Posts etiquetados ‘genocidio’

Manifestantes

Es repugnante, en estas fechas más que en ninguna de las que he vivido, ver la televisión. A todas horas aparecen manifestaciones y mogollón de idiotas gritando aborregados como una única bandada de moscas de la carne coloridas e irisadas. Gordas y decadentes.
Y así se torna lógica la matanza de judíos en la 2ª Guerra Mundial por parte del pueblo alemán.
Que nadie olvide que la chusma (los ciudadanos manifestantes) escupía a los judíos saqueados de sus viviendas y aplaudía con alborozo su cremación o extinción.
Gente de mierda (el correcto y mediocre ciudadano de cada día) sin cerebro que decidió dejarse adoctrinar por un borracho de taberna que supo lamer profundamente y con delectación los anos de quienes le facilitarían el acceso como candidato en el partido Nacionalsocialista Alemán.
Esta batalla de los medios de comunicación comprados por el poder para poner de manifiesto el apoyo del pueblo de uno u otro bando, es pura componenda zafia que cualquier niño con capacidad de síntesis comprende (pero hay solo uno por cada veinte millones de habitantes). Si un ventrílocuo le pusiera voz a un trozo de mierda, la gente admiraría y se manifestaría por la mierda.
La chusma se daba de hostias por comerle los pelos de culo a Franco cuando aparecía en público, con Hitler, Stalin, Milosevic, etc… Cualquier tipo que les dirija la palabra desde una tribuna hace de los cerebros de los ciudadanos una máquina tragaperras programada para dar siempre lo mismo: tres plátanos para el culo y las orejas. La boca ha de quedar libre para poder gritar y cantar.
O escupir a quien es más inteligente que ellos.
Es lógico que los adoctrinados se manifiesten y hagan toda clase de sacrificios que en su vida cotidiana no harían, por apoyar a una banda de ladrones que claman por la libertad (la libertad de seguir robando más, con más impunidad).
Es lógico que esos ciudadanos con flores en las manos e himnos en sus bocas, mañana exijan y aplaudan la extinción de otros seres humanos en nombre de una libertad que es basura, mentira y puro adoctrinamiento. Cháchara pura y dura.
Y es lógico que acudan con sus hijos, en familia y con una rosa en la mano, para aplaudir ejecuciones públicas como las de la Edad Media.
Y la chusma es como esa mujer enferma con el cerebro podrido, que cuanto más le pega su marido, más lo quiere y protege.
Está bien, no tengo nada que objetar porque la esencia humana es la estupidez.
Y de alguna forma deben morir todos esos idiotas para que la especie evoluciones, tal vez mejorando. Solo tal vez, es una probabilidad remota.
Lo que ocurrirá realmente es que la especie humana se extinguirá antes de haber alcanzado un estado evolutivo decente y mentalmente útil; pero no hay otra cosa que hacer mientras esto ocurre, que vomitar cada vez que enciendo la tele y la observo ese breve espacio hasta que se conecta la consola de videojuegos.
No hay otra cosa que hacer más que reflexionar obscenamente despreocupado por las masacres humanas.
Uno se acostumbra a todo, como los matarifes a matar vacas y los ciudadanos a quemar judíos o lo que el trozo de mierda que adoran, les indique.
Y siempre, siempre es en nombre de la libertad y justicia.
Margaritas a los cerdos, porque no sabrían que hacer si la mierda que adoran, de verdad los dejara en libertad.

 

ic666 firma
Iconoclasta

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La envidia

Todo es un craso error y la sociedad está podrida desde sus bases.
Lo que se desarrolla socialmente es un tumor, algo cada vez más corrupto, generación tras generación.
No se puede edificar sobre la envidia y la ambición, sobre el genocidio y su hipocresía, sobre la ignorancia y la cobardía. No puede salir nada bueno.
No ha salido nada bueno.
Hay tantos asesinatos y abusos como conciencias se deben confundir y engañar para que el ser humano siga dejándose llevar por una élite de seres especialmente envidiosos y ambiciosos.
Se debe hacer creer a la gelatina humana que genocidios y crímenes sistematizados son hechos aislados, esporádicos. Que nadie y menos en estos tiempos de libertad y comunicación, conseguirá exterminar sistemáticamente una raza o pueblo.
O al menos, a quien no se lo merezca.
Está ocurriendo y seguirá haciéndolo porque es una cuestión de envidia, el motor de la humanidad.
Nadie que haya comprendido la historia se atrevería a decir que no volverá a ocurrir, ya que caería en la idiocia y la ignorancia.
Y no hay ignorancia cuando de exterminar en masa se trata.
Los ignorantes son simplemente hipócritas, la cara más repugnante de la envidia y moralidad. Los ignorantes lamen los genitales de los verdugos por unas migajas y son agradecidos porque sus amados asesinos, descuartizan a los que envidian. Y cuando se destruye a los seres que se envidia, no es crimen, es ley. La ley que con absoluta falta de ética y con total descaro y obscenidad llaman justicia. Como un mal chiste que insulta mi inteligencia.
La justicia agusanada, podrida de la sociedad, de lo colectivo. De lo ignorante e hipócrita. De lo envidioso y baboso.
Si el ser humano fuera consecuente, haría de los cementerios cagaderos. Mearía y cagaría asqueado sobre las tumbas de los antepasados envidiosos, de sus padres y abuelos hipócritas y asesinos secretos y anónimos, que en sus humildes pocilgas educaron a sus hijos, o dejaron que otros los educaran para que fueran exactamente como ellos. Porque los padres son envidia pura y no quieren hijos mejores, los quieren igual que ellos o peores.
“Porque los exterminados, algo habrán hecho”.
“Porque si te asesinan es porque te lo has buscado”.
“Porque hablan demasiado”.
“Porque han ganado demasiado dinero, más que yo”.
Eso dicen, eso piensan, eso creen los humildes, los trabajadores, los ciudadanos; credos de una doctrina ponzoñosa que me dobla en una náusea.
Los que buscan el trabajo en equipo, en colaboración; para que nadie sobresalga. Eliminar la creación de un individuo, parasitarla.
El fútbol es el deporte de masas porque es la demostración práctica de la destrucción del individuo. Y porque juegan mientras queman niños en hornos secretos que humean las veinticuatro horas del día. Niños que se lo merecen.
Porque los famosos reyes del dinero, políticos, empresarios y vendedores de droga y putas, no pueden ser tan malos.
Porque a los cerdos asesinos con lujosos coches, collares y relojes de oro, se les admira porque son la consecuencia de una sociedad vomitiva que cultiva mierda y la caga y la come y la caga y la come y la caga.
Y el miserable no quiere ser valiente, ni fuerte, no quiere saber. Solo quiere ser como ellos, como los puercos que hablan en la televisión, los que protagonizan noticias en las que aparecen junto a mareas humanas o sobre pilas de cadáveres.
Y el miserable es el correcto e integrado ciudadano que cuando funcionen hornos crematorios, dirá que solo se quema carbón. Y se abotonará su abrigo con botones fabricados con los huesos de quien se merecía ser exterminado por ser mejor que él.
La envidia es lo que hace avanzar la sociedad, la inteligencia y la integridad son los estigmas sociales, lo que debe ser extirpado.
Y mientras arden los que se lo merecen, el buen ciudadano leerá emocionado las falacias repugnantes de bucays y cohelos. Y se creerán cosas de bondad, optimismo y paz espiritual. Porque ellos lo valen, porque ellos lo envidian enfermizamente.
Dadme una tumba al azar y encontraré la verdadera paz y justicia al cagar sobre ella.

 

ic666 firma
Iconoclasta