Si los zombis (los de las películas, no los reales que votan por simple vicio a cualquier imbécil) existieran, celebrarían su día orgulloso. Y en cada película y serie televisiva, al igual que pasa con los maricas, tortilleras, feminazis y transformers; aparecería uno muy gracioso e ingenioso que haría las delicias de los tolerantes idiotas de las redes sociales. Y por supuesto, comerían sesos de tofu, nada animal, claro.
Mientras temes niegas las pequeñas ternuras que suceden. Con el miedo desvaneces las ilusiones. Y el miedo te roba la fuerza. El miedo da oídos a charlatanes y mientras mueres, te pudren con promesas y mentiras la vida que te queda. Por miedo rezas cuando nunca lo haces, el miedo te hace hipócrita. Y te hace idiota, porque si lo pretendes encuentras mil razones al día para sufrir por miedo. Si por miedo no vives, no respiras, cavas tu tumba con más rapidez que el sepulturero. Si no sabes vivir, la muerte la llevas montada en los hombros; morir está a un paso. Si te apartas por miedo, te apalean por gusto. Porque el miedo te hace mezquino y despreciable a otros ojos. Si naciste cobarde, cobarde morirás. Simplemente, alguien tenía que decirte las consecuencias de lo que eres, no por aconsejar, solo por meter un dedo en tu llaga y ver como te mortifica. No puedes morir, no puedes irte sin ser plenamente consciente de tu indignidad. No es por ti que escribo esto; es por mí, que despreciándote, siento que hago algo de justicia en este error de mundo en el que me escupieron. Una cosa más, cabestro; si caminas en naturaleza con el bozal en el hocico, ten la decencia y dignidad de suicidarte, o morir lo más pronto posible. Y mientras alguna de esas dos cosas ocurre, no te reproduzcas, no dejes que tu genética y su cobardía trascienda más allá de ti; no más de lo que lo hayas hecho hasta ahora ensuciando generaciones. Y ahora sigue, ve y teme. Y muere pronto.
Hay algo obsceno como pocas cosas en esta sociedad. Obsceno en cuanto a que denigra a los humanos de corral que exhiben frente a él sin pudor su estulticia e indignidad. Es el televisor. Y las familias reunidas frente a él durante la comidas y cenas atendiendo sus decretos y abusos son una vergüenza; algo que produce el súbito deseo de incinerarlos con napalm y lanzallamas mientras respiran con la boca abierta. Son millones de familias masticando vorazmente junto con su pienso, las mentiras y pánicos que les introducen en su mente meramente funcional a través de sus ojos fijos en la pantalla. Son auténticos chimpancés en una jaula cuyo domador los adiestra a través de una cámara de circuito cerrado. Es fascinante en su obscenidad y repugnancia observar de qué manera el fascismo gobernante, les inculca sus órdenes y decretos de prisión y sumisión bovina sin ninguna resistencia por parte de los monos. El televisor es el consolador del gobierno, un consolador remoto que se mete en los anos y vaginas de los chimpancés que jadean, sin saber por qué, escupiendo trocitos de comida. Luego confundidos, algunos padres harán madres a sus hijas. Y así siempre. Y así amén. Una buena ración diaria de mentiras con sabor a mierda y de postre endogamia incestuosa exprés es la programación diaria, un menú para miles de millones de reses humanas. Una vez les dijeron que la libertad era enfermedad (“la libertad es covid 19”). Una mentira que les secó el cerebro; ahora solo pueden obedecer como monos vestidos de hombres y mujeres en la pista del Gran Circo Fascista.
Los chulos de putas, políticos, sacerdotes y la policía tienen las mismas ambiciones y aficiones: vivir a costa del trabajo de otros. Los chulos facilitan un servicio sexual y se llevan una pasta de sus putas. Los políticos mienten a las presentes y próximas generaciones con esa basura de “un futuro mejor para ellas” y una mierda para los que respiran ahora. Los sacerdotes te dicen simplemente: “espera a morir para tener cosa buena”. En definitiva: después de muerto ya hablaremos de tu felicidad. Y la policía de las “democracias” alardea de respetar derechos y libertades. Mienten como bellacos: acosan, extorsionan, sancionan por nada y dan palizas si se surge la oportunidad. Por el mismo precio, tal vez sea una opción mejor ser negro en USA. Confía en el proxeneta.
Mientras están jodiendo con sus putos toques de queda marciales, prisión e imposición del bozal, los próceres del nuevo y normal fascismo español, pretenden dar una buena ración de libertad a los maricas, tortilleras y feministas. Supongo que se trata del consabido corporativismo de los médicos aplicado a la mariconería. Y luego cacarean que la Nueva y Normal España Fascista, es una democracia de pleno derecho de mierda. Pues eso, una mierda.
Cuando alguien o una cosa como un organismo social, político o religioso roba, impide el libre movimiento y exige al individuo un sacrificio por una sociedad que no lo vale, y la cual no ha hecho ni hará nada por él, ha llegado el momento de desatar la ira y la liberadora y justa violencia. No existe otra salida para el individuo más que el odio, el desprecio y la violencia hacia el opresor, sus cómplices y simpatizantes. Los grandes y graves asesinatos colectivos e indiscriminados que se cometen por un individuo, son la conclusión lógica a la represión y al acoso de la sociedad contra una sola persona. Que dichos crímenes se consideren ilegales, no les exime de que sean justos para él y una defensa del propio individuo ante la ferocidad caníbal de una sociedad formada por mentes y cuerpos castrados en una decadente y vergonzosa comodidad consumista parasitaria. Ante una masa humana que lo quiere sojuzgar, al individuo solo le queda el legítimo (en cuanto a ético) derecho y deber de defenderse. Ante tal magnitud de represión, la violencia es absolutamente imprescindible para la supervivencia del individuo y su pleno desarrollo humano. EL INDIVIDUO PRIMA POR ENCIMA DE CUALQUIER SOCIEDAD, GRUPO IDEOLÓGICO, SOCIAL, RELIGIOSO Y ECONÓMICO; POR ENCIMA DE CUALQUIER ETNIA O GRUPO GEOGRÁFICO. ES INDISCUTIBLE E INNEGOCIABLE EL ESTATUS DEL INDIVIDUO POR ENCIMA DE LA SOCIEDAD MISMA, BÁSICO PARA LA DIGNIDAD DE TODO SER HUMANO. CUALQUIER OTRA CONSIDERACIÓN ES GANADERÍA HUMANA; UNA ACTITUD QUE, EVIDENTEMENTE UN DEPREDADOR COMO EL SER HUMANO NO PUEDE ASUMIR. Las leyes no juzgan y castigan a una sociedad, castigan al individuo porque es el único capaz de actuar y someterse a una condena. Por tanto las leyes reconocen al individuo por encima de la sociedad, al estar así mismo dichas leyes, imposibilitadas para juzgar los crímenes y delitos de una sociedad. Lo han demostrado hechos como las masacres de judíos en la Alemania nazi, por los cuales en modo alguno castigaron a una sociedad asesina y cobarde. La historia está llena de colectividades asesinas que han quedado impunes de sus delitos. La violencia del individuo en su defensa, es un acto lógico y loable por digno. Por tanto la imposición de esos días de prisión, hipócritamente llamados “confinamiento”, son ilegales; pero ante todo, faltos de toda ética. La prohibición del libre movimiento por medio de la policía política de las nuevas democracias fascistas que impide al individuo realizar las actividades necesarias para la supervivencia como trabajar o la búsqueda de comida, son crimen puro. Hay pueblos que viven constantemente con la enfermedad (malaria) y no impiden el libre ejercicio de la supervivencia. Igual ocurre con la imposición del venenoso bozal o mascarilla, cuyo fin primero es la humillación del individuo. El bozal o mascarilla es una medida que pretende proteger de la indignidad a una sociedad mayoritariamente cobarde que no quiere quedar en evidencia ante individuos que no sienten la cobardía institucional y confían en su fuerza y determinación. Es el individuo quien decidirá si quiere ponerse el bozal en el hocico en función de su grado de coraje ante la posibilidad de contraer una enfermedad, la obligatoriedad es un delito contra el individuo, es una imposición criminal, porque enturbia su respiración y su libertad. Quien sienta que deba llevar su bozal, que se lo ponga; pero que no le roben el aire sano a quien decide no llevarlo. LA SOCIEDAD ES EL MONSTRUO QUE PARASITA LOS ESFUERZOS DE UN INDIVIDUO, SU ARTE Y SU CAPACIDAD DE CREACIÓN. SU DIGNIDAD Y LIBERTAD. Cuando una sociedad formada por seres débiles, sin apenas inteligencia o memoria histórica, indolentes y perezosos, se alimenta de alguien que trabaja y lucha, la violencia no solo es un acto justificable, es un acto necesario incluso para el futuro de la especie humana. Porque hasta que llegue el momento en el que diez hombres se follen a la misma mujer y ésta para un monstruo con diez cadenas de ADN distintas, el individuo seguirá primando sobre todo colectivo o sociedad. Cuando diez machos compartan a una mujer y salga de su coño una masa irreconocible de todos ellos, entonces se podrá hablar de sociedad de facto, realmente. Y cuando las leyes sean capaces y tengan la decencia de castigar a una sociedad que ha cometido delito o crimen, EL INDIVIDUO DEBERÁ SER INDEMNIZADO POR AÑOS DE ABUSO, ACOSO, ESCLAVITUD Y EN DEFINITIVA, PARASITACIÓN.
Un acto de violencia jamás debería reprocharse o juzgarse. Antes se debe conocer muy bien la razón del asesinato o agresión y premiar (o sentenciar si se diera el caso) el acto. Es inmoral penalizar indiscriminadamente la violencia; es cosa farisea. Hay que matarlos a todos (breve momento de ingenua y legítima ilusión).