Esto marcha… 😬😊😁😃 Solo son consecuencias lógicas a una dictadura. Con más saña que al resto del rebaño español, a los jóvenes los han acusado, acosado y encarcelado (lo decretado por el fascismo español como “confinamiento” ha sido la más grande hipocresía jamás decretada) por propagar el coronavirus, además de negarles la posibilidad de trabajar y ganar dinero. No sé a qué viene tanto escándalo. Lo del rapero encarcelado es solo un detonante como otro cualquiera hubiera sido. Cárcel con violencia se paga y la pobreza, la ruina y la miseria con saqueos.
Si al español medio, al votante usual y visitante asiduo de los centros comerciales, se le supone una edad intelectual media de unos cinco años infantiles, los políticos ascienden en el escalafón intelectual hasta una madurez máxima de siete, ocho años máximo. Es por ello que se pueden subir tranquilamente en la chepa de sus votantes y darles por culo con una sonrisa comprensiva del sodomizado. Ambas especies están muy lejos de mis ciento setenta años de madurez mental. Bueno… Que se le va a hacer, hay idiotas ricos, idiotas poderosos, idiotas pobres, y luego estoy yo. Mi humildad es algo que llevo con dignidad; aunque si pudiera compraría una de las muchas y follables presentadoras y mentirosas profesionales de los telediarios, elegida al azar, para hacerla puta mía de lujo. Visto esto, si el nuevo y normal fascismo español del coronavirus decretara a su chusma votante y obrera (sin que le temblara la mano) el viaje de una nave espacial al Sol para embotellar rayos UVA y Gamma de primera calidad con los que combatir el coronavirus, más conocido como La Covid 19. Y por ello, decretara a su vez un nuevo robo o estafa subiendo el IVA en todos los productos de alimentación y profilaxis un 1000 %; los que disfrutan de una mentalidad de cinco años, aplaudirían ilusionados (otra vez) y colgarían de sus ventanas y balcones pancartas con dibujitos de Pocoyo y mensajes como: “Todo irá bien”, “El Sol nos cuidará, el Sol nos salvará, el Sol es nuestra esperanza”, “Os esperamos astronautas, feliz viaje, ángeles”, “Que viva el Zumosol” y más mierda como éstas. Los más lelos, con su bozal muy bien puesto, irían por la calle con botellas vacías de vino, sin tapón, para recoger rayos de sol y ducharse con ellos en la intimidad y la endogamia de sus casas de mierda. En definitiva, si a los españoles les venden que se puede viajar al Sol; los españoles buscan en internet vuelos low-cost de fin de semana a Nuestra Preciosa Estrellita con gafas ahumadas de regalo. El resto del mundo, sobre todo países con cierta dignidad y valor, como Holanda y algunos países nórdicos; incluso algunos mexicanos relajados del miedo; exclamarían: “Pinches españoles culeros”. Y así, en dos semanas el nuevo y normal fascismo español con sus infantiles votantes, vencerían y erradicarían el coronavirus cambiándolo por una epidemia de cáncer de piel que los mataría a todos lentamente y aplaudiendo a sus respetados caudillos y sus decretos de mierda; dejando (con un poco de suerte) espacio a nuevas generaciones con una mejor y mayor madurez mental y dignidad.
El canibalismo y los ritos de sacrificios humanos surgen en grupos humanos con serias deficiencias mentales y físicas, son más simios que humanos. Notables taras de coordinación e ingenio que les impiden cazar animales de su entorno para alimentarse. Animales que los superan en inteligencia y aptitudes físicas. Es la razón del canibalismo dada la imposibilidad de cazar; es más fácil matar a un niño que vive en la aldea, o al vecino de otra tribu, que también es un inepto. Y como ya es proverbial, lo religioso excusa una imbecilidad que además, apesta a cobarde hipocresía. Esta misma debilidad es la que eterniza también su defectuosa genética, de la misma forma que no son aptos para cazar, tampoco tienen gracia alguna para cortejar a alguien que no sea su hija, su hermana o su madre; la endogamia es uno de los peores males de la especie humana.
¿Quién iba a decir que la dictadura china cambiaría a nivel planetario el concepto de política enfocándolo a la ganadería? Es China la que ha enseñado y mostrado a todos los políticos y líderes gobernantes del mundo, que lo realmente eficiente para el control de la población, es que se formen y actúen como criadores de cerdos. Y así ha sido que los gobiernos de la pandemia del coronavirus han encontrado la forma ideal de gobernar de una vez por todas con la aceptación de sus abusos, acosos y corrupciones por parte de sus poblaciones y votantes. Entre todas esas naciones dirigidas ahora por auténticos criadores de cerdos, España destaca como la caricatura más radicalizada y grotesca de China. Bienvenidos a Rebelión en la granja (pero sin rebelión), de Orwell.
Ya hay taifas gobernadas por los caciques autonómicos que han conseguido imponerse a los jueces, lo cual quiere decir, que la corrupción ha llegado donde debía y pronto será necesario cambiar el nombre y la bandera de la Nueva y Normal España Fascista. El tribunal supremo ha tardado un mes haciendo la comedia de que anula la cárcel o toque de queda en la taifa de Castilla. Y tibiamente, dicen que no están muy seguros. Con toda probabilidad están esperando a llegar a un acuerdo monetario con los caciques autonómicos y los Caudillos de España, para dar rienda suelta a la orgía de la nueva dictadura y extender la cárcel para el ciudadano hasta cuando a ellos les venga en gana. España es absolutamente corrupta. Que es ni más ni menos, en lo que consiste una dictadura. Una dictadura que en Cataluña ha aprobado y aplaudido más del cincuenta por ciento de la población, prostituyendo su tiempo en ir a votar. España es un conjunto de ladrones e idiotas y ambos de una mediocridad nauseabunda. Es la caricatura de las dictaduras; pero además peligrosísima para la vida.
Como España no tiene medios técnicos ni económicos para descubrir la Gran Panacea que cure todas las enfermedades, se ha decantado por crear la Enfermedad Universal, la madre de todas las enfermedades. Con este nuevo avance del mal en España todo son ventajas porque ya no son necesarios los médicos: si existe una sola enfermedad sería estúpido acudir al médico para que te dijera lo que ya sabes, estás infectadísimo de coronavirus o la covid 19; porque no existe ninguna otra enfermedad, ni quedan pacientes que sufran otras dolencias (los mataron a todos desde el inicio de la pandemia para evitar complicaciones); por otra parte, está sobradamente reconocido, que las personas muertas por quemaduras en accidentes automovilísticos, ferroviarios o de aviación, son causa del coronavirus, así como los aplastamientos y amputaciones en el puesto de trabajo. Así que siempre que alguien se siente mal o muere (hay cadáveres sin piernas cuya etiqueta en una oreja dice: muerte por la covid 19), es coronavirus. Respecto a los que se deba entubar o intubar, para eso están los fontaneros que son más rápidos y no se pasan todo el puto día lloriqueando como los médicos por el montón de cochinas pastillas de paracetamol que han de recetar cada día. Por otra parte, al no necesitar médico ni estudiar sintomatología alguna, el propio paciente o enfermo de coronavirus, por medio de una app del ministerio de sanidad, se extenderá sus propias recetas y así, dirigirse a una farmacia con el bozal correctamente colocado en el hocico y llevarse su cajita de ibuprofeno o paracetamol (lo que crea más oportuno) que, en muchos casos, dada la ruina económica española, serán simples placebos con sabor a hígado de pollo fermentado. Como en España se dice que, lo que pica cura; lo que huele a mierda aún más.
Si tuviera la fea ocurrencia de ir a votar me encontraría indeciso con tanta variedad y colorido de fascismo. Se trataría de elegir al que robara más libertades decretando con más ferocidad cárcel al ciudadano y toques de queda marciales con el cuento del coronavirus; y además con los aplausos y la alegría de la chusma votante que luce su bozal con total normalidad también. Hay una verdadera competición por ser el más déspota y ladrón entre los partidos, sobre todo entre los caciques autonómicos de España. En Cataluña, con sus elecciones para el caciquismo autonómico, han hecho de San Valentín la nueva y normal festividad de la dictadura española de la Covid 19. Prácticamente puedes pasarte por el culo todos los programas electorales de los partidos caciques. El fin único de toda esta reata de criadores de cerdos es conseguir el máximo control de la borregada jodiendo sus más elementales libertades y su economía. Al igual que México, España goza de una dictadura perfecta que irrumpió como un veneno de acción rápida junto con el coronavirus. La represión, el acoso y el robo por parte del nuevo y normal fascismo, son el crimen perfecto, ampliamente tolerado por una población básicamente cobarde y mansa. Las elecciones políticas españolas son auténticos telemaratones de la cobardía y el servilismo. Y para mayor inri, no puedes pasear por la calle sin toparte a cada minuto con un puto policía. En fin… Hay miles de cosas que escribir del fascismo, sus decretos de cárcel, toques de queda marciales y la imposición del bozal para humillar al pueblo. Y todas ellas son sórdidas e inspiran violencia.