Archivos de la categoría ‘Reflexiones’

¿Te das cuenta, cielo? Estás en el sonido del agua, en la caricia de la hierba, en el rumor de las ramas, en la calidez de la luz y en el dulce aire.

En mis pulmones, en mi piel, en mis ojos, en mis oídos, en mi boca…

Tiene sentido, precisión y literalidad cuando afirmo que eres mi mundo.

No siempre las metáforas son eufemismos o sarcasmos ¿sabes?

A veces verdad y belleza se funden y hacen un lugar excelso, o un tiempo, no sé…

A veces, porque solo ocurre contigo.

El amor no crea la belleza de un lugar, solo enumera deseos.

Tú eres creación.

Gran parte de la humanidad cree que el norte es el rumbo a seguir, ya sea por un exceso de romanticismo facilón, por demasiadas películas, o por el abuso de los memes edificantes de las redes sociales; en definitiva: por pura y simple ignorancia, sea cual sea la causa.
Como si un rumbo norte no llevara al desierto, su hambre y cremación, o al hielo, su hambre y congelación.
La humanidad sigue con fe beata la ruta de la ignorancia nacida de una ingenuidad infantil. Y la ingenuidad de los adultos es la madre de la decadencia.
Tienen una fe ciega y fanática en lo que votan y en la utilidad de ese voto. Es vergonzoso que los adultos tengan la madurez mental de los seis años. Algo huele a podrido en Dinamarca…
Si hoy día las viejas, dóciles e indolentes sociedades occidentales no realizan sacrificios animales a un dios cualquiera, es porque Facebook y Twitter (entre otras mierdas) las vigila y dicta sus pensamientos y creencias. De no ser por las redes sociales y los mensajes paternalistas de los gobiernos de hipócrita democracia fascista, la idolatría cruenta se practicaría con fanatismo filipino en todas las sociedades de consumo como rito de protección contra ese resfriado o gripe llamado la covid 19.
Se impone un rumbo preciso hacia un lugar desierto de idiotas, pegando patadas con puntera de acero para abrirse paso entre tanta mezquina cobardía y mediocridad. La mitología de la biblia ya tuvo a un Moisés muy preocupado por la idolatría cobarde de la humana ignorancia.
Y todo va a peor. No hay nada que mate con rapidez y en cantidad suficiente para regenerar la genética humana que avanza veloz hacia la idiocia profunda.
Estoy abandonado en un planeta putrefacto.

¡Recién salido del horno!
Un ensayo en clave humorística y sarcástica.
Aunque pudiera ser que de vez en cuando, levante ampollas en la dignidad; cosa que nos ayudará a entender la mezquindad que hoy día vivimos.
La Biblia es muy larga, con muchas páginas repetitivas y muchas páginas aburridas; pero para eso estoy aquí, para darle interés, diversión y comprensión a los misterios que no lo son.
Lo podéis leer en Issuu:
https://issuu.com/pablolopez5/docs/la_20biblia_20for_20dummys_20o_20la_20iconoclasta_

O bien, por demanda en comentario, os puedo enviar el pdf por email.

No sé que se habrá pensado el nuevo y normal fascismo español del coronavirus. ¿De verdad se cree (junto con su prensa) que hemos avanzado a una sociedad en las que los trabajadores serán libres de un horario y de la ininterrumpida presión del empresario en el puesto de trabajo?
Bueno, que se lo cuenten a los idiotas y se lo crean; es lo que está ocurriendo.
Pero, si eso pasa, los teletrabajadores no tienen razón de ser, por muy lumbreras de mierda que sean.
Así que esos grandes sueldos que dicen, pueden enrollarlos y hacerse un supositorio para medicarse contra el coronavirus, que además de ser un resfriado, por lo visto provoca imbecilidad súbita.

La mediocridad es un velo que maquilla de suavidad la antigüedad y la fuerza de tu pensamiento. No la uses por mucho que te pidan que te la apliques, es cáncer para el alma.
Lo malo de escribir con lápiz es que le ocurre como al pensamiento: a medida que pasan los años o las hojas se rozan, las ideas y las emociones se diluyen, se difuminan hasta ser irreconocibles o ilegibles.
Lo malo de un reloj de arena es su ambigüedad contando el tiempo y que se erosiona hasta hacer de los segundos mentiras.
Solo una buena y sólida tinta, sea en la piel o en el papel, durará durante largos periodos de tiempo con integridad suficiente para perpetuar las ideas o las emociones. Solo un preciso reloj de acero que te sobreviva dirá la verdad de los segundos dolorosos y los gozosos si los hubiera.
Morir con un mensaje claro e inequívoco es importante.
Cuando mueras desaparecerás; sé tajante, sólido e inquebrantable mientras estás vivo.
Luego da igual.
Tinta y acero, claridad y precisión; todo lo demás es una vida tan mediocre como difusa.

Más que dictar, no dejan de amenazar y continúa el sistemático robo de libertades, así como la prisión y ruina de la clase obrera.
Sus navidades estarán llenas de muchos y muy valiosos regalos que podrán lucir con la impunidad que todo dictador, sea comunista o sea franquista tiene.
La infección es el nuevo fascismo español, no hay más vector de mierda que ellos.

Todas las montañas exhalan vapor. Deben tener frío.
Me pregunto si es el vapor de la respiración de todos los seres que estamos en ellas, o es la tierra y sus cadáveres la que despide vapor.
Es un día tan húmedo y frío que es desapacible para el cuerpo.
Un día precioso para los sentidos y para el pensamiento. Eso sí, hay que darse prisa para admirarlo y meditar; y así evitar que las orejas se desprendan congeladas.
Nada es perfecto, es la historia de siempre.

Ocurre que lloriquear por todo y tener miedo a cualquier cosa es la forma de vida habitual en las ya viejas sociedades degeneradas.
Y trabajar duro causa un temor paralizante a la chusma que bala aburrida.
Lo extraño es la independencia y el pensamiento libre.
La libertad y la autonomía no son una simple cuestión de inteligencia, es una genética que está desapareciendo asfixiada entre la mediocridad, mezquindad y envidia.
Ser feliz en las granjas humanas o ciudades es auténticamente ser imbécil.
No hace falta que ningún iluminado explique lo obvio, bueno… A los idiotas sí.