Archivos para enero, 2023

Por fin lo ha logrado España o una de sus taifas: un primer puesto.
Es mejor resaltar, aunque sea en el choriceo, que pasar desapercibido; al menos para los más mediocres. Porque hay a quien le suda la polla ser el primero de nada, no quisiera señalarme. Soy la hostia puta de humilde.
Y huraño.
Vaya ya estoy divagando. A lo que iba: Barcelona no tiene su foco en los carteristas, ni mucho menos. El Mirror no conoce bien la verdadera cloaca española.
En lo que destaca cualquier lugar de la península ibérica, es en el corrupto nazismo penitenciario homosexual sanitario. Una máquina de arrollar libertades, humillar, encarcelar, pudrir la salud y arruinar a la casta paria o clase ínfima trabajadora.
Una dictadura absolutamente paranoica que comenzó su andadura aproximadamente un catorce de marzo del dos mil veinte, y se ha propuesto llegar al medio siglo de vida para batir el récord de la dictadura franquista.
Cualquiera que lleve tres años viviendo y viniendo a España con cierta frecuencia, lo sabe.
Es más ahora mismo, el gobierno ha puesto en marcha una campaña invernal, como siempre, para calzar el bozal y humillar a la población con la estafa del resfriado del coronavirus de nuevo. Es simplemente otra nueva lección de adoctrinamiento a las reses humanas cabestras, mansas y cobardes para que no olviden quien cojones manda en la puta España Nazi Penitenciaria Homosexual Sanitaria.

Esta noticia alentaría a Miguel Delibes a escribir la actualización de su famosa novela adaptada a los tiempos actuales del Nazismo Penitenciario Homosexual Sanitario Español del Coronavirus: Los santos inocentes 2.
Esta es otra de esas noticias que muestra la España más cobarde e ignorante del glorioso Estado Penitenciario Homosexual Sanitario y los cabestros que lo habitan.
Ignorancia, cobardía, mezquindad y comportamiento gallináceo cuando no insectil, campan a sus anchas por cualquier ciudad o pueblo de la endogámica España.
Sería de risa lo de este pueblo, si no fuera porque irán a votar y votarán la misma mierda de nuevo. La cuestión es que dure medio siglo el bozal, como la dictadura de Franco.
Estoy seguro de que ellos mismos se han decretado el uso en todo momento y lugar del símbolo nazi español para combatir a la bestia (que pudieran creer que se trataba del famoso Kraken que acaban de descubrir su existencia gracias al adoctrinamiento del gobierno): el bozal (mascarilla en jerga nazi maricona).
Corto y cierro.

Por otra parte los habitantes de la endogámica Península Ibérica no saben lo que es la ética, incluso les aparece eczemas en la piel con solo pronunciarla.
Es la mezquindad propia de la cobardía y la ignorancia.
Por eso las urgencias médicas están llenas de pacientes que se quejan de que su mierda huele mal. Y quieren avances para combatir sus propios intestinos cobardes.
Y todas ellos votan lo mismo…

Por supuesto que no ha cambiado nada, las dictaduras en España son proverbialmente de una longevidad relativista.
El andoba de la foto no es feliz, se le ve tenso.

Eso les pasa a todos los que deben sufrir la sodomía del Gobierno Penitenciario Fascista Homosexual Español con la imposición de su bozal (mascarilla en jerga nazi), su símbolo de poder y de sumisión del pueblo hacia sus corruptos jerarcas. Para la chusma, cabestra, cobarde y obediente hasta la humillación, parafraseándola como con Franco decía o diría: Pues no se vive tan mal con el bozal.

Sigue prohibida la respiración en la profunda, endogámica, cobarde y provinciana España.

Más que nada para que todos sepan que aún no le tiembla la mano al Caudillo Nazi Homosexual Sanitario.

¿Sueñan los mansos, temerosos y obedientes cabestros con smart-bozales con iluminación led nazi sanitaria?

(¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Novela corta de Philip K. Dick).

Con su coronavirus los gobiernos de todas las naciones del mundo han experimentado la gran facilidad para encarcelar a la chusma, arruinarla y humillarla por un simple resfriado. Y claro, han actuado en consecuencia.
Y la consecuencia es que países como España, Francia, Italia, Grecia, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, se han constituido en auténticos estados nazis o absolutistas que pretenden gobernar los aspectos más íntimos y banales de la población.
Se han promulgado leyes para que la corrupción no sea castigada y todo político en el poder sea libre de seguir robando el dinero: España es líder, superando en corrupción a México.
Se ha promulgado que el estado nazi dictará qué debe comer la población: Francia y Grecia están en pleno proceso.
Se han modificado constituciones y leyes para que los actuales líderes nazis de las falsas democracias occidentales sigan en el poder durante decenios, por supuesto, con elecciones corruptas y leyes sucias.
Y todo esto está ocurriendo ante una masa humana eminentemente ignorante cuya libertad se encuentra en la pantalla de su teléfono móvil y en el espacio cerrado de su coche, que al igual que tristes ovejas al matadero, soportan perder tantas horas de vida dentro con un estoicismo digno de un maniquí.
Lo del chino Xi, ya se vio con el ruso Putin que hace unos años se nombró a sí mismo amo vitalicio de Rusia y sus rusos. Morirá siendo un cochino dictador, talmente como Franco.
Y si algo tienen los políticos, es que son tan adocenados como la mediocre chusma que gobiernan con “mano que no tiembla”. Si un líder nazi hace una cosa, otros maricones nazis colegas también quieren el mismo culo.
De un pueblo idiotizado no puede salir un político culto o decente, solo sale la misma mediocridad e imbecilidad aumentadas. Es la genética de la endogamia.

Y eso ocurrió hace ya años, cuando el portarrollos del papel de limpiarse el culo se rompió y, muy zorro yo, pensé que el radiador podría realizar la función de soporte.
Algo que cambió drásticamente mi vida e hizo mi cagar más feliz y estimulante.
Aquel día de invierno tomé el rollo de papel calentito del radiador para cortar cinco metros, que es el grueso que aleja con seguridad mis dedos del culo. Con indiferencia, sin ninguna alegría o esperanza en mi rostro viejo y cansado.
Al limpiarme el culo grité sorprendido y un poco asustado. Me levanté del cagadero con los huevos agitados, escudriñando cada rincón de la taza.
Sentí que algo cálido me había acariciado.
Me despegué el trozo de papel enganchado en el culo y estaba caliente como un ser vivo…
Y decidí en una epifanía, que no compraría o usaría jamás de nuevo un portarrollos.
Hoy día, incluso en verano, antes de ir a cagar enciendo la calefacción para que el papel se caliente y así disfrutar la sensación de ser querido y cuidado por un ángel o cualquier otro ser extraterrenal.
Una experiencia cuasi mística.
A veces me siento tentado de limpiarme sin ser necesario e intento entrar en el cuarto de baño con ansiedad dos o tres veces al día; pero me impongo disciplina, soy de naturaleza obscena y debo controlarme porque es un sinvivir.
Así que espero pacientemente que sean los intestinos los que dicten la hora de la ternura. Y como lleva su tiempo, que se caliente el papel, me siento siempre con un ejemplar de Crimen y castigo, que es un libro muy gordo y que nunca se acaba para dar tiempo a que la temperatura del papel sea la ideal.
Los grandes descubrimientos suelen ser siempre un azar o un accidente.

La selección genética de la especie humana por parte del poder religioso ha sido las más larga de la historia y su proceso aún sigue. Porque la política es otra religión preñada de ideologías y mandamientos. Y dada la baja intelectualidad y formación técnica o cultural de los líderes que surgen (corrupción, endogamia), se constituyen en sectas paganas lideradas por simples profetas o chamanes con corbata que predican sus ofertas sociales y económicas, que jamás cumplen, a una masa humana hambrienta de regalos, milagros y culto a la vida fácil.

Nacionalismos, comunismos, fascismos, liberalismos… Hay una amplia oferta de teología política. Y no tardará demasiado tiempo en llegar la adoración de los jugadores de deportes de masas como un rito importante. De hecho, hay visos de ello en la actualidad.

Hay un cómico que ha accedido a la presidencia de Ucrania y actores como presidentes, actores, gobernadores, alcaldes, alcaldes y empresarios sin formación humanística no técnica.

Unos apuntes sobre la evolución humana:

“Primeros homínidos: entre 7,5 y 5 millones de años atrás.

Homo sapiens sapiens la única especie que aún sobrevive de todo el género Homo, surgió hace 130000 años.

Desarrolla un lenguaje complejo 60000 años atrás.

A partir del 30000 AEC (antes de la era común) pueden hallarse objetos rituales de piedra y hueso.”(*)

Desde que surgieron los primeros cultos y ritos (animismo) a montañas, ríos, árboles o animales. Guiada la manada humana o tribu por un hechicero, comenzó la discriminación, persecución, exilio y exterminación de los ateos y agnósticos, o adeptos de otras sectas minoritarias en los asentamientos o campamentos nómadas.

En los primeros cien mil años de vida el homo sapiens sapiens consigue expandirse por el planeta sin aparente religiosidad, aunque es probable que desarrollara pequeños ritos de superchería.

Y la cima de la evolución humana: desarrolla el lenguaje.

A partir de treinta mil años atrás se encuentra en suficiente cantidad para teorizar sobre la aparición de los primeros ritos religiosos, objetos de culto de hueso y piedra.

En todas las civilizaciones y aún hoy en las actuales, los disidentes de la religión o superstición tribal eran eliminados de la población, de los puestos de poder y administración de los asentamientos humanos.

La religión o superstición servía además como excusa para invadir y apropiarse de territorios vecinos.

Durante milenios solo los creyentes y sumisos sobrevivieron y sobreviven al totalitarismo religioso. Actualmente se producen periodos de grandes genocidios contra las minorías religiosas, en Asia y África principalmente. En el siglo pasado además, en la Europa del Este con la guerra croata-bosnia. O el exterminio alemán de los judíos en la Segunda Guerra Mundial que incluye lo racial, social y religioso (una minoría cuantiosa de los exterminados, no eran judíos).

Hablan los historiadores, antropólogos y periodistas de limpiezas étnicas; pero poco se diferencian muchas de estas razas genocidas en sus continentes de la gente que exterminan, como las africanas, asiáticas o europeas, salvo en el culto religioso.

La población mundial mayoritariamente fue inducida por una selección genética violenta a aceptar la imposición y existencia de cualquier tipo de divinidad.

Con esta limpieza religiosa social, los individuos con el carácter predispuesto a adoptar una fe o superstición se reproducían entre iguales y naturalmente educaban a sus crías en la fe impuesta y sus ritos. Crías humanas que replicarían el mensaje genético que los predisponía a la credulidad y por tanto, al temor y la obediencia.

Lo que explica la propensión de abrazar la idea de la divinidad en el actual imaginario de la especie humana. Y la sumisión y adoración a las autoridades político-religiosas perdiendo alarmantemente desde inicios del siglo XXI libertades e incluso sacrificando sus necesidades biológicas a los decretos o mandamientos de los líderes político-sectarios.

El pensamiento libre y sin contaminación religiosa, desde 30000 años atrás hasta principios del siglo XIX era condenado y perseguido de forma cruenta, lo que marcó un retraso colosal en el progreso de la civilización, ya que todo esfuerzo debía estar dirigido hacia la adoración de los símbolos religiosos creados, que se traducía en el enriquecimiento de sus brujos, chamanes, ulemas, rabinos, sacerdotes, santones, reyes, aristócratas, terratenientes, militares, presidentes y dictadores.

Cualquier idea no religiosa, se consideraba herejía, penada con muerte o en el caso de las castas de prestigio, clases altas o aristocracia, con el exilio.

Fue en el siglo XIX donde tímidamente dio comienzo la alfabetización de la población, aprender a leer y escribir como un requerimiento indispensable para encontrar trabajo.

La especie humana a lo largo de estos miles de años ha derivado en otra raza de carácter endogámica, defectuosa, castrada de los atributos de la especie primigenia. Una raza más cercana a los mamíferos rumiantes. Y en la actualidad a los insectos sociales, como los himenópteros (hormigas, avispas, abejas) y neópteros (termitas).

Pasada la Edad Media, se eligió para los grandes asentamientos o ciudades la técnica arquitectónica de las abejas u hormigas para la estabulación de las reses humanas. Los ricos, dueños de las grandes extensiones geográficas, disponían así de un gran espacio, sacrificando pequeñas regiones para apilar o estabular a sus obreros o clases votantes.

A medida que pasaba el tiempo y se desarrollaba un código económico religioso de tributos y leyes contra la población a favor de las castas hechiceras o religiosas (las ricas), la política paulatinamente su fundía con la religión en el gobierno de los países. Hoy día la política se impone a la religión (salvo el islam, hinduismo y budismo), que permanece como un poder negro y oculto que da consuelo y un espejismo de dignidad a la explotación humana pobre o trabajadora.

La iglesia sentenció mundialmente en el año del coronavirus 2021: “Vacunarse es un acto de amor”.

Los endogámicos linajes religioso-políticos también sometidos a su propio sistema ganadero de mejora de la raza; religiosos en cuanto a que cualquier ideología como el nazismo o el comunismo son meras doctrinas conductuales basadas en la fe en un ser superior: el jerarca nazi o el presidente del comité. En la actualidad se afanan con febril actividad y con todos los medios disponibles de emisión de propaganda doctrinal en erradicar el intelectualismo, libre pensamiento e individualismo.

Se debe tener en cuenta que el poder o casta rica (una especie endogámica y castrada también) no es especialmente inteligente, solo hereda un estatus social y político. Con lo cual su escaso intelecto o mediocre inteligencia queda en evidencia ante intelectuales, libre pensadores y académicos. Esto no lo pueden permitir, mostrar su ignorancia e incapacidad; de ahí que se colectivice (globalización) el ingenio y la creación, para que toda autoría sea el resultado de una masa amorfa sin rostro y sin nombre, que un jerarca político “democrático” (eminentemente lerdo) sea el ejecutor de pastorear o liderar hacia tal fin.

El individuo es la pesadilla del estado y de toda religión.

No puede ni debe resaltar más humano que el que se encuentre en los círculos de poder. A excepción de los necesarios bufones de distracción de los rebaños humanos, como cantantes, actores, personajillos gurús de redes sociales y bustos parlantes televisivos que son designados por el poder político-religioso.

Es por esta endogamia de las razas gobernantes o pudientes, la razón de que al llegar un político a liderar el gobierno de un país, precisa de una corte de educadores con un presupuesto millonario a cargo de los insectos de la colonia, para que ofrezca una ilusión de cultura, conocimiento y capacidad intelectual ante la masa votante.

En el caso religioso, los conocimientos llegaron de Dios, por supuesto; a través de una legión de sacerdotes y frailes recopilando y transcribiendo información de libros, códices y pergaminos que almacenaban en sus sótanos para exclusivo uso y disfrute: oscurantismo. Actualmente el cristianismo y su iglesia, dedica un gran presupuesto en legiones de arqueólogos, historiadores, antropólogos y lingüistas buscando una mínima prueba de la existencia de Jesucristo. Quien dice cristianos, dice musulmanes y judíos.

Las democracias son gobiernos de estructura insectil, apoyados por el voto de esa raza humana primorosamente seleccionada y evolucionada mediante técnicas ganaderas como cualquier raza de vaca, toro, perro o gato; para el fácil pastoreo y obediencia y la longevidad del poder de los ricos o político-religiosos.

Cuando hablo de estructura insectil, me refiero a la comunicación estado-población. La población en esta era tecnológica recibe los impulsos eléctricos y químicos (como los insectos coloniales en sus colmenas y termiteros) que el estado envía como decretos de restricciones de libertad y necesidades biológicas; la población las recibe a través de sus teléfonos móviles y televisión, reaccionando esta masa insectil globalizada con obediencia o temor.

Según sea la frecuencia y tensión de los impulsos electroquímicos que emita el estado, la masa insectil reaccionará con obediencia, conformismo o euforia; pero jamás con violencia o crítica, porque la castración física y mental es total en las castas inferiores.

No hay guerras entre naciones desde hace siglos. Las guerras son entre las distintas sectas ideológicas o endogámicas familias millonarias que desean obtener todo el poder, el que otras sectas ostentan. Es prácticamente una guerra entre mafias.

Que los fenómenos meteorológicos llamaran la atención del hombre prehistórico tanto como para achacarlos a actos divinos (algo que teorizan los antropólogos e historiadores como el origen del culto religioso); no me parece una buena hipótesis. El clima no era nada nuevo, nacían y crecían con él, era su vida. No era fácil que llamara la atención algo tan cotidiano como las flores que se abrían y cerraban o los frutos que surgían de los árboles, la lluvia, el viento, la nieve… No había nada extraordinario en estos fenómenos.

Tuvo que haber una experiencia que sirvió como comburente para prender la idea de religión o ritual; como el delirio por fiebre, por narcosis, por ingesta de vegetales tóxicos, por locura, etc… Convirtiendo éstas alucinaciones en experiencias místicas que narraban a los miembros del clan.

La locura, cerebros enfermos de algunos de aquellos humanos.

Un cazador (cazadora no, puesto que olían más por la menstruación en un mundo sin compresas ni desodorantes) hambriento en un mal día de caza come los frutos que el bosque ofrece, algunos son tóxicos o narcóticos y alucina cosas raras que narra a su clan como una epifanía.

Entiendo así la aparición de lo religioso o esotérico por causa de delirios narcóticos, o enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia, cuyas imágenes se extendieron venenosa y paulatinamente durante miles de años hasta hoy.

Una vez creado un culto, al hechicero o sacerdote no le costaría demasiado inventar leyes y condenas así como mitos para impactar en los crédulos. Un ser que vive a costa de otros, al verse libre de tareas de supervivencia como la caza y recolección, disponía de mucho tiempo para perfeccionar sus mitos y profecías.

La religión, en los inicios de la humanidad, en sus primeros asentamientos se convirtió en ley y autoridad. Había tan escasa capacidad de comunicación (solo había comunicación oral, la escritura aparece sobre el 3100 a.C.,  o sea, 27000 años más adelante tras la aparición de los primeros cultos) que templos y parajes de culto se hicieron sumamente necesarios para el adoctrinamiento de la población.

El control estaba en el miedo y el castigo. A partir de estos dos conceptos, la religión se convirtió en el medio de gobierno que se ha mantenido durante más de treinta mil años.

En la actualidad y en la práctica el método de gobierno es el mismo: la fe, el oscurantismo y la credulidad insectil de la masa. Con otro decorado y otros ritos menos cruentos, pero infinitamente más psicológicos en una humanidad pervertida por los milenios, ya nacida para ser pastoreada o globalizada sin pudor ni escrúpulos por parte de los mismos endogámicos sacerdotes y hechiceros de la antigüedad.

*Breve historia de las religiones del mundo, Roberto Vivo.

Carta

Descripción generada automáticamente con confianza media

Iconoclasta

Entonces, la unión de los dos líderes homosexuales nazi sanitarios y amiguis íntimos Macron-Sánchez dejará así la relación entre sus lands nazis homosexuales sanitarios:

Francia es a España lo que Alemania a Italia.
Bueno, no es una gran novedad tras ver el romance que se inició con el decreto de infección de coronavirus entre el Macron y el Sánchez.
Los más fasciosos suelen ser los más liberales con el culo y la farlopa, tanto aquellos alemanes e italianos como estos franceses y españoles.
De verdad que es precioso.
Y tierno, muy tierno.
Convendría para dar más glamour al cartel, escribir un “Wanted” y un “Reward” por cabeza.

La palabra dilatar me parece altamente sexual, soy un ser obsceno por naturaleza.
Incluso sucio, cosa de la que me suelo envanecer en estos momentos de pureza espiritual que toda dictadura ostenta con sus votantes beatificándose a sí mismos como fervientes cumplidores y ciudadanos plenamente integrados en la fe nazi homosexual sanitaria.
Así que a menos que le hubieran pegado un puñetazo en la cara a la maciza Karenina, tengo que pensar en la dilatación de esos labios ocultos, cálidos y resbaladizos entre los mulsos que tanto me emocionan.