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La peor muerte que existe es la del aburrimiento, no hay nada más desesperante que encender un televisor o que empiece la proyección y que las cosas que se deberían mover y hablar no avancen, convirtiéndose siempre en la exhibición de la misma postal durante años, sin ningún tipo de alegría.
Y no es que exija alegría o fuertes emociones, simplemente me conformo con algo que despierte un mínimo de interés.
Sé que es pedir demasiado en esta época de banalidad y mojigatería paterno fascista; pero insisto en no perder la esperanza.
Y bueno, las pelis viejas, viejas son.
No voy a comer siempre los mismos frutos secos rancios, coño.
El cine más adulto y de calidad técnica se cometió (siempre hay basura, no soy un lelo) entre 1990 y 2010, a partir de aquí, comenzó a flojear con la censura y se convirtió en una saga estéril para todísimos los públicos de los héroes Marvel/Disney/DC Cómics y así, asqueados hasta el presente que, nos hace vomitar a los que no acabamos de sentirnos bien con cosas infantiles tras avanzar por la vida la hostia puta de años.
Han censurado el lenguaje, la violencia, el consumo de “droga” como el tabaco (salvo el de alcohol, marihuana, caballo, ácidos, crack y farlopa) y han promocionado en cada uno de los ladrillos que se producen anualmente, la tortillería y el mariconismo como las grandes virtudes para medrar en esta sociedad.
Muy de tarde en tarde realizan algo que pueda tener un mínimo de interés; pero los realizadores han de luchar (no siempre son dados a chupársela a los funcionarios del estado) contra la censura fascista que no permite las calificaciones a las películas que superen la recomendación de “a partir de 7 años”, y ese interés se queda por debajo de lo que te pueda importar un teletubi. Pura mediocridad.
No hay más que ver la histeria de sensiblería que provocó un villano con cierta deficiencia mental, cuyo valor máximo lo consigue cuando baja unas escaleras callejeras mal bailando; pero payasamente vestido. Porque para ser un insano villano, cometió una sola maldad y muy breve, no fuera a darse el caso que el público infantil se me mareara con la sangre. El resto de la peli, es como Historia de un fantasma, puedes ir a mear sin perderte algo importante de la proyección.
Aquel Joker le descerrajó un tiro en la sien al cine de adulto y claro, ya muerto, solo le queda pudrirse.
Y su hedor.
Ahora mirando aquellas películas del Clint Eastwood y su antiMarvel Harry sucio, fuerte y ejecutor, me doy cuenta de que las tipas que salían en sus películas tenían unas tetas de nivel extraterrestre, absolutamente adoratrices, follatrices y lamibles. Me he masturbado tanto que no recuerdo si con aquellas pelís lo hice; pero debería haberlo hecho sin pudor alguno y que mi mamá se sintiera orgullosa de su pequeño Iconoclasta.
Gástate el dinero en putas, porque en cosas inteligentes, ya no hay. Y date prisa, porque quieren convertir a las putas en santas a las que rezar en la iglesia, en su capillita, al ladito mismo de los travelos que también tendrán su capillita. No chupan nada ni se abren de patas, pero llegan a mortificar lo suyo con su absoluta asepsia. Tal vez, cuando te castigues con el mea culpa, podrías bajar con cuidado hacia la zona genital para seguir sintiéndolo; pero ya es puro fetichismo y no me va ese rollo; a mí los coños me gustan sin cosas raras, a los sumo rasurados. Aunque se me da bien y me siento mejor rasurándolos yo mismo, masajeando con esa crema blanca que se mezcla con la deliciosa viscosidad de su humor carnal y luego llega el premio de lamerlo y sus gemidos que me la…
Perdón, ya estaba divagando llevado por la emotividad del texto.

Iconoclasta

Es jodido que alguien no lea la prensa neonazi española y no acate sus dogmas y decretos de prohibición sectaria; porque así es como se descontrola la gente, no escuchando catequesis nazi, también conocida como prensa, información o redes sociales.
Es por ello que el neonazismo dice temer (como Hitler temía a los judíos, claro) al Juan Carlos I y a cualquier otro organismo que circule libre por el mundo sin que ellos puedan imponer a semejante individuo sus decretos de extorsión, privación de libertad y derechos biológicos.
Y no digo que sea un tipo legal, digo que entre delincuentes anda el juego. Como las luchas de los cárteles del narcotráfico, por ejemplo. Algo así, porque el neonazismo, puede ser cualquier cosa, menos honesto y ético.

Esto funcionará así: la tan cacareada comisionada de la ONU pasará unos días comiendo y metiéndose en el cuerpo y en el bolso lo que haga falta y luego, como siempre, llegará a la conclusión de que la China Genocida tiene algún defectillo que pulir; pero sus jerarcas y millones de burócratas parasitando al pueblo son buena gente en general y pueden seguir disfrutando de sus poltronas bien pagadas en la ONU.

Como ya es habitual en todo jerarca hispanoamericano para no dar un palo al agua y distraer la atención del populacho sobre su absoluta incapacidad para trabajar y sus habilidades como estafador y extorsionador, se dedica a llorar por lo que ocurrió hace seiscientos años.
Precisamente lo que ellos están cometiendo, para mayor inri: abuso, corrupción, extorsión, pobreza, miseria…
Menos mal que estoy yo aún que vivo para decir cosas importantes y la verdad sobre los ladrones lloricones (que rima con maricones) para distraer de sus delitos a su plebe humillada y hambrienta.

Ya te digo que el tabaco no atonta lo suficiente, la cuestión de la prohibición no es salud ni su ecología de mierda.
Es que necesitan imbecilizar a la población para que siga aplaudiendo los decretos nazis de mansedumbre, indolencia, ruina, encarcelamiento, bozal y vacunación para nada más que llenar sus cuentas bancarias personales. Y como son tantísimos ministerios, necesitan las veinte próximas generaciones babeando como subnormales en sus puestos de trabajo.

La mariconez en España es incluso jocosa.
Aunque no se sepa la identidad del árbol muerto o caído, se decreta luto oficial anticipado y sine die en los parques madrileños. Descanse en paz el hermano árbol, quien quiera que sea, donde quiera que esté. ¡Heil, Caudillos!

La fiebre nazi en España por prohibirlo todo, al cabo de dos años de dictadura de coronavirus es ya un clásico. La democracia está pegada en los papeles de limpiarse el culo que usaron los políticos, sobre todo los del estado, flotando aún en las alcantarillas.

Lo que tampoco entiendo es qué cojones hacen los servicios de jardinería, contratados por gobiernos y ayuntamientos ¿solo prohibir también porque el nazismo se contagia? Deberían trabajar, conservar y reparar sus putos jardines y parques de mierda en lugar de limitarse a prohibir; que para eso nos roban con los impuestos de usura, estafadores de mierda.

No sé que es Alcarrás (suena a pueblo, con sus fuertes reminiscencias fonéticas rurales); pero el cine, tanto independiente como dependiente, es ya historia y se ha convertido también en un continuo catecismo fascista que aburre a las ovejas (nunca mejor dicho) que balan las pobres, desesperadas. Lo mató el coronavirus al propagar el neonazismo por todo el planeta y contagiar a todas las falsas democracias de mierda, a las de corte occidental con especial ferocidad.

Las narco autonomías o Caciquerías Autonómicas que hablan catalán o algún sucedáneo como el valenciano o mallorquín, ibicenco, etc… Por alguna oscura razón, coinciden en su irracional y desbocado nazismo robando libertades y arruinando a la población con sus impuestos de extorsión y usura. Es como si fueran una especie de confederación mafiosa fascista (creada en los primeros meses del coronavirus de marzo 2020 para contener todo tipo de libertad portadora del dichoso virus), que cada día que pasa, consiguen crear nuevas extorsiones y estafas.
Es lógico que la peña sienta neurosis, incluso que ante la posibilidad de no poder escapar de sus extorsionadores y su negro futuro de prisión ideológica y recoger colillas para sobrevivir, se me vuelven locos o ansiosos.
Seguramente en el País Vasco también existe esta mafia fascista; pero la prensa, como es lógico, es reticente a jugarse el pellejo aludiendo al nazismo de esta caciquería.

No sé porque; pero se me hace muy desagradable esa imagen e imaginar como ha llegado hasta ahí el enano.
Deberían leer las instrucciones antes de usar los juguetes.
Me pasa a mí y me muero, eso sí, sin chistar. No me atrevería jamás a confesar semejante cosa.

Está claro porque ha decretado el estado penitenciario español regalar aprobados o cursos con suspensos a los estudiantes en las escuelas españolas: para continuar con la misma riqueza de vocabulario, como en esta ley de puro Barrio Sésamo, que no dice ni sí ni no, sino todo lo contrario. Pero si es sí, según como sea dicho, podría ser un a lo mejor si no se contempla un ademán de hartazgo en el rostro de quienquiera que diga sí. O no, todo puede ser.
Nunca te fíes en España de pedir un aumento de sueldo, aunque te digan sí, corres el riesgo de acabar con una polla en la boca.
Si consiguen hacer a todos los españoles tan idiotas como los jerarcas y burócratas que forman el estado penitenciario español, dicho estado no quedará en evidencia; su analfabetismo y sus carreras universitarias con suspensos, pasarán desapercibidas para la población borregal.