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Y una puta mierda, hijo putas.
Esas infecciones se deben a la pobreza de la respiración que el gobierno fascista español ha decretado con el bozal impuesto a toda hora y en todo momento, y claro los borregos han obedecido como vacas subiendo al camión que lleva al matadero.
Por ser humanos, es vergonzosa la falta de inteligencia, incultura y conocimiento del propio organismo.
De relajación nada, hijo putas, simplemente ocurre que bronquios y pulmones llevan respirando aire pobre (los propios deshechos del aire vuelven a ser inhalados), viciado durante casi un año y la chusma que ha obedecido como buenos esclavos, se debilita y enferma.

Hay momentos en los que Jade está ida, ausente. Y es tal la potencia de su ancestral pensamiento de licántropo que siento el aire denso y a la vez sereno.
Me fascina Jade Negro, su alma. Su belleza despreocupada.
Jamás le preguntaré que piensa, puedo intuirlo. Y porque no nos gusta que nos lo pregunten.
Tenemos nuestros secretos.
Nunca pensamos en una cosa, siempre hay una vorágine de imágenes, palabras, sonidos y emociones superpuestas. Simplemente están ahí girando, y a veces no podemos quitar la vista de ellas.
Si nos preguntan en que pensamos mentimos, o callamos respondiendo “en nada”.
¡Se le satura la belleza cuando está a solas consigo misma! Su propio silencio la envuelve, la acaricia, la ama…
Escribiendo estas líneas en la libreta, me habla.
–¡Ico!
–Dime Jade.
–¿En qué piensas? –ríe divertida, con astucia.
–¡Puta! –le respondo con toda mi risa, con todo mi cariño.
Y nos reímos los dos.
¡Qué genialidad la de Jade!
Mientras ella lee mis palabras, le preparo un café porque se lo merece.
Más que yo.

Es esperanzador, pareciera que un alto tribunal defiende las más básicas libertades de supervivencia y convivencia; pero podría haber trampa.
Que nadie se fíe.
El actual Caudillo del Nuevo y Normal Gobierno Fascista Español del Coronavirus, en connivencia con sus ministros, altos funcionarios y caciques autonómicos, podrían crear un decreto para fulminar la sentencia del Tribunal Supremo.
Incluso, se podría pensar que lo que ha sentenciado el tribunal, es solo una mascarilla de maquillaje para dar un aire democrático al actual régimen dictatorial sin más recorrido que un spot publicitario.
Así que idea y titular, es lo acertado, lo correcto, lo decente; pero todo indica que el golpe de estado fascista que robó toda libertad básica usando un coronavirus, no permitirá semejante tipo de libertades y si ha de eliminar al Tribunal Supremo, lo hará. El decreto que impide respirar decentemente sin bozal, no es ninguna broma; sigue vigente.
Esto es una república bananera y tras año y medio de vivir acosados policial, militar y políticamente por un cártel fascista, nada indica que esta sentencia sea motivo de euforia.

Pues más parece que hablan de una especie de oráculo antiguo, eso de buscar cosas en la mierda de un animal. La escatología elevada a grado de ciencia, sobre todo con murciélagos de por medio, tan vampiros ellos; puede crear muchos adeptos al llegar a la conclusión de que algo de verdad hay en el mito de la maldad diabólica de estos bichos.
Estamos ante los nuevos brujos o chamanes de la era de las redes sociales y el timo del coronavirus.
Acabarán exterminando a los murciélagos; y los mosquitos a ellos, por idiotas.

Salir cuando los humanos se resguardan del frío y la lluvia, a veces tiene premio.
Y te encuentras un hermoso juguete por el camino, una cría de salamandra que se queda inmóvil como un juguetito abandonado.
Te preguntas si estas pequeñas joyas que, al igual que las flores más bellas, fueron creadas por la casualidad; si tuvo a bien calcular la elección del color, la plasticidad y la ternura que produce algo tan pequeño y bello, a pesar de ser producto del azar. Es una antítesis, no puede haber voluntad en el azar, pero cuando algo es perfecto, el cínico piensa donde está la trampa.
Se encuentra a un metro escaso del bosque denso y húmedo, seguro que llegará.
Suerte con la vida, micromachine bonita.

Al nuevo y normal gobierno fascista español, a sus caciques, les encanta de forma insana y parafílica clausurar todo, cerrar locales y playas exhibiendo su ansia de poder y su fascismo rayano en el sectarismo más puritano. Digo yo, que se les debe poner dura y las bragas empapadas al ejercer su recio fascismo de la cobardía y el timo al cabestro.
Disfrutan más que un cerdo en una charca con sus decretos fascistas y sus cierres déspotas.

¡Qué asco!
Ya puede llover, haya terremoto, huracán, manifestación de maricas, tortilleras y transformers, que no haya nadie cerca de ellos en medio kilómetro a la redonda, incluso que la bofia esté muerta; que no se quitan el bozal del hocico ni para comerle la polla al marido o el coño a la parienta.
Que la obediencia servil es pura cobardía, lo supe ya de muy pequeño cuando mis compañeros obedecían y yo fumaba porque me salía de mis cojones a los doce años. En lo único que me he equivocado, ingenuo de mí; es en calcular a la baja la desmesurada densidad demográfica de los ejemplares de cabestros serviles.
Hay un buen y humanitario remedio para la agonía de los serviles. Cientos de películas no pueden estar equivocadas: el tiro de gracia. El que se les da a los caballos cuando se rompen una pata y no cesan de relinchar provocando jaqueca porque sufren asaz.
Yo puedo cooperar humildemente comprando las graciosas balas, ya que dispongo siempre de una módica cantidad de euros para dedicar a caridad o beneficencia.
Y conste en acta (que para eso cobra una pasta el cabrón del notario) que un bozal que debilita y enferma al cabestro portador, es mucho más cruel, no tienes más que oírlos respirar y hablar.
Además que oculta la belleza de las tías buenas. Uno se cansa ya de mirarles siempre las tetas y la entrepierna, a ver si hay suerte y llevan el pantalón tan ajustado como mi profesora en los años 70, que lo llevaba harto metido en el coño. Ahora llevan mallas, cosa que da esperanza conejil; pero bueno, si no puedes imaginar sus labios haciéndote una mamada, es una mierda también.
Salir a pasear en tiempos fascistas coronavirianos es asistir continuamente y sin esperanza de escape, a un certamen canino.
Tanto de lo mismo (bozal y mezquindad) es vomitivo (emético para los más habilidosos con el idioma).
Y ciertamente dan miedo, con ese fanatismo servil parecen talmente una secta de davidianos o cosas de esas que el FBI tiene a bien exterminar de cuando en cuando. Hay sectas que se suicidan colectivamente y eso también mola, que se quemen en grupo; de la misma forma que la leyenda urbana cuenta que de tiempo en tiempo,los lemings se lanzan por los barrancos noruegos al mar en un suicidio colectivo por el bien del ecosistema; como si no hubieran comido yerba de la risa.
Es horrible el asunto de la reencarnación: ¿no hay renovación? ¿corremos algunos pocos el riesgo de encontrarnos a muchísimos de los mismos subnormales en otras vidas con otras formas?
La misma imbecilidad repetida hasta el infinito. Es pura desolación imaginarlo.
Si al menos el imbécil se reencarnara en una mosca, te saldría gratis matarlo.
¿O tal vez al tener un grado de disminución deben reencarnarse por pelotas y no tener así el paraíso lleno de tarados? Si fuera así, ya mismo le beso los huevos al cristo en la cruz. Yo a follar en paraíso y los tarados a reencarnarse en mierda de pato o lo que quiera que tengan suerte de ser.
No… Es demasiado complicado, un buen tiro de gracia y a evolucionar como toda especie decente, coño. Es lo mejor, creedme.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Claro que no, hay que montar un despacho con cuatro ordenadores, dos secretarias y el bedel para vacunar a una res. Y luego la gestión de la carta verde veterinaria, o como graciosamente lo llaman los europeos: pasaporte covid.
El nuevo y normal fascismo español del coronavirus va a tener que cuadriplicar la nómina de funcionarios a costa de los millones de parados, unos pocos trabajadores y pensionistas que deberán regalar al régimen fascista nuevo y normal, el noventa por ciento de lo que cobran para vacunar a todos los cabestros españoles.
Muchos de los vacunados se van a morir de hambre.
Margaritas a los cerdos.

O es una verdad o una mentira de la prensa del fascismo español para poder seguir cortando libertad con total impunidad, encarcelando a la gente y obligándola a respirar mierda a través del bozal.
Si es verdad, la vacuna se la pueden pinchar en el blanco de los ojos los enfermeros, los médicos, el caudillo, sus caciques y sus ministros. Que la disfruten, so putas.
¿Para qué cojones sirve una vacuna que no vacuna?
¿De verdad que políticos, prensa y sanitarios son tan subnormales? A ver si Hitler iba a tener razón con practicar la eugenesia en algunos grupos sociales, sobre todo los privilegiados de mierda.
Es que me dan unos disgustos… Ser inteligente es lo menos relajante que te puede ocurrir en estos tiempos de estafas y coronavirus decretados.

Ya lo digo yo, que se pueden ir metiendo su democracia de mierda junto con sus putas leyes y decretos por el bullate, por el ojete, por el ojo del culo; que les encanta meterse cosas.
Las serpientes no solo no se envenenan entre sí, sino que se apoyan cosa mala.
Así el cerdo protege al cerdo (ambos ricos, poderosos y sobre todo políticos).
Y el cerdo aplasta al pobre o ciudadano.
Que para eso existen las leyes, para proteger al cerdo y sus intereses y hundir al inocente de cualquier delito. Al ciudadano.
No seré al único que alguna vez la puta democracia le embargó el jornal, por en tiempo de crisis, no poder pagar los autónomos. Sin putos indultos de mierda, so hijoputas.
Los indultos solo son para puercos y entre puercos.
Que un mal ébola los mate a todos, a los que están fuera y dentro, que caguen sangre; esta es mi voluntad.