
La empresa encuestadora ha contactado con 150000 idiotas…
Deben tener censados a todos los deficientes mentales del país (25 millones) para que salgan las encuestas que el gobierno español exige.

La empresa encuestadora ha contactado con 150000 idiotas…
Deben tener censados a todos los deficientes mentales del país (25 millones) para que salgan las encuestas que el gobierno español exige.

En España los puercos quieren prolongar más semanas su acoso policial con el pretexto de la cuarentena por coronavirus que, oficialmente y sin ningún pudor llaman confinamiento.
Sus políticos rigen la policía más psicópata y neurótica del mundo.
España siempre es la primera en lo malo.
Sus políticos trileros y negligentes, son la otra constante española.

En la tele aparecen imágenes de personal desinfectando con pulverizadores fijos y de mochila, coches, mobiliario urbano y zonas de recogida de basuras.
Dicen que si no se respira el virus que llega a través de la partículas que expulsa un contagiado, no pasa nada. Así que no sé para qué cojones desinfectan coches y basureros si nadie se va a entretener en pasar la lengua por un contenedor de pescado podrido. Ni va a besar el parachoques de un coche. Y aún así, como esas cosas no respiran (pero sí piensan más que muchos humanos) sería difícil contagiarse, puesto que lo chupado, se caga.
Entonces ¿por qué todo ese teatro?
Tal vez no sea teatro y no han confirmado un ataque terrorista biológico a gran escala.
Sea como sea la película, la estafa global del coronavirus funciona perfectamente.
Dentro de pocas semanas conseguirán llegar a la meseta de estabilización de contagios y empezará más relajadamente la penuria económica de cientos de miles de desempleados, y las fuerzas represoras, tan aclamadas con los aplausos de las ocho de la tarde por los reclusos desde los balcones y ventanas de sus casas; deberán aporrear, disparar y encarcelar a miles de reses sin dinero y sin comida que se pasará por el culo la puta cuarentena, esta gran estafa.
Y así, podré salir a la calle sin llamar la atención a fumar entre el ruido de las algaradas y y los disparos.
Y ya puestos, me llevaré mi super cámara fotográfica para documentar el emocionante momento de esta sociedad decadente y la mierda que contiene.
La estafa del coronavirus es vulgar y torpe; sin embargo, dado el nivel intelectual de la chusma (que consume mierda como Operación Triunfo y telerealidad basura de cocineros y modistillas) es suficiente para que se coma toda esa farsa sin rechistar y con mantequilla de cacao untada en el culo.
Los politipuercos de la globalización son una banda organizada de trileros con maneras de telepredicadores.
No son necesarias mascarillas, son superfluas. Lo realmente necesario son balas de punta hueca 357 para responder a los balazos de la policía cuando llegue el esperado momento.
Y ahora me voy a masturbar, es un asco ser tan macho, un sinvivir.


Donde vivo, hay una calle: El Carrer Perdut (la calle perdida, en catalán).
Durante una epidemia de peste en el siglo XVII, se tapiaron los dos extremos de la calle para matar de hambre y peste a los enfermos y evitar más contagios.
Y así estuvo cerrada por mucho tiempo, con los cadáveres pudriéndose hasta que se dieron cuenta de que aquella calle y los que vivieron en ella, se perdieron en la memoria.
Alardean de que Ripoll es el bressòl de Cataluña (España), o sea la cuna; donde se fundó.
No es de extrañar por su tradición que, el presidente de Cataluña (un tal Torra) y otros “valientes” y aguerridos catalanes de pura casta y sangre más pura y privilegiada aún, intente hacer lo mismo con algunas ciudades catalanas especialmente castigadas por la epidemia, y con sus propios paisanos para evitar más contagios de coronavirus. Porque ya se sabe que, muerto el perro se acabó la rabia.
Es solo un ejemplo de vileza y ruindad humana, porque en el otro extremo de España, en el sur, Cádiz más concretamente; están dispuestos, y lo han intentado de corazón, matar a pedradas a los enfermos.
Da igual que seas catalán, andaluz, belga, inglés, alemán, mexicano, judío o moro. La vileza es la marca de la raza humana, se extiende por todo el planeta en todas las direcciones.
Junto con las estafas y mentiras del poder, la ruindad y la envidia es lo más global que existe.
Esa basura que predican los seres celestiales que están de incógnito en la tierra (de ahí que no veamos sus putas alas) de la solidaridad como virtud del ser humano en malos tiempos; es una falacia populista y repugnantemente sensiblera. Un insulto a mi inteligencia y sabiduría.
Los hijoputas que asesinaron hace siglos a sus vecinos en Ripoll y los actuales hijoputas que intentan matar a pedradas a los enfermos en Cádiz; son solo una pequeña y anecdótica muestra de toda la podredumbre que hay en las granjas humanas, en las ciudades y pueblos del planeta.
Yo apuesto por que el coronavirus se convierta en una herramienta de extinción y el virus mate lo que deba morir de una vez por todas.
Que use el tiempo que sea necesario y que llegue también a exterminar a gente muy importante del mundo de la política, la economía y sociedad. Eso ayudaría a pasar con mejor humor la puta cuarentena de mierda.
Porque al igual que pasa con los perros y la rabia; muertos los cerdos, se acabó la peste porcina.

Iconoclasta

Una.
Reflexión de un astronauta flotante en el espacio, su nave ha estallado cuando arreglaba una atomium-bujía del carburador trónico.
Respecto al mensaje de alerta de la falta de aire en su traje:
“¿Para qué cojones quiero dos minutos de aire en mitad de la nada. Ahora necesito una mamada.
Y veinte rollos de papel para el culo.”.
Dos.
En el 2094 (como asegura alguna película) ni de coña se harán viajes espaciales con gente hibernada. Estarán muertos todos, no habrá nada que congelar, ni una miserable merluza empanada. Las películas de ciencia ficción rozan ya la ingenuidad pueril.
Deberían adaptarse a los nuevos coronavirus.

¿Os habéis fijado en esas reses que caminan presurosas por las calles, como las ratas al salir de la cloaca? Con sus mascarillas y guantecitos, con la cabeza gacha para estar a salvo de alientos ajenos.
Así son los delatores que venden a quien sea por conseguir un favor o para distraer su cobardía repulsiva.
En todas las épocas aparecen; con la cabeza inclinada y la mirada infecta de envidia y cobardía. Llenando con sus mugrientas ambiciones y mentiras cárceles, pelotones de fusilamiento, campos de concentración y hornos crematorios. Desde sus patios, tierras, balcones y ventanas espiando quien se mueve, inquietos con su pensamiento podrido, corrupto y moral.
Me encanta esa podredumbre humana, me fascina observarlos y saber que morirán con sus mascarillas y guantes entre orines e intestinos vaciados, con los pulmones hechos jirones.
Es precioso… Incluso pestañeo emocionado.
Qué bueno…
Y como soy un tanto necrofílico, me acucia la perentoria necesidad de masturbarme ante los enmascarados y enguantados cadáveres. Me he puesto cachondo con mi gran y precisa imaginación. Gracias a mi prodigiosa mente, visiono cadáveres a trillones de megapíxeles de definición, a diez millones de putos K.
Si pienso en la carne muerta de los miedosos delatores me pican las palmas de las manos y no puedo dejar de imaginar la absoluta dedicación de buitres y ratas en su diligencia eliminando mierda. ¡Cómo les gusta y disfrutan de su trabajo!
No sé si yo podría comerme los ojos de esos puercos.
Soy un tanto mirado con la porquería.
¡Pá correrse!
¡Hala, ahí va! Decenas de miles de hijos míos que podrían haber nacido…
Pobres hijos míos deslizándoos sobre el rostro de indecentes muertos.
N.del A.: me ha faltado imaginar algún héroe francotirador cazador de enmascarados y enguantados delatores; pero nada es perfecto.
A veinticinco de marzo del año del coronavirus y vuestro señor dos mil veinte.
(Era de la Cobardía, como si alguna no lo fuera)

Iconoclasta

Hablando claro: de morir no te libras.
Un buen consejo y recordatorio para estas señaladas fechas de peste.
Feliz muerte a todos.
Por gentileza de Coordinadora de Eutanasias Dulces Sueños, de Global Corporation Coronavirus Forever.

Cuando una plataforma de películas y series televisivas como Netflix, HBO, Amazon, Filmin, etc…; pagan derechos de emisión para tenerlas en su catálogo, como por ejemplo El Exorcismo de Anna Ecklund, deben reírse pérfidamente. Con el sadismo del que sabe que hace una buena.
Cuánta maldad hay en el mundo del entretenimiento streaming. Lo meten todo sin pudor, sin criba alguna, como si todo fuera paracetamol y papel de limpiarse el culo para el coronavirus.

Me ha sorprendido hasta la náusea y escupir el café, esa mierda de virtudes que algunos políticos enumeran para vencer la peste, como la determinación, la tranquilidad, la solidaridad, el valor, la obediencia (cómo no) y: ¡LA HUMILDAD!
¿Para qué cojones meter a la humildad en un asunto de enfermedad, hijoputas?
¿Han descendido a tal grado de imbecilidad que ya no controlan lo que pregonan y su significado?
Pues ya pueden meterse en el culo la humildad contra la peste coronavirus; porque no le voy a rendir pleitesía de mierda. Gilipollas…
Políticos y otras bestias institucionales fuman demasiada marihuana.
O simplemente, en los malos momentos, es cuando se hace absolutamente evidente la imbecilidad y analfabetismo.
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