Hay momentos en los que a veces soy feliz como una perdiz. Son breves patologías que duran lo que el cigarro, luego vuelvo a ser Gregorio Samsa sin saber acomodarme bien.
Un tanto inquieto, un tanto hostil.
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Feliz como una perdiz
Publicado: 19 febrero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Arquitectura de la escritura
Publicado: 19 febrero, 2015 en Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Escribir no es una forma valiente de vivir, es una forma de evadirse de la mediocridad.
Es una narcosis ingeniosa, cautivante, intelectual o no, pero otra adicción más.
Y todo porque la vida es tan predecible, tan plana…
Es una vanidad de autor, es dar importancia a una vida en muchos caso sobrevalorada, la mía.
Escribir es dar al pensamiento las tres dimensiones ancladas en cimientos de pulpa de celulosa.
¿No es maravilloso? El papel cruje y aumenta de volumen cuando escribo en él. Es obsceno pasar las hojas, manosearlas sin leerlas para sentirme confortado. Mi cuaderno pleno, me basta saber que es mío, que es mi pensamiento ya táctil. No necesito leer tanta miseria que he escrito, y es que cuando me leo, me desconozco.
Es descorazonador no engañarse uno mismo.
Solo deseo pasar las crujientes hojas y sentir la fuerza con la que he grabado mi pensamiento. Si fuera ciego, no sería infeliz.
Con la arquitectura de la fantasía me basta, porque los interiores requieren un tiempo infinito para remodelarlos y nunca acaban de quedar los tabiques inmaculados.
El árbol humano, una novela de Iconoclasta
Publicado: 19 febrero, 2015 en Libros, TerrorEtiquetas:arte, árboles, El árbol humano, fantasía, hombres, Iconoclasta, literatura, novela, Pablo López Albadalejo, soledad, terror, Ultrajant
«La soledad es su naturaleza, o una parte de ella. Porque su otra naturaleza se marchita de pena entre savia y fibras que no acaba de asimilar como suyas.
Las noches son el descanso de los árboles, la fotosíntesis es agotadora.
El vegetal se retira y da paso al hombre.
Al hombre más solo del mundo.» (Iconoclasta)
Para leer en:
http://issuu.com/alfilo15/docs/el___rbol_humano_libro
y
http://binibook.com/details.php?id=1656
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta «touch»
Publicado: 19 febrero, 2015 en Humor, Lecturas, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, lecturas, manuscritos, obsequio, Pablo López Albadalejo, provocación, Reflexiones, Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta, Ultrajant
Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…
Las ilusiones
Publicado: 19 febrero, 2015 en ReflexionesEtiquetas:angustia, desintegración, desolación, energía, Iconoclasta, ilusiones, Pablo López Albadalejo, pena, prosa dramática, Reflexiones, transformación, Ultrajant
Las ilusiones no son como la energía, hay cosas que se destruyen sin más, no se transforman. No habrá una forma de energía volando por el espacio con el estigma de nuestra ilusión convirtiéndola en una ameba de otro sueño.
Lamento ser aguafiestas, pero el dolor, la frustración, el desasosiego y el rencor de los sueños rotos no pueden calmarse con los restos deshilachados de las ilusiones, porque no queda ni rastro de ellas.
Los físicos son ingenuos, son fantasiosos, tal vez deberían experimentar el dolor. Ese optimismo hace daño…
Las lágrimas no son energía transformada, es una reacción alérgica a la pena.
Dicen que quien llora no mea. No me gusta esa vulgaridad, no me gusta sacar mi pene y ver que es un animal triste, que es algo que expele suciedad nada más.
La ilusión lo pone duro en su boca, en sus pezones, entre sus piernas, dentro de su coño, en su vientre soltando su carga de amor cremoso; en su piel para que contraste lo blanco con su tono tostado.
Y si el sueño se rompe, no hay transformación alguna, el hueco que deja la ilusión lo llena el desánimo, la ira.
Mi ira salvadora que impide que llore en rincones oscuros a salvo de la luz delatora.
A salvo de miradas viciosas que me observan masturbarme en un llanto. Expeliendo un semen calmo, que escurre por mis muslos y se enfría más rápido que un cadáver.
Las ilusiones tienen la propiedad de autodestruirse sin dejar rastro. No volarán como cometas, esos símbolos que indican que el sueño de la libertad está sujeto a un hilo que se puede romper y arrastrarnos para destrozarnos inevitablemente contra la tierra de nuevo.
¿Alguien ha visto el humo de las ilusiones incineradas? ¿Una piel reseca en el suelo de lo que era un sueño?
No hay transformación, tiene que haber un vacío que se alimenta de esos sueños, tal vez con el tiempo se convertirá en un agujero negro donde nada se transforma y todo es devorado, como un intestino ciego.
Es igual, que se desintegren, tenemos más ilusiones por crear.
Mira mi erección, es mi sueño, eres tú.
Otra vez.
Intransformable, inviolable, inmutable. Esta ilusión se desintegrará, jamás degenerará con una transformación. Se esfumará pura, no se convertirá en un resto que apeste, que ridiculice lo que un día fue.
La idiosincrasia de las ilusiones, es que no se convierten en mierda. Desaparecen y se crean otras, sin vicios, sin dobleces. Sin que haya cambiado su composición química.
Estamos locos, mi amor, todo se transforma a nuestro alrededor y nosotros lo hacemos desaparecer.
Somos derrochadores, si lo supieran los verdes…
Somos prestidigitadores de las ilusiones, solo que no hacemos de un pañuelo una paloma; lo desintegramos y el público aplaude angustiado ante la tragedia de una ilusión evaporada.
Somos crueles soñando y dilapidando ilusiones, cuando todos las atesoran como si fuera la única que han podido y podrán tener.
Y sonreímos a los angustiados esperando la nueva , la próxima que será despedazada también para desaparecer.
Tal vez eso nos haga vivir como dioses creadores que crean y destruyen.
Y nuestra capacidad para escapar de las leyes físicas, las leyes terrenas.
Mira mi mano, mi amor, otra ilusión creada para ti. Otra ilusión para vivir hasta que desaparezca.
Y sin embargo, hay una excepción: tú. Eres mi sueño eterno que nunca desparecerá.
Películas
Publicado: 18 febrero, 2015 en Cine, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Hay cuatro tipos de películas:
Las malas, que pasan directamente a ser piratas en paquetes de 10 unidades y suelen servir para espantar palomas y otras aves en los balcones.
Las buenas (o populacheras como Bob Esponja, la película), que pasan directamente a piratas, pero clones ¡ojo!. La peña las compra como si fueran donuts.
Y están las incomprensibles, que se convierten con el paso de los años en películas de culto. Nadie las compra; pero luce tener una en las estanterías. Da caché al negocio o al salón de casa.
Luego están las ponográficas que nadie ve más allá de tres minutos si no está realmente enfermo; pero forman parte de la mitología etílica y narcótica de las clases más bajas.
Lo decente es morir, en Atramentum
Publicado: 17 febrero, 2015 en Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Atramentum / Voces Subversivas, conciencia, fantasía, Iconoclasta, lecturas, locura, Luís Francisco Cintrón, Marlyn Centeno, miedo, Pablo López Albadalejo, relatos, Ultrajant
Marlyn Centeno, directora y editora de Atramentum/Voces Subversivas, me ha otorgado la gracia de cederme un espacio donde acomodar una de mis locuras. Y lo ha hecho indecentemente bien con su gran conocimiento y hábil técnica como editora y diseñadora.
Como yo no sabría hacerlo.
Le da elegancia a todo lo que toca de forma que parece fácil. Sería de tontos pensar que lo es, que es fácil.
Gracias por esa generosidad y ese tiempo que has dedicado, sé que lo haces con todos los autores y compañeros, que tienes ese esmero; pero éste es mi caso y orgullo.
Que lo disfrutéis si podéis.
Un abrazo para ella, para Marlyn y su media hora de genialidad (un poco más, es generosa).
Otra abrazo para Luís Francisco Cintrón, otro de los creadores y propulsores de este Atramentum / Voces Subversivas.
Buen sexo.
Iconoclasta
https://vocessubversivas.wordpress.com/2015/02/17/lo-decente-es-morir/
Es muy especial
Publicado: 16 febrero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Es muy habitual que a alguien lo califiquen de «especial» (ya es vulgar).
Todos los «especiales» que conozco son simples pedantes, huraños, frustrados, maleducados, sin gracia y cuando por fin abren la boca, perfectamente idiotas.
Lo único que podría ser especial es que su tremenda antipatía no lo fuera y se tratara de carisma. Ciencia ficción…
«Es muy especial». Cuando me avisan de algo así, sé que voy a conocer a un vulgar borde sobrevalorado por algún conocido.
El fracaso ajeno.
Publicado: 16 febrero, 2015 en Conclusiones, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
No es bueno, no es ético.
No es bonito.
Huir, esconderse del dolor o el esfuerzo y recostarse en el ajeno.
Es la conducta insana. Mirar de reojo las lágrimas ajenas, para obtener un consuelo mísero.
Cuando hay seres en peor situaciones que nosotros, nos consuela. Y caminamos bien erguidos y ufanos. Sus penurias son nuestra superioridad.
Desde los inicios de las sociedades sedentarias y urbanizadas, el ser humano ha conseguido alcanzar la más alta perfección en la miseria y la envidia.
Desde los tiempos en el que hombres y mujeres despertaban a la conciencia de que no era ya necesario esforzarse en sobrevivir, idearon la ley del mínimo esfuerzo propio y máximo esfuerzo ajeno en todas las actividades: trabajar, crear, educar… Bastaba que otros fracasaran o sufrieran para sentirse confortados.
Esos inicios de la sociedad competitiva y alejada del pánico de la noche, la intemperie y la caza, dio lugar a lo que respiramos hoy: esta basura de gobiernos confabulados que pretenden hacer a todos igual de pobres, igual de ignorantes, igual de cobardes, igual de iguales.
Anular al individuo y su capacidad creadora, que no despunte para que los que están en el poder no se sientan amenazados por intelectos superiores. Todas las actividades se han de hacer en equipo, en comunidad, para que nadie pueda asumir el papel de creador o innovador. Lo enseñan en las escuelas como una machacona doctrina.
Es una competición de arribistas.
Y así, de la misma forma que se busca el fracaso ajeno por satisfacción personal o arribismo, se busca el dolor ajeno.
Los mediocres no quieren curarse, buscan el consuelo en un dolor ajeno superior al suyo. Es la forma fácil de sacarse el miedo de encima, de pensar que vivirán más que otros más enfermos.
La soledad es el único refugio a las huestes envidiosas que buscan nuestro fracaso y dolor para solapar su estulticia.
Y la distancia. Habría que poner miles de kilómetros entres ellos y yo.
Y ése es mi fracaso: no hay suficientes kilómetros para alejarse de ellos.
Ni suficiente vida para recorrerlos.
El Gran Fumador
Publicado: 16 febrero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Si no tienes la suerte de estar en el lugar y momento adecuados, te has de conformar con admirar al «Gran Fumador» por encima de sórdidos edificios. Entornar mucho los ojos y para que se conviertan en bloques de sombra negros que oculten su fealdad. Amputar los detalles.
Es entonces cuando todo cuadra y la luz de un farola podría pasar por ser la luna.
Y ya estás preparado para admirar ese magnífico volcán que escupe sus cenizas sobre nuestras cabezas con desprecio.
Yo lo haría.
Los que no tenemos privilegios, tenemos que esforzar mucho la visión para sacar lo hermoso intrincado en la fealdad.








