Archivos de la categoría ‘Histéricas’

Todo lo que sea ir contra el Sanedrín Español Fascista Homosexual Sanitario, me parece un viento refrescante en la España sectaria de la estafa del clima, entre otras muchísimas.
Y es que oponerse al Caudillo Penitenciario Homosexual y su cohorte de ladrones, es incluso eréctil.
La “solidaridad” de mierda (la ruina de la clase paria o trabajadora española) se la pueden meter por el culo, mejor que por vía nasal como tanto les gusta esnifar sus cosas de decretos fascistas de mierda.
La Ayuso es que además de estar buenísima tiene un sarcástico carácter que saca de quicio a los sectarios homosexuales y climáticos. Ojalá tuviera un defecto y pudiera pensar que es humana ¡Ains! 😍🤤🥰😋😀😀😀😈.
Unos no quieren quitar sus bozales de los puestos de trabajo y transportes, banderas y simbologías homosexuales de sus palacios y posesiones institucionales y ella dice que una mierda, que no le corta la luz al comercio.
Me parece bien.

El fiero ex cacique autonómico nazi gallego del coronavirus no deja vivir tranquilo a su Caudillo Penitenciario Homosexual Sanitario. Está absolutamente encelado con él.
Hay que ver estos homos qué procaces son.

(Facsímil de la publicidad institucional del estado homo prevaricada a su prensa.)

Obsérvese el dramatismo sobrecogedor de la foto…

Agosto día 1 del 2022, era española de la estafa de la ola de calor de puro cambio climático.

Este agosto hace calor por culpa del cambio climático, como el pasado julio o no tanto (o sí) mismamente; ha decretado el Estado Fascista Español Homosexual Sanitario.

Y por ello es muy probable que no vuelvan nunca más aquellos agostos fresquitos en los que jamás se ha conocido sequía alguna.

Solo existe una cosa en España que pueda devolvernos aquellos agostos fresquitos y plenos de lluvia de antaño: el dinero de los parias (clases bajas trabajadoras) españoles. Los inmigrantes en menor grado porque están indultados por la dictadura homosexual española, por ser inmigrantes más concretamente. Y por ello, a su vez, están exentos de morir de hambre por los impuestos de cambio climático.

Seguramente, para conjurar la sequía, se decretarán días del orgullo gay con sus danzas tan místicas y esotéricas, a cargo del contribuyente o paria español.

Y es que se dice que Putin tiene brujos como asesores y que recurre a la magia negra para maldecir las nubes y que no llueva en la profunda España y en las antiguas “democracias” europeas fascistas, homosexuales y sanitarias, como la española; pero al otro lado de los Pirineos, el lado oscuro, como el que tiene la Luna.

No faltará el Papa disfrazado de arapahoe, perreando también por la lluvia y pidiendo perdón por todo, porque es guay. Y además, dándole duro al hisopo jugueteando y santificando a los vacunados por coronavirus como si fueran sus apetecibles y excitantes monaguillos de toda la vida.

Si a papá y a mamá, incluso a tus amigos, les pides sus condones usados y cremosos, puedes usarlos para las fiestas de cumpleaños y de orgullo homosexual.
Disfrutarás doblemente hinchándolos, por el sabor del requesón y haciendo un favor a la industria; pero sobre todo al fascismo homosexual sanitario que tanto roba y arruina por el cambio climático.

La estupidez más grande jamás noticiada: La guerra es vida.
Los borrachos defendiendo su cobardía e hipocresía con frases de redes sociales idiotas. No jodas, qué nivel…
Es para partirse el rabo y desear que les llegue un misil de vida a esos tarados.
Este panfleto del fascismo maricón sanitario es una buena muestra de la “solidaridad” de la chusma. Por lo visto, jugar, bailar, emborracharse, drogarse y reír hasta mearse, es un homenaje a aquellos que se están matando en la guerra.
La sociedad está llegando a límites de una degeneración, decadencia y retraso mental que la simple guerra no es suficiente, se necesita algo que limpie la estirpe humana: muertes más rápidas y multitudinarias, genocidios efectivos antes de que la línea genética humana se estropee definitivamente.

Las doctrinas y dogmas del Estado Penitenciario Fascista Español del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el crack económico de la clase baja trabajadora por los impuestos de usura por cambio climático; están constituyéndose ya en una nueva biblia del fascismo.
Los niños no son custodia, pertenecen a los padres, mierdosos hijos de puta.
Junto a: “La libertad es enfermedad”, “Ponte el bozal y calla”, “Vacunarse es un acto de bondad”, “Aplaude a tus carceleros”, “Alabados sean los días difíciles que el Nuevo y Normal Caudillo decreta” y otros muchos que me parecen ya cansinos de escribir; ahora hay que sumar el de la taifa madrileña (siempre hay que dudar de la prensa, pero a la vez pensar con cojones que, si algo malo es posible, en España se comete): “Si eres pobre ¿para qué cojones quieres hijos”.
Sí que son días difíciles, al menos para el libre pensamiento, la cultura, el conocimiento y la ética. La moral sin embargo, va viento en popa, la moral fascista penitenciaria en España va tan bien, que pronto se quemarán en público brujas con el clamor popular endogámico tan típicamente español.

La imagen de los jerarcas españoles del fascismo homosexual sanitario con el bozal prieto en el hocico, reemplazan a las típicas figuritas de plástico del toro y la bailaora sevillana.

Alex, el personaje central de La naranja mecánica se imagina al leer la biblia que es el soldado que azota a Jesucristo arrastrando la cruz.
Si yo hubiera vivido en aquel momento y lugar y de no haber sido un cuento, hubiera hecho lo mismo que hoy con los nazis del coronavirus, sus jerarcas, iluminados y la masa crédula: me habría ido a dar una vuelta por el desierto para alejarme de esa masa de hijos de puta compuesta por los puercos sacerdotes del Sanedrín, los judíos fanáticos hijos de puta apedreadores, los llorones pusilánimes que se lamentaban por la suerte del mesías loco, del mesías loco y de los putos policías romanos de mierda.
Y paseando ya a cinco kilómetros de Jerusalén un poco relajado por el silencio y la lejanía de esa piara de subnormales, desearía con una ingenua y tierna sonrisa en mi bello rostro, que ojalá, Poncio Pilatos ordenara clavarlos a todos en cruces, mandara picharles los pulmones a lanzazos y luego les hubiera pegado fuego a todos.
Y que ni uno solo vivo hubiera quedado. Ésta es mi voluntad.
Luego, para descansar de mi meditativo caminar en pos de la decencia humana y una vez muerto el nazareno loco y acabado el follón en el cochino y abarrotado Jerusalén, me hubiera fumado unas hojas de marihuana a la sombra de Judas ahorcado, y ya sin asomo de irritación cerebral alguna, “pa casa”.
Siempre he sabido que cualquiera que fuera el lugar o tiempo en el que me parieran, sería siempre un buen tipo en general.
Y bueno, como ocurrió con YO y Franco, con YO y Hitler lo mismo: lo hubiera ido a jalear a sus mítines y desfiles la puta de su madre; porque YO nasti de plasti.
Nunca he sentido deseos de moverme entre decenas y decenas de miles y miles de reses humanas arrebatadas por la luz del ilustre prócer para chupársela, sea cual sea su pelaje.
Además, de hijos de puta vamos “sobraos” y nacen con tanta frecuencia que aburren un huevo.
En fin, tengo que confesar que gracias a ser un buen tipo en general, lamentablemente también, siempre he tenido el mal fario de que nunca tendría un buen puesto de trabajo, ni gozaría jamás del trato de favor (económico, sin sexo a menos que sea una tía buena) de un corrupto funcionario.
Incluso pienso, que de alguna manera he desarrollado alergia a la riqueza.
A veces es un asco ser tan buen tipo…

Iconoclasta

La tipa esta se cree Scarlett O’Hara: “A Dios pongo por testigo que no podrán derribarme. Sobreviviré, y cuando todo haya pasado, nunca volveré a pasar hambre, ni yo ni ninguno de los míos. Aunque tenga que mentir, robar, mendigar o matar, ¡a Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre!”.
Solo que la tipa obvia sin sutileza ni ingenio el aspecto fascista y corrupto del argumento de su película, una mala película y una patética actriz. Seguro que tiene a una negra gorda en su casa limpiando los cagaderos con la lengua.
Ni pasará hambre ni le faltará un jornal pornográficamente alto en toda su vida. Podrá invertir en burdeles de lujo sin duda alguna para sus secuaces fascistas y extorsionadores. “La farlopa está servida en el vientre de la puta”, anuncia la madam a sus amigos.

Es justamente lo que se ve cada día de playa desde que nací, solo varía que en la realidad la arena y el agua están llenas de mierda y la foto no se podría hacer por la cantidad de reses humanas que ocupan la playa, no queda espacio para la cámara fotográfica y por eso han montado un escenario tipo Los Diez Mandamientos (por su colorido y religiosidad) para lanzar el dogma de: “Yo te enseño a respirar que tú no sabes, cabestro”.
Aquel célebre gag de Tip y Coll que mostraban como se llena un vaso de agua con una jarra tuvo la genialidad de la gracia, el ingenio y el sarcasmo. Esto de la Igualdad Penitenciaria Fascista es pura doctrina venenosa que viene a decir: como el pueblo español es un conjunto de deficientes mentales, les vamos a decretar que pueden ir a la playa sean como sean, pesen lo que pesen y sin distinción del color del pelaje.
La Igualdad Penitenciaria Fascista, es solo un compendio de dogmas fascistas para invadir los actos más cotidianos y triviales de la vida, es la táctica nazi que distingue a todo fascismo e ideología de la represión y el oscurantismo. Que el pueblo tenga la constante náusea de que el estado está subido a su chepa en todo momento.