Archivos de la categoría ‘Conclusiones’

Los técnicos y científicos son banalmente optimistas achacando la disminución del cerebro a productos químicos.
A los seres humanos les empezó a decrecer el cerebro cuando dejaron de arrastrar el dorso de los dedos por el suelo; y es por ello que hay que joderse hoy día con la sociedad que se ha formado.
Las ranas, no necesitan cerebro solo croan, saltan y sirven para meterles petardos en la boca en tiempos de verbena.
Dudo que alguien haya hecho demasiados estudios sobre el cerebro ranícola, simplemente se trata de otro eufemismo para que la peña crea que el decrecimiento ocurre mayormente en las ranas y así no crear alarma social.
El ser humano tampoco necesita el cerebro; pero está en su código genético ser imbécil. Y para ser imbécil hay que tener cerebro: bien pequeñito, o bien podrido.
Lo que sí he demostrado empíricamente, con náuseas y con miedo a que tuviera un problema con mi propia piel, concretamente pies y sobacos; que las temporadas de abonos en los prados me hacen temer, no que el cerebro se haga pequeñito, si no que realmente se pudra.
Una vez he comprobado que no llevo una rata muerta en el bolsillo, me vuelvo a subir en la bici a respirar el agradable aroma de la montaña con el cerebro contrito.
Y así pienso en la felicidad de las ranas que solo saltan y croan y no se preocupan de un cerebro que cochina falta les hace.

¿Por qué especificar e incluir a los «bi» como grupo marginal si en realidad son homos o lesbis?
Se podrían ahorrar una categoría absolutamente estúpida y sin sentido.
Ser «bi»es una disculpa tonta.
Si estás cansado de pescado, el que un día comas alfalfa para variar, no te hace «bi».
¿Se puede ser normal o decente a horarios establecidos?
Es que me parto. ¡Ja!

Cataluña es un lugar de estafas colectivas que además, son agradecidas y bendecidas con ojos llorosos de emotividad por sus indignos y serviles ciudadanos.
Ciento treinta y cinco diputados de mierda están cobrando un sueldo que le pone la polla dura a Dios.
Y no trabajan.
No se presentan en su puesto de trabajo. Alguien decidió hace meses cerrar el parlamento catalán; pero siguen cobrando.
Me roban dinero de mi jornal para pagar su abstención laboral y no cumplir con sus obligaciones.
A mí me descontaban hasta los minutos que no trabajaba.
Me cago en dios…
Ningún di-puta-do es más que yo; pero está visto que para mucho servil y vasallo sí.
Todos se preocupan por quitar y poner cosas amarillas; pero todos esos serviles gregarios, son incapaces de exigir respeto y pedir por las malas que esos politicachos cumplan el trabajo por el que se les paga.
Ahí reside el riesgo del fanatismo: les meten la polla en la boca y en el culo y aplauden. Los que no aplauden a unos, aplauden a otros. Y así permiten en nombre de una religión, ideología o servilismo nacionalista, que les falten el respeto y la dignidad como trabajadores y ciudadanos.
Sea cual sea el gobierno que intente subir al poder, siempre lo hará a costa de sodomizar a la gente que es idiota de una forma coloquial; pero sobre todo, genética.
¿Violencia? Claro que es necesaria, todos esos diputados que me faltan el respeto y estafan lo que me roban en impuestos; no pueden faltar a sus obligaciones y cobrar por ello. Alguien debe obligarlos a trabajar, por las buenas o con un cañón en la cabeza, mientras cobren tienen que trabajar.
Que le den por culo a la puta convivencia ciudadana, que trabaje quien debe, coño. Por un lazo de mierda no movería un dedo para quitarlo o ponerlo; pero le daría patadas al cabrón que cobra para no ir a su trabajo y metérmela en el culo sin vaselina siquiera.
Me suda la polla lo amarillo, lo rojo y lo negro; que trabajen de una puta vez, porque ni dios es más que yo.
Para reclamar respeto, deben respetar.
Y si no, la violencia lo arregla todo de una vez por todas.
Que así será, como la historia dicta desde tiempos inmemoriales; porque lo pacífico es lo que lleva las vacas al matadero y roba un dinero que me hace falta cada mes.

Y una mierda, no me chupo el dedo, veintisiete mil…
Veintisiete mil pedos.
No jodas con la chorrada, una cosa es que sean superdotados por el tamaño de sus genitales; pero por capacidades intelectuales, nein, nada, niente, cero… No creo en brujas, creo en las mujeres que extraen con precisión y profesionalidad lo mejor de mí. Y en agradecimiento, las trato de superdotadas con amor y dejando el dinero encima del tocador.
Si llevas a tu hijo a un buen colegio de pago, con toda probabilidad te dirán que es un superdotado y hay que gastarse una pasta gansa en su educación para que pueda reponer con inteligencia mercancías en las estanterías de los supermercados.
Ahora va a resultar que tenemos miles de genios en potencia y seguramente con una capacidad craneal parecida a los Mars Attack!
Claro que los talentosos y superdotados no reciben la atención educativa, nadie se lo cree.

El amor es para los pobres, hacen de él un tesoro a falta de liquidez monetaria; y también de la paranoica y neurótica fijación por los hijos y su exaltación como seres divinos (sobrevalorados, seamos sinceros).
Musulmanes ricos y millonarios de cualquier ralea tienen otros tesoros en qué pensar.
Prefiero la relajada vida emocional de los millonarios.
La felicidad con dinero se compra.
Y las putas más limpias.
Además cuida la salud mental, es el curalotodo más eficaz.

Se puede afirmar taxativamente que las niñas y niños de hoy, son las plañideras de mañana.
Y como son asaz de ellas, faltará un elemento predador que evite que todas esas víctimas gregarias y baladoras, se coman las unas a las otras homosexual, tolerante, llorona y pacíficamente.
La violencia es una característica inseparable y necesaria para la supervivencia de la especie humana.
Las plañideras tienen los días contados.
¿O es que algún idiota ha podido tragarse el cuento jipi de “Haz el amor y no la guerra”? Porque iban de LSD y heroína hasta el culo cuando se revolcaban en mierda en los festivales musicales.

¿De verdad es posible hoy día un grado de servilismo tan intenso, visceral y ciego como el que gozaba la chusma por sus reyes y aristócratas de épocas más oscuras y oscurantistas?
Porque si a mí me meten en la trena por hacer lo mismo que el que se ha escapado dejándome solo en la estacada, no le voy a hacer el besamanos papal y el besaculos a quien está disfrutando de unas inmerecidas vacaciones, pongamos, en Bélgica, a costa de mi libertad.
No sufro yo de tanto amor, cariño, empatía y adoración como para venerar al que me la ha metido bien (y aunque no me la hubiera metido, soy alérgico a dioses e iluminados). Hay un concepto llamado traición que parece resbalar como mierda de gato en un suelo encerado entre los fanáticos. Idéntico, igual que ocurre con el fútbol.
Tal vez sea la prueba de que la época actual es mucho más oscurantista: han conseguido extender en muy pocos años la ignorancia y su ingenuidad, el analfabetismo y su cobardía (de ahí lo de anal-fabetismo), y nuevas pseudo filosofías de exaltación de la santidad, tolerancia de mierda y bondad humana a nivel planetario, con formas de yugo y dogmas; tan familiares para alguien que haya leído con escasa atención algo sobre la historia de esta puta humanidad piojosa.
Como los habilidosos sofistas (falaces) de la Grecia clásica, han conseguido hacer de la traición y la cobardía, milagro y virtud.
Me cago en dios… Tengo que dejar de escribir de esta mierda, no encuentro final satisfactorio.
La historia de la humanidad es como una piel humana plagada de costras, tan fáciles y rápidas de arrancar que produce cierto vergonzoso y adictivo placer.
Y así hasta morir para y por nada.

 

ic666 firma

Iconoclasta

Se aman sin convicción, porque es mejor amar algo que nada.
Cada cual dice amar porque están sujetos a la moral, sienten vergüenza y miedo a la soledad. Lo perentorio es demostrar continuamente que amas y eres amado; que no se está solo, que morirás arropado por la familia o por tu amante; que alguien recogerá tu orina y excrementos cuando seas viejo y no sepas reconocerte en el espejo.
Y cada cual tendrá hijos iguales que ellos mismos y volverán a transmitir el mismo mensaje genético del miedo y la moral.
Echaran pétalos de rosa sobre esa mierdecilla de proyecto de amor, abortado en contrato con pocas alegrías.
Los depresivos dicen amar, estar necesitados de amor; pero solo buscan alguien que los jalee para recuperar su auto estima, generalmente herida por vanidades injustificadas que se derrumban cuando ven sinceramente su propio reflejo en la luna del aparador de una tienda banal.
El amor se ha convertido en una masturbación triste, una visita a un psicólogo feriante gratuito, un “dime que me quieres” para poder sonreír luego a mi pareja. Una erección y una humedad intensa en la oscuridad o tras una pantalla, para así follar físicamente después con quien no se quiere tras la excitante y romántica charla con quien amas.
Esto aplicado a otras cotidianidades de la vida como cultura, arte, política y trabajo, hace de la especie humana la más degradante prueba de que una especie no tiene que ser necesariamente la más fuerte e inteligente para sobrevivir en el planeta. Le basta con tener suerte.
Sinceridad es reconocer que escribo estas sordideces con la polla dura.
Cuanto peor, mejor; es la única filosofía aplicable en sociedad para dar intensidad a la existencia. Solo la violencia, el odio y la muerte son capaces de combatir la mediocridad.
El amor es lo más frágil que hay en el mundo. Y lo más fuerte, el odio.
La carne humana es la más blanda y cualquier cosa inanimada es más dura.