdes; pero con polla.

Es el precio de la fama de un probador de condones.

Y os digo una cosa: si queréis una buena mamada explosiva, rápida y con verdaderas ganas, viajad.

Las provincianas nativas del país que visitéis (siempre y cuando vuestra piel tenga un tono más claro que el del resto de aborígenes del país), os la comerán como nunca antes habíais conocido.

Nada parecido a la de vuestras putas habituales o santas (esposas), que las hacen largas, desganadas, con la boca seca y un chicle entre las muelas y las mejillas.

Las mamadas de las provincianas o palurdas que visitáis, son de una potencia y rapidez que jamás hayáis conocido. Y sin romance previo ni pérdida de tiempo que es lo bueno. Esas mamadas ni siquiera se piden, te las regalan hasta que se te arruga el pijo. Y pasas de una boca a otra con una facilidad que luego, pasada la euforia, es repugnante.

Y piensas con asco en que no deberías haberles besado la boca.

Las hay que pagarán para haceros esa potente mamada, solo es cuestión de que no os dé el sol durante unos días antes de viajar.

Recordad, nadie es profeta en su tierra y siempre es un orgullo llevarse las orejas y el rabo del cornudo de su palurdo marido a vuestro país de residencia como souvenir.

Yo sí soy profeta, pero soy un caso singular.

Siempre abundante: El Probador de Condones.

Iconoclasta

Apacienta mis ovejas

Publicado: 6 julio, 2013 en Humor
Etiquetas:

Telegrama de Iconoclasta