Pues parece que el Gobierno Ucraniano también es nazi-sanitario-homosexual.
Cuidando de que no suenen fuerte los petarditos en tiempos de bombardeo.
Y a los muertos los cubren con visillos para decorarlos.
Ni en guerra el nazismo sanitario deja vislumbrar un ápice de libertad. Hay que prohibir lo que sea a toda costa, que se sienta siempre vigente el Nazismo poscoronavirus y su paternalismo y proteccionismo fariseo fascista maricón.
Son las anécdotas de una sociedad mierdosa, llorona, infantilizada y cobarde como la puta que la parió.

Siempre que camines por grandes espacios, vigila el cielo.
Ocurren cosas allá arriba, algunas de ellas escalofriantes.
¡Buuuu!
Yo desearía algo más sexual; pero así también me lo paso bien.

Como se puede observar, las grandes nubes han configurado una formación de acantilado, con la natural congoja que produce imaginar realizar el salto del ángel desde la cima.

Esta nube iba rumbo al este y de repente ha girado al norte ¡Ar! Sin avisar previamente al resto de sí misma. Fenómeno que se conoce como nube-escuadra.
Hay esnobs en todas partes.

Esta anguila celestial es para cagarse… Además, se la ve con hambre.

Ya estaba mareado de mirar tanto al cielo, cansado concretamente.
Y antes de emprender el camino a casa, se me ocurre mirar gallarda y épicamente hacia el oeste ¡y me encuentro con la Enterprise de Star-Trek! “námenos”. La típica silueta de plato de sopa de la famosa nave, antes de deformarse en sus saltos de hiperespacio y esas cosas de friquis (la nube de la izquierda, lelos).
Ha sido un paseo agotador, aún no sé cómo he conseguido sobrevivir.
¡Mierda! Solo me ha faltado que dios me entregara unas tablas con algunos consejos que seguir entre zarzas ardiendo.

¿No es fascinante ver cómo el tiempo nos desgasta? Lo difícil es entender que duremos tanto tiempo con tantos venenos y apocalipsis que nos acechan, según los nuevos profetas usureros.

Que es la fecha exacta del golpe de estado mediante el coronavirus del gobierno español contra la libertad y necesidades biológicas de la casta paria o trabajadora española.
En esa misma fecha, se constituyeron policía, ejército, bomberos, sanitarios y determinados vecinos en escuadrones de la muerte, como en toda dictadura hispanoamericana que se precie. Y así hasta hoy.
Por otro lado, me desagrada mucho el vestuario, sobaco e ingle del macho de la foto, si lo fuera. Y si no también, es de muy mal gusto.
Por no hablar de esa horripilancia de orejas…

Ante las próximas elecciones, el Gobierno Nazi Español Penitenciario Homosexual Sanitario, se las quiere dar de constitucional y ha tenido un “inusitado” ataque de honradez.
Pero cuando salga elegido de nuevo el partido con su mismo Caudillo, dirá: “Y ahora vais a viajar de rodillas hasta donde yo os diga, cabestros”.
O sea que, legislará midiendo la distancia que hay de la vivienda del paria o trabajador a su puesto de explotación laboral, para ordenarle cómo debe viajar y cuánto le es permitido tardar en llegar. Y será por decreto con el apoyo de sus secuaces, también nazi-comunistas y el aval de los corruptos jueces.
En caso de vacaciones, el puto paria no tiene por qué ir en avión, que es solo para uso exclusivo de los jerarcas nazis españoles en el gobierno.

¿En serio Jesucristo era culturista? Sus abdominales en la cruz lo delatan.
Un narcisista… Es por ello que se empeñó en lucir torso con la cruz a cuestas.
Me recuerda su estudiada crucifixión a la sonrisa de tiburón de Charlot.
¿Fueron los anabolizantes los que lo tornaron “mesiánico” (gilipollas) al nazareno?
Nadie tiene un abdomen como el crucificado si no pasa horas en el gimnasio.
Muchas…
Si dedicas al gimnasio tanto tiempo, no trabajas, las cuentas no salen. Naciste en un buen lugar y en buen momento, pues. La aleatoriedad no es mérito. Simplemente eres hijo de ¿un burócrata nazi? Por decir algo.
Eso o a algún escultor o pintor se le fue la olla idealizando al crucificado.
¿Una inspirada, ferviente y efervescente homosexualidad, tal vez?
No sé, cada vez que indago sobre el misticismo, acaba todo en parafilia.
Es natural que sea tan popular a pesar de ser un héroe Marvel (para que el gallinero entienda el concepto de mito), típico de todo oscurantismo medieval. Como un bozal y una vacuna sin utilidad, solo es el negocio del paraíso que solo te lo dan cuando mueres.

A través de la prensa prostituida al Régimen Español, sigue la murga de la hoja parroquial nazi para que nadie se piense que es libre.
El coronavirus o covid y su bozal pende con “mano que no tiembla” sobre la cabeza de la casta paria trabajadora española para encarcelarla, humillarla, extorsionarla, enfermarla, acobardarla, debilitarla y arruinarla cuando al Caudillo Penitenciario Homosexual Sanitario o a sus Caciques Autonómicos Nazis, así les guste decretar con el aval corrupto de sus jueces, de su propiedad.

En Cinesuerte.

Me gustan esos repentinos silencios que me hacen creer por unos segundos que el planeta y lo que contiene se ha detenido. Un breve espejismo de paz en la granja humana.
Un regalo al azar.
El silencio es soledad y serenidad.
No precisas decir u oír nada.
Es el perfecto ser.
Solo te diferencias de una estatua por la respiración.
Y los ojos cansados, cerrados.
La diferencia entre un budista y yo en el silencio está en que no busco nada.
No necesito mejorar, trascender o encontrarme conmigo mismo.
Ni controlar emoción alguna, porque estoy íntimamente fundido con el planeta.
Hay aves que me siguen piando durante breves trechos saltando de rama en rama.
Tal vez quieren arrancarme un sonido. No pueden creer que una bestia que respira sea tan hermética.
Y yo no me explico como he llegado a tener tantos años acumulados en mis huesos. Por qué la vida no me dejó tiempo atrás.
Le hablo demasiado al universo y no le daré tiempo a darme las respuestas que no quiero escuchar. Yo hablo y él que escuche. Cuando pretenda responder no existiré.
Sé jugar bien mi brevedad.
El universo es un vertedero de luz vieja, de algo que sucedió. Una luz innecesaria y falta de energía.
Y quien lo mira demasiado un día no sabrá siquiera que ha muerto. Y el infeliz esperará el próximo amanecer con ansiedad.
Nunca llegará.
Lo único que me fascina del universo es su sepulcral silencio que dicen que tiene.
Más que silencio es simple muerte, eso es trampa.
Estoy seguro de que si el sonido se propagara por el cosmos, no habría vida alguna, no sería posible la vida en ningún lugar con todo ese fragor de destrucción y desintegración.
¿Cuál sería el sonido de las galaxias y planetas venenosos?
No importa, es solo un pensamiento silencioso entre caladas de tabaco que no requiere respuesta.
A veces pienso que soy cruel con mi desdén hacia el universo, arrasando atávicas ilusiones.
No puedo evitar una sonrisa taimada y vanidosa por ello.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Hay que tener en cuenta que estamos ante una prensa vendida al nazismo del coronavirus y no hace más que rajar tonterías.
Y parece que no sabe manejar bien asunto de los pronombres personales en las distintas conjugaciones verbales: nosotros no es correcto, ellos es lo correcto.
No volvemos a La Luna, vuelven ellos, los astronautas. Y no es que vuelvan es que viajan de nuevo, porque los que fueron antes son más viejos que la tos.
La cuestión, además de la ignorancia, es que quieren que en La Tierra aunque te sientas oprimido, estafado y violado en todo derecho y necesidad biológica, serás libre de viajar en espíritu con los privilegiados de los regímenes nazis del coronavirus a La Luna.
Pero si en el móvil te sale algo más divertido que mirar, no te cortes.