
La cosa es sencilla: si el rebaño no ha hecho nada por ti ni en los peores momentos, pues eso; ni agua para los borregos.

La cosa es sencilla: si el rebaño no ha hecho nada por ti ni en los peores momentos, pues eso; ni agua para los borregos.

Si es que parece mismamente un alijo de droga.
Y una mala imitación de Narcos.
Por otra parte, mucho hermetismo no hay si cualquier periodicucho, digital o no, ya sabe desde cuándo llegó el alijo y donde se encuentra el veneno.
No jodas…
Es todo tan absurdo como Tenet, película mala donde las haya.
Y claro, los ojillos de los pusilánimes se humedecerán esperanzados por un próximo futuro mejor. Dios protege y escucha al fascismo español y sus caudillos.
Todos los fascismos tienden a la sobreactuación, al histrionismo, proclamando proezas que no son.
Y ahora, a bailar la Macarena.
O Paquito el chocolatero…

Talmente como la Hoja del Lunes franquista.
Identificada la mentira del sensacionalismo fascista y doctrinal de Telecinco, la noticia explica que, afortunadamente la gente se limita a ejercer las libertades que le han sido robadas para nada.
La irresponsabilidad es apoyar una dictadura que enferma, mata, arruina y dicta prisión contra los ciudadanos honrados que no tienen grandes propiedades para respirar decentemente y reunirse en grandes banquetes costosos como lo hacen los nuevos y normales jerarcas del fascismo español del coronavirus.

Quién iba a decir que unos perros darían al traste con la estafa de las pruebas o test para detectar el coronavirus… Los extorsionadores del gobierno fascista español deberán estar cagándose en sus muelas, la cantidad de timos que ya no podrán cometer. Pobres…
El chucho te aplica el hocico en los genitales y en un segundo sabes si eres positivo o negativo de coronavirus, maricón o tortillera. Las ladillas, por muy poco inteligente que seas, nadie te tiene que decir si las tienes o no, lumbrera.
Precioso.

Claro…
Si sales a pasear por la calle, podrás ver como los españoles con sus bozales, de repente caen enfermos o muertos por coronavirus. Y los que sobreviven se vuelven vampiros.
La prensa del nuevo y normal fascismo español del coronavirus y sus cuentos infantiles, son ya una tradición, como el yugo y las flechas o la película de Agustina de Aragón en tiempos franquistas.

No acabo de verme yo en una sesión de terapia de grupo diciendo:
– ¡Hola, me llamo Iconoclasta! Y me meo fuera de la taza del inodoro, borracho o no.
Y el rebaño respondiendo a coro:
– ¡Hola Iconoclasta! Nosotros también nos meamos fuera.
Les debería responder:
-Vosotros tampoco sois muy listos a pesar de ser veteranos en la terapia de grupo ¿verdad, lumbreras?
Y llorarían avergonzados en sus sillas plegables.
Es una ilusión que me gustaría hacer realidad cuando veo algunas películas.
Lo malo de ser perfecto es que por lo visto, te pierdes muchos trozos divertidos de la vida.
Lo cierto es que ya tengo suficiente terapia de grupo de mierda todos los días cuando doy el primer paso en la calle.

Resulta que ahora, el coronavirus se ha dedicado a entrenarse como un marine y atiborrarse de anabolizantes para hacerse superfuerte, un auténtico Terminator venido de un futuro.
Una mierda ha mutado.
Lo que ha ocurrido simplemente, es que las democracias que han sido saqueadas y convertidas al fascismo (España la más mala, Inglaterra, Italia, Francia, etc…) con la imposición de su prisión y represión (hipócritamente llamadas confinamiento) y mascarilla obligatoria para la población; han mermado el sistema inmunológico de aquellos que han obedecido con fe ciega y religiosa en el uso de la mascarilla, empobreciendo así la respiración y por tanto los pulmones. Con el uso absoluto e indiscriminado de la mascarilla han privado al organismo de los elementos necesarios, como los antibióticos naturales, la necesaria y equilibrada humedad en el aire, el aporte de microorganismos esenciales que forman parte del aire respirable; y han añadido una respiración viciada y tóxica de un dióxido en cantidades mucho mayores de las que el organismo puede expulsar o metabolizar.
En definitiva, los nuevos y normales líderes fascistas o nuevos dictadores del coronavirus, han jodido el sistema inmunológico de la chusma crédula.
Y así es como el coronavirus ha infectado a la población con una facilidad que meses atrás no tenía: le han dejado las puertas abiertas a un virus que es el mismo, en una población débil y deprimida por los fascismos insurgentes.
La histeria que las propagandas de las dictaduras han creado en los sectores más cobardes de la población (con ese pánico paralizante que se les puede ver en la calle al caminar); ha alterado su sistema nervioso, y por tanto, otra vez de nuevo: golpe al sistema inmunológico.
Una de dos:
-Las nuevas dictaduras fascistas surgidas como otra infección más junto con el coronavirus son terrible y peligrosamente ignorantes, para la libertad y la salud.
-Es un acto deliberado del nuevo y normal fascismo para acabar definitivamente con cualquier libertad e instaurar un totalitarismo asesino, con certificado de falso paternalismo; atacando con pánico a una población decadente que ha olvidado la dignidad y la ha cambiado por un teléfono móvil por el que los dictadores les dicen qué hacer, qué decir, qué pensar y cuándo follar.
No hay mucho más que decir, ya empieza a ser aburrido y vulgar. Incluso infantil.

Mirad a vuestro Caudillo.
Oíd al tirano amenazar.
Os dice que vosotros sois los culpables y lo pagaréis caro: con más prisión, más penuria y mucha más enfermedad.
El dictador os dice en estas navidades, que sois la verdadera enfermedad.
No está lejos el día en el que ordenará encerrar a los enfermos en campos de concentración, para quemarlos como a judíos de la Alemania Nazi. Con su fiera policía y sus venenosos serenos de la noche empujando a los enfermos a los hornos crematorios. Sin que a los asesinos les tiemble la mano, como gusta de decir la ideología del nuevo y normal fascismo español.
Y es que se acerca la navidad y el fascismo nuevo y normal del gobierno español, se siente obligado a proclamar su poder y así, estar presente en todas las mentes y casas de sus cabestros votantes o ciudadanos españoles (de una España muy profunda y endogámica).
Retóricas y romanticismos aparte, el Caudillo está tan apoltronado en su dictadura y en su creencia de ser el Nuevo Salvador de España, como una garrapata en oreja de perro. Así de bien.

Voy a llevar a cabo un ejercicio de ingenuidad y por unos segundos no voy a creer que semejante noticia es propaganda del fascismo del coronavirus.
Voy:
Ser o hablar inglés no es síntoma de ser menos cobarde que la media y estar sometido, por tanto, a la histeria propia de todo nenaza o gallina.
Si a ello añadimos que la formación académica de los actuales investigadores es tan baja como la de sus colegas, los actuales médicos que, debido a sus pobres conocimientos son incapaces de dar un diagnóstico (ni siquiera ponderarlo como posibilidad) si no es porque una máquina de imagen o de análisis se lo diga; tenemos que pueden sufrir alucinaciones derivadas de su propio miedo y la ignorancia con la que se han formado y obtenido su título académico en una tómbola de gitanos.
(Menos mal que un siglo atrás los médicos eran profesionales con una buena formación; porque sin las máquinas que hay hoy día, y los médicos de hoy en aquellos tiempos, la especie humana se hubiera extinguido.)
Lo que ha ocurrido con este hallazgo del coronavirus veloz, es que uno de estos investigadores de titulación fácil asistió a una carrera de galgos y los confundió con el Coronavirus Supersónicus Marvel (impulsado por un cohete ACME). Como ya he apuntado, debido a la histeria que la cobardía provoca, a una notable ignorancia y cómo no; a un gramito de farlopa esnifada con delectación.
A su vez, el ministro inglés también con la nariz empolvada en blanco y un pañal para la incontinencia, dio crédito a la alucinación de su excesivamente bien pagado investigador y anunció el descubrimiento de una variante Marvel de la covid 19, con el superpoder de la velocidad.
Una vez explicado el supuesto descubrimiento, vuelvo a la normalidad y a desarrollar a plena potencia mi inteligencia superior: es otra mierda de mentira del fascismo del coronavirus para asustar a toda esa infancia europea que tiene los genitales ya muy poblados de vello desde hace muchos años.

Mi abuela se murió cuando yo era vigilante y dormía tras la jornada nocturna. Cayó fulminada al suelo mientras cortaba en la cocina unas judías verdes para comer.
Mi madre me despertó y luego llorando se largó y me dejó solo para llevar el fiambre hasta su cama. Me parece que la histeria a mi madre, le vino muy bien para escaquearse de cargar con el muerto (nunca mejor dicho y que dios si existe, la tenga en su gloria, si es posible que exista semejante gilipollez).
Si hubiera muerto en estas fechas, la habrían metido en el saco de los muertos por coronavirus.
Lo que quiero decir es que como no tengo abuela y lamentablemente no soy madrileño, me temo que no será necesario que use condón y bozal para reunirme con alguien en estas nuevas navidades del normal fascismo español.
Como se puede apreciar, cada cacique de cada autonomía se monta su fiesta de poder y represión como puede, según el dinero que pueda destinar a propagar la ideología fascista cuyo mensaje navideño 2020 dice:
“Tú obedece, que te vigilamos hasta en tu puta casa, asesino cabestro”.
Por lo demás, me la pueden chupar.
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