Claro y Roma debe pedir perdón por sus invasiones a España, Francia, Turquía, Austria, Viena, Gran Bretaña…
Los griegos deben disculparse por dejar suelto alegremente a Alejandro Magno (el ambiguo sexual) por haber invadido Egipto, Siria, Gaza…
Y el mundo Árabe también debe disculparse con España por haberla ocupado durante 800 años.
Lo que ocurre verdaderamente es que los políticos se cansan de “trabajar” y como no hay nadie que les pueda sancionar con empleo y sueldo, se dedican a divagar desidiosamente sobre conquistadores y soñar que ellos llevan una corona de laurel en el tarro, como los césares.
Hay que trabajar más, sobre todo cuando se tiene un país hecho una mierda y es considerado como la representación máxima de una dictadura longeva y la corrupción como forma de vida y pago cotidiano.
No hay que perder el tiempo en tonterías.
Hay un exceso de desidia, eso es todo.
Hoy es un día de esos que deseo con vehemencia que ocurra alguna catástrofe nuclear o sísmica para que quite de en medio a tanto gilipollas sin equilibrio y con un exceso de torpeza. Y al igual que Napoleón, piensan de mierda que el mundo es suyo.
Es que no saben ir en bici (es obvio, sacan la lengua al pedalear), y además llevan el perro atado al manillar con una larga correa, ocupando toda la pista. Así que su deficiente coordinación motriz, unida a un perro que es más inteligente que ellos, crea situaciones de peligro y en las que nadie se puede escandalizar si les gritas con efusión: GilipollasHijosdeputa.
Si se cruzaran con otro tan idiota como ellos, se matarían; que es lo que viene ocurriendo en los accidentes de tráfico con coches y motos, solo que no llevan al perro atado al retrovisor correteando de un lugar a otro.
Conclusión: está tan sincronizada la estupidez y vulgaridad de la chusma que, coinciden todos con absoluta precisión en tiempo y lugar.
Estoy abandonado…
(Y de entre todas esas decenas de imbéciles, aparece el listillo de turno con patines, con perro y del que no tengo nada que objetar porque lo hace putamente correcto.
Joder, con lo que me gusta denigrar a la peña…)
Me gusta sentarme a pleno sol con el abrigo cerrado por el viento frío.
Es un bonito y heroico contraste.
El ruido del viento azotando la vegetación es la mejor música que ha existido jamás.
Y eso, maldita sea, por enésima vez y sin descanso me lleva a tomar la pluma y el papel y escribir, escribir, escribir… Estoy cansado de mi cerebro.
Necesito unas vacaciones, una muerte.
No quisiera ser pesimista en exceso; pero si las montañas están llenas de vida, más muerte contienen.
La mayor parte de vida es vegetal.
Y toda esa masa forestal se alimenta de lo animado. Es una belleza monumental y voraz. Espera paciente e infatigablemente la muerte de los animales todos.
Si se tiene esto presente en la naturaleza, es que se ha comprendido cual es el fin de la vida animal, su destino final.
La vegetación es una asesina muda, silenciosa e insaciable.
Nos da aire para morir mejor.
Los cuervos brillan como el metal cuando el sol les alcanza; parecen pájaros mecánicos…
No deberían confiarse de la pérfida rama que los soporta, porque son de pluma y carne.
Románticos y nuestras tragedias…
Sí, ya sé que la salud de las abejas mide la calidad del ecosistema; pero si me vuelve a pasar otra abeja bajo las napias, la aplastaré sin piedad.
La abeja Maya fue otra (como La casa de la pradera) de tantas cosas insustanciales que han hecho de mí el insensible incrédulo que hoy soy; con una vanidad tal que, no me libraría del infierno si existiera.
Bueno, no solo la abeja Maya… También los cómics para melindrosos en los que no muere nadie y visten los calzoncillos por fuera, como Superman, Batman y todo el melifluo y gay universo Marvel.
Doy gracias a la existencia de Milo Manara y cómics como Creepy, Vampus, Dossier Negro, 30 Días de noche, Sin City, El arte de la guerra, etc…
Sin ellos, no sería el animal que soy.
¿Sueñan las feministas atómicas y recalcitrantes con acosos, discriminaciones, tocamientos, violaciones y con ser madres por culpa de un espermatozoide salido de pene? ¿Sueñan con todo eso para luego hacer un tuit ilustrado con pelos de sobaco que sea la hostia puta de retuiteado y con miles de likes? (De la misma forma que, por ejemplo nacionalistas, soberanistas o independentistas de territorios con una economía más o menos de bienestar y demasiado tiempo libre; sueñan con ser subyugados u oprimidos y llamar así a Robin de Locksley para nada; por puro capricho de niño bien con un buen coche y una universidad que le vende un título.)
Benditos los caracoles, su autosuficiencia sexual, su casa a cuestas y su absoluta falta de electricidad para lloriquear.
Y por favor, borrad esa sarcástica sonrisa del rostro. Los caracoles además, no son transexuales, son otra cosa que no os voy a decir porque no quiero ser maleducado e incorrecto. Eléctricos borregos de eléctricos tiempos de eléctricos mensajes. Con lo fácil y refrescante que es decir: “Vete a la mierda”.
Yahvé, el dios de la biblia y por tanto de los judíos, cristianos y musulmanes, es masculino. Aunque joda a algunos sectores de la población con genitales femeninos. Y Yahvé hizo a la mujer débil, enfermiza, menstruosa, paridera y bipolar. Se puede decir sin caer en incorrección alguna que Dios, además de todos los “súper” y “omni” imaginables con los que se titulaba, era misógino. O sea, que se pasaba por la sucia raja del culo a las mujeres. Así se hace lógico que cada cual se invente su Dios como más cómodamente le siente, e hipócritamente perdone e ignore al original y certificado. No puedes ser cristiano, judío o mahometano e ignorar el carácter de tu dios. Eso sería como si yo no reconociera que soy un cabrón sin corazón. Bueno, yo a lo que iba, es que en aquellos tiempos de inexistentes y jugosos personajes del Antiguo Testamento, hubiera sido toda aquella África de viejos judíos y egipcios con faraones, el destino turístico sexual por excelencia, en lugar de la actual Asia y sus vietnamitas y tailandesas. Menudas mujeres aquellas judías… Y qué libertad para los machos adinerados… Para montarlas y palmearles cruel y violentamente las nalgas con cada embestida, y ellas deliciosamente sumisas ante la sodomita violación. No puedo evitar pecar de cándido en estos asuntos. Los turistas gritarían “yipiayjey”, felices de que la violación ni fuera pecado (pecata minuta en el peor de los supuestos), ni delito y además, te llevabas bendición gratis de ese dios celoso y colérico que era Yahvé. Y como mucho, le comprabas al judío marido un cordero y quedabas como un señor. Siempre he dicho que no he nacido en el lugar y momento adecuados. Adorable aquella ausencia total de prejuicios morales… ¡Ains! En definitiva, las tres grandes religiones surgidas de la biblia, deberían revisar su código de conducta y la bondad de su dios, sobre todo los musulmanes que, deberían meterse las putas piedras en el culo y amputarse el glande como amputan los clítoris alegremente. Los judíos, que sigan mutilándose el pene, al fin y al cabo no es demasiado cruento. Aunque es una lástima que no le pregunten al bebé si le apetece que le corten un trozo de polla. Respecto al bautismo: ¿por qué no ocurre con él como con el voto electoral: hasta la mayoría de edad? Y por último, hubo religiones ejemplares que no fueron misóginas (o no destacaron por ello, o qué cojones sé), como la de la extinta cultura maya. Solo mataban bebés. ¿Veis? No soy tan pesimista.
Desfallecido estaba Dios de tanto crear un error sobre otro que, con ignorancia y desidia formaba la argamasa que los unía.
Y dijo para convertir la torpeza, la vanidad y la pereza en sabiduría: “Mis designios son inescrutables”.
Y así hizo dogma del engaño y la hipocresía.
Y a sus errores más íntimos ordenoles escribir torpes páginas de hazañas divinas.
Como una peste la vulgaridad y la envidia se extendieron entre todos aquellos fallos que creó a su imagen y semejanza. Y creyeron aquellos así, en un dios todopoderoso porque eran desdichados y conscientes de que al final les espera la muerte; pero con el inescrutable dios la muerte se convierte en diversión puesto que hay otra vida más allá.
Y así aquella inmensa población de errores sumó a su vulgaridad y envidia, la cobardía.
Desfallecido está Dios de tanto crear, de tanto velar por sus errores.
Eso dicen sus secuaces, la realidad es que sufre un ataque de desidia aguda y no encuentra la solución a todos sus errores “inescrutables” cometidos. Así que Dios simplemente, tiene una mirada imbécil perdida en el vacío y un hilo de baba que se le descuelga del labio inferior.
La aleatoriedad y la usura del poder rigen las vidas de sus errores.
Unos pocos: sacerdotes, reyes, jueces y otras ladillas del poder, han sido y son los crupieres de un sórdido casino donde los jugadores nacieron perdedores.
Esto es la explicación teológica de los “misteriosos” designios de Dios. Para los que sabemos de la historia y tenemos una noción de la biología humana, simplemente pensamos que solo una cohorte de subnormales endogámicos sentó las bases de esta repulsiva sociedad y estamos jodidos por unos cuantos hijos de puta que son inferiores a mí. Cuando te mueres, te haces mierda. Es de una simpleza refrescante y liberadora. Imaginar que tuviera que soportar la misma mierda de ahora en el más allá me da escalofríos y diarrea. Y que no suene un puto reguetón cuando mueras, porque no puedes vomitar, se te queda dentro como es lógico.
“Womanhood: La Realidad Desnuda” de Laura Dodsworth, es un álbum fotográfico de cien vulvas y las anécdotas e historias de las mujeres que han posado. “Ninguna parte del cuerpo inspira amor y odio, y miedo y lujuria de la misma manera que la vulva”. “Nuestro principal punto de referencia es el porno en internet. Por eso las mujeres, especialmente las jóvenes, se comparan con una vulva pulcra, suave, rosada y ‘perfecta’. Pero las tenemos de todas las formas, tamaños y colores; ninguna es igual a otra”. “Como las vulvas están escondidas y son tan misteriosas nos cuesta vérnoslas a nosotras mismas”. “Hay mujeres que han visto la suya por primera vez en el visor de mi cámara. Para algunas no fue gran cosa, las hay que comentaron lo bonita que era y otras me preguntaron si eran normales. Aunque se hubieran visto antes en un espejo, mirar una fotografía es mucho más claro. Lo sé ¡por mi propia foto!”. (Laura Dodsworth)
Y de aquí a una nueva disciplina adivinatoria: la coñomancia.
Por los pliegues de vuestros coños, os conoceréis, dijo Yahvé.
La autoayuda a través del coño: si te sientes mierda, mírate el coño un buen rato a ver que pasa.
Será muy metafísico, rompedor, liberador y todo lo que quieran; pero los coños me gusta verlos en el contexto sexual. Charlar con ellos es absurdo y desagradable.
Y a mí los coños no me inspiran amor, temor u odio.
Ni los veo misteriosos, soy bastante relajado en el aspecto anatómico humano.
Todo artista o quien cree serlo, defiende sus obras y les da una razón por la cual pueden ser interesantes. Es normal, porque ser artista conlleva una insoportable dosis de narcisismo, rayana en la metástasis de la estética y la ética. En cuanto a la ética, me refiero al “todo vale para vender”.
Lo cierto es que hay demasiada gente que cree serlo: artista.
Los coños me encantan; pero para hablar, comprender y aceptar a una persona, prefiero mirarla al rostro. Si tienes la suficiente habilidad, no necesitas mirar atentamente sus genitales para entenderla.
Lo del gran desconocimiento y misterio de la vagina (y por tanto vulva) de sus usuarias y dueñas, es un mito de lo más idiota, un amarillismo útil para vender más ejemplares de performance sin gracia alguna, más que la de la oportunidad del momento #metoo. No hay ya coño que no haya sido retratado por la cámara del teléfono de su dueña o espejo que no los haya reflejado.
En definitiva: yo no hablo con coños (los beso, los lamo, los penetro, los toco, los muerdo, me los como, me hacen babear). Hablo con sus dueñas y observo sus rostros, fascinantes ademanes y sus escotes. Ya superé (nunca sentí vergüenza o incomodidad, es pura retórica) el cacareado hasta el aburrimiento “tabú sexual”.