Decisión, resolución, fuerza y frialdad.
Son las aptitudes necesarias para poner fin a algo malo. Hediondo.
La amenaza para estas aptitudes son la comodidad y cotidianidad.
Yo digo que la comodidad la encontraré en un ataúd forrado de color rojo burdel.
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Comodidad
Publicado: 13 noviembre, 2014 en Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Un aviso a los peques, en Binibook
Publicado: 13 noviembre, 2014 en LecturasEtiquetas:binibook, descargas, escritor, lecturas, literatura, Pablo López Albadalejo, Relatos de Iconoclasta, Ultrajant
El árbol humano, una novela de Iconoclasta
Publicado: 13 noviembre, 2014 en Lecturas, TerrorEtiquetas:arte, árboles, El árbol humano, fantasía, hombres, Iconoclasta, literatura, novela, Pablo López Albadalejo, soledad, terror, Ultrajant
«La soledad es su naturaleza, o una parte de ella. Porque su otra naturaleza se marchita de pena entre savia y fibras que no acaba de asimilar como suyas.
Las noches son el descanso de los árboles, la fotosíntesis es agotadora.
El vegetal se retira y da paso al hombre.
Al hombre más solo del mundo.» (Iconoclasta)
Para leer en:
http://issuu.com/alfilo15/docs/el___rbol_humano_libro
y
http://binibook.com/details.php?id=1656
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta «touch»
Publicado: 13 noviembre, 2014 en Humor, Lecturas, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, lecturas, manuscritos, obsequio, Pablo López Albadalejo, provocación, Reflexiones, Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta, Ultrajant
Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…
De lo hermoso
Publicado: 12 noviembre, 2014 en ReflexionesEtiquetas:cosas bellas, experiencia, Iconoclasta, muerte, Pablo López Albadalejo, paz, recuerdos, Reflexiones, serenidad, Ultrajant, vida
Es increíble… Las cosas hermosas que encuentras y sientes a lo largo de los años.
Todos esos bellos recuerdos…
El universo a través de los ojos de la infancia.
La hermosa transparencia de un pétalo de rosa a trasluz y el metálico plumaje de un colibrí suspendido en el aire.
Las voces de padre y madre, de abuela…
Aquella forma de mirarme con la que transmitían un amor dulce y sereno.
Todo está dentro, todo lo bello. Está a salvo de la iniquidad de los extraños y las decepciones, dentro de mi organismo. No existe soledad cuando todo eso, todo lo bien hecho, todo lo amado, está aquí.
Estamos bien, mi hijo vibra en el cielo y en la tierra con una vida potente e imparable. Y mis queridos muertos, vibran suavemente ya dormidos en lo profundo de mi cerebro.
Si por algún azar viviera más de veinte años y estuviera en una isla desierta; no me sentiría solo en ningún momento. Porque uno solo de esos recuerdos, una sola imagen de las que tengo atesoradas, compensa todo el miedo, la confusión y la decepción que he vivido en más de cincuenta años.
Mis mascotas hermosas, de cariño a prueba de balas…
Hay breves momentos de suerte y belleza, a pesar de todo.
He sabido captar cada instante de lo hermoso, cada fracción de segundo en el que la luz ha iluminado algo especial. Me he esforzado a pesar de mi curtido cinismo.
El cabello de mi hijo bañado por el sol y el brillo del sudor en el rostro de mi padre trabajando.
Las cálidas manos de mi madre en mi frente, cuando estaba enfermo.
Siempre he prestado atención a todo, para bien y para mal. Siempre he querido entender y sentir. Es maldición y bendición.
Una fea calle tocada por la magia de la niebla…
Qué efímero es a veces lo hermoso. Hay que tener buenos reflejos para captarlo en esos breves momentos que existe o se transforma algo.
Requiere voluntad, el fuerte deseo de ver algo especial entre tanta cosa mal creada.
Cualquier momento es bueno para irse; pero vale la pena quedarse, vivir hasta que sea el momento; hay más cosas hermosas que atrapar. Cosas que combatirán el desaliento de los malos momentos y convertirán la soledad en un jardín de vino y rosas.
Porque hay una edad en la que el horizonte está tan cerca, que parece que uno se va a fundir con él y ser solo luz.
Y está bien, porque la vida cansa, porque el cuerpo y la mente necesitan reposo, necesitan morir. Es la naturaleza misma quien lo pide.
El plumín rasguñando el papel donde escribe y un brillo de la esfera del reloj…
Los bigotes de la gata a trasluz en la ventana… Perfectos, definidos…
Una voluta de humo del cigarrillo es una ameba en el aire y mi sonido al expulsarlo en el silencio de la casa, un soplo de pura vida incontenible.
Te ríes con ellos, con los vivos y con los muertos, con las flores y los pájaros, con los sonidos y el humo. Te ríes de tanta decepción, de tanto esfuerzo mal pagado.
Te ríes porque nada ni nadie, a pesar de sus esfuerzos, ha podido arrebatar esos momentos que atesoro entre las moléculas de mi cuerpo.
Ni siquiera la enfermedad puede arrebatarme lo hermoso.
Recuerdo la fría carne de los cadáveres de quien amé, y lo cálidos que eran hacía unos instantes atrás. Y hay pena y alegría.
Una hermosa esquizofrenia, tanta vida y tanta muerte examinada, atesorada en cada detalle.
La muerte de aquella hermosa perra… Yo estaba allí acariciándola y deseándole un buen viaje, cuando la droga paralizó si corazón y de su boca salió el agua que la estaba asfixiando.
Era agua de rosas, que cayó en mis zapatos.
Mi pequeña Bianca…
Tengo un millón de hermosas lágrimas aquí, en la médula de los huesos.
El primer beso… Magnífico… Increíble…
El último adiós de madre cuando marché lejos, abrazaba un ramo de flores.
Nada ha escapado a mi mirada, nada…
Hay veces que hay demasiada presión, pero la vida te entrena para ello como un astronauta se prepara para la aceleración.
El estaño fundido, brillante como plata, cuando trabajando, soldaba tubos de cobre.
Lo observé todo, lo observo todo… Busco lo hermoso entre lo sórdido.
Es una tarea ingrata, pero soy fuerte. Soy un piloto a punto de vomitar en la centrífuga de entrenamiento.
La piel de mis manos tiene un registro de todo lo que he amado y acariciado, si las observo bien, están curtidas, viejas… Han sido usadas, se merecen el descanso.
La piel de mis manos tienen también un registro de lo que me repele, irrita y decepciona; pero eso no tiene utilidad, no evoca plenitud. Lo más hermoso, gana en peso.
Aún hay tiempo de atesorar más imágenes y sonidos, hay que ser tenaz para encontrar algo hermoso en este muladar que es el planeta.
Tengo una memoria USB en algún lugar de mi cuerpo, su carpeta es Ic:/mis recuerdos/De lo hermoso.
No haré copia alguna, son exclusivamente míos, cuando muera, desaparecerán conmigo, no quisiera que por alguna extraña causa, alguien pudiera usurpar todo lo hermoso que he vivido.
Iconoclasta
Viajes en el tiempo
Publicado: 12 noviembre, 2014 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
No me gustaría viajar al pasado y evitar o borrar lo malo que ha sucedido, porque todo eso me ha convertido en lo que soy.
Y no quiero ser de otra forma.
Sin embargo, viajaría al futuro y con lo que sé, solucionaría o eliminaría algunos problemas.
Ya he tenido bastante mierda y no necesito aprender nada más.
Y es que el futuro, es más de lo mismo, por ello es preocupante.
Tal vez en quinientos años, algo sea diferente; pero para apenas los veinte años que me quedan de vida, no creo ver tele transportación.
Un aviso a los peques
Publicado: 11 noviembre, 2014 en ReflexionesEtiquetas:abuso, envidia, hipocresía, Iconoclasta, mentira, niños, Pablo López Albadalejo, Reflexiones, Ultrajant
No sé ningún cuento, y por otra parte, os contarán muchos en el futuro, pequeños.
Yo pretendo dejaros unas palabras, unas verdades para variar de tanto cuento bueno y malo.
Primero os engañarán para haceros felices y protegeros de la verdad cruda, pura y dura.
Como si la verdad fuera un escorpión venenoso.
Luego, cuando ya hayáis crecido un poco más, os mentirán para que seáis como otros quieren. Os mentirán sobre el sexo; cuando el sexo lo ha practicado la humanidad desde que arrastraban por la tierra el dorso de las manos al caminar.
Ya adultos, las mentiras son más abundantes; pero crecer lleva consigo el aprendizaje y el conocimiento de los humanos. Detectaréis la mentira para sortearla o evitar daños prolongados.
Os mentirán para que trabajéis más por menos dinero, para robaros, para sentirse más inteligentes que vosotros, os engañará quien amáis por vanidad, y porque el universo es cambiante y la humanidad amoral.
Los humanos son religiosos cuando tienen miedo.
La humanidad, incluidos vosotros, es cobarde y envidiosa a grandes rasgos. Los pequeños rasgos, son tan pocos, que es probable que en vuestra vida, jamás encontréis uno.
No mintáis por cultura, por envidia o por vanidad.
A ser posible por favor… Esforzaos, hay tanto embuste que alguien debe hacer algo para frenar tanta basura.
Detectad al embustero, no os convirtáis en esos seres vulgares de vida mediocre y gris que usan la mentira en todos sus diferentes horarios a lo largo del día y de su triste vida.
Porque llegará el momento en el que seréis conscientes que todo lo que tenéis es embuste o producto de ello. La mentira es volátil y lloraréis de vergüenza y fracaso sin saber bien porque. Construiréis otra mentira para tapar otra.
Y os creeréis toda esa basura.
Sabed pequeños, que a Pinocho solo le crecía la nariz al mentir.
En la vida real es peor: los hipócritas naufragan y malviven entre mentira y mentira. Necesitan gente nueva que no les conozca cuando quedan solos y abandonados con sus embustes.
Y ahora viene lo difícil de entender y realizar, pequeños: no digáis nunca la verdad, u os quedaréis indefensos ante los embusteros.
Hay un método: escuchar… Escuchar muy bien y analizar. Con el tiempo podréis hablar o actuar según convenga. No es fácil ni cuando te haces adulto.
No hay ningún consejo más que valga la pena daros.
La vida es así, como os digo. Es culpa de la humanidad.
Os diré una verdad: no tengo fe en vosotros, en vuestra ética futura; porque es difícil no ser como mamá y papá.
Así que siento una profunda decepción y escepticismo por vuestro futuro.
Si tenéis inquietudes y aptitudes, intentarán someteros para que no sobresalgáis, porque la mentira es hija de la envidia. Debéis ser tenaces, fuertes y fríos. Si caéis en la mentira, seréis un fracaso de mediocridad como mamá y papa.
¡Ánimo, pequeños! Los reyes magos y papa noel existen ahora; pero como toda mentira, morirán.
Morirán en el momento justo que empecéis a comprender por vosotros mismos, cuanto antes mejor, amiguitos.
No es preocupéis, no es tan malo. Entre mentira y mentira hay momentos hermosos por los que vale la pena sonreír.
No os fiéis, no bajéis la guardia.
Y moriréis, que nadie os diga lo contrario, porque alimentará la cobardía.
Fuerza y resolución, mis pequeños amigos que jamás conoceré.
Es que os llevo demasiados años de ventaja viviendo, y os repito, que morimos todos. No es malo, simplemente es así, pequeños humanos.
Sed buenos, pero no tontos.
Un escritor atormentado, en Binibook
Publicado: 10 noviembre, 2014 en Lecturas, ReflexionesEtiquetas:binibook, descargas, escritor, lecturas, literatura, Pablo López Albadalejo, Relatos de Iconoclasta, Ultrajant
De Un aviso a los peques (de Iconoclasta)
Publicado: 10 noviembre, 2014 en Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
¡Ánimo, pequeños! Los reyes magos y papa noel existen ahora; pero como toda mentira, morirán.
Morirán en el momento justo que empecéis a comprender por vosotros mismos, cuanto antes mejor, amiguitos.
No es preocupéis, no es tan malo. Entre mentira y mentira hay momentos hermosos por los que vale la pena sonreír.
Interstellar, 2014.
Publicado: 10 noviembre, 2014 en CineEtiquetas:cine, Cinesuerte, Iconoclasta, Interstellar, Pablo López Albadalejo, Ultrajant



