
Debe ser que como la dictadura china no usa la “ñ”, el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, ha pensado que mejor se pasan el alfabeto castellano por el culo, como la constitución española.

Debe ser que como la dictadura china no usa la “ñ”, el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, ha pensado que mejor se pasan el alfabeto castellano por el culo, como la constitución española.

Más o menos, la parábola del catecismo del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus dice: “Si te has de morir igual, vacúnate, pringao. Y no toques tanto los cojones. ¿Lo ves, lo ves, tonto? Al menos con la vacuna hubieras tenido tu pasaporte covid de mierda nazi para acceder al cielo, idiota”.
Yo es que me siento muy emocionado y aleccionado por estas parábolas de la prensa prostituta fascista española.
Lo juro por los dos rabos de Snoopy.

Eso debe ser, ese interés tan insano del Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, a que por cada afgano que se traigan a España, les dan un buen dinero.
Así que van a tener que matar a unos cuantos españoles más con el cuento de la pandemia (prohibiéndoles que se traten de sus enfermedades graves de enfermedades que no sean coronavirus) para hacer sitio a los nuevos galgos.
Si España se ha convertido en la Cuba de la genocida China, ahora es también el Guantánamo de Estados Unidos.
Otra cosa no tendrá, pero prostituta, España parece ser la que más clientes tiene.

De una forma muy poco elegante e incluso burda, la prensa prostituta del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, os recuerda qué tiempos aquellos en los que los campos de concentración eran el orgullo nacional español y qué gente obediente la de aquel entonces.
El Nuevo Fascismo Español está nostálgico y su prensa prostituta, alecciona a la chusma acobardada por el coronavirus, diciéndole: no os podéis quejar, cabestros.

El amor está formado por dos frecuencias para aquellos que lo asumen con fuerza, con pasión: euforia y compulsión.
Saben muy bien por esa inteligencia instintiva que habrá dolor y abrazos cansados. Y tras ello, tal vez un fracaso.
Y se van a lanzar a las fauces de la tragedia porque les da sentido a sus vidas.
Mejor esa posibilidad de fracaso que un paseo aburrido por unos grandes almacenes. Mejor la locura irracional que un medido y aséptico cariño de mierda.
El cinismo es un acto de crueldad con los sentimientos necesario para no caer en una indolente complacencia o ingenuidad. Jamás debes caer en un marasmo de amor como el que padecen los más ineptos seres del planeta, los reproductores que dejan sus vidas y su pensamiento en manos de una abeja reina y se mueven en direcciones estrictamente indicadas, con fe.
Así que no te dejas embaucar por ningún amor de teleserie hasta ser consciente de que vas a vivir un drama y no una película de princesas para todos los públicos apestosos. Sé un cínico con el amor hasta que sepas que te come la médula de los huesos.
Y cuando sea ya absolutamente insoportable no amar, supera tu propio cinismo, ese escepticismo cultivado día a día, y sucumbe a esa punzada que te roba un latido del corazón por una simple palabra; reconociendo que el amor te va a destrozar tarde o temprano.
Otra vez…
El amor ha de doler, ha de calar en los huesos y provocar mareos, temblores, miedos y besos que duran eternidades.
Y has de llorar y lamentar los tristes cafés que vas a tomar en la plaza mayor del pueblo en soledad, sin ella. Con una media sonrisa que es un medio dolor.
Y esperarás y lucharás por hacer realidad eso que te hace doblar el estómago, como un cólico de necesidad perentoria.
Fin de tu alma, ahora es suya, de ella…

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Con los constantes decretos de prisión del Nuevo Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus contra la población, solo consigue deprimir a niños y mayores (sobre todo porque los niños ven que los mayores son más cobardes y mansos que ellos).
Y como les han prohibido también respirar, ves a niños y a sus papis con el cochino bozal todo el puta día en el hocico fermentando sus propios mocos y miasmas.
La cobardía y el fascismo crean las neurosis, paranoias y demencias perfectas.
Y no es el coronavirus, es este fascismo español asfixiante, venenoso y genocida.

Es lo normal, lo adecuado. Australia ha sido el país más cobarde del mundo y además ha copiado la represión, el acoso y el encarcelamiento que ha empleado e instaurado el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus.
La libertad solo se gana o recupera con violencia. Es un asunto viejo como el mar. Si quieres ser libre, debe correr la sangre; lo dice la historia.
Y la prensa de todo el mundo se ha convertido en el instrumento de catequesis, mentira y aleccionador de todas las órdenes de prisión, acoso y ruina que se han llevado a cabo contra los habitantes de Australia y España.
Así que también deben pagar los “periodistas” de mierda el daño que están haciendo contra la libertad con su apoyo absoluto y fanático al fascismo.
Que se jodan.

El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, con total seguridad decretará prisión en forma de toques de queda para toda la población, si llueve mucho y peligrosamente.
Y los jueces contentos, obedientes y bien pagados, aprobarán la prisión sin reparo alguno ya.
La dictadura está plenamente instaurada en todo el territorio español, con especial veneno en taifas tradicionalmente nazistas o franquistas como Cataluña, Galicia, el País Vasco y Valencia.

La Caciquería Autonómica Nazi Catalana, no ceja en su empeño.
Y es en lo único que trabaja: en recaudar y extorsionar, talmente como la Camorra. No cesa en su empeño de anular todo tipo de libertad. De hecho, rabian los que forman el gobierno sabiendo que hay personas en Cataluña que aún pueden moverse, casi libremente.
Y con todo probabilidad, quien quiera el brazalete nazi o pasaporte covid, deberá pagar a la graciosa y acertadamente llamada “Generalitat” (de generalato, no cabe duda alguna) una pasta gansa en concepto de usura y extorsión.
Pronto hablaremos de los campos de concentración, ecológicos y sin CO2, por supuesto.
Esto no ha hecho más que empezar, cuando el cerdo (el fascista) prueba la sangre, siempre quiere más.
Estamos abandonados.

Aunque con palabras amables, el cómico tiene toda la terrorífica razón del mundo: donde se dice poder, hay que leer joder, fascismo y corrupción.
Donde dice público hay que leer chusma ignorante y cobarde, domesticada al nuevo nazismo europeo.
La piel fina, es simplemente una capa de imbecilidad y mansedumbre.
El público desde el 2020, se dedicó a aplaudir a sus amos ganaderos fascistas desde la prisión de sus casas; y el fascismo se elevó a rango de sacerdocio entregando el bozal y la inyección inservible a esa masa cobarde para que comulgara con su credo.