Archivos de la categoría ‘Absurdo’

El tiempo deja de importar observando el incienso desintegrarse en convulsos y volubles jirones de humo.
Tal vez, la leve narcosis del aroma del sándalo me lleva sin pretenderlo, a algún planeta imposible dentro de mí mismo. Donde estamos, donde somos de alguna manera perfecta, íntima y obscena para concluir lo que empezamos.
El incienso arde y se hace humo fácilmente, con sosiego, caóticamente hipnótico.
Arder, evaporarme y fluir serenamente en entropía.
Sencillas e impredecibles volutas de humo que no se plantean su existencia; pero con suficiente voluntad para alcanzar lo amado y lo necesario.
Un fluido con notable necesidad de ella.
Filtrarme en sus labios, ascender perezosamente por sus piernas, internarme caliente en los íntimos muslos y penetrar en su desesperante coño.
Narcotizarla de amor…
Ser cálido en su piel.
Hacerme jirones y desaparecer cuando ella dormita y necesita paz.
Y luego o antes, qué más da… Hacer lo necesario.
Asfixiar lo que odio, meterme por las narices de los detestables y envenenar sus pulmones, quemar sus esófagos.
Incinerar pensamientos funestos.
Ser tóxico y ulcerar pieles que me repelen, cegar ojos repugnantes.
Ser némesis y amante.
Ternura y violencia.
Es compatible, porque puedo amar con brutalidad y ser inmiseridorde con una mirada torva e indiferente a cualquier dolor o moralidad.
Matar es tan bueno como amar. Odiar, es tan intenso como follar.
Así nacimos los humanos.
En algún momento se estropeó todo.
Soy hombre que quisiera ser humo, ergo soy un humo frustrado. Un error más de concepción. Madre nunca supo los errores que sucedieron en su vientre.
Porque un hombre de carne no puede hacer lo que desea, no tiene tiempo.
El secreto es la entropía de los vapores, su fluir, su belleza, el perfume y el veneno que pudiera esconder.
Durar lo que una vara de incienso es tiempo suficiente si eres humo. Es tiempo bien empleado.
La carne emplea todo su tiempo en degenerar.
Ser fluido, ser volutas que aman hasta el llanto y peligrosas hasta el horror que la justicia exige.
Y siempre volver a ti, en anillos de humo succionando tus pezones, y despertarte dulcemente en un amanecer con aromas de maderas y amor.
Conmigo desintegrándome en enredos en tu cabello.
Vale la pena durar unos minutos si consigues lo que amas y lo necesario.
¿Para qué vivir más si ya lo tienes todo?

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Existe el viento, lo sé, lo he experimentado; pero dios no.
Nein, nada, cero, niente, nasti de plasti…
Porque si existiera, me habría ayudado cuando el cochino viento me estaba jodiendo: bien apoyando su sacro dedo índice en mis riñones para empujarme, bien cambiando la dirección del viento, que me soplara en el culo en lugar del pecho.
Una subida en bicicleta, con fuerte viento de cara, se convierte en dos subidas. Eso lo saben hasta los cerdos ignorantes que, escriben tuits de cuatro palabras para nada cada día.
Me ha costado veinte minutos más de mi vida llegar al final de la ruta.
He llegado con la boca llena de espumarajos, cual brioso corcel jodido por su jinete que va tan fresco y relajado en la silla. Hijo puta…
He blasfemado hasta quedarme afónico; pero dios no se ha manifestado.
El único que ha aparecido es el diablo, que me ha ofrecido dar un par de grados más de calor al viento helado a cambio de que le besara el culo.
Le he dicho que no soy maricón y he continuado mi puta marcha.
Que jodan a los divinos, a los malditos y al asqueroso y voluble planeta de mierda.

– Atención torre de control. El vuelo 56 procedente de Nada, en descenso.
– Vuelo 56, proceda al aterrizaje, Nicho 6 Sección 11.
– Apreciado pasajero: es obligatorio el uso de mortaja. La tripulación del vuelo 56, le desea una feliz muerte.
– Precioso -dice para sí el pasajero.
Abre la ventanilla escupe y lanza aburrido la colilla.
– Atención torre de control. Vuelo 56 desplegando tapa del ataúd para tomar muerte.
– Proceda vuelo 56.

Como soy de naturaleza optimista, en unos primeros cigarros, pensaba que el bicho estaba muerto.

En el undécimo cigarro, resultó que estaba vivo y durmiente.

¿O tal vez resucitó?

«Una mujer con su hijo viaja en un autobús nocturno lleno de hombres en el paseo de la Zona Franca»

Ni en mis peores pesadillas: ¿Son hombres lobo o es que la madre lleva en brazos al anticristo?
Un autobús repleto de miradas feroces. El mal en estado puro.
Me cago de miedo con solo ver la foto.
¡Me podría pasar a mí!
Por dios y por la virgen…
¡Ah, el amarillismo, populismo, ignorancia y estupidez!
La prensa (el instrumento del dinero y la política) vela para que la hipocresía, el paternalismo barato y la ignorancia de los políticos, se extienda entre los cerebros de la chusma (ciudadanía en general) ávida de morbo, a falta (como es habitual) de cualquier interés o desarrollo intelectual.

Coge una piedra y métela en el bolsillo, dale calor.

Si eres crédulo, estás de acuerdo con que es un trozo de dios o su cadáver.
Busca un templo, siéntate con el cadáver de dios en tu puño.
Si esperas más de cinco minutos para que la piedra cobre vida, busca un psiquiatra o toma veneno, no puede ser peor: tienes el cerebro podrido.

Si Hitler el puerco estuviera vivo, llevaría hoy una bufanda morada. Y las empresarias/os solidarias/os de hoy, mañana descontarán el día de huelga a sus respetadas trabajadoras y les añadirán las tareas de hoy.
Llevo tantos años en la vida, que me parece un desperdicio de tiempo creer en la solidaridad de los tiburones.
Y es que además, las redes sociales son la principal causa de diabetes y no la cocacola.
Un elefante viejo en el oficio, con la trompa se tapa el orificio.
Si al menos me la metieran con un poco de ternura… O vaselina, coño.

Solo se ama lo que se conoce íntimamente. Porque para amar a mis semejantes indiscriminadamente, dicen que hubo un tal Jesucristo y algunos mesías por el estilo.
No soy un ambicioso de mierda.
Amo a un solo ser y quiero a unos pocos, el resto de millones de seres no me importan en absoluto; ni siquiera considero su existencia habitualmente. Mi pensamiento se extiende a muy pocos seres y rechaza toda otra injerencia que es pérdida de tiempo.
Yo no busco ni trabajo o vivo por un futuro mejor, no me importa lo que ocurra cuando esté muerto.
Quiero un buen presente ahora. Ya. Para quien amo y los pocos que quiero.
No gasto energías o recursos por el futuro, las gasto para mí y ahora. Los del futuro deberán trabajar como yo. O joderse como yo en mi presente.
No me importa quién viva o muera.
Y si algún megalómano siente que tiene que hacer algo por el futuro, es porque se trata de un ambicioso usurero hambriento de poder, o un loco mesías de esos que aparecen en la tele o en la historia a lo largo de los tiempos.
Lo que hoy no pueda follar, como se dice coloquialmente: “mesimportaunamierda”. Que se busquen la vida.
El futuro no es mi problema y siento alergia por los santones.
Yo solo soy un buen tipo, muy sencillo y con poco tiempo.

 

Me gustaría gozar del superpoder de vaciarme y seguir, a pesar de ser mierda, pareciendo elegante. Como un sobre de azúcar que mantiene su forma a pesar de estar desgarrado.
Vaciarme de emociones, ergo de dolor.
La vida no es un bien preciado si estás lleno.

La Nebulosa de la Muerte

¿Sería así si una nebulosa galaxia tragara La Tierra?
¿Así sería minutos antes de que la vida se extinguiera y los restos de Dios flotaran como un polen negro junto con sus creaciones envenenadas y dientes en suspensión?
Sería un magnífico y mágico espectáculo. Una muerte preciosa…
Una hermosa extinción galáctica y nebulosa que barriera toda mediocridad vivida.
Pura redención.