Y es que el falso periodista nazi es tan histérico y fanático, que cuando lo he leído casi escupo el cortado. Es que los fachas y sus putas no ganan para disgustos.
Es que es el colmo… Me parto la caja.
Ser libre es lo más pornográfico que puedes cometer en el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus o en China, que es lo mismo.

Nunca te acerques a un vacunado o te puede tocar en sorteo el síndrome neurológico que dice la mentira de la prensa puta del fascismo español.
Porque si de 592 vacunados, han sido “sindromeados” 833, viene a decir la noticia que la vacuna juega al pinball y por rebote provoca efectos secundarios en no vacunados que andan por ahí cerca.
Están ya tan habituados los “articulistas” a mentir, que ni siquiera se molestan en revisar la mierda que escriben.
Como les paga el gobierno con el dinero que han conseguido de los fondos fascistas europeos…

Eso del “contacto” se debe a que el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, va a otorgar la nacionalidad española a todos los afganos y así le voten para poder continuar (con tímida fachada demócrata) extorsionando, arruinando, enfermando y encarcelando a los españoles. Y a los que le votan, serán los primeros en joder, eso sí, aplaudiendo. Es pura parafilia sexual amar a quien te maltrata.
Y si España tiene abundancia de algo, es de cabestros; y ahora también los habrá afganos, por aquello de la diversidad.

¿Qué ocurre cuando sabes de memoria dónde está cada mancha de la pared? Hay conocimientos que humillan.
La vida es demasiado larga y corres el riesgo de convertirte en coral.
¿Sería valioso entonces? No lo creo, no creo en nada bueno que pueda ocurrir.
¿Por qué no se callan? Que dejen de hablar y reír sus banalidades.
Tengo un límite.
Y no suelo ejercitar la paciencia.
Hay días que agradecería morir y esos días no muero. Cuando agradezca vivir, moriré.
Con los demás no ocurre, solo me pasa a mí; y sinceramente, agradezco la exclusividad aunque me dé mierda.
Es que hay tanta vulgaridad… Se agradece también la muerte de los otros.
Me gusta mi nula capacidad para respetar y soportar al prójimo. Me hace algo menos humano, más digno a juzgar por lo que sé de la chusma.
Es más fácil no ver que no escuchar. Aunque tampoco hay mucha diferencia, porque si tienes los ojos cerrados al final los abres para conocer a los idiotas que hablan, para identificar con precisión a quién debes despreciar y así comenzar tu nueva lista del día de aciagos deseos.
También pienso que los filos están infra utilizados, deberían dedicarse a tareas más higiénicas.

Iconoclasta

“Según dice en el podcast en el que participa habitualmente, no se debe a que los españoles tengan más confianza que los alemanes o que otros países en las vacunas, sino a que tienen “una terrible experiencia social”, ya que la pandemia causó aquí “muchas muertes y un verdadero confinamiento”, un “bloqueo real donde solo se podía ir a comprar” y con “militares patrullando las calles”.”
““Eso es un confinamiento. Eso no lo hemos visto en Alemania”, subraya Drosten,”
El hombre al llamar bloqueo al encarcelamiento que montó el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, mediante un golpe de estado militar y policial, ha pretendido auto censurarse, porque en el fondo, los virólogos son los grandes pilares del fascismo europeo, al que han apoyado y aleccionado en cada momento.
También dice que en Alemania no han disfrutado de semejante dictadura, lamentablemente, claro.
“Pinches dictadores españoles, ellos sí que saben”, se dice para sí el virólogo (si lo fuera).
España no es la envidia de Europa, es solo una Cuba de China y ahora también una sucursal de Guantánamo; eso no puede dar envidia a nadie decente y con un cerebro mínimamente operativo.

Todas las dictaduras invierten el dinero que roban a sus obreros para publicar sus panfletos ideológicos y propagandísticos, ya que es esencial cambiar genocidio y la prohibición de respirar por, amor a los seres humanos, el cuidado de los españoles por encima de todo; y por supuesto: la libertad es enfermedad.
Y así, por lo visto entran los periodistas buitres (en el caso de que la parábola fuera cierta) a picotear sobre la miseria humana para publicar las edificantes fábulas del fascismo y lo mala que es la libertad para la salud.
Si el bueno de Jorgito muere le harán pedorretas. Y si vive se le clavará en la oreja un marchamo como a los cerdos y se le presentará como negacionista reconvertido al fascismo; y soltará flores de muy variados colores y aromas a favor del fascismo de la misma forma que los exfumadores dicen lo malo que es el tabaco de repente y porque ya no pueden fumar.

Como si el pseudo articulista no supiera para que sirve el brazalete nazi o certificado covid.
Cómo les gusta hacerse los idiotas para entonarse con los idiotas reales que los leen.
El brazalete nazi covid sirve para que te lo metas en el culo, cabrón.
Y al fascismo le sirve para tener a sus bestias humanas controladas, caminando por donde deben y entrando en los lugares que les corresponden.
Y así cuando en el matadero les peguen el tiro en la nuca, ya tendrán su certificado vacunado para vender la carne al público.
Moriréis todos.

Nueva parábola de la Sanidad Nazi del Estado Penitenciario Español y su prensa puta, ya sabéis lo que toca: morir si no os pincháis el jaco oficial.

Y al puto periodista hay que decirle que no hay nada que se sitúe por encima de la libertad de cada cual, hijo de puta cabrón.
Así que vacuna a tus putos hijos y calla de mierda, puerco.
Y que el juez te la chupe.

La taifa catalana y su cacique autonómico solo pretenden demostrar que la libertad robada, sigue estando robada.
Que solo dan un poco de libertad para la liturgia patriótica; pero una vez pasada la diada, ya tienen preparada la batería de acosos y encarcelamientos contra los catalanes ante el decreto de la sexta ola de coronavirus para las fiestas navideñas.
¿Os habéis fijado que ordenados y obedientes aparecen los cabestros de la foto?
Franco estaría orgulloso del Caudillo del Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus y sus caciques autonómicos.