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Y es que el nuevo y normal fascismo del gobierno español del coronavirus, no va a permitir de ningún modo perder el chollo de tener a la gente encerrada con sus toques de queda y de recibir dinero de la UE a costa de la salud de los cabestros españoles. De ahí el que hayan decidido que la vacuna tenga efectos secundarios.
Y si no, esperad a los que ya están haciendo cola para el jaco o chute del gobierno fascista español (nuevo y además, muy normal) empiecen a mutar.

En el supuesto de que viváis entre manadas familiares de cabestros que incluso en su propia casa usan bozal (mal llamado mascarilla), una de dos:
a: Los enviáis directamente a la mierda. Si estáis en el trabajo rodeados de subnormales todo el día y vuestra familia no os paga, no necesitáis pasar un mal rato sin cobrar. Que los follen.
b: Os ponéis el puto bozal para no contagiaros de imbecilidad, le dais una buena paliza a padres, madres, tíos, abuelos, etc. Y luego os vais corriendo para no perder el tiempo con una familia que, desgraciadamente no habéis tenido la culpa a la que pertenecer.
En el caso de que aceptéis a pasar un rato rodeado de ellos con bozal y tenéis una hermana o hermano que estén buenos, mantened relaciones sexuales sin anticonceptivos para que la consanguinidad de la endogamia no se pierda nunca.

En el imposible caso de que al igual que en las películas, la tipa estuviera basada en un hecho real, caben dos posibilidades:
1 – La tipa está enferma; pero de una ponzoñosa envidia.
2- Se debería denunciar a los Caudillos Españoles Sánchez e Iglesias por usar a deficientes mentales para su propaganda ideológica del miedo al coronavirus.
Y por supuesto, por poco que sea posible, calcinar las oficinas de toda la prensa prostituida al coronavirus con sus “redactores” como combustible libre de plomo.

¿Dónde reside la belleza?
¿En las cosas vivas o muertas? ¿En mi mirada? ¿Tal vez en la conjunción de ambas?
No importa, tan solo afirmo con arrogancia lo que es bello.
La belleza no es subjetiva. No es moda.
No considero lo que otros vieran o ven, estén vivos o muertos, de cualquier civilización o lugar.
La belleza es algo que me atañe a mí y yo decido; lo que otros puedan sentir y ver como hermosura, es su problema o su indecisión.
Esa maldita ambigüedad con la que pretenden complicarlo todo.
Soy tajante.
El mundo es lo que veo y así lo trato y juzgo, no me interesan otras opiniones. Soy firme e inamovible. Lo que es bello no admite discusión. No existe un ápice de ambigüedad en la belleza que capto, que deseo, que envidio, que tomo…
Quien quiera ver la belleza con los ojos o el pellejo de otro, que se joda con sus miedos e indecisiones.
Sé de lo bello y execrable. Jamás apostillaré razón ni excusa para comprender otros gustos. Que se jodan otra vez.
Yo no digo: “a mi parecer es bella”. Afirmo: “es bella”, zanjando así cualquier discusión. Desoyendo y despreciando lo que otros puedan juzgar. A ellos no les importa mi pensamiento, ni a mí el ajeno. Soy isla, una perfecta isla amurallada.
Y digo que de esa agua no beberé.
Que cada cual decida, si tiene la determinación necesaria en esta hipócrita época de ambigüedades y temores a no ser moralmente intachable.
El diente de león es hermoso como un rosa de sangre fresca; o una seca de pétalos coagulados.
Y bello es tu coño que brilla húmedo y palpita.
Tus pezones contraídos y tu gemido obsceno.
Tus labios pronunciando cualquier palabra en una coreografía de sensualidad…
Y hermoso el cadáver de aquel zorro en su tierna y triste inmovilidad; por favor, que pena.. parecía dormidito.
Y horrendo el de mi padre muerto. Mentían cuando decían lo guapo que estaba en su ataúd. “No parece que mi Paco esté muerto. Mi Paco duerme”, un rosario de pena que mi abuela lloraba en letanía, su madre.
Y una mierda.
Esa carne de su rostro, de sus manos; tan fría, tan cérea…
En aquella piel sin color había más muerte que en un camposanto. Allí no quedaba nada de lo que amé, se había ido todo asomo de belleza.
Y digo con hostilidad que la belleza de mi mundo excluye cualquier opinión o concepto.
Sin matices.
Sin oportunidad alguna a la tolerancia o corrección.
Cualquier otro patrón es inadmisible.
Y así con las cosas y así con las personas.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Los graznidos de los dioses y sus iluminados en la tierra, guían a los hombres y mujeres al final del cortante acantilado de paredes sucias de excrementos de gaviotas. Y avanzan empujándose unos a otros.
Otra vez lo que ocurrió ayer…
Con rostros radiantes de fe buscan más allá la hostia que es gratis y una resurrección en un lugar mejor que el mundo que su propio dios les creó.
Los que no caen vuelven a la pequeña choza por la que dan gracias a dios y buenos días todas las mañanas; y se reproducen. Se reproducen con paranoia para preservar la mediocridad.
Es lo único eterno, el bucle que se repite, se repite, se repite…

Las historias de maricas están llenas de sensibilidad y cultura; pero es otro tópico más. Homos y heteros compiten ferozmente por el primer puesto de la mediocridad y mezquindad.
Está bien, por lo visto no tan ferozmente; pero compiten.

Muchos ingenuos van a echar de menos la enfermedad cuando empiece la guerra.
No podía ser de otro modo, tras un claro viraje del nuevo, normal y fascista gobierno español hacia una dictadura china o comunista; corresponde una incitación a la rebelión militar.
Eso lo deberían saber los niños si la educación española no se hubiera prostituido al buenismo y la mentira piadosa y paternalista para el control del ganado humano.
Sea cual sea la dictadura, van a joder la libertad, y España está ahora en una momento en el que dos dictaduras se pelean por el pastel.
Quien pensaba que en estos tiempos no es posible una guerra civil, debería ir al psiquiatra para que le opere el cerebro; algún lóbulo temporal debe tener podrido por un tumor.
Siempre es un buen momento para una guerra, sobre todo para una dictadura como ha impuesto el nuevo y normal fascismo español del coronavirus.
El retorcido toque de queda eterno que han declarado para perpetuar la estafa del coronavirus, pronto se convertirá en un toque de queda bélico.
Mejor si no ocurre, no me gusta que me toquen los cojones; pero la historia sirve para pensar con lógica y sin romanticismos nacidos de la ignorancia y la decadencia de una sociedad vieja, indolente y acomodada en el miedo y la fe a sus queridos dictadores votados con ilusión idiota.

¿Te das cuenta, cielo? Estás en el sonido del agua, en la caricia de la hierba, en el rumor de las ramas, en la calidez de la luz y en el dulce aire.

En mis pulmones, en mi piel, en mis ojos, en mis oídos, en mi boca…

Tiene sentido, precisión y literalidad cuando afirmo que eres mi mundo.

No siempre las metáforas son eufemismos o sarcasmos ¿sabes?

A veces verdad y belleza se funden y hacen un lugar excelso, o un tiempo, no sé…

A veces, porque solo ocurre contigo.

El amor no crea la belleza de un lugar, solo enumera deseos.

Tú eres creación.

La dictadura en España, con sus toques de queda es como una fístula siempre purulenta, no se puede curar, no se puede extirpar.
Las noches oscuras de represión y cárcel se han instalado con la estafa del coronavirus para permanecer durante años. Y el pueblo español, cobarde donde los haya, como en tiempos de Franco dice amén, incluso en su casa con cobardía y ocultación.
Cada mierda de país tiene los dictadores que se merece. Y el puto toque de queda eterno y sus serenos de mierda, también.