Posts etiquetados ‘Citas’

En Telegramas de Iconoclasta.

Vaya, resulta que ahora, el voyeur o el que mira como un tipo se folla a su esposa masturbándose, se llama “relator”.
No jodas con la semántica…Políticos y la mierda que tienen en su cerebro…
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Uno de los «relatores» más famosos en el mundo del arte: Dalí.
No es malo ser relator, es algo que simplemente ocurre.

A veces ocurren cosas raras en mi vida que me llevan de una banalidad como pedalear, a repentinamente vivir una experiencia mística. Casi como una epifanía.
Iba yo soltando babas por el esfuerzo, subiendo con la bici la montaña. Bien, pues al pasar bruscamente por encima de una raíz, he perdido los pedales de los pies por el salto y uno me ha golpeado sin piedad ni miramientos la tibia izquierda. El dolor ha sido sublime, me ha elevado a una dimensión superior por encima de todos los seres del planeta. Y he podido ver las estrellas. Entre ellas, muy sonrientes los subnormales, se encontraba el Gran Manitú, Orus, Zeus, Júpiter, Jesucristo y su madre borracha, Yahvé, Buda y un lama flotando con las patas cruzadas, Shiva, Alá de la mano de Mahoma y la Venus del Coño.
Ha sido un instante mágico a pesar del puto dolor que me mataba.
Les he saludado y les he aconsejado que fueran a dar un paseo por el bosque con sus putas madres, follárselas y coger una buena enfermedad venérea mientras yo sigo rabiando. Hijo putas…
Luego, me he encendido un cigarro, han desaparecido las estrellas y los cochinos dioses. Solo ha quedado la sangre en la piel de la tibia y mis sienes latiendo furiosas.
Un pájaro carpintero ha hecho el ruido que debía y una ardilla tonta, casi se cae de una rama.
Y todo estaba bien de nuevo.
Me monto unas fiestas yo solito…
Si me emborrachara o narcotizara, no tendría tan buenos viajes.
Y la suerte de tener intimidad en estos grandes momentos de misticismo…
Precioso todo.
Mierda.

Soy un fetichista radiactivo. Sueño con transformarme en un Hulk de radiante y verde pene ultraperforante; pero tengo mis limitaciones.
Seguiré con mis secretas y tristes fantasías preñadas de isótopos mutadores.
Soñando que no soy un mediocre habitante del decepcionante planeta Tierra.
Desde mi radiocueva, os adoro terráqueas.

Cuando la noche se cierra siento que estoy a salvo de la luz. Y es cuando ella asoma rotunda con sus potentes palabras, su boca diosa y su rostro deseado entre la penumbra; como una poderosa luna que transforma toda la mediocridad que hay en la luz en el misterio trascendental del amor.
Ella me da existencia. Ella conmueve mis fríos cimientos clavados en la tierra donde yacen los muertos.
Es razonable no querer que amanezca. Es razonable pensar que tal vez la muerte sea una noche eterna con ella.
Es razonable la locura…

Los que gritan llorones clamando por sus derechos se equivocan cobardemente.
Los derechos no se piden, se ejercen.
Se menosprecia la violencia, la única virtud sincera y efectiva de los humanos. Por ella muchos aprendieron a leer y a escribir.
Y también dejaron de comer donde cagaban.
La sangre es la mejor y más eficaz manifestación de la libertad. Muchos mueren esperando pacíficamente. Gandhi no se mereció el nobel de la paz, se mereció el nobel al mejor actor por su gran labor para eternizar la miseria.

En Telegramas de Iconoclasta.

La única forma de comunicación con los muertos es el olor.
Ser más explícito sería divertida y refrescantemente sórdido.
Qué bien me sienta el tabaco y la cocola que engorda la titola.

¿Alguien con un mínimo de capacidad intelectual puede creer en una Fuente de la Vida?
Estoy seguro de que en algún momento de la historia, ocurrió que un deshidratado a punto de morir dio con una fuente que le salvó momentáneamente la vida.
Pero que un agua dé vida o juventud eternas… Una mierda.
Algún idiota lo creyó y la buscó.
Cada época se caracteriza por sus peculiares idiotas e ignorancias.
E internet ha hecho del analfabetismo virtud y bondad.
Esta época que me ha tocado soportar como un hemorroide incurable, tiene tantos idiotas e ignorancia por metro cúbico (los que están muertos también ocupan mucho espacio), que no hay peculiaridad alguna.
Precioso…