Posts etiquetados ‘Iconoclasta’

Martirologio catalán

Se puede decir que los componentes del gobierno catalán cesado por golpista, ya han alcanzado la suficiente dimensión dramática para que el Vaticano publique El Nuevo Martirologio Catalán. Por supuesto, redactado en catalán del bueno. El latín que se lo metan en el culo.
Pobres millonarios mártires…
En mi vida, jamás había sido testigo de un drama de tal magnitud como ver a políticos pagando millones de fianza para evitar el trullo, y que aún les queden propiedades para dejar como aval.
O los que se pueden escapar como ningún ciudadano podría hacerlo: evitando ser detenidos y viviendo libres en cualquier país de mierda sin trabajar, sin preocupaciones económicas de ningún tipo.
Y no hablemos de los que están en la cárcel porque han sido más tontos que su jefe y siguen conmoviendo a la chusma, a esa misma peña que en su momento les embargaron sus casas por no poder pagar la hipoteca.
Todos esos timadores de la independencia catalana han sido elevados a rango de santos mártires por fanáticos “pacíficos” y “demócratas” que donan sus hijos a la “república de Catalunya”. Trabajadores en muchos casos que, aunque nacieran veinte veces, no ganarían el dinero que han ganado en cinco años sus ídolos santurrones.
Cuando se pierde la capacidad de crítica y se adquiere esa ingenuidad decadente iluminada por smartphones, la dignidad también desaparece por los intestinos.
Sí, el independentismo catalán ha creado un nuevo Martirologio.
Pobres millonarios de mierda… Angelitos.
Los fanáticos son como esa mujer apaleada por su macho borracho y que aún lo ama y lo protege.
Sinceramente, los seguidores de los políticos (cualquiera) muy listos no son.
Tampoco es una novedad, es una cuestión de paciencia: los italianos con Mussolini, los rusos con Stalin, los alemanes con Hitler, los indios con Gandhi… Tontos ha habido y habrá siempre, es la historia interminable.
ic666 firma

Iconoclasta

Otra vez

Esas pequeñas alegrías

Existen mañanas que contra todo pronóstico, se convierten en gloriosas.
Puede parecer una vulgaridad; pero no lo es. Que ocurra algo como lo de hoy se da pocas veces en la vida.
Cuando se empieza un nuevo rollo de papel higiénico todo el mundo sabe lo angustioso que es el proceso de separar la primera vuelta pegada.
Tirar del filo de la hoja y que se desgarre hasta tres vueltas, obteniendo un irritante papel irregular, estrecho, muy estrecho y corto que en caso de llevarlo al culo, acabarán los dedos haciendo el trabajo del papel sin protección alguna.
Y hasta que se consigue obtener la medida correcta en toda su amplitud, el tiempo pasa y la mierda se seca. Es prácticamente la forma más nefasta y angustiosa de empezar el día.
Sin embargo, como decía no sé quién, porque no soy musicólogo (lo mío es más la física cuántica y esas cosas): “de vez en cuando la vida toma conmigo café”.
Et Voilà! La primera vuelta se desenrolla suave y entera, rápida y sorprendentemente.
Y siendo ateo, me limpio el culo dando gracias a Dios.
Es tanta la sorpresa y la alegría, que pienso que el papel está contaminado de Viagra, porque se me ha puesto dura.
¡Ah, esas pequeñas alegrías!
Esas que hacen de repente, una mañana, la vida maravillosa. Y por ellas vale la pena cagar.
Precioso.

Kalina Ryu

En Telegramas de Iconoclasta.

Artificios

Me quito las gafas de sol y el mundo me ofrece sus auténticos colores, los que mis ojos asimilan por si mismos.
Y es mucho más hermoso, con diferencia.
¿Qué explica la necesidad de protegerse con gafas de sol cuando cientos de miles de generaciones no lo hicieron? Porque nosotros somos el resultado de los que jamás las usaron.
El macho no necesitaba gafas de sol, sus ojos eran más fuertes y mejores o el pelo sobre los ojos era su defensa.
El macho no tenía necesidad de protegerse del sol porque su piel era dura, o no se afeitaba y la barba le protegía del sol y del frío.
La función de la hembra era parir y criar. No era apta para la caza, su masa muscular no era tan grande como la del macho. Por otra parte, si menstruaba podía ser olida por la presa u otro predador más fuerte que los humanos. Su tórax tiene más puntos débiles.
El macho muere antes que la hembra y no es tan eficaz y ágil mentalmente como ella.
Sin sexismo, solo es biología de cuando el ser humano era una bestia más.
No hay comparación alguna con el presente, donde ambos sexos combaten entre sí por formar parte notoria e importante de la sociedad.
Los hombres ahora quieren compartir el descanso de su mujer tras haber parido. Es indigno, es usurpación.
La envidia consigue rasgar las más elementales éticas. Y la pereza, y el miedo, y la avaricia…
Gracias a la artificialidad de la sociedad, las mujeres practican deportes para los cuales no están preparadas y los hombres pueden volver a follar gracias a la química.
Y en general, todos viven demasiado tiempo, el suficiente para despertar el hastío en mi cerebro lento, pesado y hostil.
Quisiera el cerebro de la hembra…
Es razonable que ingenuidad y cobardía se extiendan tan rápidamente entre la maraña del genoma humano.
Las plagas evolucionan con más rapidez que los individuos.
Hay cosas que están bien: hablar con ella, sonreír con ella, crear con ella, estar dentro de ella…
Y lo que está bien no se ha de mentar para que no lo estropee nadie.
No es malo el presente, es artificial.

 

ic666 firma
Iconoclasta

Gélido misticismo

Ante tan contrastado y gélido paisaje, en la fría soledad sobreviene un inevitable misticismo, recuerdo unas semanas atrás el exuberante verdor. El rumor y alboroto de la vida contra el silencio del hielo.
Y al cabo de unos minutos, sientes el filtro del cigarro frío en los labios. No te tocas las orejas porque tienes miedo a que se desprendan. No meo porque no me atrevo; pero hay ganas.
Y la enorme duda: ¿siguen ahí los dedos de los pies? Porque sinceramente, no soy capaz de sentirlos.
De las lágrimas congeladas que se me clavan en las escleróticas, ya les dedicaré otra prosa dramática cuando recupere la visión.
Hace un frío de cojones.

El arte y mi locura

No existe mejor galería de arte
El planeta es autor y expositor.
Crea sus obras colocando los seres y las nubes en el preciso lugar, en el preciso momento. Conmigo dentro, aunque no se me vea.
Si lo piensas bien, si lo ves es porque estás; formas parte de ello, de la obra magna, de ese arte colosal, desproporcionado en su grandeza inhumana.
Y vuelves a casa con quien amas, intentas explicarle lo que has sentido. Y en la foto no aparezco; pero soy. La luz que me cubre y la que reflejo aparece por toda la imagen.
Ella me besa riendo porque estoy loco,
Tal vez…
Yo te como a besos porque eres otra obra de arte que el planeta ha ejecutado, lo hace contigo cada día, con cada matiz de luz y sombra que te rodea y creas.
Hay momentos en los que vale la pena respirar.

Llorar sangre

Lo malo de llorar sangre, es que es imposible.
Si fuera posible existiría la sinceridad y la valentía.
Y habría muertes por auténticas tristezas sangrantes y desangrantes.
Querer elevarse por encima de la mediocridad comporta ciertos riesgos. El maldito romanticismo dice que donde no hay tragedia, no hay coraje y una nobleza que demostrar.
Es lo que tiene el verdadero y salvaje romanticismo: es trágico y absurdo.
Tengo libros y libretas en la mesita de noche para sentirme tranquilo y preparado para anotar unas últimas palabras sangrientas en una última fría y oscura noche, o en un amanecer que pudiera ser temible en su similitud con el de ayer, y el de anteayer, y al otro, y al otro, y al otro…
Tengo papel y pluma para transformar los vulgares gritos de los borrachos, en los alaridos de mi alma condenada. O el sonido de una tos matinal, en el rugido de un volcán por el que subo con una pata de palo buscando una muerte épica.
Lo que sea para disfrazar la insoportable realidad de los días y noches iguales.
Bellas lágrimas de sangre que no caerán jamás. Tragedias imposibles…
No soy nada, no soy nadie.
Un réquiem por el hombre que murió en el momento de nacer y no lo supo hasta que ya era tarde para desnacer.

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Una mañana, salí a pasear y me encontré así las barandas de los puentes.
Yo pensé que eran señales de peligro, que se caían los dichosos puentes; pero circulaban coches y peatones y deseché la idea. Luego pensé que eran tiras atrapamoscas; pero no había ni una sola asquerosa mosca pegada a las tiras de plástico amarillas.
¿Y si había una epidemia de lepra y era un aviso para los visitantes? Como en tiempos antiguos.
No me convencía, porque no vi leprosos con cascabeles colgados del cuello, ni ratas muertas por las aceras; así que tras dos segundos más de duro esfuerzo mental y observar las inmundas tiras amarillas lo entendí: intentaban parecer los famosos lazos amarillos independentistas catalanes, pidiendo la liberación de unos presos.
Y como cobran a diez o veinte euros por lazo, alguna facción de peonaje independentista decidió elaborar su propia protesta sin tener que dejarse la paga del mes en lacitos. Debieron ir a un chino y compraron cualquier cosa amarilla y la anudaron deprisa porque hacía frío, y evidentemente con cierta desgana y negligencia.
Pues menuda forma de afear un pueblo, coño. Tengo la impresión de encontrarme en una zona deprimida, en alguna parte del Cuerno de África, donde usan cosas sacadas de los vertederos de basura para adornar las calles y hacer juguetes.
No debería estar reñido el fanatismo con el buen gusto. Yo soy fanático de algunas cosas y llevo plumas estilográficas carísimas de mucha clase y buen gusto.

Demasiado def

Demasiada cabeza, demasiados años, demasiada piel seca, demasiado cansancio cerebral, muscular y óseo.
¿Buscar vida eterna?
Dorian Gray era un mierda.
Solo quiero largarme de una puta vez.