Acoso y abuso del Régimen Español, sin tregua: reparte guías doctrinales de coacción con las sanciones por faltar al encarcelamiento que ha impuesto por el coronavirus. Televisiones y prensa no cesan en su tarea de adoctrinamiento, es tortura psicológica. Crónica de una dictadura farisea. Votaron mierda y mierda comen.
España siempre ha tenido tendencias anales, sobre todo para robar y estafar con voz meliflua libertades y dinero; e implantar un régimen de represión y encarcelamiento con su paternalismo barato de: “Juntos venceremos esta guerra (coronavirus)”, creando un estado corrupto de abusos y acosos llevados a cabo por las autoridades policiales y judiciales de su propiedad, y políticos que ocupan cargos públicos. A los que se les llena la puta boca de orgullo alardeando de ser los más represivos del mundo mundial en su «guerra contra el coronavirus». El supositorio ibérico es el curalotodo. Aplicar con mano firme, de esa que al presidente español no le tiembla la mano al metérselo, como tanto le gusta predicar. (El sangrado es habitual durante las primeras dosis, hasta que se gangrenan los intestinos y cesa.)
Lo que me gusta de la tan cacareada metáfora que tanto discursean los políticos: “Guerra contra el coronavirus”, es que “guerra” pronto dejará de ser figurada. Con o sin coronavirus. Y sé que no soy el único que piensa así, no soy un ingenuo aplaudidor. Los rangos de mortandad por edad en España serán mucho más amplios y las mascarillas serán buenas para aliviar un poco (nada, será un efecto psicológico, un placebo) el olor a carne podrida en las calles.
El gobierno español ha invertido una cantidad pornográfica de dinero (de ahí la falta de pasta para la sanidad y que adoctrine a su chusma encerrada, en realizar trabajos carcelarios en sus casas fabricando mascarillas que no sirven de nada) para comprar la complicidad de todas las cadenas televisivas que cometen sin pudor sus emisiones en territorio español. Así, cambies al canal que cambies y en todos los informativos siempre te encontrarás ausencia total de crítica al régimen fascista español del coronavirus, todos los presentadores con cara sonriente y caras de imbéciles e imbécilas cantando las grandes ventajas de la represión y el encarcelamiento por coronavirus (cuarentena injustificada en los países notoriamente más demócratas de largo) y cantidades nauseabundas de gente diciendo por webcam lo bien de mierda que se lo pasa haciendo putas mascarillas en su choza. ¿Es posible que la Kate Beckinsale sea humana? A mí me parece una diosa follableblebleble… La blanca cremosidad personificada en sus labios divinos. ¡Dios, qué caliente me pone! Voy a eyacular por el balcón y espero que a quien le caiga la lefa, lleve mascarilla también en la cabeza para que no le crezca de golpe el pelo de forma descontrolada.
Me cago en San Dios Cabrón del Coronavirus y en sus carceleros hijos de puta. Otro día de mierda más. Por lo demás, hoy va a ser otro día asqueroso de presidio. ¿He dicho que me cago en Dios? ¿No? Me cago en Dios. Y en la puta Gestapo. Y la Virgen no lo era, era más puta que las gallinas de Jericó que aprendieron a nadar para chingarse a los patos. Y que la Gestapo me la chupe, esta es mi voluntad.
¿Cómo lo llevan las putas? Mis amadas putas… La pandemia del coronavirus y sus infecciones colaterales: estafa, gobierno, policía, cobardía, despotismo, colaboracionismo y pobreza; joden incluso a las putas. No tienen corazón. Las putas no…. Por eso ahora aparecen tantos perfiles como solicitud de amistad en las redes sociales, con cuerpos perfectamente fabricados, retocados y lamibles hasta la eyaculación. Perfiles que son promocionales de páginas pornográficas y sexocam. No existen esas putas; pero a efectos de hacerse una paja no importa. Lo que me hace reír, es que aún hay lelos de paja fácil que las saludan como si existieran. Los grandes pajilleros, tienen un cerebro más pequeño que uno de sus testículos u ovarios. O sea, más tontos que una piedra. De lo que estoy seguro es que presidentes, ministros, altos funcionarios y algunos comisarios de policía, deben tener un impecable y profiláctico servicio sodomita diario con sus selectos efebos.
Me jode que los hijoputas que han provocado este puto encarcelamiento y pobreza por su miedo e inmovilidad hacia la epidemia coronavirus, no pasarán hambre ni penurias. Los malos siempre están a salvo, en las películas y en sus elaboradas estafas y negligencias auténticas, reales como mi pene mismo. Además, estos gobiernos de tarados de la era del coronavirus, le han cogido gusto a encarcelar a gente inocente en nombre de una democracia que tiene todos los medios estudiados para convertirse en una feroz dictadura cuando ellos quieran. Bueno, nunca me han engañado, sinceramente. Y no dejarán de hacerlo; ahora que han probado el fascismo descarado, les ha gustado. Se ha convertido en su viagra diaria. Espero que Boris Johnson no salga de la UCI, su muerte puede consolar un poco todo este devastador daño anal; pero no soy optimista, con toda probabilidad volverá a dar por culo. Estoy morbosamente ansioso de que caigan gravemente enfermos políticos y cargos de gobiernos y asistir así a los reportajes teleseriales de su beatificación y a los grandes tuits que por ellos se publicarán. Insisto, no soy un ingenuo de mierda y sé que no muere quien debe. Solo divagaba dulcemente.
La violencia es lo único que resuelve con rapidez y claridad una crisis. Toda otra cháchara del coronavirus y sus dictadores es distensión y más daño en el esfínter.
Los cuchillos (con una gruesa hoja muy afilada) son buenos. Nos protegen, nos cuidan. Ayudan a matar al enemigo más rápidamente que con una piedra o un palo a falta de balas. Y el tabaco le da sabor y elegancia a la vida. Fumar es bueno. La jeringuilla es genial para curar la ansiedad, la vacías y la llenas, la vacías y la llenas, la vacías y la llenas, mientras unos elefantes se balancean en una tela de araña chutándose cosas insanas en la trompa. No sé qué coño hacen los calzoncillos ahí, pero me hacen reír. Hoy todo son ventajas y optimismo.