Posts etiquetados ‘incultura’

¿Sueñan las feministas atómicas y recalcitrantes con acosos, discriminaciones, tocamientos, violaciones y con ser madres por culpa de un espermatozoide salido de pene?
¿Sueñan con todo eso para luego hacer un tuit ilustrado con pelos de sobaco que sea la hostia puta de retuiteado y con miles de likes?
(De la misma forma que, por ejemplo nacionalistas, soberanistas o independentistas de territorios con una economía más o menos de bienestar y demasiado tiempo libre; sueñan con ser subyugados u oprimidos y llamar así a Robin de Locksley para nada; por puro capricho de niño bien con un buen coche y una universidad que le vende un título.)

Benditos los caracoles, su autosuficiencia sexual, su casa a cuestas y su absoluta falta de electricidad para lloriquear.

Y por favor, borrad esa sarcástica sonrisa del rostro. Los caracoles además, no son transexuales, son otra cosa que no os voy a decir porque no quiero ser maleducado e incorrecto.
Eléctricos borregos de eléctricos tiempos de eléctricos mensajes.
Con lo fácil y refrescante que es decir: “Vete a la mierda”.

Iconoclasta

  1. En el pasado:
    ¿Capitular? Yo no sé capitular, yo no sé rendirme. Después de muerto hablaremos de ello.
    (General Palafox 1776-1847. Aunque estoy seguro de que por ser general, él no iba a morir y pensaba realmente: “Cuando mis soldados mueran, hablaremos de ello”.)
  2. Más acá:
    Plegaria de los paracaidistas.
    Dame Señor lo que todavía tienes,
    dame lo que nadie reclama.
    No te pido riqueza
    ni éxito, ni siquiera salud:
    la gente te pide todo eso con tanta frecuencia, Señor
    que ya no te debe quedar más.
    Dame, Señor, lo que todavía tienes;
    dame lo que la gente se niega a aceptar de ti.
    Quiero la inseguridad y el desasosiego,
    quiero el tumulto y la lucha.
    Y si me lo concedes, Señor,
    de una vez por todas
    asegúrame que los conservaré
    porque no siempre tendré el coraje de pedírtelos.
    (André Zirnheld, paracaidista francés del SAS. 1942.)
  3. En el presente (ahorita en mexicano):
    Yo te hago una mamada cuando y donde quieras; pero porfi, no me hagas pupita, soy gente pacífica. ¿Okis?
    (Con absoluta probabilidad, cualquier usuario de redes sociales elegido al azar. En este instante.)

Humillante e imparable es la vertiginosa caída hacia las decadentes ñoñería e ingenuidad adultas. Cerebros enfermos de ansiedades banales… El complejo de Peter Pan no existe, es pura y simple cobardía; nada de lo que sentirse orgulloso.
Y una educación de puta pena.
¿Paz? Para los muertos.

Iconoclasta

Los políticos son proclives a ser religiosos porque les interesa parecerse a los dioses en los que cree la mayoría de los votantes o ciudadanía a la que sodomizan independientemente de sexo o edad que tengan. De esta forma se pueden disculpar de su negligencias, ignorancias y robos mediante la infalible fórmula erigida en ley universal por El Vaticano: “Designio inescrutable”.
Si a la masa electoral o sodomizada se le proporciona por medio de las redes sociales (siempre que aparezca en su móvil o celular) una consigna, idea o moda (hashtag o trending topic para los más incultos o con problemas de CI), tendrán a la chusma ocupada y distraída de sus engaños, componendas, desidias y estafas que efectúan sin desaliento. Un ejemplo de ello es la movida #MeToo (se han puesto histéricas sin ninguna buena razón, todo basado en cháchara y victimismo de gente con un poder económico tan grande, que bien valió la mamada como pago de su estatus de vida. Es de suponer que quieren más y les duelen las rodillas). Tienes también a niños muertos, dramas de refugiados y mil cosas más que se inventan a lo largo de las semanas.
Para drama ya tengo bastante con la esclavitud del trabajo y la mierdosa paga que tengo. Si hubiera tenido la oportunidad de hacer una buena mamada otro gallo me cantaría ahora. Así que soy completamente inasequible al drama humano ordinario: niños muertos, mujeres mamando por unos billetes o barcas miserables que se hunden. Me sabe mal; pero yo tengo ya mis años y como nadie ha publicado un tuiter por mí cuando me hacía falta, que les den por culo. Estoy más curtido que unas alforjas.
Sigamos. Con tales consignas entran en escena los marginados social y económicamente hablando. “Lo social” y lo económico” es un ejercicio de énfasis retórico, porque todo el mundo debería saber que lo económico es lo social. Son sinónimos.
Con estos marginados bien “viralizados” en videos y fotos en las redes sociales la chusma desarrollará una empatía de forma lenta y sutil, hasta llegar a la conclusión de que se encuentran en el paraíso en vista de esos seres que en esos momentos padecen entre sus manos, en sus teléfonos. Incluso dirán y pensarán que es un asco ser multimillonario si has de follar de vez en cuando en un despacho.
Parece increíble; pero en esta civilización, una mierda cubre a otra mierda más seca hasta convertirla en algo apetecible y comestible.
Los hay que con palabras beatas de concordia y unidad, permitirían que un gobierno nuevo de una nueva nación les quitara a sus hijos para obligarlos a hacer el servicio militar como en tiempos de Franco y otras “repúblicas” orientales de corte comunista que aún perduran negándose a perder el gran chollo.
De hijo de puta a Dios o Apóstol o Mesías en unos cuantos miles de “me gusta”, en menos de veinticuatro horas y sin procesos cruentos. Es la carrera política.
Es un asco sin emoción alguna, al menos a Cristo lo crucificaron y se ganó así el título de rey y mesías (en caso de haber existido él y la cruz).
Los políticos y dictadores de hoy son unas mariconas lloronas, aunque perversos hasta el vómito.
Y ahora se me hace incomprensible e inoportuno, ese esfuerzo de esos dos idiotas con el cerebro podrido: Kim y Trump, por eliminar el armamento nuclear. Con la falta que haría una destrucción masiva para arreglar las cosas.
Son gilipollas hasta para ser malos.
Margaritas a los cerdos, sin ningún tipo de alegría.
Algo huele a podrido en Dinamarca, por eso me toco la nariz con lascivos trendings topics. Hay que joderse…
Buen sexo.

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Es algo sexual, se me pone dura con solo imaginarlo.
Políticos y jerarcas en la cárcel…
Y sus becerros seguidores llorando a lágrima viva por su encierro…
No jodas. Hay cosas que vale la pena vivirlas y no leerlas en libros de historia.
Los sectarios, fans, simpatizantes y seguidores de cualquier político o personalidad pública son perros que lamen la mano del amo que le apaliza y lo mata de hambre. Perros y militantes no son diferentes, hasta los cojones tienen situados entre las patas. Son parecidísimos.
Se me escapa una risa incontenible, entrecortada y maliciosa cuando veo llorar a los seguidores de los líderes mesiánicos y ladrones (lo son todos). Y pienso que toda esa chusma se merece acabar también en una cárcel o picadora de carne; los serviles solo son esclavos clavados a una pantalla electrónica que emite mensajes pueriles, indignos de adultos.
Deberían desaparecer de la faz de la tierra todos los militantes y seguidores de políticos, jerarcas, mesías y jugadores. Cesar su reproducción que hace de la sociedad un gran vertedero de basura de indignidad y pobreza mental.
El control de mi vida es exhaustivo por parte de la administración, de lo que gano me retienen todos los impuestos innecesarios posibles y cuando hay una multa, nadie me indulta. Me obligan a mirar el culo de otro en largas colas de espera y los precios suben por encima de lo poco que gano.
¿Y voy a llorar porque un político, un jerarca o un deportista se va a la cárcel o incluso muere?
Una mierda. Mi glande se humedece como si estuviera preparado para la penetración del más deseado coño.
Los fanáticos son idiotas por pura definición y están tan inmersos en su propia miseria, que se tratan a sí mismos, como los tratan los putos políticos privilegiados.
No hay un solo ser humano en el planeta más valioso que yo.
No existe ningún líder que pueda mover mis emociones, soy absolutamente impermeable a la retórica y la creencia de la buena voluntad de los buitres.
Nadie aprende una mierda de la historia.
Yo soy el Guardián del Ancestral Rencor.
La confusión de las bestias entre justicia y leyes, no acaban de entenderla. Aunque les reventaran con un martillo sus cráneos, no saldría de ellos un solo gramo de entendimiento y libre albedrío.
Bestias, políticos y mesías; que los jodan o se mueran de una puta vez.
Y cuando meten en la cárcel a un cabrón, lo multan o lo cesan; mi erección se hace, de tan potente, cuasi dolorosa.
Yo soy el Guardián del Ancestral Rencor.
Porque a mi polla baja en torrente la sangre y los deseos de pagarles a todos esos idiotas con la misma moneda que me han estado metiendo por el culo desde el momento que nací. Tengo el suficiente rencor para vivir cien vidas sin comer.
La prensa, en cualquiera de sus formatos es la puta de los gobiernos y el dinero. De hecho, solo los millonarios que reciben lluvias doradas del poder en sus rostros, pueden crear este tipo de empresas: manipulación y ocultación informativa.
La prensa es la encargada de sensibilizar al electorado en una u otra doctrina: la chusma reirá, gritará, llorará o se deprimirá de todas estas formas por la muerte, encarcelación o victoria de un político o cualquier otra figura pública de mierda.
Sin embargo, hay que leer y escuchar la prensa para mantenerse al día de las mentiras y mantener vivo el rencor y el asco.
Hay que recordar que la prensa necesita noticias o inventarlas para seguir vendiendo. Y sobre todo, para mantenerse en la élite de puercos que ostentan el poder y el control.
Si alguien se cree que existe una publicación honesta (como un político, juez o empresario multimillonario), tiene el cerebro podrido de ingenuidad infantil, esto es: retrasado mental. O con menos sesos que una mosca.
Premios nobel de la paz y literatura, premios de grandes editoriales y periodísticos, son solo mamadas entre iguales. Una orgía de hijos de puta.
Yo soy el guardián del ancestral rencor. Y si un día tuviera un botón rojo nuclear al alcance de mis dedos, el juicio ya está hecho. No reflexionaría.
He visto cerdos en un camión de transporte con más valor que muchos humanos de mierda.
En tiempos de mensajes de paz, mierda y tolerancia; yo digo que mentiras e indignidad, con muerte y dolor se pagan.
Siempre se ha infravalorado la violencia por un excesivo celo cobarde.
La única tolerancia que contemplo son los centímetros que varía mi pene del reposo a la erección.
La letra inicial de “poder” en principio era la “j”. La jota de “joputas”.
Buen sexo, pardillos.

 

ic666 firma
Iconoclasta

No es verdad que haya un exceso de información por parte de los medios audiovisuales y de gestión del poder. Y si lo hubiera, según los diletantes que lo discuten, no es siginificativo. Al 99 % de la población, la información le entra por una oreja y le sale por la otra sin haber sintetizado nada de ella.
El problema es el exceso de comunicación, poca madurez intelectual, poco cerebro y demasiados canales.
Demasiados medios para la comunicación banal e inmadura.
Todo lo que se traduce de la palabra electrónica al pensamiento se transforma en una versión de ellos mismos completamente distinta de si esas palabras son manuscritas o manifestadas en una conversación frente a frente donde no escapen los matices de miradas y ademanes.
Porque para escribir es necesaria la reflexión y la habilidad. Para hablar es necesaria una integridad y eficacia mental. Y ambas cosas escasean como el agua en el desierto.
El problema de la comunicación banal se agrava cuando se realiza entre más de dos personas al tiempo. Habitualmente, gracias a los teléfonos con conexión a internet, las conversaciones suelen realizarse entre más de seis o siete especímenes. Son malas conversaciones, un esnobismo por usar un aparato electrónico sin la suficiente educación o cultura. Pero sobre todo, sin la suficiente capacidad intelectual.
Seamos sinceros, la gran parte de la humanidad escribe mal o con dificultad y es incapaz de entender y asimilar lo que lee. Tienen en sus manos un instrumento que ofrece más posibilidades de lo que su intelecto puede asimilar.
La comunicación banal y sin fundamento, es una epidemia que hace de los comunicadores la caricatura de unos amantes, de una amistad o de una cultura inexistente.
Las parrafadas a través de los medios sociales y baratos como la mensajería instantánea, son un mero ejercicio de vanidades infundadas, donde se buscan los elogios y afectos entre imágenes irreales y prefabricadas de esos individuos (que la individualidad no conocen), porque son como cabezas de ganado que necesitan rozarse las grupas continuamente los unos a los otros para no sentirse abandonados.
Las capacidades intelectuales y la madurez mental de tantos millones de seres, no está preparada para mentir (consciente o inconscientemente) en tantos canales. Se confunden, toman mentiras por verdades y crean su propia realidad a su medida, porque piensan que entre ellos hay miradas sinceras.
Y no las hay, no hay miradas. Solo son intentos de pobres cerebros para lucirse a cualquier precio y demostrar que no son lo que ellos se reconocen en el fondo. Intentando ocultar con eternas sonrisas y mensajes de amor y lamentos de soledad sus decepciones. Crean protagonismos que calman una vanidad de decepcionado.
Cuando llega el momento (rara vez ocurre porque el valor y la determinación no es cosa de cobardía) en el que esa mediocridad disfrazada de literatura barata, de vanidad que pretende ser belleza y divinidad espiritual se encuentran; asisten con vergüenza a sus propias limitaciones y la realidad pone de manifiesto con un golpe de mazo en la mesa que son tan vulgares como lo que día a día respiran.
Incapaces de entender lo que ha pasado se convierten en mártires de un dolor que no existe. Porque la decepción de darse cuenta que no se es un ser especial, no es un dolor. Es vergüenza.
No, el problema no es la información, el problema son las mentiras y las falsas imágenes que la peña crea de sí misma para intentar destacar.
La realidad se impone, afortunadamente en la cotidianidad y quien no sirve, no trabaja, no folla, no mama…
Toda esa banalidad comunicativa nace de la cobardía. Se ha degenerado tanto la especie humana desde que los leones dejaron de comer hombres, mujeres y niños, que la cobardía se ha hecho genética en la humanidad.
Los cobardes se amargan y lloran si están solos más de cinco minutos.
Y por ello, si hay que engañarse y engañar, cualquier medio vale para no estar solos y demostrar que se es lo más querido y admirado de todos los mediocres que figuran a su alrededor.
Los niños miran con atención las videomentiras de yutup y cosas semejantes que sus padres llevan al hogar como muestra de cultura y entretenimiento. Y lamentablemente creen estar viendo cosas reales, que solo dan risa a los tontos.
La cobardía y la ignorancia crean religiones y otros mitos. El exceso de comunicación disfraza la miseria y el analfabetismo en excelencias y seres especiales que no tienen fundamento en la vida cotidiana, para combatir así el miedo a la soledad que es el único y verdadero estigma con el que nacen los bebés en el planeta Tierra.
Porque de otros planetas, no conozco nada.
Hay tantas reses de ganado, que las religiones, el fútbol y la televisión de masas no bastan para mantener a la peña contenta con su mísera existencia, han tenido que crear un medio para que se mientan a sí mismos. Y es bueno que ocurra, que haya una marcada distinción entre la chusma y la élite.
Otro problema iresoluble es que todos se creen élite.
Smartphones, tabletas, ordenadores… Margaritas a los cerdos.
El mejor medio de comunicación, mi único canal, es una voluta de humo de tabaco que se deshilacha caprichosamente en un contraluz.
El tabaco… Mi eterno e infalible compañero.

 

567b9-ic6662bfirma

Iconoclasta

Hay un libro que no se debería haber publicado jamás para no insultar la inteligencia de algunos. Corren malos tiempos y cualquier basura se publica y se vende si el personaje que lo escribe es lo suficientemente grotesco para la mente adocenada de la chusma o bien, va dirigida a los adolescentes sin inquietudes o con un cerebro perezoso (por llamarlo de algún modo suave).

En este caso, me he ventilado enterito el libro ¡Me vale madres! de un tal Prem Dayal.

Por medio de una literatura para niños de cuatro años y un estilo mojigato y con una redacción del carajo, se detallan cuatro mantras para que los mexicanos y todo aquel que no tenga demasiado cerebro, pueda ser feliz, o al menos sentirse a gusto con la mierda que le rodea y la mísera vida que tiene.

Así que como hay muchos que desean ser engañados y creerse a cualquier gurú analfabeto con ansias mesiánicas, el libro (lo llamo así porque tiene hojas encuadernadas) ha sido imprimido 16 veces desde Octubre 2011 hasta Octubre 2013.

Kilos y kilos de basura que no sirven ni para distraerse.

Kilos y kilos de papel para limpiarse el culo en los cagaderos de los antros o salas de baile de 3ª categoría.

Esto dice muy poco de la inteligencia de los humanos en el siglo XXI y mucho de la mierda que se obsesionan en vender los grandes editores de mierda, que son los auténticos impulsores de las basuras pseudo-intelectuales que se propagan como una mala enfermedad.

No es por censura, es simplemente por dignidad, que hay libros que deberían arder, porque al igual que el Mein Kampf de Hitler era una hediondez de un subnormal paranoico, estos libros como los de Prem Dayal, se constituyen en una fábrica de retrasados mentales y le roban el sitio a autores inteligentes que tienen algo importante que aportar.

Entre esta basura de auto-ayuda y los vampiros, licántropos y héroes de ciencia ficción de moral falsa y completamente amables, empieza a ser difícil encontrar algo que valga la pena leer.

Los cuatro mantras mexicanos que prometen cunillingus o felación gratis si consigues dominarlos son (a pesar de sentirme sucio, voy a seguir escribiendo):

Me vale madres (un equivalente de Me suda la polla o Me perfuma el coño. Cosa de tíos inteligentes cuando se refieren a leer mierda).

A la chingada (un equivalente de A la mierda. Cosa de inútiles que no pueden trabajar o esforzarse por algún tipo de extraña alergia).

No es mi pedo (un equivalente de Me importa menos que el rabo de la vaca ó Las veces que tu madre le ha puesto los cuernos a tu padre. Cosa de cobardes e ignorantes).

No hay pedo (equivalente de No hay problema o No tengo cerebro para entender. Cosa de subnormales).

Esto son las expresiones más humildes y coloquiales del populacho mexicano, redactadas así con un enfermizo afán oportunista que ha dado muy buenos resultados.

Me cago en la puta madre que parió a la virgen por esta mierda que tengo que leer (mantra iconoclasta de verga -en mexicano, en el original- empalmada por la ira).

Ahora, y como prueba asquerosamente irrefutable de la mierda que se escribe, ahí van algunos fragmentos del libro:

Y si lo piensas bien, si la gente se presentara: “Hola, no sé quién soy, mucho gusto”, “yo tampoco, encantado”,  todos se volverían inmediatamente más humanos, se pondrían a reír y se abrazarían sintiéndose hermanos, parte de este mismo irresoluble misterio. Se volverían como Sócrates.

Este es uno ejemplos de los cientos y cientos de párrafos llenos de filosofía barata, tontorrona, chocha y superflua como ceniza en la mesa.

Que todos se volverían como Sócrates, ni en sueños, aunque de hecho, la mentalidad de muchos es tan vieja como la de este filósofo, que tuvo su mérito en su tiempo, pero tampoco es para tanto.

Que todos se sienten hermanos cuando están borrachos. es verdad. Es entonces cuando no saben quien son o han perdido la habilidad para pronunciar su nombre.

Este párrafo es una mierda, no puede sostener un razonamiento inteligente y decente.

Otra mierda:

Rezando todos ¡No es mi pedo! ¡No es mi pedo! ¡No es mi pedo! la humanidad se despertará un bonito día en el Jardín del Edén dándose cuenta que nunca había salido de allí.

Vaya mierda. Y Blancanieves caminará todo el puto día con pajaritos azules y rosas danzando por su cabeza y los pezones no se le marcarán en el vestido, perfecto.

Por otro lado, eso es lo que dirá el puerco que se ha tirado una flatulenta ventosidad en un ascensor atestado de gente.

Sigo pensando que cualquiera que tenga unos buenos contactos puede convertir su mierdalibro en un bestsellerpiojoso.

La confusión es siempre un hecho positivo. Porque de la confusión algo nuevo está destinado a nacer. Del orden nunca sale nada nuevo. Por esto la mayor parte de los adolescentes son patológicamente desordenados: necesitan el desorden para encontrar un orden nuevo y personal que refleje su individualidad, no se contentan con el orden de los padres.

De la confusión solo nacen burros, los adolescentes no son patológicamente desordenados por esas razones tan preciosas e idealistas, son desordenados porque no les sale de los huevos trabajar en ordenar sus cosas, hasta que a sus padres se les hinchan las narices de trabajar para ellos y les obligan a recoger la mierda que esos genios tienen en sus cuartos. Porque todos esos “genios” que buscan su nuevo orden estúpido, son los mismos que éramos nosotros, y ya sabemos lo que es la adolescencia ¿verdad? Es una sucesión de masturbaciones compulsivas y un montón de pañuelos de papel sucios bajo la cama. Tampoco hay que hacer dios y genio a cualquiera, luego la humanidad se cree que hay inteligencia y que ellos son ejemplo a seguir.

Y una mierda.

Así que menos oportunismo estúpido, infantiloide e ignorante. De la confusión y el desorden solo nacen seres descerebrados e ideas estúpidas e idiotas. Es la historia de la humanidad, coño.

¡A la Chingada!

Una correcta práctica de este poderoso mantra te permite liberar todo lo que tienes reprimido, y sentirte otra vez fresco y ligero como una florecita de primavera.

Una correcta práctica de esta estupidez solo te hace escupir entre los dientes, no liberas nada. Simplemente te has asqueado de hacer lo mismo una y otra vez. Si te sientes como una florecita de un jardín, es que eres más idiota aún de los que era posible. Los predadores no comen hierba y el esclavo no le come el rabo al amo. Como ocurre en el caso de los sacerdotes y sus seguidores o crédulos de cualquier superstición llamada religión.

si encuentras algo  que te estorba, que obstaculiza la danza de Dios dentro de ti, no mandes simplemente a la chingada, mándalo ¡A la Chingada!

Esto sí que es pura doctrina y acto de fe. Repítelo con mucha fuerza a ver si la puta chingada va a pagar la hipoteca, el coche que debes y las tarjetas de crédito. No jodas… El cerebro del oportunista de Prem debe ser del tamaño de una semilla de alpiste.

Y para esto un libro de trescientas y pico aburridas y simples páginas…

Y por último, un fragmento de una de sus parábolas apestosas con un rancio aire de mesías gracioso e ingenioso. De mesías puede que lo tenga por los tontos que han comprado su basura, pero de ingenio, ni arrancándole el corazón saldría algo. Por otro lado, la redacción del dichoso cuentito, es tan malo como lo escrito en la biblia y tan repetitivo que uno piensa si ha llegado a pasar por manos de un buen editor y ha sido convenientemente revisado. Claro que no, de lo contrario no existiría semejante estupidez.

Entonces intentó sacarlos de su cabeza, pero cuanto más trataba, más monos llegaban. ¡No era posible! Empezó a sacudir la cabeza, se paró en una fuente para mojarse la cara, se agarró a cachetadas suscitando la lástima de los marchantes… ¡Pero nada! Más intentos hacía, más monos llegaban: en grupos, en fila, en formación de diamante, en cuadrados, en triángulos, a horcajadas, caminando al revés, de cabeza, en cuatro, sobre una mano, en fila de dos, de cuatro, de seis, en fila india…

Gracias a Prem Dayal, ahora sabemos las muchas combinaciones que pueden hacer los monos.

Es increíble la cantidad de tonterías que se escriben cuando falla la imaginación, la lógica y la inteligencia.

No compréis jamás semejante basura de libro. Es un insulto hasta para la inteligencia de los que padecen síndrome de Down.

Buen sexo y tomad muchas drogas (es mejor que leer cosas como estas).

Iconoclasta

Estaba viendo la televisión infantil, cosa esta que es un mal necesario por el que has de pasar cuando tienes hijos o cuando estás en compañía de niños. No es malo siempre y cuando puedas luego desintoxicarte con una película violenta y sangrienta o con una porno aunque solo la mires durante apenas un minuto, porque una vez has eyaculado se inhibe la libido y piensas en fumar que dura más y te pringas menos.

Ya estaba divagando con mis lácteas aficiones.

Mientras veía en la emisora de televisión de pago algo de Pocahontas (india asexual que no me excita en absoluto), pasaron un bloque de anuncios comerciales (a pesar de ser de pago la televisión, me cago en dios) y salió un muñeco de Lego con la forma de Supermán.

(Tomad aire y leed rápido, esto es documento multimedia).

Y pensé en lo feos que son esos muñecos en lo simples y mal hechos y que el fabricante toma a los niños por idiotas porque al fin y al cabo son humanos y los humanos son idiotas. Idiotas porque son humanos y los idiotas ven la tele de pago con anuncios incluidos y los idiotas ven en los legos y playmobil juguetes que excitan la imaginación porque no tienen huevos los idiotas a comprarse una muñeca hinchable para follar lo que su esposa amante de los legos y los playmobil no le permite y ve en esos pequeños muñecos de mierda algo que meterse en el culo mientras se la pela tristemente con la mano metida en los calzoncillos para que su hijo/a no se dé cuenta de lo que está haciendo y sueña con los dedos manchados de esperma que su hijo será una figura de la física cuántica y por ello su esposa y madre de su hijo se enamore de éste y monten un espectáculo porno incestuoso cuando el niño tenga pelos en la polla y no como un playmobil o un lego de mierda.

Esta vez he divagado rápido, ¿eh?

Yo jamás he jugado con esa mierda de juguetes, a mí que me dieran figuras realistas de soldados, vaqueros, buzos, caballeros, etc.. Siempre vi en esas cosas algo demasiado simple, como un insulto a mi inteligencia. Lo malo es que estos juguetes no solo son la alegría de niños de dos o tres años (justo lo normal), lo preocupante es que sus papás son amantes de ellos y ya tienen cierta edad. No hay que pagar por un cubo de plástico mal pintado y mal hecho un dinero que puedes invertir en cervezas.

¿O es que son más idiotas de lo que imaginaba? Jamás, mi imaginación es más poderosa que toda la imbecilidad de este mundo. Estaba usando un recurso retórico para dar más énfasis a mis palabras.

Vamos a ver, este tipo de muñeco es el esquema mal hecho de una persona y por lo tanto ya induce al niño a entenderse como eso, como un trozo de carne con partes móviles, justo como somos para los poderosos y burócratas de alto nivel.

Aparte de esto, también pensé que como hay foros para explicar las intimidades sexuales e intercambiar videos de masturbaciones, también los debe haber sobre playmobilegomuñecos, no me he equivocado y por enésima siento la pesada carga de mi sabiduría. Esto son mensajes sin editar, tal y como aparecen en el foro:

1. Los Lego son excelentes para que el niño desarrolle la imaginación y active ambos emisferios cerebrales, les ayudan incluso a entender mejor las matemáticas y cómo se divierten con ellos, yo recomiendo los Lego, mi sobrino siempre jugo con ellos y le va excelente en ciencias exactas y quiere estudiar astrofísica.

2. Pues yo creci con los play mobil y la mera neta me gustan un buen lo malo es que si es mas caro que el lego y ademas con el lego tienes ventaja de que si no te gusta el coche lo vuelves avion y asi y en el play mobil no si no te gusta el carro tienes que comprar el avion.

A comentar sobre el primer testimonio: que ni su puta madre se cree que el niño va a ser astrofísico o que le vaya bien con las ciencias exactas. Ese niño si tiene edad de estudiar y juega con esos muñecos, es que tiene alguno de esos “emisferios” seriamente dañados. Y su tío/a es otro retrasado/a que sin duda alguna, le ha regalado innumerables muñequitos de esos porque es pobre hasta para limpiarse el culo con papel higiénico y usa nopales, y es lo más que puede invertir en el subnormal de su sobrino de mierda.

Sobre el segundo testimonio: ni puto caso al analfabeto/a. Se puede observar por su cultura y expresión escrita, lo bien que le ha ido con los puñeteros muñequitos si creció con ellos. Lo más seguro es que crecieran los muñequitos y su cerebro se quedó estancado.

Iros a tomar por culo con vuestro Supermán cuadrado de mierda, yo me quedo con algo más serio, idiotas.

Me cago en la virgen… Hasta en las cosas más banales te encuentras una profunda imbecilidad.

Cosa que me agrada, porque me lo paso bomba, joder.

Buen sexo.

Iconoclasta

La cuestión es inventarse patologías nuevas para sacar dinero a los crédulos que se creen enfermos de esos elegantes “trastornos” , o mejor aún que dicen con orgullo que tienen que llevar a su hijo súper inteligente al psicólogo porque es un as de la informática y padece ese mal tecnológico.

“—A ver hijo: ¿7 x 8?

Cinco minutos después de procesamiento en el cerebro del niño:

—126, 42.

Papá y mamá abren desmesuradamente los ojos, y con sus móviles enfocan a su hijo.

­—Vuelve a repetirlo, que lo vamos a colgar en el muro de feisbuc.

En apenas medio minuto suben el video con el título: Nues tro ijo es lla un matemathico habansado de Ojete’s Mates y phïsicas.com, del insigne profesor Marion Wendy Dirty, the Genius Matematic’s man”.

Esto es un ejemplo de lo que ocurre a diario en los  muros de las redes sociales y para mayor inri,  esta publicación le gusta a doscientos cincuenta y siete mil ochocientos noventa y tres idiotas.

En fin, que según la prensa, se acaban de inventar los trastornos siguientes para los usuarios de internet, de todas las edades: atención parcial continua (mucho tiempo leyendo en la pantalla, pendientes de muchas cosas sin concretar una mierda de lo que ven) e infobesidad (mirar compulsivamente el correo electrónico para ver si han recibido alguna foto graciosa y ramplona de las que tan de moda se han puesto).

Cosas que no son nada novedosas porque la dispersión mental se ha dado siempre a lo largo de la historia sin tener ni una miserable calculadora. El ser humano ha sido idiota a lo largo de toda su evolución e historia. Abreviando, jamás la peña ha tenido una atención total hacia lo que lee o lo que observa.

Ejemplos de idiotez dispersativa en las que han incurrido los humanos a lo largo de la historia: las pirámides, los cabezones de la Isla de Pascua, la catedral de Notre Dame, la biblia, el corán, el vudú, Madonna, Lady Gaga, Justin Bieber, Justin Bieber y Justin Bieber, etc…

Lo cierto es que de nuevo, psicólogos y psiquiatras han acertado en sus apuestas económicas, puesto que son elegantes patologías que los provincianos usuarios de internet y smartphones, están deseosos de padecer, ya que ello les elevaría el estatus social y deja asentado que son individuos y familias altamente tecnificadas. O sea, que no son unos cualquiera esos miles de millones que babean frente a las pantallitas de sus cacharros.

Y es que los trastornos mentales comerciales son un indicativo de bienestar entre las clases sociales más bajas. No pueden acceder a un reloj elegante o una buena pluma y mucho menos gastarse el dinero en una enciclopedia (no se ha hecho la miel para la boca del asno), ya que ese dinero se ha de emplear en tener una gran pantalla de un millón de putas pulgadas en la sala, con una estantería adecuada para tener a mano las estúpidas gafas para la tridimensionalidad.

Pero el verdadero problema no son esos trastornos en cuestión, el problema es que se creen inteligentes porque saben teclear y descargar archivos. La patética realidad es que el 99 % no sabe escribir, con dificultad leen y nunca son capaces de resumir o expresar en palabras una idea o noticia.

No saber escribir no tiene gracia, y esa falsa cultura de los mensajes y frases patéticamente escritas de internet ,es solo una enorme e internacional feria de la ignorancia.

Hace casi veinte años, con la novedad de los videojuegos, inventaron múltiples enfermedades y fracasos psicológicos para los niños que jugaban. Al final todo ha sido una falsa alarma como tantas otras: los niños no padecieron ningún trastorno, simplemente se aburrían después de tantas horas de juego como le pasaría a un adulto. Aunque los hay que tienen el cráneo vacío y el culo enorme de seguir jugando días y días. Éstos son los menos y lo único que se merecen es que unos padres de verdad los pongan a hacer algo tras darles una buena paliza, coño.

Con el asunto de la atención parcial continua y la infobesidad, pasa exactamente lo mismo. Es decir: nada. La peña sigue sin enterarse de nada de la misma forma que no se entera de lo que ve en la televisión, ni de lo que leen en la prensa.

Y es que no saben hacer la “o” con un canuto. De todos esos individuos, un pequeño porcentaje se sentirá aludido por estas dos tonterías e irá a consulta con su smartphone o tablet bien encajada en los genitales para alardear que son homo tecnologicus y mostrar a la sociedad toda, lo muy al tanto de la tecnología que están.

Y si pueden, arrastrarán a sus hijos (genios en potencia, porque si dicen que son genios, piensan que se debe asumir que será gracias a los padres) para que todos en familia, reciban una charla del psicólogo o un buen tratamiento para la idiotez por parte del psiquiatra.

Ahora queda esperar que se desarrolle ya una realidad virtual avanzada y la gente se quede para siempre metida en ese mundo mentiroso y no abran la boca más que para tomar las papillas que les servirá la enfermera de un manicomio.

Los psicólogos y psiquiatras, a su vez y siguiendo el ritmo de la imbecilidad imperante en el mundo mundial, se han convertido en unos verduleros de la salud mental. Ya solo falta que pongan puestos ambulantes para vender sus consejos y pócimas a los transeúntes con smartphone o tablet que requieran apoyo a su incultura y a una tecnología que les queda grande para el poco intelecto que poseen.

Y es que cuando ya no se puede acceder a un mínimo estatus intelectual, hasta la elegancia se va por el cagadero con toda la mierda. Y la ética médica, claro está.

Iconoclasta

Hay una emisora de radio en México (concretamente en Puebla), que parece una congregación de misioneros que busca el bien por los demás. Aboga por pagar puntualmente las tarjetas de crédito, obedecer la ley y aceptar con la cabeza gacha y resignación el escupitajo ajeno. Y en ella hay un locutor que parece creerse la reencarnación de Cristo.

En estos tiempos, en este mismo mes y año.

Cada día el beato locutor narra con la sangre hirviendo de emoción una edificante “reflexión del día” (en muchos casos una parábola mal escrita y con nulo ingenio, solo apta para creyentes con muy poco cerebro o simplemente para analfabetos) y que él mismo se cree.

Hay reflexiones en las que se dice que la mujer no debe hacer cosas de hombre y que ella es la que ha de dar ejemplo y doblar el cuello a su macho en nombre de la paz y la armonía en el hogar.

No me jodas.

La última reflexión me ha llamado poderosamente la atención, es la cosa más cándida, ingenua, torpe y simplona que he oído jamás. Más que divertirme al escucharla, me ha preocupado; creí que estas cosas se decían hace tres o cuatro siglos. Luego pensé que la estupidez no cambia jamás y permanece inalterable a lo largo del tiempo.

Luego concluí que la deficiencia mental es algo de lo que nadie debería sentirse orgulloso. Parece que para esta emisora de radio, la estulticia es motivo de vanidad. Eso y el servilismo de los esclavos que se sienten protegidos por su amo.

La parábola en cuestión tiene un nombre parecido a “Un solo ojo” y está pensada para hacer llorar a las madres e hijos y para que YO vomite.

Una madre tuerta trabaja de cocinera en el colegio de secundaria de su hijo, y a la muy buena y santa, se le ocurre ir a ver a su retoño en la hora del recreo para preguntarle como le va el día. Pues bien, todos los amigos le preguntan al hijo quien es esa mujer tan fea y con un solo ojo. Cuando confiesa que es su madre, se burlan de él hasta que siente ganas de meterse bajo la ducha y llorar abrazándose el pecho como mujer que ha sido violada o que ha perdido el virgo.

El cabrón del niño, que tiene muchos huevos con su madre; pero no con los amigos, le dice que la odia por haberlo avergonzado, desea que se muera, no verla jamás.

(En este punto se me encogen los testículos ante el dramatismo más puro. Se puede escuchar llorar al locutor y sus intestinos estremecerse inquietos)

Con el tiempo, el hijito del alma de mierda, abandona a su madre para dedicarse a estudiar una carrera (trabajando la madre de cocinera y sin querer verla suena a ciencia ficción triunfalista de mierda).

Cómo no, el imbécil prospera y forma una familia (es lo habitual, los más subnormales tienen una suerte de locos).

Con el tiempo la madre se entera donde vive y decide ir a visitarlo. Al tocar el timbre abren la puerta sus nietecitos, los cuales se ponen a llorar como mujerzuelas ante el horror que les inspira la tuerta (cómo me gustaría haberla conocido).

Entonces, sale el valiente del hijo y la lleva cogida por el codo hasta la calle y le dice que como se atreve a venir a molestar y asustar a sus hijos.

A lo que la madre responde simplemente: Me he equivocado de casa, perdóneme.

(Aquí ya es para meterse los dedos en la boca y purgarse de tanta miel de mierda).

Pasa el tiempo y bla-bla-bla, el hijo recibe una carta de su antiguo colegio para no sé que coño de reunión estúpida de alumnos y ya que le pilla cerca, se pasa por casa de su mamá. Le dice algún conocido que su madre ha muerto, así que entra en la casa muy feliz y tranquilo sin tener que encontrarse al cíclope de su madre.

La parábola no dice donde, pero se encuentra una carta de la tuerta que dirigida a él.

La beata madre le explica que de pequeño tuvo un grave accidente que le hizo perder un ojo; ella le donó el que le faltaba y se sentía feliz de saber que su hijo podía ver el mundo a través de uno de sus ojos. Y que por encima de todo lo amaba.

¿Qué pretende la parábola facilona?

¿Quiere decir que las madres son santas, mártires y beatas y que se alimentan como las hienas de la mierda que les dan sus hijos? ¿Qué han de tragar desprecios y ofensas y amar a pesar de todo?

¿Qué cuanto más cerdo se es, mejor te trata la vida y tu madre?

¿Que madres e hijos se lo han de perdonar todo por muy mal que se traten y por mucho que se denigren?

Es lo más timorato, simple y vulgar que he oído jamás, además de los milagros de Cristo.

No me jodas que una madre ha de sacrificar su ojo y luego tragar toda la mierda del pequeño borde que parió.

Estas arengas moralistas son un insulto a mi inteligencia, a las mujeres (que las tratan como imágenes sagradas sin coño que ni follan, ni tienen ningún tipo de inquietud; pero que de alguna forma pueden ser penetradas y parir) y a mi buen humor.

Joder con la tuerta. Cualquiera pensaría: pues no es de extrañar que el hijo sea un cerdo con una madre tan retrasada mental.

Es que ni eso saben escribir, ni un patético cuento que pueda desafiar el intelecto de alguien medianamente culto.

Y lo bueno, es que la dichosa emisora de radio, recibe cantidad de correos electrónicos de los oyentes para recibir las dichosas reflexiones.

Y eso sí que es preocupante, que haya tanto lerdo en el planeta.

Aunque eso ya lo sabíamos.

¿Sabéis la parábola de la puta que daba mamadas gratis por amor a sus clientes y que tenía un tremendo complejo de madre? Pues murió con el coño seco, de hambre, la matriz podrida y sida.

Y si alguien quiere un ojo, ni el del culo le presto. A mí nadie me enseña nada con idioteces.

Iconoclasta

En literatura no hay crímenes

Publicado: 1 marzo, 2011 en Lecturas
Etiquetas:, ,

En la literatura no hay límites.

No existe la pornografía, no existe la pederastia o pedofilia, no existe el crimen.

Los autores de thrillers de terror no son asesinos como no es un pederasta Vladimir Nabokov (autor de Lolita, una novela sobre un escritor que mantiene relaciones sexuales con una adolescente menor de edad).

Incultos míos: el hombre invisible no existe, ni existe 666. Creo violaciones de grandes y niños, descuartizamientos de humanos y perros.

Pero todo es M-E-N-T-I-R-A, como la novela de Nabokov o como la seria de Hannibal Lecter.

Yo creo un personaje y hago lo que me da la gana con él.

No existe pederastia ni asesinato en literatura. No hay nada más que personas que no están rabiatadas a leer, que por primera vez en su vida han escrito dos palabras seguidas aprovechando el tirón de internet y se creen académicos de la lengua y filólogos.

Yo puedo hacer lo que quiera con un niño que he imaginado, si queréis, os lo puedo servir cortado a cuartos y horneado con virutas de chocolate amargo.

Tal y como existe la ciencia ficción. Así es escribir y leer e imaginar.

Lo malo es cuando hay fotos de niños chupando pollas o coños, eso sí que es malo. Es malo cuando los niños mueren de hambre, es malo cuando los niños chinos se destrozan la espalda haciendo números de contorsionismo.

Es malo cuando (y esto es verdad) un jeque árabe llega con su harén de cien mujeres a una importante capital europea y se le hacen reverencias a pesar de que en su harén hay tal vez, más de seis o siete niñas a las que usa y que son sus esposas. Se las folla.

Esto sí que es real.

Así que primero, y antes de llevarse los dedos a la hipócrita vista ante un relato, pensad bien en el puto mundo en el que vivís.

Y pensad en esos jubilados reales que hacen viajes a Cuba y Tailandia para follar, algo que sabe hasta mi perro.

Vamos, fariseos hipócritas, no existe ningún delito en la literatura, porque simplemente, es todo imaginación. Deberíais aprender esto antes de leer y escribir.

También hay niños trabajando como esclavos, pero parece ser que escribir de ello, para vuestras estrechas mentes podría ser ofensivo.

Creo que mejor no salgáis del mundo de Walt Disney, hay cosas que no tienen remedio y los cerebros enclaustrados y sin humor e imaginación son el resultado del gran trabajo realizado por la Santa Inquisición (que existió e hizo más daño que el Follador Invisible o 666).

No jodáis, no tengo ganas de hablar de lo que es obvio.

Follar es sano y no es necesariamente para la reproducción, a menos que seáis vacas o cualquier otro animal.

Y si algo no os gusta como no me gusta a mí el mundo, no lo confundáis ni busquéis cosas raras ni os convirtáis en arcángeles de una puta decencia que es pura indecencia.

Cuando algo no me gusta procuro no leer, procuro no mirar. Y si puedo, insulto, porque yo no me callo ni necesito razones de orden moral para justificar ni criticar nada.

Simplemente tengo mis ideas muy alejadas de esta sociedad amoral, asesina e hipócrita.

Buen sexo para algunos.

Iconoclasta

Safe Creative #1102278589986