Archivos de la categoría ‘Sin categoría’

Solo asco

Publicado: 16 octubre, 2019 en Sin categoría

Yo no he nacido para verme rodeado de carne, oliendo ese tufo humano. Me daría un ataque cardíaco si me viera entre toda esa chusma. No es odio, solo es repugnancia pura.🤮🤮🤮
Podrían estar gritando: ¡Queremos Soylent Green!¡Queremos Soylent Green!
Y las picadoras de carne motorizadas con sus motores ronroneando suavemente unas calles más arriba.😬😬😬
Adoro la ciencia ficción que da utilidad a las grandes concentraciones de ganado humano.

A veces espero nada imaginando mis inconfesables indecencias con absoluto control. Con alevosía, fría y calculadoramente obsceno, con desenfadado exhibicionismo. Como si la dureza carnal que bombea ahí, no fuera conmigo. Como si no estuviera loco por follarte.

El axioma de lo efímero

Publicado: 12 octubre, 2019 en Sin categoría

El gobierno catalán no gobierna, solo recauda. Si no es robando a la gente que compra refrescos, es usando la puta “crisis climática” para que sus políticos se ceben como marranos sin dar un palo al agua. Cosa que hacen muchos gobiernos, solo que Cataluña es siempre pionera en usura y en represión.

De obreros y focas

Publicado: 9 octubre, 2019 en Sin categoría

Podría amarte en este mundo de mierda y en el vacío.
En el vacío te amaría los segundos que tardaría en morir. Y en este mundo te amo distorsionadamente por injerencias o interferencias externas.
Te acaricio el coño con los dedos enterrados en esa calidez mojada y pienso en los que no mueren y debieran.
En los que sufren no lo suficiente.
En los descuartizados y el excesivo tamaño de los trozos.
Observo luego tu coño goteando mi semen y pienso en los muchos que han nacido sin necesidad, sin gracia, sin afecto. Sin que yo les haya dado permiso.
Pienso en el futuro y en lo poco que me importa los que les ocurra a los nacidos y por nacer cuando muera. En mi determinación por no hacer de éste un mundo mejor.
Si yo me encontré una mierda la dejo también para los que vienen. La vida es muy corta y ejercer de mesías, mártir o santón es una estupidez desmesurada.
No soy un filántropo millonario con la nariz blanca sintiéndose Jesucristo.
Antes de morir, sin reconocerlo en alta voz, me sentiré triste por no haber descubierto un planeta libre de humanos para amarte puramente.
Cuando estoy dentro de ti bombeando furioso, toda mi frustración se canaliza por mi rabo y llega a ti con un amor desatado y falto de piedad alguna con nadie.
También temo haber metido en tu coño algo más que mi semen. Algo más oscuro, más cáustico. Es una sensación que me perturba cuando te veo tan hermosa jadear tras follar.
No importa, no puede hacer daño amar como yo, al fin y al cabo voy llegando a la vejez en razonable buen estado.
Quiero decir que hago lo que debo, según mi condición.
Y te amo con locura a pesar de mí mismo.

Iconoclasta

Si alguien no comprendía con precisión aquella expresión de “dormir a pata suelta”, he aquí la explicación gráfica.
Murf es un ser absolutamente despreocupado.
Incluso obscenamente despreocupado.
Gatos y su irritante vanidad hasta para dormir.
No le vuelvo a comprar otra pelotita con pluma.
Puedo ser muy severo castigando la soberbia.

He pasado cuarenta y cinco horas de la semana trabajando como un esclavo, ganando una mierda y soportando a los hijos de puta de mis jefes. ¿Y pretende algún idiota bendecir la mesa para dar las gracias a Dios por los alimentos que me han arrancado del culo?
Si deberían chupármela bajo la mesa coño, Yo soy Dios y no se enteran.
No tienen ni puta idea de mi divinidad.
Serán mis hijos y mi esposa; pero tienen menos cerebro que un playmobil.
Mañana van a comer mierda.

No es una cuestión de amor ingenuo, pueril y decadente por los árboles, por los animales, por la naturaleza.
Es una cuestión de libertad, de vivir violentamente. De estar donde debes, cuando tu instinto está tranquilo, satisfecho. Cuando ninguna otra consideración cuenta más que existir libremente: matar animales para comer, tomar lo necesario de la tierra y la vegetación, partir ramas y troncos para hacer fuego en las noches, de tener como reloj los movimientos planetarios. De morir en la espesura, sin que nadie llore, sin que nadie ría. Sin que nadie sepa.
Y ni siquiera es una cuestión de libertad romántica.
La cuestión definitiva de existir aquí, es ser el animal que nació y no el que fue sometido en la granja humana.
Dicen que con el tiempo uno se relaja y se habitúa. Bueno, yo con el tiempo almaceno más rencores por las esclavitudes sufridas, por las vejaciones que no pude devolver.
No soy un animal que morirá con una sonrisa beata. Moriré con los belfos contraídos, mostrando mis dientes rotos.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.