Archivos de la categoría ‘Absurdo’

Foto de Iconoclasta.

¡Qué imbecilidad! Puedo estar quieto y secreto durante horas disfrutando de mi pensamiento y su imaginación.
Estoy inmóvil observando el humo del tabaco durante horas sin asomo del temor mezquino y político-religioso de “estar perdiendo el tiempo”.
Ninguna especie animal siente perder el tiempo por simplemente existir. No nacen con deberes que cumplir, ni amos y gobiernos que cebar cada día más con la propia vida. Simplemente son y actúan en consecuencia.
Y yo.
O no actúan, sin complejos idiotas o filosofo-doctrinales.
No debo explicaciones a nadie, ni a dios si existiera, de mi quietud.
A nadie le importa una mierda lo que hago con mi vida o tiempo.
Sin embargo, los hay que deben obediencia al estado/dios que, sólo acepta la quietud de una res humana cuando apenas le queda un instante de vida, cuando agoniza y no tiene nada que ofrecer al estado/dios, sino gasto.
El criminal estado debe pagar por sus asesinatos lentos de “no perder el tiempo”, por ese control psicópata que ejerce contra la casta paria esclava o asalariada que pudre toda alegría y bienestar.
Todo atisbo de libertad.
El mal endémico de toda sociedad humana está en que no muere el que debe, no lo suficientemente rápido. Y así se reproduce y eterniza en aristocracias teo-políticas sin pausa, con miedo a perder sus endogámicos privilegios y las rentas que el tiempo de los esclavos les proporciona.
Así que si sientes perder el tiempo al no hacer nada, cuelga tu diploma de cabestro servil del año en el salón, para que todo el que te visite sepa qué eres por si le pudiera quedar alguna duda.
Mierda…

Foto de Iconoclasta.

El peso de la tinta en el papel es el de mi pensamiento.
Mi pensamiento denso y potente que grava y deforma las hojas haciendo de cada idea caligrafiada un movimiento tectónico que unas veces lo desgarra y otras lo dobla de dolor.
Y yo, impíamente, no dejo de escribir.
No puedo parar…

Foto de Iconoclasta.

“No muy pacífico”, así se ha expresado (ayer) una diletante radiofónica en un programa de radio que habla de las consecuencias psicológicas de “una calor” excesivo. Una tipa con provinciano e institucional oscurantismo censor que ha evitado con analfabeta dificultad pronunciar la palabras “violento” o “agresivo” para no asustar o perturbar a una masa humana de lerdos oyentes/votantes cobardes.
Si un imposible día llegara a expresarme como la subnormal del programa de radio, ojalá hubiera alguien que acabara con mi triste, mezquina y cobarde existencia con un tiro en la cabeza.
Mi abuela era analfabeta, pero se expresaba con una claridad y rotundidad académicas; pero este analfabetismo institucional del fascismo sanchizta climático 2030 me ofende hasta la violencia y la agresividad desatadas en el frío invierno y en “la calor” del verano.
El calor no provoca violencia, sólo el fascismo estalinista o el capitalista y la censura y asfixia de un dios/estado que profesa el hijoputismo en invierno y en verano.
El calor ha hecho lo de siempre desde los inicios de la humanidad: alentar el follar y la agresividad en el reino animal.
¿Será el desierto cuna de los grandes asesinos psicópatas de la humanidad?
No jodas…